El Libro de la Verdad I

 

--

 

EL LIBRO DE LA VERDAD I

 

(NIVEL 1º)

 

 

 

Edición: Santiago Latorre

Depósito Legal: B-7087-93

Printed in Spain

 

 

 

 

 

Éste es EL LIBRO DE LA VERDAD I, y lo és de la VERDAD con mayúsculas, porque no está influída ni condicionada por nada ni por nadie, habiendo sido escrito según la Voluntad de “Lo Más Alto”.

 

Para algunos sectores resultará un libro “duro” porque al decir las cosas como son y deben ser realmente, no se ajustará a sus intereses particulares y lo tacharán de erróneo o inoportuno, ó quizás de algo peor..., pero es conveniente que sepan esos, que no se ha escrito para contentar a nadie; sino para pregonar la VERDAD, y que sirva de ayuda para aquellos que la buscan por encima de manipulaciones, intereses, parcialidades, o condicionamientos humanos. A éstos les digo, que ni siquiera mi condición actual de humano ha influído en él, porque fuí llevado en espíritu fuera de la Tierra, y ví y sentí por mi mismo la realidad de los diferentes planos o dimensiones, comunicándome a mi vez con los que habitan en ellos, lo que me proporcionó informaciones valiosas e imparciales.

 

Mi verdadero orígen, al igual que el de muchos de los que inconscientemente os interesareis por este libro, no es de la Tierra, y por eso al leerlo experimentareis un gozo muy especial, debido a que reconocereis con alegría; como la VERDAD que yo viví, es la misma que vosotros siempre habeis presentido... No hay nada de milagro en esto, sino que ya la llevabais dentro y al leerla, habeis recordado...

 

Dad las gracias al Padre Creador de los Universos, que es a la vez mi Padre y el vuestro, porque Él fué el inspirador de este libro..., y a sus ángeles nuestros hermanos..., porque ellos lo han hecho llegar indirectamente hasta vosotros... Más ya debo comenzar y para hacerlo; neda mejor que esta transcendental noticia que me dió nuestro Padre para todos vosotros:

 

¡ CRISTO ha regresado a la Tierra !, y con la poderosa fuerza de su Amor y su Verdad, está transformando este planeta...

 

DIOS, su Padre y nuestro Creador, está enviando sobre nosotros ingentes cantidades de energía espiritual de una intensidad sin precedentes; para ayudarnos a sus hijos creados a vencer la negatividad que nos envuelve, y facilitar así la comprensión de su auténtica Verdad, de la que Cristo es portador, en su regreso a la Tierra.

 

Esa energía, es la explicación del creciente interés que mueve a todos últimamente a buscar la Verdad, sea cual sea, y se encuentre donde se encuentre, así como de la maravillosa transformación que se realiza en su interior al localizarla... Culminando de esa manera, la Grandiosa Obra comenzada por Cristo-Jesús hace dos mil años, y que termina ahora con su segunda venida y el conocimiento de su auténtico Evangelio, antes de que concluya el actual ciclo evolutivo terrestre.

 

Pero yo os digo que no lo espereis en forma humana, ya que Él es Espíritu, y como espíritu está llegando..., ni tampoco lo espereis en exclusiva para ninguna nación, grupo o iglesia porque viene para todos, sin cupo determinado ni raza privilegiada, accediendo en la intimidad y de forma individual, a cada corazón humano.

 

No mireis por tanto al cielo con los ojos de la carne, tratanto de verlo venir entre nubes con Majestad y Poder externo, porque pasaría como en Israel; que llegó con humildad ¡y no lo reconocieron! mas bien lo vereis en vuestro interior, si estais preparados y mirais con los ojos del espíritu..., porque allí Él es el Rey, y gobierna con Gloria y Majestad grandes...

 

He aquí el reto para los poderosos y soberbios, y la oportunidad para los humildes y límpios de corazón, porque Cristo con su auténtico Evangelio ya está en la tierra, y algunos... ¡no lo reconocerán!.

 

Lo que estaba escrito, ahora se cumple, pues esa és la Voluntad del auténtico DIOS, nuestro Padre, Creador de la Vida y los Universos...

 

Yo, Santiago Latorre su servidor, dando cumplimiento a esa Voluntad y actuando como testigo suyo, puesto que Él así me lo manifestó cuando me llevó a su lado, permitiéndome contemplar su Propia Grandeza y la de su magna obra la Creación; paso a reflejar en estas páginas, aquellos conocimientos espirituales que todos sin excepción debíamos ya poseer, -de haber desarrollado nuestro espíritu lo necesario-, pero al no ser así, y prestar solamente atención a las cosas materiales..., hemos desequilibrado gravemente nuestra evolución y la de aquellos seres que hacen el camino junto a nosotros: Minerales, vegetales, animales, etc., así como también el entorno que nos rodea, parte integrante del ser vivo, planeta Tierra...

 

Como testigo de su Obra, os hablo diciéndoos, que todo en su Creación es perfecto..., y esta perfección se consigue en gran parte, debido a las Leyes que la regulan y que también son perfectas. Todo está sujeto a ellas y desconocerlas engendra imperfección, la cual es posible, debido a la total libertad que existe para decidir, ya que ella está también sujeta a la Ley, de tal forma; que todo error cometido conlleva la consiguiente corrección por parte de la misma, para subsanarlo. Nuestro proceso como especie, se halla precisamente en ese momento crítico que precede a la corrección de las Leyes para subsanar los errores cometidos por nosotros. La envergadura de los mismos es grande; luego la corrección de las Leyes será también grande, para desgracia nuestra...

 

Pero eso -con ser mucho- no es todo, porque además existe una planificación a nivel Universal que se mide en cómputos de tiempo llamados “ciclos”, cuya duración varía de unos a otros, y que se abren o cierran cuando las Leyes Divinas a sí lo determinan. En la actualidad, nos hallamos ya en el cierre o final del actual “ciclo” terrestre, conllevando esto una serie de MUTACIONES que hacen que nada que esté vivo sea igual después del mismo, incluyendo al planeta Tierra que también lo está y participa en ello, como ya ha sucedido en varias ocasiones...

 

Esta es la realidad de la situación, y todo parece indicar que al juntarse las dos cincunstancias aludidas anteriormente, se avecinan momentos críticos en los que es deseable tener las ideas claras en la Verdad, y un mínimo de conocimientos espirituales que nos ayuden a evitar tráumas y sufrimientos innecesarios. Es por eso, que nuestro amado Padre ha creído oportuno enviar de nuevo a su hijo Cristo a la Tierra, para que a través de Él nos sean reveladas su Verdad y sus Leyes, y que con el auxilio de la energía de su Santo Espíritu, las podamos localizar y reconocer.

 

Paso ahora a resumir, como os dije, algunos de los principios espirituales indispensables que os servirán de respuesta y guía para localizar a Cristo, así como para comprender su auténtico Evangelio.

 

La realidad de lo que aquí reflejo, la he constatado y vivido yo mismo guiado por nuestro Padre Creador, y constituye la Verdad que Él desea que conozcamos. Por venir de lo más alto, expresa un punto de vista libre de condicionamientos humanos, pero necesario para los tiempos actuales...

 

Que la Luz de nuestro Padre os acompañe en su lectura, y llegueis a sentir dentro de vosotros todo el amor que Él puso en la confección de sus Leyes, ya que éstas van destinadas a cuidarnos y guiarnos hasta su lado...

 

Por otra parte, quiero desde aquí daros las gracias de corazón, a todos aquellos que habeis creído y confiado en mí, porque habeis sabido intuir que detrás de mí insignificancia se encontraba la Voluntad de nuestro amado Padre que me enviaba.

 

No os habeis dejado engañar, por aquellos otros que practican una moral falsa e hipócrita, y que creyendo estar en Cristo, están con sus adversarios... Ni tampoco por la pobre apariencia de mi papel, antes bien; escuchasteis las palabras de mi corazón, y a través de ellas -os lo aseguro-, os hablaba el Padre...

 

Y todavía en el camino por recorrer habrá palabras mías que resultarán incómodas para algunos, mas yo os digo, que aquél que se escandalice; dentro de sí lleva ya la hipocresía y el escándalo...

 

En cuanto aquellos que os sintáis solidarios conmigo y decidáis andar este camino, quiero advertiros de lo duro que es hablar de amor en este Planeta, pero también haceros saber, que las Leyes del Padre nos amparan y que a su impulso, legiones enteras de “seres” nos ayudan desde lo invisible, y entre todos -según las propias palabras de nuestro Padre- lograremos nuestro objetivo.

 

A los que no me conoceis, os digo y deseo lo mismo que a los demás, y espero con estas páginas que siguen llegar a ser vuestro amigo, pero lo más importante para mí será el haber podido contribuir a aclarar en algo vuestros conceptos, teniendo presente, que yo no hablo para contentar a nadie; sino para proclamar el Amor y la Verdad..., y eso sólo tiene un camino...

 

Os diré que hace tres años comenzó para mi una nueva vida, debido a unas profundas experiencias epirituales que viví por Voluntad de lo Alto, y que cambiaron totalmente mi forma de pensar y de sentir: Mi forma de pensar, porque ahora veo con claridad meridiana como se vería a través de un cristal, como los “procesos evolutivos” forman una cadena casi infinita y sin fallo alguno, en la que el ser humano ocupa tan sólo un eslabón -porque todo lo que existe en los universos contiene la misma vida que nos anima a nosotros, y es igualmente hijo de Dios- y dentro de cada eslabón, las respuestas al pasado, presente y futuro. Y como esta gigantesca “cadena de vida” es a su vez regulada por unas Leyes magistrales y perfectas, que sólo la misma Mente Ilimitada que ha creado todo, podía crear.

 

Y mi forma de sentir, porque ahora conozco y comprendo: La escala correcta de los Valores Universales, el auténtico sentido de la Justicia, cuáles son nuestros deberes, y sobretodo, como trabajarse espiritualmente a sí mismos, a pesar de las tremendas fuerzas adversas actuales..., por ser el camino del desprendimiento y de las obras, el único que obtiene los frutos evolutivos; y no el de la beatería y la superstición religiosas, que nos deja bloqueados...

 

De todo esto se desprende, que para solucionar los problemas que acabo de enumerar se necesitan respuestas; yo he obtenido esas respuestas, pero además, he aprendido también a permanecer estable ante las adversidades, por la seguridad que proporciona conocer esos recursos... Mucho se necesita para cumplir satisfactoriamente todo lo anterior y mucho poseo, pero yo sólo soy un depositario, un instrumento del que se vale AQUEL, que me dá todo lo que tengo.

 

He hablado hasta ahora de cambios, de capacidades, y de respuestas; pero creo que debo de hablar también, de como todo eso ha llegado a mí.

 

Fué en el verano de 1989 cuando todo comenzó, y para decirlo de un modo gráfico y concreto, fuí arrebatado en espíritu por fuerzas superiores al ser humano, que me hicieron pasar por varias dimensiones o planos diferentes al nuestro, y comprobar por mí mismo su existencia...

 

Allí tuve la ocasión de vivir y conocer, como esas otras realidades hacen sentirse a uno más pleno y auténtico que esta nuestra, y tanto más, cuanto más elevado era el plano.

 

Pero para mejor comprensión diré que aplico la palabra plano, al conjunto de aquellas partes de la Creación Universal que tienen las mismas características y que se hallan reguladas por las mismas leyes, siendo éstas de carácter menor o particular.

 

Cada plano a su vez, se divide en varias etapas o subplanos.

 

Como ejemplo, tenemos el más conocido por nosotros o plano material, que tiene unas características y unas leyes propias, las llamadas leyes físicas y naturales.

 

He tratado de definir lo que solemos llamar dimensión o plano, pero querría concretar esa noción, y a la vez dar una idea aproximada de la estructura de la Creación:

 

La Creación considerada como lugar de evolución, -porque eso es en realidad- es un conjunto de niveles a los que hemos llamado planos, a través de los cuales van pasando los seres creados sin distinción de categorías, y no sólo los humanos como se cree; puesto que hay otros muchos por encima y por debajo, diferentes a nosotros.

 

Quizás más adelante, cuando todos vayamos comprendiendo las maravillas de Dios y su Verdad, podamos hablar de éste proceso en profundidad, pero vivimos momentos críticos, y se hace indispensable la rápida comprensión de conceptos básicos para combatir la confusión reinante, y evitar tráumas y sufrimientos futuros.

 

Es por eso, que nos basta con saber que hay varios planos, y que están colocados en forma de escalera ascendente. Cada plano según ascendemos es superior en condiciones al precedente, y está regulado también por leyes particulares diferentes, de manera que hay tantos conjuntos de leyes particulares como planos existen..., pero más adelante explicaré lo referente a las leyes...

 

Entre uno y otro plano, no hay ninguna forma definida de separación, ya que se vá pasando gradualmente, puesto que cada plano se divide en varias etapas -subplanos-, y las que están situadas en los extremos comienzan a asemejarse ya algo, a los planos inmediatos.

 

Pero no se puede interferir normalmente entre planos vecinos, porque las leyes son diferentes y debe de haber antes una transmutación en los seres.

 

Me quedan aún dos cosas más por decir: a) Nuestro plano material es de los más bajos de la Creación, y nuestra etapa como humanos de las más altas del plano material. b) Muy por encima del conjunto de planos evolutivos y con una separación especial e inaccesible, habita la Trinidad Divina, donde se ejerce el control de toda la Creación. Muy por debajo de ELLA y como evolución más elevada, se encuentra el plano angelical.

 

Y explicado esto, es preciso que comencemos a profundizar en algunos conceptos menos conocidos, o para ser exactos, más olvidados.

 

Me voy a referir a la cara oculta de las leyes físicas y naturales, que como decía antes controlan nuestra dimensión, y que yo sin embargo he llamado leyes “particulares” o menores.

 

¿Y..., porqué las he llamado así?.

 

Porque solamente son válidas en una dimensión.

 

Esto es un hecho que puede ser constatado incluso por los científicos conservadores, que son generalmente los más reacios para admitir informaciones o conocimientos nuevos.

 

Son numerosos los casos de fenómenos que según ellos no se pueden explicar con nuestra leyes, o lo que es lo mismo, se basan en otras leyes desconocidas. Esas leyes desconocidas para nosotros, pero no por eso menos reales y auténticas, son sin embargo muy conocidas para los seres que habitan en esas dimensiones, puesto que allí son las suyas propias.

 

No voy a tratar aquí sobre la existencia oficial o no de las otras dimensiones, porque eso ya está suficientemente experimentado desde hace miles de años, y hoy día se ocupan de ello muchos especialistas.

 

Tan solo diré, que puedo dar también testimonio de ellas, porque como dije antes, yo he estado allí y he podido comprobar las propiedades de cada una, y las diferencias entre ellas, confirmando que son reguladas por leyes diferentes a éstas. Asimismo, he visto, como todas estaban habitadas por seres de las más diversas formas y tipos, la mayoría de los cuales no son materiales.

 

Pero volviendo a las leyes, diré que por encima de las particulares hay unas “superleyes” llamadas Leyes Universales o mayores, que rigen en todos los planos y en todos los Universos a la vez.

 

Alguno se preguntará aquí porque hablo en plural al referirme al Universo, os puedo decir sobre esto, que el ser humano sólo tiene acceso de conocimiento a una pequeñísima parte de lo creado, conociendo tan sólo un fragmento ínfimo de un universo, pero existen varios Universos de los cuales unos son visibles y otros invisibles.

 

Yo soy testigo presencial de todo esto, por difícil que parezca, y aunque el tiempo me dará la razón, es conveniente que sepais que sólo suelo hablar de aquello que conozco bien, y con preferencia si lo he vivido yo mismo.

 

Ése es también el caso de las leyes sobre las que hablaba y que me gustaria sugeriros meditárais, especialmente sobre las grandes diferencias que existen entre ellas.

 

Cuando decimos el alcance de las “particulares” está limitado a un plano o dimensión solamente, estamos diciendo, traducido a números imaginarios, que tendrían influencia sobre algunas centenas de miles de mundos, -sirva esta respetable cifra, como base de cálculo- pero al haber varios planos en cada Universo, habría que multiplicar la cifra anterior por el número de planos, para obtener el total de mundos de un Universo. Asimismo se ha dicho anteriormente que existen varios Universos, por lo que multiplicando el número de mundos de un Universo por el número de Universos, tendremos el total de mundos de todos los Universos.

 

El resultado es una cifra de miles de millones, o tal vez billones, trillones, etc., etc., de mundos, cifra muchísimo mayor que la anterior. Pues bién; sobre todo ese colosal conjunto de Universos, planos y subplanos rigen y ordenan las poderosas Leyes Universales...

 

Este ejemplo numérico es imaginario, pero resulta válido para haceros conocer la abrumadora diferencia que existe, entre unas Leyes y otras.

 

Pero aún hay más, y és que a pesar de ser mucho mayor su alcance, todavía quedan factores que no hemos tratado y que establecen más ventajas a su favor, siendo uno de ellos el espiritual, del que hablaremos más adelante cuando las tratemos en profundidad.

 

En otro orden de cosas, ya se que para la sociedad actual, teniendo en cuenta la superficialidad de su desarrollo y la banalidad de sus ideas, resultarán molestos estos datos; porque admitir a estas alturas que las Leyes que sus “grandes” y autosuficientes científicos han descubierto, y en las que se basa su orgulloso progreso, sólo son “de andar por casa”, va a resultar un tanto humillante...

 

Pero es que esas Leyes aún siendo auténticas y sobre todo necesarias, (que por esto último las han dejado descubrir a los humanos) no han sido empleadas de forma correcta, y lo que debiera haberse puesto al servicio del humano, ha terminado siendo su dueño; y aquello que con su ayuda habría hecho más feliz al humano, ha terminado siendo la fuente de sus problemas.

 

¿Acaso entonces, los conocimientos y la técnica son destructivos o tienen un carácter negativo?.

 

¡No, y mil veces no...! Lo destructivo y negativo es el mal uso que de todo eso se ha hecho, así como HABER IGNORADO LAS LEYES UNIVERSALES, que se ocupan de lo más profundo del ser como es el espíritu, y que su carencia ha provocado el terrible desequilibrio actual.

 

Pero no somos tampoco los únicos culpables de este problema, ya que hay seres con mentes sin escrúpulos y de espaldas también a las Leyes Universales, que manipulan desde antiguo en todas las civilizaciones humanas, tergiversando los valores materiales y espirituales.

 

Yo os digo, que estas mentes invisibles están aquí y ahora actuando sobre la Tierra, y con su influencia psíquica logran que lo que es sólo un medio, se convierta en un fín; lo que sólo un camino, se convierta en la meta; lo que sólo un regalo de Dios, se convierta en ese Dios... Porque han elevado a la mismísima categoría de un Dios, al desarrollo y al progreso... ¡SIENDO EL DINERO SU PROFETA!, y sin embargo hermanos, la técnica y las leyes particulares de la materia al ser empleadas con egoísmo, resultan ser una trampa despiadada y cruel que masacra entre sus engranajes a la inmensa mayoría del género humano.

 

Habeis de saber, que entre solo unos pocos, arruinan y explotan al mundo entero.

 

Éstas son las estadísticas: La exigua y vergonzante minoría de tan sólo un ocho por ciento del total de la población mundial, controla toda la riqueza y todos los recursos económicos del planeta. Son las grandes empresas, los millonarios, que actúan influídos y programados por esas mentes exteriores...

 

Por contra, nada menos que el ochenta por ciento, también de la población mundial, sufre de hambre física y carece de los medios más indispensables, terminando por morir en horrorosa agonía. Son el llamado tercer mundo, pero que se extiende ya al nuestro.

 

El doce por ciento restante, vive de las migajas que le “arroja” el ocho por ciento primero, y a cambio, está obligado a vivir totalmente manipulado, y con la mente bloqueada por la angustia de cómo conseguir esas migajas que son para él, el puesto de trabajo o sustento diario. ¡Y éstos somos nosotros... Los que nos llamamos con orgullo, mundo desarrollado...!.

 

La verdadera y cruda realidad, consiste en que el noventa y dos por ciento de los seres humanos, son dominados por el otro ocho por ciento restante que tiene el poder, pero que a su vez está dirigido y programado por mentes sin escrúpulos, que actúan desde el exterior.

 

Y entre unos y otros, estamos precipitando esta generación humana al caos. ¡Ay !...hermanos... No he podido evitar el hablar de todo esto, pero es así como se ha aplicado realmente la ley y la justicia económicas... OLVIDANDO TOTALMENTE AL ESPÍRITU Y SUS NECESIDADES.

 

Al no profundizar en las Verdades Universales, hemos quedado totalmente desequilibrados.

 

¡Esta generación humana ha tocado ya así el fondo! más no os apesadumbreis, porque aquellos cuyos oídos quieran oír, PODRÁN COMBATIR CONTRA ESTA SITUACIÓN en la medida de sus fuerzas. Y la lucha, nuestra lucha, no será cruenta, porque SIMPLEMENTE BASTARÁ CON OIR, CON ABRIR NUESTRA MENTE A LA AUTÉNTICA VERDAD DE CRISTO, y sentiremos muy dentro lo que nada ni nadie nos podrá reprimir, porque el Espíritu de la Luz ya estará en nosotros. Pues es sólo a nivel individual, la única manera que existe de luchar contra esto, porque Cristo viene individualmente.

 

¡A nivel colectivo todo está controlado y amordazado!, porque las instituciones y organizaciones humanas, incluídas las iglesias todas y las religiones, se hallan cerradas sobre sí mismas, con sus fuentes y canales ideológicos, ¡enquilosados y parcializados...! Y el Cristo habla continuamente... Y continuamente hay que escuchar... Porque Cristo, EL AUTÉNTICO CRISTO es dinámico, es acción, es renovación constante, porque es Dios, y la fuerza de Dios no descansa, y trabaja para todos... ¡Sí, Dios trabaja!, Dios es trabajo y dedicación... si es el auténtico, porque ¡Que lo oigan todos...!, ¡¡Dios está ahí, y ahora...!!. Y su Hijo el Cristo, viene de nuevo para todos nosotros, ¡todos, sin distinción!. No hay privilegios: Ricos y pobres, desgraciados y felices, grandes y pequeños, religiosos y seglares, blancos - amarillos - negros: TODO HIJO DE DIOS ES SU OBJETIVO.

 

No importa lo que piense... Ni lo que crea... Él hablará a su corazón, Él le abrirá los ojos a Su verdad, Él lo hará feliz en privado... Porque viene desde dentro, y no necesita convencer primero a ninguna Institución venciendo su orgullo y sus errores, para que ésta les hable luego a sus hijos-hermanos, Él les habla directamente, porque Él es DIOS...

 

Y para esta gran batalla, diferente a todas las que han habido anteriormente en este planeta, Cristo emplea dos armas poderosas:

 

1) LA LEY DEL AMOR

2) LA VERDAD

 

Os decía anteriormente, que hay unas “superleyes” que rigen en todos los Universos a la vez. La Ley del Amor es la más poderosa de todas ellas..., pero luego llegará el momento de explicarla en profundidad, porque ahora que ha sido “abierto” el sello que cerraba mi boca, es el momento de que os haga saber las circunstancias en las que nuestro Padre me comunicó Su Voluntad, y las normas de conducta que yo había de seguir.

 

Como podreis observar en el mensaje, la cuestión del trabajo a realizar en este tiempo, la hizo extensiva a todos nosotros como equipo, porque sólo así, según la Ley, puede hacerse...

 

Todo sucedió en el verano de 1989, cuando... Un día me encontraba en mi habitación y escuché una voz como de trueno que decía: “¡SANTIAGO!”, y ante esa llamada sentí a cada célula, a cada órgano de mi cuerpo, responder por su lado y de manera autónoma, sin contar con mi voluntad. ¿Quién me llama así -me dije-, haciéndome sentir algo tan singular?.

 

Busqué con la vista en todas direcciones... “¡SANTIAGO!”, -dijo la voz por segunda vez-, resonando con tal fuerza que parecía que todo iba a estallar, mientras que yo seguía buscando a derecha e izquierda, desconcertado...

 

“¡SANTIAGO!”, -repitió de nuevo-, y ya comenzaba a inquietarme, cuando de pronto frente a mí apareció una luz cegadora que me obligó a taparme los ojos con las manos, pero cual no sería mi sorpresa al comprobar que aquella luz las atravesaba y que lo mismo les sucedía a mis párpados, haciendo inútil toda protección.

 

Entonces comprendí que me hallaba ante algo muy superior a lo humano.

 

“¡NO TEMAS, SOY EL SEÑOR!”, -dijo la voz- y en ese instante todo cambió; sentí que me invadía una paz y una alegría indescriptibles, mientras que me llenaba de gozo, al reconocer frente a mí a nuestro Padre Creador.

 

Fué en ese momento, cuando en lo alto, apareció una majestuosa figura de forma humana que se hallaba sentada sobre un gran trono. Tanto la figura como el trono donde se sentaba, eran de pura luz, pero una luz que no existe aquí: De una blancura infinita e inmaculada, se intuía única, por encerrar en sí, toda la energía imaginable...

 

Debo aclarar no obstante, que nuestro Padre no tiene forma definida, Él es principio de toda forma, pero cuando se manifiesta puede adoptarla si lo desea, y esta vez lo hacía con la de hombre, como pude ver a pesar de la intensísima luz que despedía.

 

Relativamente joven de unos cuarenta años de edad, llevaba barba bifurcada en dos en el mentón y el cabello largo.

 

Iba vestido con una túnica y sobre ésta un gran manto que le daba un aspecto regio y majestuoso. Permanecía sentado en posición erguida pero atenta hacia mí, mientras mantenía sus manos sobre los apoyos del trono.

 

Sobre su cabeza llevaba una diadema única, pues iba adornada con ¡auténticas estrellas del firmamento!, sobresaliendo por su tamaño y belleza la que adornaba el centro de su frente, la cual emitía unos destellos de luz, que anonadaban al mirarlos, adivinándose en ella un Poder y Majestad ilimitados.

 

Y de sus ojos brotaban impresionantes, dos haces paralelos de energía, que aumentaban paulatinamente de grosor al proyectarse hacia el infinito... Yo supe... ¡Sentí!, que aquellos potentísimos ojos, auscultaban todos los Universos creados llegando hasta los rincones más recónditos, sin que nada se sustrajera a ellos; como también supe que de las estrellas de su frente salen los poderosos pensamientos que construyen y mantienen, los complejos planos de la existencia... Al ver aquello, una solemne admiración se apoderó de todo mi ser... ¡Oh, Dios mío!, ¡Cuánta belleza había en Tí!, ¡Ojalá mis hermanos de la Tierra pudieran captar que estoy diciendo la Verdad, y asimilaran un poco, tan sólo un poco, de la grandiosa perfección que posee Su Padre-Madre!.

 

Y es justo que aquí se diga, que cuando mi vista llegó a Tú rostro era tal la blancura, tal la pureza que había en Él, que noté que estaba profanando lo más Grande y Sagrado que existe... Entonces me sentí sucio y bajé la vista avergonzado, pensando que yo no era digno de estar allí..., mas entonces Tú ¡Padre mío!, me sonreiste y comprendí la exquisita sencillez de tu Ser, y la grandeza imponente de tu Corazón al admitirme en tu presencia, mientras me comunicabas aquel mensaje:

 

“SANTIAGO HIJO MÍO, HAS SIDO ESCUCHADO Y DESDE HOY, ESTARÁS A MI SERVICIO”.

 

¿Qué puedo hacer yo por Tí, Padre mío?, -te contesté- “DARÁS TESTIMONIO DE MÍ, Y AYUDARÁS A LA HUMANIDAD...”

 

Me llené de gozo al saber que sería tu testigo, y que podría hablarle al mundo de Tí y de tu auténtica Verdad, porque viéndote y conociéndote como yo lo hacía en aquel momento, comprobaba que no se hacía justicia Contigo, y que muchos de tus hijos, ignoraban Tu perfección y la de tu Obra, pero sobre todo; tu amor por ellos. En cuanto a lo otro, todavía recuerdo cuando desconcertado te dije, “pero Señor, ¿qué puedo hacer yo sólo ante la Humanidad?, ¡la Humanidad es muy grande, Señor... ¡.

 

Tú sonreiste, regocijado con mi respuesta y replicaste: “YO TE AYUDARÉ...”, y mientras blandías suavemente tu mano derecha en señal de apoyo, ví en ella algo que me resultó familiar: Era aquél gesto de tu mano, con los dedos índice y medio unidos y extendidos, que tantas veces hicieras a través de tu Hijo, enviado a la Tierra hace dos mil años...

 

Y mientras contemplaba admirado la blancura maravillosa de tu cuerpo de luz, oí de nuevo tu voz diciendo, “YA IRÁS ENCONTRANDO HERMANOS TUYOS QUE YO PONDRÉ EN TU CAMINO, ELLOS TE CREERÁN Y TE DARÁN SU AYUDA, Y ENTRE TODOS LO HAREIS”. Entonces yo no comprendí enteramente lo que Tú querías decirme, porque faltaban las instrucciones que Tú te reservabas para darme más adelante, a la vez que me formabas según tu deseo, pero ahora, tras recibir tus enseñanzas ¡sí que lo comprendo del todo!. Luego dijiste: “PORQUE DOS AÑOS FALTAN”, y pensando que era un plazo para mí, te pregunté: “¿quieres decir Señor, que voy a vivir dos años?”, no era ese el sentido de tus palabras, pues continuaste; “PASADO ESE TIEMPO, TENGO PREVISTO YO, EL FINAL DE LA ACTUAL GENERACIÓN, TAL COMO LA CONOCEIS AHORA”.

 

Tus palabras me sobrecogieron y te miré con ansiedad...

 

Extendiste tu mano derecha y de pronto sobre ella, apareció un mundo redondo y hermoso que yo reconocí, “¡es la Tierra!”, -dije-, pero aquella era una Tierra luminosa y etérea, más transparente y espiritual...

 

Tú asentiste suavemente con tu noble cabeza y repusiste, “TODOS LOS QUE AQUÍ VIVÍS LO EXPERIMENTAREIS, TODO CAMBIARÁ, YO TENGO PREVISTO QUE ASÍ SEA”.

 

Tus palabras me llenaron de alegría por la buena nueva, pero a la vez recordé las duras escenas del mundo que había contemplado en los otros mensajes, y me llené de tristeza...

 

Más Tú ¡Padre mío!, al verme triste atajaste, “NO TE APENES HIJO, YO TE ASEGURO QUE TAMBIÉN TENDRÁS MOMENTOS DE GRAN ALEGRÍA”, y me sonreíste... Y el amor me embriagó, porque entonces ví Padre mío, que Tú eras el Amor, y conocí en ese momento cual fué, es y será, la verdad más grande que jamás pueda transmitirse: ¡NUESTRO PADRE ES EL AMOR!, y aunque Él sea también el Poder y la Justicia, y con la fuerza terrible de su pensamiento levanta o destruye universos enteros, todo enteramente en Él está modulado por el amor, porque no lo olvideis hermanos: ¡Dios es el Amor, y el Amor es el orígen de todo cuanto existe...!, pero volviendo de nuevo al mensaje; “AUNQUE NO QUIERO OCULTARTE SANTIAGO, QUE TENDRÁS QUE SOPORTAR MOMENTOS AMARGOS Y DE INTENSO SUFRIMIENTO” -dijiste-, “MOMENTOS DUROS, PORQUE TU MISIÓN ES DURA”.

 

Y en ese instante, pasaron ante mí unas escenas que yo contemplé impresionado, escenas de mí y de la incomprensión del mundo y sus efectos, que quedaron grabadas y a la vez borradas en mi memoria, pero que yo acepté en mi interior, por amor hacia Tí y tu Magna Obra.

 

Acto seguido, una misteriosa fuerza me aproximó más a Tí, y pude observar claramente que no movías tus labios al hablarme y sin embargo, tu voz llegaba hasta mí con nitidez, (tal como se habla en los universos espirituales, donde la comunicación es vibratorio-mental) para darme la que ha sido y será mi norma suprema de conducta:

 

“VAS A VOLVER DE NUEVO AL MUNDO, PERO ESCUCHA BIEN LO QUE VOY A DECIRTE”, en ese instante tu voz se hizo más pétrea, más firme... “TE DIGAN LO QUE TE DIGAN... TE ENCUENTRES CON LO QUE TE ENCUENTRES... TE SUCEDA LO QUE TE SUCEDA. ¡NO TE DEJES INFLUIR POR NADA NI POR NADIE!, PASA SIEMPRE POR ENCIMA DE TODO Y DE TODOS, ¡PORQUE ALLÍ ME TENDRÁS A MÍ !”.

 

“YO TE ENSEÑARÉ A PENSAR SEGÚN SEA MI DESEO... OIRÉ POR TUS OÍDOS Y VERÉ POR TUS OJOS”, “¡ YO PONDRÉ MI PALABRA EN TU BOCA, Y TUS HERMANOS ME ESCUCHARÁN !”.

 

Entonces Tú te señalaste el pecho con la mano, en la actitud de aquél que brinda todo su apoyo... Y proseguiste, “¡CONFÍA SÓLO EN MÍ, HIJO MÍO... CONFÍA SÓLO EN MÍ !, PORQUE YO TE PROTEGERÉ DE TODO...” Y al pronunciar estas últimas palabras, su voz resonó en todos los Universos formidable y potente como el trueno... “¡¡YO TE PROTEGERÉ DE TODO !!”.

 

Y aún todavía persistía el eco de ellas, cuando su imagen desapareció de mi vista, y el silencio se hizo de nuevo en la habitación.

 

Y yo, perplejo, fuí tomando contacto de nuevo poco a poco, con la realidad...

 

Como veis, es en este mensaje donde se me especifican claramente, las líneas maestras a seguir a lo largo de mi andadura, y yo he querido contarlo con detalle, porque de alguna manera estaba en deuda con muchos de vosotros, que habiéndo leído otros mensajes publicados por mí anteriormente, deseabais saber más detalles sobre mi misión.

 

Y un tema que suscita mucho interés sobre la misma, es el significado de las épocas que me anunció el Señor, o concretamente esos dos años...

 

Siempre reflejé la verdad sobre esto en mis palabras del principio, remarcando la expresión textual: “PASADO ESE TIEMPO, (refiriéndose a los dos años) TENGO PREVISTO YO, EL FINAL DE LA ACTUAL GENERACIÓN”.

 

Pues eso era lo único que yo sabía, y ahí están las grabaciones de mis conferencias de aquel entonces, que así lo prueban...

 

Y muchas personas temieron que aquellas palabras se podían referir al final de todo, y tengo que confesar que yo también temí que así fuera, y es por lo que me decidí a darlo publicamente por si acaso, y os aseguro que pregunté más detalles al Señor, repetidas veces, -dada la gravedad del caso- pero nunca obtuve respuesta. Más adelante se me completó al fín la información, y supe que antes no había sido momento apropiado para saber más detalles sobre aquel asunto, dada su importancia.

 

La frase completa era tal como aparece en el texto de su mensaje, “PASADO ESE TIEMPO, TENGO PREVISTO YO, EL FINAL DE LA ACTUAL GENERACIÓN, TAL COMO LA CONOCEIS AHORA”, y se complementa con la otra frase: “TODOS LOS QUE AQUÍ VIVÍS LO EXPERIMENTAREIS, TODO CAMBIARÁ, YO TENGO PREVISTO QUE ASÍ SEA”. Con esto estaba aclarado, pero se me dió más tarde, cuando fué su momento.

 

La fecha de la comunicación fué junio de 1989, y la de la efectividad comenzaba dos años más tarde, o sea junio de 1991.

 

Alrededor de esas fechas, ocurrió el gran cambio político de Rusia, la caída del muro de Berlín, el conflicto del Golfo Pérsico, el conflicto de Rumanía y Yugoeslavia, (que todavía persiste), etc., etc., todo ello muy significativo... Y no podía ser menos, dada la trascendencia de lo que en esa fecha comenzaba: EL REGRESO DE CRISTO A LA TIERRA, EN ESPÍRITU Y EN VERDAD, con la fuerza del ESPÍRITU-MADRE o SANTO ESPÍRITU, apoyándole...

 

Y en cuanto a mí se refiere, me queda la satisfacción de haber comunicado a los demás, toda la información de que disponía en cada momento.

 

Os diré también que he cumplido fielmente las instrucciones recibidas de Él y haciéndolo así espero haber sido merecedor de su ayuda, ayuda que en incontables ocasiones he notado, y procuro merecer a mi vez con trabajo y sacrificio, que es así como se obtiene de la mano de nuestro Padre, y no de manera milagrera y caprichosa como sostienen algunas religiones... ¡Que poco conocen a nuestro Padre y a sus leyes, los que así opinan!.

 

A pesar de la evidencia de todo este asunto, yo nunca me veo a mi mismo merecedor de semejante honor. Varias veces intenté apartar de mí esta cuestión, pero comenzaron a llover las pruebas, siendo algunas de ellas verdaderamente contundentes.

 

La más agradable es la que se refiere a mi estado de ánimo, que desde entonces se ha mantenido siempre con un sentimiento de paz interior maravilloso, lo que se traduce en felicidad, y eso a pesar del duro ritmo laboral y de horarios que realizo hace muchos años, y a otros tipos de problemas que soporto en mi vida privada...

 

Pero al final, por amor y confianza hacia Él tuve que aceptar la realidad, y reconocer -por fuerte que parezca- que el propio Creador de los Universos, era y sigue siendo, ¡mi Maestro...!. Por otra parte tal como se me demostró en otras experiencias, el espíritu del cual procedo, es decir mi espíritu, ya intervino en otras épocas, encarnando con características parecidas a las de ahora.

 

Pero es momento de volver al tema principal, para tratar en profundidad un asunto que quedó pendiente:

 

LA LEY DEL AMOR

 

Esta Ley que pertenece a la categoría de las Leyes Universales, es con mucha diferencia a su favor, la más importante.

 

Ya vimos antes en un ejemplo numérico imaginario, que este tipo de leyes controlaban a la vez, la totalidad de los mundos que existen en todos los Universos, es decir, que su alcance o influencia era total, sobre todo lo creado, pero ésta concretamente, tiene además una característica especial: El sujeto de la misma, es decir el amor, es consubstancial con nuestro amado Padre el Creador.

 

Yo fuí testigo directo, de como el amor se engendra en el interior del Real Ser de nuestro Padre.

 

Él en Sí Mismo, contiene los dos principios generadores de toda vida, y no me refiero a los sexos, que es sólo la expresión externa y superficial, de que están dotadas algunas de las especies evolutivas creadas por Él, sino a la matriz misma de la vida o dualidad generadora, cuya forma inteligente posterior son las características de lo masculino y lo femenino, que se encuentran plasmadas en todo lo creado.

 

En el Creador existen a la vez las peculiaridades de un padre: Firmeza, voluntad, orden, justicia, fuerza, etc., y las peculiaridades de una madre: Dulzura, comprensión, instinto maternal, fertilidad, etc., etc.

 

Y todo, absolutamente todo lo que existe, ha sido vivificado con estos dos principios.

 

El acto primario de Creación o donde surge toda vida, se realiza en el Mismo Seno del Padre y Él permitió que yo lo contemplara, pero ese proceso supremo es complejísimo, y mi mente ahora no llega ni con mucho a comprenderlo en detalle, pero como testigo suyo debo dejar también constancia de ello, por lo que os diré que visto en sencillez, en aquel acto eran conjugadas a la vez y en un flujo continuo dos partes bien diferenciadas, ambas de una riqueza de atributos insospechada para la mente creada...

 

Una parte era la energía condensada con capacidad de poder total, en fuerza, manifestación, voluntad, firmeza, orden, etc., etc., que constituye el principio genérico activo-masculino, y es sólo una representación de los atributos del Padre Creador, y no toda su capacidad total, porque Él es además la Voluntad o impulso director de toda Vida, y esa característica es la que le proporciona el predominio, sobre las otras dos personas de la Trinidad, siendo Él su mente directora cuando actúan al unísono y su co-directora, cuando lo hacen por separado...

 

La otra parte también era una energía, que concentraba en sí misma la capacidad de fertilidad e inteligencia activa, en comprensión, dulzura, sentido maternal, diversidad de manifestación, etc., etc., que constituye el principio genérico pasivo-femenino, y es el Espíritu-Madre.

 

Estas dos partes o energías, al irse fusionando en forma de flujo con voluntad de crear, hacían brotar la energía primaria de aquello que en ese momento pasa del no-ser al ser, y que para “ser”, ha de participar de esos dos principios y vivificarse continuamente con ellos, no sólo mientras evolucione; adquiera la forma que adquiera, y se halle en la etapa evolutiva en la que se halle, sino que también cuando ocupe el lugar a que ha sido destinado en los planes de la Mente directora, es decir, TODO HA RECIBIDO, RECIBE, Y RECIBIRÁ AMOR DEL PADRE, ETERNAMENTE... Y digo que recibirá amor, porque al fusionarse los dos principios, producen técnicamente una substancia espiritual que yo he llamado la energía primaria, la cual es muy compleja porque todo está hecho de ella, pero a la vez muy sencilla; porque todos la entendemos y la deseamos, es: EL AMOR.

 

Y he aquí la Verdad más absoluta que existe: El Creador que es en Sí Mismo la Vida, lo es porque en acto de amor la crea, y ese acto de amor y ese amor, es: Él mismo.

 

Podeis imaginar con esto, el alcance y la profundidad que puede llegar a tener una Ley que es la propia expresión de Dios, y eso es la Ley del Amor: La expresión misma del principio de la vida, la expresión del Creador, que ha quedado plasmada en todo lo creado y a todos los niveles imaginables... Así aunque el ser humano no esté capacitado para percibirlo, ya desde los mundos más ínfimos y microscópicos se expresa la Ley del Amor, y los átomos, los iones, las moléculas y demás corpúsculos, “sienten” -porque todo está vivo- sus propios “amores y desamores, gustos y disgustos, atracciones y repulsiones”, etc., de la misma manera que lo expresamos nosotros. Y si seguimos ascendiendo por la cadena evolutiva, nos encontramos con hermanos colosales como son: Planetas, soles, constelaciones, galaxias, etc., que se expresan con sentimientos y con “amor”, aunque nosotros no lo captemos... Pero yo he sido testigo de esto, y os garantizo ¡que es maravilloso!.

 

Pero sigamos hablando de nuestra relación con el Padre, porque Él desea que le conozcais y le ameis, como Él os amó al crearos y haceros pasar del no-ser al ser, porque nada erais, y ahora todo lo sereis y lo tendreis, a través de Él.

 

NO LO OLVIDEIS JAMÁS, el Padre nos dió primero cuando nos creó, y no nos necesitaba como dicen algunos... porque Él es autosuficiente en todos los sentidos. Cuando crea no conoce límite alguno porque tiene en Él toda la energía o para ser más exactos toda la capacidad de producir energía, de manera que todo lo creado de Él la toma y palpita mantenido por Él, incluídos nosotros por supuesto.

 

Así pues haciendo balance vemos que no sólo nos ha dado la VIDA, dicho en el sentido de existencia, -no de vida terrenal, puesto que la vida actual, sólo es una simple etapa más en nuestra existencia-, sino que también nos mantiene, o para ser exactos nos mantuvo hasta aquí, nos mantiene ahora, y nos mantendrá en el futuro, como ha hecho ya con miríadas de hermanos, puesto que todo lo que existe en los Universos es hijo de Dios igual que nosotros, incluidos: Planetas, estrellas, galaxias, constelaciones, cometas, meteoros, vegetales, animales, humanos, minerales..., etc., etc.

 

Con lo que estamos todos totalmente en deuda, y nos corresponde ahora a nosotros dar el primer paso hacia Él. E incluso en aquellas vivencias que resultan duras de llevar y sufrimos, se esconden oportunidades que no alcanzamos a ver aquí, pero que un día reconoceremos agradecidos... Es por eso de este anunciado conocido en todos los universos y por todas las criaturas:

 

“RECONOCERÁS AL CREADOR DE LOS UNIVERSOS COMO TU PADRE Y MADRE, Y LE AMARÁS CON TODO Y SOBRE TODO, PORQUE ÉL ES EL AMOR MISMO”.

 

Y es de justicia para todo ser “existente” sea de la clase que sea, reconocer al Creador como origen de su existencia, y amarle por eso y por recibir tantos cuidados, habida cuenta de que Él mismo es el AMOR.

 

Y el amor que es su palpitar, le llevó a crear para darnos y compartir con todos nosotros un día en su realidad absoluta, aquello que posee sin límites: El gozo, el acto contínuo de creación, el eterno presente que se produce con la fusión de los dos principios generadores, de lo cual experimentamos ahora un pálido reflejo cuando sentimos en nosotros el amor hombre-mujer o en otras formas menos profundas.

 

Y la Raiz Misma del Creador es, la Trinidad Divina, el Uno múltiple, la Voluntad de vida, que la forman: El Padre, el Espíritu-Madre y el Hijo Engendrado.

 

El Padre, visto desde la mente humana constituye, la Voluntad, el Poder, el Principio generador masculino.

 

El Espíritu-Madre, visto desde la mente humana constituye, la Forma, la Fecundidad, el Principio generador femenino.

 

El Hijo-Engendrado, visto desde la mente humana constituye, el Cristo, el Amor en todas sus manifestaciones, el Principio generador masculino-femenino y femenino-masculino.

 

No obstante ser tres, son sin embargo un sólo y único Dios.

 

Constituye la mayor Verdad, y a la vez el más grande de los secretos (porque lo es de la vida), el “como” y el “porque” de lo anterior en sus causas últimas, ya que eso a nadie le ha sido, ni le será revelado.

 

Pero para confirmar lo anterior, sirva aquí el testimonio del que esto escribe; que por Voluntad Divina pudo contemplar en sus Reales Presencias, pero en sencillez, como del Padre y a través de Él, fueron engendrados el Espíritu-Madre y el Hijo-Engendrado siendo así trino. Puedo afirmar categoricamente después de eso, que dicen Verdad los que aseveran que Dios es una Trinidad, y que también dicen Verdad aquellos que aseguran que Dios es único y sólo Uno.

 

En ambos casos se dice la Verdad, y precisamente en la validez de esos dos conceptos, reside la definición misma de la Trinidad Divina...

 

Pero creo que este es el momento adecuado para daros a conocer cómo se me demostró lo anterior, permitiéndoseme ser, testigo directo.

 

Sucedió esto un día que me encontraba descansando, justo un año después del comienzo de todo, allá por el verano de 1990.

 

Esa mañana, -pues era temprano- me había despertado súbitamente, y permanecía desvelado pensando un sinfín de cosas con los ojos “abiertos como platos”, y contemplando como amanecía poco a poco...

 

Recordaba en ese momento algunas lecturas e indagaciones relativas a la personalidad de Jesús de Nazaret, y me preguntaba en un mar de dudas, inducido por las equivocadas tendencias de algunos libros sobre este tema...

 

Asimismo me interpelaba también sobre su auténtico parentesco con el Padre Creador, pues a pesar de haber tenido ya algunas experiencias, todavía me encontraba reajustando mis convicciones, a base de búsqueda y trabajo. Es aquí donde no conviene confundirse, yo nunca lo he tenido fácil y he pasado ratos de verdadera angústia, porque a pesar de ser guiado por el Padre, ésa es su Ley: La forja de sus hijos con el sacrificio, el trabajo y el desprendimiento, que a veces se expresa incluso con el sufrimiento (porque así se consigue la madurez y la evolución del espíritu), que a eso venimos a la vida en la Tierra y no sólo a disfrutar como creen algunos..., que eso se ha de dosificar aquí, y al final del camino llegará si lo hemos merecido...

 

Estos razonamientos pasaban por mi mente en aquel momento cuando de pronto, comencé a notar una sensación mezcla de paz y alegría que resultó serme familiar, por haberla experimentado ya en otras experiencias. Fué entonces cuando sin saber cómo, introvertí la mirada hacia mi interior, y allí, dentro de mi pecho y a la altura del corazón, pude ver unas imágenes sorprendentes...

 

Sobre un fondo de nubes iluminadas por una ténue luz amarilla, veía yo en el centro, un Majestuoso Ser con forma humana sentado sobre un gran trono. Este Ser que reconocí, a pesar de manifestarse de diferente manera que en otras ocasiones, era el Padre Creador. Se presentaba con figura de hombre, y aparentaba tener unos cuarenta años, a pesar de lo cual tenía el cabello muy blanco y la barba también, siendo ésta bifurcada en dos algo más abajo del mentón.

 

Iba vestido con una túnica y sobre ésta un manto, ambos en tejido de oro finísimo. El rostro y las manos eran cegadoramente blancos, pero sobre todo el rostro, que era semejante al fuego y de un color blanquísimo e inmaculado, que de nuevo me hizo sentir vegüenza de mi ser y que me inclinara todo ante Él, mas entonces sentí su amor sobre mí, y pude mirarle de nuevo...

 

El trono donde se sentaba era como tallado en cristal de diamante, y al atravesarlo la luz, emitía intensas ráfagas de colores...

 

Dos seres colocados uno a cada lado, sostenían el trono. Tenían el cabello de color ceniza y en forma de melena corta, y vestían unas túnicas de colores plateados y dorados.

 

Inclinando sus cabezas hacia el suelo, guardaban una actitud respetuosa, pues mientras flexionaban una rodilla, sostenían el trono con las manos por encima de sus cabezas...

 

Todo el grupo se hallaba dentro de un marco de luz con forma triangular, que emitía continuamente destellos de luz en todas direcciones.

 

La forma de este marco simbolizaba la Trinidad, y el grupo de seres lo formaban, el Padre Creador de los Universos manifestándose en forma humana, y dos de sus ángeles escoltándolo.

 

A la derecha de ese grupo, es decir, a mi izquierda según los miraba, ví la figura de un hombre que permanecía de pié.

 

Alto y de complexión atlética, tenía el cabello largo y ondulado peinado hacia atrás. Llevaba barba corta bifurcada suavemente en el mentón, y tanto ésta como el cabello, eran de color castaño rojizo.

 

Sus ojos eran claros y tenían una mirada sumamente penetrante, que denotaba un poder sobrenatural, y sin embargo una vez doblegado ante ella, encontrabas un fondo de inocencia y de dulzura que te conmovía hasta lo más profundo...

 

¡Cuánta vida y cuánto amor en la expresión de aquellos ojos...!.

 

Pero siguiendo con la descripción: El rostro y las manos eran como las de un hombre común, pero tenían el color moreno de la raza árabe o hebrea.

 

Vestía con una túnica de terciopelo color púrpura, y llevaba sembradas por toda ella, ¡auténticas estrellas del firmamento! si, estrellas naturales como las que se ven en una noche clara, pero mucho mayores... Y que deslumbraban al mirarlas.

 

Sólo un ser podía tener unas características tan singulares: El Cristo del Padre, el Hijo de Dios, personalizándose como “El Hijo del hombre”.

 

Y el tercer Ser que ví y que saliendo del pecho del Padre llegaba hasta mí, era un haz de luz bellísimo, de color azul plateado y “atomizado” todo El de minúsculas partículas luminosas de todos los colores imaginables, incluídos algunos desconocidos para mí...

 

Y en ese momento, ¡me ví a mí mismo ante Ellos!, llevaba túnica, y me veía arrodillado y de espaldas... Y recuerdo que al iluminarme aquel rayo de luz tan singular, me producía unas sensaciones maravillosas, y telepáticamente me hablaba y me decía: “¡Yo Soy el Otro Ser, hijo mío!”, “Soy el ESPÍRITU QUE OS DA LA VIDA, el ESPÍRITU DE LUZ...” Y comprobé sorprendido, que esa luz estaba viva pues me acunaba en sus dulcísimos brazos, y que llamándome hijo me comunicaba su PROPIA VIDA, como ya sucedió al principio cuando fuí creado...

 

Porque aquella luz es el Espíritu-Madre de Vida, el Principio femenino de Dios, o lo que quizás en ciertas religiones se ha dado en llamar el Espíritu Santo.

 

Y habiendo reconocido ya a Estos Tres Seres y considerándolos como mi propia familia, en el espíritu, ¡comencé a contarles con toda naturalidad mis inquietudes y mis penas!, y Ellos me escucharon y me hablaron con igual sencillez.

 

Recordé esto posteriormente, y no hallé explicación humana a este hecho, ¿porqué hablaba yo con Ellos de aquella manera tan familiar?, no olvideis que nos estamos refiriendo a la mismísima Trinidad Divina... Más tarde comencé a atar cabos sueltos, y uno importante era la voz... mi voz. Yo allí no hablé con mi voz habitual, porque la que allí empleé era más aguda, más juvenil, casi la de un niño... ¡Y ahí estaba el detalle!: El que allí habló era realmente mi espíritu, mi yo superior, que no es hombre como yo aquí ahora, ni mujer tampoco, sino ¡las dos cosas a la vez!, porque en el espíritu se es andrógino, esto es, masculino y femenino a la vez tal como lo son los ángeles, tal como lo es también nuestro Padre y Creador, porque a imagen y semejanza de Él, fueron creados nuestros espíritus...

 

Pero terminado el relato de esta experiencia, podremos ahondar en la compleja realidad del ser humano, para poder comprender claramente lo anterior, pero ahora es preciso que retome de nuevo el hilo de los hechos: Una vez que los Tres me hubieron escuchado, me dieron ánimos para que siguiera en la misma línea que llevaba... Cuando de pronto sin mediar causa alguna, observé que la figura de Cristo desaparecía, y que lo mismo le sucedía al Espíritu-Madre, entonces perplejo, me dirigí al Padre que se hallaba solo ante mí y le dije: “Padre, se ha marchado Jesús... ¿Dónde está Padre?, y el Espíritu-Madre también se ha ido... ¿Dónde está, Padre mío...?, Él sonreía, y permaneció todavía así unos momentos, mientras yo buscaba y buscaba con la vista, tratando de verlos por algún lado... Entonces el Padre, que permanecía con las manos apoyadas en su trono, las fué llevando a la vez lentamente hacia su pecho, y señalándose a Sí mismo me dijo con dulzura: “A TRAVÉS DE MI...”, y yo al oir esas palabras le miré con atención, tratando de comprender lo que quería decirme...

 

Entonces pude observar claramente, como de su pecho comenzaba a brotar una substancia luminosa..., que situándose a su derecha se fué alargando, alargando, hasta que sin saber como, se convirtió de nuevo en la figura de Cristo que yo había visto al principio, y que mirándome me sonrió y me dijo: “Ya estoy de nuevo aquí contigo, Santiago”, y yo miré al Padre, agradeciéndole la presencia de aquel Ser tan entrañable para mi, y que tanto habia echado de menos... Y acto seguido, ví brotar por segunda vez de su pecho un haz de luz, que viniendo hasta mí me envolvía en un abrazo dulcísimo, y me hablaba diciendo: “¡Hola hijo mío, soy Yo de nuevo!”, al oir esto, reconocí con alegría al Espíritu-Madre, que de nuevo se hallaba conmigo... Y con la compañía de los Tres me sentí ya de nuevo inmensamente feliz, pues Ellos eran todo para mí, eran mi auténtica familia...

 

Una fuerza desconocida me tomó entonces con suavidad, y me fué acercando poco a poco hacia el Padre, y cuando ya me encontraba muy próximo a Él, abrió sus brazos dulcemente y exclamó: “¡HIJO... MÍO...!”, mientras me abrazaba con ternura infinita...

 

Y en ese momento, además del sentimiento maravilloso que me embargó con su abrazo, y que hacía que me sintiera inmensamente dichoso, recordé el sonido sorprendente de su voz al llamarme hijo, ya que ésta había sonado como un dúo, es decir, ¡con voz de hombre y de mujer a la vez!. Esa era su verdadera constitución, y por eso es nuestro Padre-Madre, porque Él es andrógino; que significa que tiene los dos géneros en Él, -de ahí su autocapacidad de engendrar y crear- lo mismo que nosotros también somos andróginos en el espíritu, por habernos creado a su imagen y semejanza, como le reveló a Moisés.

 

Igualmente su voz contenía infinidad de significados: Sonando como un trueno, como una trompeta, como las aguas, y dándome a percibir además; el Amor ínmenso del Padre y de la Madre, el saludo y a la vez la despedida... Que querían decir: “SOY VUESTRO PADRE Y VUESTRA MADRE...”, “DÍSELES A TUS HERMANOS”, “OS AMO PROFUNDAMENTE Y OS ESPERO”, “DE VOSOTROS DEPENDE LLEGAR A MÍ ANTES O DESPUÉS, PORQUE SOIS LIBRES EN VUESTRA EVOLUCIÓN, PERO TODOS HABEIS DE LLEGAR POR AQUÍ, TODOS SIN EXCEPCIÓN”, “VOSOTROS SEREIS UNO CONMIGO (estareis muy cerca de Mí)..., Y YO ME REGOCIJARÉ EN VOSOTROS...”.

 

Y mientras sentía su abrazo, yo lloraba quedamente..., derramando auténticas lágrimas que humedecieron mi rostro en la materia, acertando tan solo a decir: “¡Padre... Padre...!”.

 

Era como un lamento de felicidad, que brotaba muy dentro de mí...

 

Y aquel abrazo, que ha dejado para siempre una huella en mi corazón, es como un sello por medio del cual, recibí el carisma que me comunica con el Padre y me hace su testigo.

 

Luego, muy lentamente, fué cediendo la dulzura infinita de su caricia y recuperé la conciencia de la realidad que nos rodea...

 

Y ahora, antes de seguir adelante, querría aclarar con vuestro permiso un punto importante para todos: Mi forma de expresión. Soy consciente de que al leer los pasajes en los que relato mi encuentro con la Divinidad y los hermanos de otras realidades, os pueda parecer mi forma de hacerlo excesivamente blanda e incluso para algunos, almibarada ó muy afectada..., pero os digo que si lo hago así, es porque así se siente en esas realidades, y yo procuro en todo momento ser lo más fiel posible en mi testimonio.

 

De mi sinceridad en este trabajo; el Padre es a su vez mi Testigo y mi Avalador, y por Él y por el amor que os tiene, hago todo esto.

 

Mi fidelidad hace que a veces me “funda” de amor y de ternura, y otras veces “increpe” ó “amoneste” con cierta dureza; así me creó nuestro Padre y esa es mi forma de hacer... Pido perdón a los que pueda ofender en algo.

 

No obstante, no olvideis que aquellos lugares están en el Reino del Amor, y que lo que yo sentí allí, vosotros también lo sentireis un día... Y respecto a los pasajes “duros”, recordad que éste es un Planeta de expiación de penas y de forja de espíritus, en el que con libertad acertamos y erramos, y dado que los errores a veces pueden llegar demasiado lejos, lógico es que nos adviertan del peligro por nuestro propio bien...

 

Pero seguiré adelante con mi testimonio...

 

Fué con esta experiencia sencilla y entrañable, como me respondieron a mis dudas respecto a Ellos: El Padre, que es Voluntad e Impulso de toda existencia, y además el Principio generador activo-masculino, engendró de Sí Mismo al Principio generador pasivo-femenino, que es el Espíritu-Madre, y las dos partes generadoras complementarias o masculina y femenina al fusionarse, en un primer Acto de Amor con Voluntad de complementarse a Sí Mismas, engendraron al Hijo Unigénito o Cristo, que reflejó la expresión de ambas al unirse, esto es, el Amor en todas sus manifestaciones y especialmente hacia la Creación, la cual es posterior, y se llevó a cabo en la presencia de los Tres.

 

Sólo hay una Trinidad Divina, y esa Trinidad es el Creador o Dios.

 

Nos es dado saber que no obstante ser Tres, son sin embargo un solo núcleo, al que llamanos “Dios”.

 

El Espíritu-Madre está dentro de ese núcleo, luego es Dios.

 

El Hijo Unigénito o Cristo está dentro de ese núcleo, luego también es Dios.

 

Cristo Espíritu sólo hay uno, y es el Mismo que vino al planeta Tierra a manifestarse hace dos mil años.

 

Lo hizo según la Ley, y con cuerpo de hombre.

 

Ese hombre se llamó Jesús, y nació en Palestina.

 

Ahora Cristo ha vuelto de nuevo a la Tierra, pero como Espíritu y para todos los hombres.

 

Por otra parte, todo lo que existe fuera del núcleo de la Trinidad Divina, es creación de Ella.

 

Nosotros somos hijos de Dios, en el sentido de que procedemos de Él, somos parte de su obra, pero fuimos creados, porque nuestro espíritu o Yo superior, que es nuestra parte más elevada, no está dentro del núcleo de la Trinidad Divina.

 

Yo tengo la prueba en mí mismo, puesto que en la experiencia que acabamos de ver, me mantuve todo el tiempo a distancia de Ellos y de rodillas, por ser inferior.

 

Y dicho esto, me gustaría aclarar algo que es motivo de confusión: Generalmente, a Dios se le imagina de dos maneras, o con dos conceptos diferentes; 1) EL DIOS “OMNIPRESENTE”, que está en todas partes y que es parte integrante de todo: Planetas, microbios, animales, células, aire, etc., etc., eso es rigurosamente exacto, Dios forma parte de todo, y todo está contenido en Dios.

 

2) EL DIOS INTERNO, la manifestación de Dios, a través de nosotros, no nuestra sino Suya, con sentimientos muy especiales y sublimes, localizados a menudo en la parte interna del pecho, o concretamente en el corazón. Eso es también rigurosamente exacto, Él reside en la zona de nuestro corazón. Pero conviene aclarar, que para sentirlo de esa manera, es necesario haberse trabajado antes uno mismo, a base de ideales, sacrificio, renuncia a vicios, amar a todo y a todos, etc., porque si no estamos espiritualmente límpios, no le servimos de canal para Él manifestarse.

 

Hasta aquí las dos explicaciones más conocidas o populares de Dios. Pero hay otra de la que casi no se habla o se conoce poco, o pretenden que se conozca poco, y sin embargo es la más importante.

 

3) EL “REAL SER” DE DIOS, hay un lugar fuera de todo lugar, un espacio sin espacio, una morada incognoscible y profunda, pero más luminosa que la misma Luz, más espaciosa que la mente creada, donde tiene su morada propia el Padre Creador. Allí reside su “Real Ser”, desde allí observa su Creación, y desde allí se manifiesta a través de ella, es decir a través nuestro, y aunque Él es inmutable; goza, sufre, vive, nace, llora con nosotros, y con tal realismo participa, que es, ¡como si fuera nosotros mismos!

 

Pero he aquí el gran misterio y a la vez la gran diferencia: Nosotros no podemos manifestarnos a través de Él, porque sólo somos su obra, y como tal, no nos queda mas que recibir, habiendo de tener muy claro, que una cosa es ser parte de la obra de Dios, y otra cosa es ser ¡Él, mismo!.

 

Y con esto quiero también salir al paso, de unas teorías que se imparten en forma de cursillos, o vienen en libros que figuran haber sido escritos por maestros de sabiduría, y que además están ¡“Ascendidos”! (¿...?), en las cuales se trata a Cristo-Jesús, es decir, al propio Hijo Unigénito de Dios encarnado en la Tierra, como a uno más de ellos, o sea como a un ser “creado” como nosotros, por más maestro “Ascendido” que sea, y digo esto con todo respeto, para los auténticos maestros, que no están de acuerdo con esta teoría, y que son por desgracia subceptibles de ser “suplantados” por otros falsos...

 

En otras emplean una palabra muy seria que yo respeto, como es “Avatar”, y que se aplica generalmente en Oriente a una serie de personas, que según la religión Brahmánica, -practicada en la India- han sido encarnaciones en la Tierra del Dios Vichnú o segunda persona de la Trinidad Divina, idea esta que yo respeto como a las de todas las demás religiones, pero no es eso a lo que me voy a referir... La cosa consiste en lo siguiente: Aquí en occidente hoy por hoy, a nivel de calle o corrientemente, Buda, Krishna, etc., son conocidos como maestros o santos de la India, pero nada más. Intentar aplicar el título de “Avatar” que no significa nada aquí en Occidente, a Cristo-Jesús, -por más que se esté aplicando a otros en Oriente- es emplear con malicia dicho título, tratando de reemplazar al verdadero que le corresponde ó “Hijo de Dios Unigénito”.

 

Y aceptado popularmente aquel título como primer paso, el segundo es considerarlo ya como uno de tantos Avatares...

 

Y una vez despojado Cristo de su Divinidad ante la opinión popular, el paso siguiente es fácil... Igualarnos a todos con Él, como sostienen el tercer tipo de teorías, ya que según ellos: ¡Todos seremos “Cristos”, o incluso “Dioses”, un día!.

 

Pero fijaos bien en lo “elaborado” de las fases de éstas...

 

a) Dios es todo y está en todo. Cierto, nada que objetar.

 

b) Nosotros somos parte de Dios. Cierto, nada que objetar.

 

c) Nuestro espíritu, es una “Chispa Divina”. ¡Cierto sólo a medias!, esa “Chispa” es creada, y lo es a imagen y semejanza de Dios, nada más.

 

d) Despertemos nuestra “Chispa Divina”, o nuestro “Dios interno”, porque nosotros también somos Dios... ¡Error total!, Dios tiene su “Real Ser”, y es también la Trinidad Divina, pero nosotros no somos Dios, ni la Trinidad Divina. Como veis, los intentos de sembrar la confusión son cada vez más sofisticados, pero al que lleva esas intenciones siempre se le vé el plumero... Y si no, observar dichas teorías con detenimiento, y vereis como el mensaje final siempre incíta a la soberbia: SOIS DIOS, o SEREIS COMO DIOS, etc., etc. Eso indica quienes están detrás de todo...

 

Alerta pues con ellos, porque también hablan de amor como nosotros lo hacemos, pero los diferencian sus complicadas teorías, y su mensaje final; a la vez que sus ofertas de Poder y Energías, si decimos tal o cual cosa, o si hacemos tal o cual otra.

 

Con respecto a sus ideas, los desarmareis de un plumazo si les contestais que con amor, y solo con amor, puede alcanzarse todo.

 

Pero si tomais parte en el uso de las energías, habeis de saber que aunque todas salen del Padre, hay unas leyes que las regulan, y su manipulación exige ciertas precauciones.

 

Una de ellas es respecto a su neutralidad, ya que NO SON POSITIVAS NI NEGATIVAS como creen algunos, sino que su signo depende de aquel que las utiliza; si el que lo hace lleva buenas intenciones, sus efectos resultarán positivos, y si no las lleva buenas, sus efectos resultarán negativos, pero en ambos casos ¡resultarán! igual de efectivas... Esto explica el Poder de las “fuerzas oscuras”.

 

Las energías tienen también un doble filo, otorgan poderes rápidos y espectaculares, pero sus efectos -a causa de las leyes- revierten de nuevo sobre el que las usa, pudiendo convertirse (si no se está preparado), en una peligrosa trampa.

 

Puede decirse que cuanto mayores sean éstas, mayor preparación necesitará tener el que las utilice, siendo indiferente su ideología, -como dije antes- y aquí quería yo llegar; seres muy preparados en conocimientos, pero con pocos escrúpulos, es decir, seres apartados de la luz temporalmente, pueden deslumbraros con exhibición de grandes energías, y realizar prodigios para captar vuestra admiración o vuestro agradecimiento. Esos prodigios o milagros, pueden ser buenos a la vista y de efectos positivos, pero ahí estais siendo probados, porque detrás de esa apariencia de bondad de los milagros, pueden esconderse “seres” (a menudo de otras dimensiones), con intención no tan bondadosa... Y que más pronto o más tarde, tratarán de imponerse sobre vosotros con algún fín: Apoyo a los errores de alguna religión, (porque todas las religiones contienen partes de verdad y partes de error, aunque se autoproclamen infalibles o sean declaradas oficiales en los países) dinero, poder, influencias, etc., eso sí, ¡con disimulo y astucia!. Este es el vivo retrato de algunos lugares, -no todos- donde multitudinariamente se realizan prodigios o milagros.

 

Procurad pues ser precavidos, pero tampoco mireis a nadie con miedo, porque a veces aquel que os asusta tanto, es sin él saberlo, un simple “muñeco” manejado a su vez por otros seres.

 

Y cuando digo “seres”, doy el sentido más amplio a esta palabra, porque seres somos todos los que existimos seamos de ésta o de otra dimensión, es decir, seamos visibles (para nosotros) o invisibles.

 

En esta dimensión, hay seres bastante preparados para manejar las energías, pero los expertos están en las otras dimensiones, y por lo tanto son invisibles, siendo con ellos con los que habeis de tener mas precaución.

 

Pero no penseis con eso que hay que temer a todos los seres invisibles, yo me estoy refiriendo sólo a los que tienen pocos o ningún escrúpulo.

 

Y creo que para comprender bien esto, habría que hablar ya del “bien” y del “mal”, aunque quizás os vais a sorprender...

 

De momento comenzaré por deciros que hablando con objetividad, los términos “bien” y “mal”, se han estado usando indebidamente, introduciendo un concepto de separación “a priori” que no existe, y negando el principio de misericordia y de justicia que el Padre emplea con sus hijos. Por otra parte solo existe la opción del bien; puesto que el mal es la negación o el alejamiento temporal del primero o para ser más exactos, “una parte del bien a la que le falta evolucionar”.

 

Y os recuerdo que aún así, estamos cometiendo una injusticia con aquellos que se hallan situados en los lugares medios -espiritualmente hablando-.

 

Pero trataré de ordenar algo más los conceptos. ¿Qué es el bien?, o dicho de otra forma, ¿qué nos hace sentir bien...?.

 

¿Quizás aquello que es justo, inteligente, ordenado, paciente, bello, misericordioso, etc.? ¡Me imagino cual es vuestra respuesta!.

 

Pues todas esas cualidades juntas y aún mucho más, se encuentran solo en un lugar, ¿tal vez en el Cielo? -direis- ¡por supuesto que también allí! ¿pero qué es el Cielo en realidad sino el poder estar cerca de Dios...?. Luego la respuesta correcta es... ¡DIOS ES EL BIEN ABSOLUTO!. Pero ya allí, a su lado, no encontraremos por ningún sitio el “mal” o la “imperfección”, y nos interesa saber donde nace ésta... Fuera de Dios no puede ser, porque todo está contenido en Él. Luego... ¡Lejos de Dios! es la respuesta. Porque a medida que nos alejamos de su influencia o radiación vamos engendrando carestía de sus dones, puesto que todos somos creación suya, y sólo de Él podemos tomarlos, de tal manera; que la desviación hacia un estado de conciencia diferente del bien absoluto, es el principio donde nace la carestía de dones o imperfección.

 

Y para comprenderlo bien, hemos de insistir en estos dos factores circunstanciales: Primero, “el alejamiento” no fué una distancia física, sino una toma de conciencia o posicionamiento ideológico no-coincidente con el bien absoluto o Patrón Perfecto (Dios).

 

Segundo, la libertad es allí respetada en grado sumo, de forma que a nadie se obliga a nada, y se es libre enteramente para decidir.

 

Y Ahora que conocemos el orígen, podemos profundizar más en el tema...

 

En todos los procesos de evolución espiritual, se trate de la categoría de la que se trate, entra el trabajo y el sacrificio y éstos, muchas veces hay que realizarlos bajo el aspecto de pruebas. Cada vez que se presentan éstas, hay que tratar de pasarlas satisfactoriamente, tomando para ello nuestras propias decisiones, -de ahí la importancia que tiene ejercer una libertad plena- una vez tomadas, y según el resultado obtenido en las pruebas, resultará un posicionamiento con respecto al modelo perfecto que está en la mente de Dios.

 

Y siendo Dios la fuente de toda perfección o LA LUZ como se le llama en las dimensiones superiores, nos acercaremos o alejaremos de ella según nuestro comportamiento sea acertado o erróneo.

 

Vemos entonces, que sólo existe LA LUZ como meta u opción, siendo temporal el alejamiento o negación de la misma. A esa fase temporal de alejamiento se le llama en buena lógica la oscuridad o las tinieblas.

 

Vemos también como por Justicia y por Ley, la imperfección al no ser compatible con LA LUZ, se sitúa a sí misma lejos de Ella...

 

Pero hay algo que ha permanecido prácticamente silenciado y yo quiero resaltar aquí:

 

Entre la luz total y bellísima del Padre, y la oscuridad casi total y horrible a la que han llegado algunos de sus hijos, hay infinitas graduaciones que enlazan estos dos extremos y los unen, ya que no podía ser de otra manera, “PUESTO QUE TODO SALIÓ DE LA LUZ Y A ELLA HABRÁ DE REGRESAR...” Tal como manifestó el Padre Creador y lo recogí yo, habiendo sido llevado a su presencia.

 

Explicada ya la relación entre la estructura de la Luz y la de su negación o alejamiento temporal, podemos abordar el orígen del problema. Nuestro Padre, no ha creado a todos sus hijos a la vez, sino en fases sucesivas ú oleadas de vida. Según los iba creando los colocaba en mundos apropiados para ellos, de manera que evolucionaran y a la vez vivieran con dominio y libertad.

 

Entre aquellos creados los primeros, que habían llegado a ser muy evolucionados pero libres y por lo tanto plurales, hubo parte que tomando decisiones erróneas ante las pruebas a superar, se dejó llevar por la soberbia y el amor hacia su propio poder, llegando incluso a generar con esto un desastre cósmico a nivel de mundos, lo que les originó ser penalizados por las leyes del Padre. Su comportamiento erróneo les posicionó entonces “lejos” de la Luz, pasando a quedar en oscuridad espiritual, lo que es conocido vulgarmente como las tinieblas.

 

Se inició con este hecho la conocida dinámica de estratagemas entre los hijos respetuosos de la Ley, y los hijos rebeldes con la misma, o entre la Luz y las tinieblas como hemos quedado en llamar a estas dos fuerzas, por ser más correcto.

 

Este acontecimiento que se conoce vulgarmente como “la caída de los ángeles” o “los ángeles rebeldes”, es rigurosamente cierto y ha sucedido, y digo “ha sucedido” porque visto a nivel eterno es reciente y se halla aún en vías de solución. Por tener que resolverse dentro de la más estricta libertad y respeto a las leyes, el proceso es lento sobre todo visto a nivel temporal, pero su solución es a nivel eterno, y las diferentes religiones incluida la Católica, han cometido el gran error de querer juzgar a seres de rango angélico, desde el punto de vista temporal de la materia. Nosotros no estamos cualificados para enfocar un problema de tal complejidad, y sólo Dios puede resolverlo a través de sus leyes perfectas, que no sólo juzgan y penalizan, como hacen las nuestras, sino que también dan la oportunidad de rectificar y elevarse de nuevo. Él sabrá esperar el regreso con paciencia eterna, porque es su deseo máximo de Padre, -así mismo me lo expresó- que todos los hijos sin excepción vuelvan a su lado.

 

Nota del autor (verano del 2001): Esta era la creencia que sobre el orígen del “bien” y del “mal” tenía yo, antes de recordar todos los detalles de mis experiencias espirituales..., y que por tratarse del escrito más elemental o PRIMER NIVEL de mi obra, he decidido publicarla tal como fué concebida... Más tarde y con la madurez que proporciona el discernimiento que nuestro Padre-Madre me ayudó a conseguir, así como con la ayuda de mi trabajo de investigación -guiado y asesorado, también por Él-, pude acceder a una Verdad más profunda sobre este mismo tema..., la cual pasé a incorporar ya en los escritos posteriores (NIVELES SEGUNDO Y TERCERO), constituídos por “El Libro de la Verdad II” y “El Libro de la Verdad III”, respectivamente... Pude comprobar con esto... ¡que nada escapa a la Ley de Evolución!.

 

Lo correcto pues para nosotros, es tratar de conocer a esos hermanos lo suficiente como para no ser engañados por ellos, habiendo de tener en cuenta, que aunque hoy estén en la oscuridad, mañana estarán también en la luz como todos los demás, luego debemos de tratarlos con comprensión y respeto.

 

Al ser mayores que nosotros -me refiero a que pertenecen a oleadas de vida anteriores a la nuestra- poseen muchos más conocimientos, y por lo tanto pueden manejar energías mucho más complejas, -como vimos al hablar de ellas- luego sería de necios tratarlos a la brava o por la fuerza, entendiendo con esto; como pretender superarlos en inteligencia, recursos energéticos o técnica, contando con que ellos son espíritus, pero pueden materializarse si lo desean y tienen seguidores con un gran desarrollo tecnológico, que habitan en éste y en otros planos. Pero así como a la fuerza no tenemos nada que hacer con ellos, si podemos emplear sin embargo, otros medios que nos han sido dados, para lograr evitar su influencia sobre nosotros.

 

Elegidos entre varios, me he permitido seleccionar los tres principios que creo más efectivos, basándome en la experiencia y en la información de que dispongo.

 

EL PRIMER PRINCIPIO trata de como ha de ser nuestra actitud con ellos, tratándolos con la Verdad por delante y sin “tabues” ni “tapujos”, porque muchas veces, nuestra actitud temerosa y esquiva, es la causante de la superstición y los errores que han rodeado siempre este tema. Que estos hermanos no estén de acuerdo con ciertas cosas, y que hayan provocado sufrimientos y engaños a otros hermanos, -aunque sobre ellos se ha exagerado hasta el delirio-, no los hace superiores a nosotros, y nuestra actitud correcta ante ellos debe ser la de no tenerles miedo, lo cual es obvio, porque somos hijos del mismo Padre, y espiritualmente hablando son nuestros hermanos, pero ¡ojo! yo no he dicho que nos fiemos, lo que quiero decir es que debemos tratarlos con valentía y naturalidad, de igual igual, porque ante las leyes del Padre somos todos iguales. Y yo os digo, que todo aquel que trate de haceros miedo cuando os hable de ellos, está utilizando tópicos que durante muchos años han ocultado el verdadero problema, y lo que es más grave, han bloqueado su solución, dejándonos además indefensos ante él, porque la mayor defensa que teníamos era, conocerlo a fondo...

 

EL SEGUNDO PRINCIPIO, está basado en algo que el mismo Padre nos hizo saber por boca de Cristo, en su anterior venida a la Tierra: Nuestro contacto de hijos, que Él desea con todo su corazón porque nos ama intensamente y sabe, que si todos lo lleváramos a cabo su ley nos protegería por encima de todo. Porque ése es el método más efectivo que existe para hacernos fuertes y poder eliminar los peligros y los traumas, ya que conectando con Él en nuestro interior, formamos una unidad indestructible, que hace que la Fuerza y la Verdad de la Creación nos acompañen... Pero no olvideis, Él os desea en privado; no lo busqueis sólo en altares, ritos ni ceremonias, porque no pertenece en exclusiva a ninguna religión, y sin embargo en privado, Él es todo vuestro...

 

Y lo que tenemos que hacer para lograr este contacto, nos lo dijo Cristo en uno de los pocos pasajes auténticos que de Él han conseguido llegar hasta hoy, y podeis creer en rigor. Se trata de la recomendación que hizo a sus discípulos sobre el modo correcto de orar, y que figura en el Evangelio de Mateo, capítulo 6, versículo 6, (Mt.6,6): “Tú, cuando ores, entra en tu cuarto y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre que vé en lo escondido, te recompensará”. He aquí una de las verdades más transcendentes del Evangelio, pero no me refiero a la oración en sí, si no a la situación de nuestro Padre con relación a nosotros.

 

Él pertenece a otra dimensión, -“Su Reino no es de este mundo”- y esa dimensión que es la del espíritu puro, es aquella a donde hemos de volver todos un día, pero que por nuestra situación actual de seres humanos -accede a través de nuestro interior, (yo tengo pruebas de ello, pues en la experiencia que tuve con la Trinidad Divina, fuí llevado hacia mi interior). Observar también..., que desde nuestro interior es desde donde se nos manifiesta Dios en algunas ocasiones...

 

Así pues, la forma de contactar con el Padre es interiorizándonos, pero para poder hacerlo correctamente, necesitamos un entorno adecuado. Una vez hallado éste, -es importantísimo y vital, tratar de conseguirlo- nos será fácil percibir sus vibraciones, y os aseguro que por sí mismo ese contacto supone la felicidad y el equilibrio más maravilloso, siendo indispensable realizarlo de vez en cuando para avanzar espiritualmente, y alcanzar esa paz interior que tantos anhelan... y más que rezar repitiendo jaculatorias o letanías interminables, -que ya en este mismo tema Cristo-Jesús, también insistió- orad hablándole con la naturalidad con la que lo haríais a vuestro propio Padre, ¡porque lo es! y a vuestro mejor Amigo, ¡porque lo es!, contadle vuestros proyectos, vuestras alegrias y vuestras penas, Él lo escucha todo... Conmigo lo hace y con muchos hermanos que conozco, también lo hace... Porque llegará un momento que querrá contestaros y, -si le habeis sabido llegar, y es de Ley...- lo hará por medio de pequeños detalles, pequeñas satisfacciones de la vida cotidiana; aunque grandes... Muy grandes para aquellas personas sencillas y límpias de corazón que creen en el amor, sin duda lo más grande que existe...

 

Pero volviendo al tema, os diré que la política que siguen nuestros hermanos oscuros es precisamente impedir este contacto interior que acabo de describiros, y que Cristo recomendó, porque saben que es la forma más rápida de avanzar que tenemos, y que si la seguimos, ellos se quedarán solos y tendrán que rendirse ante el Padre... Y para evitarlo -puesto que tienen mucho orgullo y no quieren capitular ante Él- han elaborado un gigantesco plan que vienen aplicando minuciosamente en este planeta, y que a grandes líneas consiste, en INFLUIR EN LAS MENTES DE SUS HABITANTES, CON OBJETO DE CREAR UN AMBIENTE CONTINUADO DE HOSTILIDAD, PARA ACOSTUMBRARNOS A ÉL Y QUE CREAMOS QUE ESA ES LA ÚNICA MANERA DE VIDA POSIBLE.

 

O para decirlo de otra manera, INDUCIÉNDONOS A UN ESTADO CONTÍNUO DE CRISPACIÓN, PRISAS, ENGAÑOS, ESCLAVITUD AL DINERO, ESTRÉSS, ETC., consiguen que no lleguemos a conocer la verdadera felicidad, y que por lo tanto, prescindámos de ella por ignorancia... Y al fomentar una sociedad en la que el ser humano no es feliz, éste se va endureciendo poco a poco y entra en una espiral de violencia, derivando hacia lo material y los instintos animales, es decir, retrocede en vez de avanzar... Esto es lo que ellos desean, porque interrumpiendo los planes individuales de evolución, paralizan también el Plan general establecido en este Planeta por el Padre...

 

El plan de actuación que siguen ellos es muy complejo, porque al ser tan numerosos, pueden abarcar muchos frentes a la vez...

 

Pero hay una forma muy efectiva de combatir todo esto y es, oponiendo a la fuerza de la ignorancia salvaje que ellos han institucionalizado, otra fuerza más poderosa que ella: La Verdad de Cristo. Verdad que voy desarrollando poco a poco a lo largo de este escrito, y que continúa ahora con:

 

EL TERCER PRINCIPIO, que está destinado a neutralizar gran parte de la “ignorancia enemiga”, y que tratará varios temas, todos ellos importantes.

 

Con este principio, trataré de contrarrestar una serie de errores e informaciones falsas, que ellos han introducido en nuestra sociedad, empleando dos métodos:

 

1) Manipulando la información, a través de influir a los responsables de difundirla o investigarla...

 

2) Fortaleciendo los errores existentes, para evitar al mundo el conocimiento de la auténtica Verdad.

 

Para empezar y como punto primero, nada más apropiado que la estructura del ser humano en la vida y en la muerte.

 

El ser humano es más complejo de lo que se cree normalmente, empezando por decir que lo componen substancias de varios planos, una es visible por ser material y poderla captar nuestros sentidos también materiales -el cuerpo de carne- pero estos sentidos sin embargo, no pueden captar las otras substancias de que también está compuesto, por ser éstas diferentes de la materia densa, es decir, invisibles e intangibles para nuestros sentidos. Una de esas substancias invisibles; el espíritu, es la que fué creada por el Padre a imagen y semejanza Suya, esto es “andrógino”, lo cual quiere decir como antes vimos que tiene los dos géneros en él, tal como siempre hemos considerado a los ángeles.

 

Al crearnos, el Padre nos sometió a sus leyes, que como dije en otro párrafo, son las encargadas de cuidarnos y llevarnos hasta su lado de nuevo, pero hay más; Él lo hizo así, porque las íbamos a necesitar durante todas las épocas en las que poco a poco, debíamos ir desarrollándonos hasta alcanzar la plenitud de nuestro ser.

 

Es pues el espíritu humano un proyecto de futuro en la mente del Padre, ya que su política perfecta como todo en Él, es partidaria de que conozcamos lo que significa todo lo que existe, viviéndolo en nosotros a través de la experiencia directa, porque esa es la forma más optimizada para conocer y valorar todo lo creado. Y así seguimos haciéndolo cada uno de nosotros, hasta que logremos ser aptos para poder dialogar y compartir con Él, según sus planes...

 

En relación a la etapa actual, el ser humano tiene su base en el cuerpo espiritual. Este cuerpo es todo luz, de color blanco y ligeramente transparente. Yo me he visto el mío en el plano espiritual. Este cuerpo es el que tendremos definitivamente al lado del Señor... Es el llamado esotéricamente “Yo superior”, tiene establecida en él la mente que piensa y dirige, por lo que se le llama también cuerpo mental. Nuestro cuerpo mental o espíritu, es consciente que debe crecer en perfección para poder entrar en los planes del Padre, y para ese fín diseña nuestras “vidas,” aquí en la Tierra.

 

Nota del autor (verano del 2001): Antes de recordar todos los detalles de las experiencias espirituales, yo identificaba al espíritu con el cuerpo mental, pensando que eran lo mismo..., y así he decidio publicarlo en ese escrito más elemental o PRIMER NIVEL de mi obra. Más tarde pude acceder a una Verdad más profunda sobre este tema..., la cual pasé a incorporar también en los escritos posteriores (NIVELES SEGUNDO Y TERCERO), constituídos por “El Libro de la Verdad II” y “El Libro de la Verdad III”, respectivamente... Aprendí también con esto... ¡El perfecto trabajo que realiza la Ley de Evolución!.

 

El proceso de encarnar o venir a la vida, se realiza así: El cuerpo mental o espíritu, se “autochequea” y vé lo que necesita para seguir creciendo, eso le supone diseñar el avance de una “vida” en la Tierra, -una proyección mental de la misma- una vez diseñada para cumplir los objetivos previstos, atrae substancia del plano inferior o “astral”, ayudado por entidades especializadas, y se fabrica un cuerpo con esa substancia. A ese cuerpo se le llama cuerpo astral, y le sirve de puente o intermediario para llegar a la materia densa, que está dos planos por debajo de él. Recubriéndose con el cuerpo astral el espíritu podrá sentir sensaciones emotivas y deseos, por lo que a este cuerpo se le llama también, cuerpo de deseos. Este cuerpo, tiene la misma forma que el cuerpo material denso, pero es mucho más sutíl y puede tener algunas tonalidades de color. También me lo he visto en mis experiencias.

 

Seguidamente el espíritu recubierto con el cuerpo astral, elige unos padres apropiados en la Tierra, -según las leyes- y se introduce en el feto del futuro niño o niña. Este acoplamiento puede ser antes, en o después del parto. Con este cuerpo material recubriendo los otros dos cuerpos, podrá reconocer los fenómenos físicos a través de los sentidos de dicho cuerpo: Caliente, frío, visión, tacto, etc., y así con todo lo necesario para ello, nacerá ya en la materia.

 

A ESTE PROCESO -como dije antes- SE LE LLAMA ENCARNAR.

 

Como hemos visto, el ser humano consta de tres cuerpos: a) cuerpo material, apto para los fenómenos físicos. b) Cuerpo astral, apto para los sentimientos, emociones y deseos. c) Cuerpo mental o espíritu, apto para pensar y codificar las informaciones de los otros dos.

 

Referente a esto, Cristo-Jesús habló claro; aunque los detalles se hayan quedado por el camino, Él sabía de los tres cuerpos por sus conocimientos esotéricos y porque su encarnación, respetó esa ley: “Escucha oh Israel, amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón; con toda tu alma y con toda tu mente”, (Mateo, 22,37). Y a propósito del cuerpo mental o mente, alguien podría confundirlo con el cerebro, pero el cuerpo mental o mente, se diferencia del cerebro, en que éste es sólo un conjunto de tejidos celulares con un tipo de vida elemental, y el cuerpo mental es nuestro depósito de energía espiritual y nuestra energía intelectual. Además el cuerpo mental o espíritu, encierra en sí mismo la noción de nuestro “Yo”, cosa que no sucede con el cerebro, -el cual tiene vida limitada y en cuanto es abandonado por el espíritu, se destruye-. Destruido éste, sigue existiendo la noción del “Yo” en el espíritu inmortal...

 

Volviendo al ser ya encarnado, podría parecer complicada la mecánica de las sensaciones entre tantos cuerpos, pero no es así; todo estímulo producido en el medio circundante del cuerpo material, estimulará los nervios correspondientes, y los nervios producirán una reacción en el cerebro. El cuerpo astral juzgará esa sensación o estímulo del cerebro, como agradable o desagradable. El juicio del astral, es anotado por el cuerpo mental o espíritu, y traducido en pensamiento.

 

La respuesta del cuerpo mental hacia el mundo material, no se hará esperar, pasando primero al cuerpo astral, y de éste al cerebro del cuerpo material.

 

Todo este circuito de ida y vuelta, es prácticamente instantáneo y contínuo...

 

¡Realmente sorprendente!. Pero siguiendo con la descripción de los procesos, os diré que lo que llamamos “muerte”, -que no lo es tal, porque la vida siempre continúa-, es el proceso inverso del anterior. Llegado el momento preciso, el cuerpo material será el primero en ser abandonado, porque es el que envuelve a los otros dos, -cuerpo astral y mental- y una vez producido esto, se destruirá.

 

Pero la conciencia del ser, ya estará en el plano astral -invisible para nosotros-, compuesta por el cuerpo astral y el espíritu en su interior. Llegado también su momento, abandonará por fín el espíritu al cuerpo astral en su plano correspondiente, -plano astral- para dejar que se disuelva en él.

 

Volverá por fín el espíritu a su plano, y allí se fusionará de nuevo con su depósito de energía espiritual, y con su energía intelectual, que son la suma de los conocimientos de las diferentes encarnaciones.

 

Y con esto una vez más se encontrará de nuevo en su casa, que a decir verdad nunca abandonó, porque lo único que hizo, fué enviar una parte de su conciencia y voluntad a los planos inferiores, -astral y material- para experimentar y aprender lo que necesitaba.

 

A ESTE PROCESO SE LE LLAMA DESENCARNAR, y al proceso completo ENCARNAR-DESENCARNAR repetido, se le llama REENCARNACIÓN.

 

Hasta aquí, he descrito resumidamente lo que podríamos llamar el lado mecánico de este proceso, pero quedan aspectos por tratar que lo complementan y que ayudan a comprenderlo mejor.

 

Uno importante es la componente andrógina del espíritu. Ya dijimos antes que el espíritu, al ser andrógino, tiene la componente masculina y la componente femenina en él, que significa que al igual que nuestro Padre, pero a su imagen y semejanza solamente, su expresión al manifestarse aúna en el mismo cuerpo y la misma mente los atributos intelectuales y emotivos de lo masculino y lo femenino. Pero esos atributos -tanto los masculinos como los femeninos- que están latentes en él, los tiene que desarrollar, a la vez que adquiere los conocimientos de los diversos planos y los múltiples subplanos de la Creación. Y para conseguir esto, el espíritu se ve obligado a desdoblarse en las dos formas -masculina y femenina- que posee juntas en él, y enviarlas por separado a las “vidas” correspondientes de las etapas inferiores. Allí, o bien como hombre o bien como mujer, o los dos a la vez pero por separado y caracterizados ya con los sexos, consigue la información que necesita para conocer las características de las etapas y experimentar las múltiples vivencias de ellas.

 

De esa forma al terminar cada encarnación, recogerá la información adquirida en ella y se la anexionará a él (el espíritu), constituyendo esto su forma de crecimiento.

 

Ese es uno de los motivos, que hacen que no recordemos las vidas anteriores, ya que esa información queda retenida en el cuerpo espiritual, inaccesible para nuestra conciencia voluntaria. Otro motivo, es la necesidad de desarrollar cada vida libremente y sin condicionar, lo cual no sería posible si conociéramos los errores de vidas anteriores, algunas veces importantes, dada la diversidad de personalidades, algunas dramáticas, en las encarnaciones... Existen para esto, varias motivaciones más... Y pasemos a hablar de errores, viendo el efecto de éstos en la conciencia que desencarna, o para decirlo de otra manera, -que yo considero muy desafortunada porque la vida siempre continúa-, el efecto de éstos cuando se “muere”.

 

Al desencarnar o morir, lo primero que hacen las leyes del Padre es, “anular” en lo posible del plano astral, -porque es por ese plano, por donde se pasa siempre al ir y al volver de las “vidas”-, los saldos deudor y acreedor del ser que vuelve a la Tierra, o dicho más fácil; cobrarle lo que debe y pagarle lo que ha ganado. Y lo hace exactamente en ese mismo orden, primero le hacen bajar de nivel para que pague sus errores, y cuando ha terminado de hacerlo, porque su conciencia superior ya no se siente culpable de ellos, le hacen subir de nivel, para que experimente la satisfacción de sus obras altruistas.

 

Cuando hablo de bajar, me refiero al encuentro con el dolor, angustia, sufrimiento, etc., que deliberadamente causó en otros, pero ampliado en intensidad.

 

Y cuando hablo de subir, también me refiero al encuentro..., pero esta vez con el agradecimiento, la felicidad, la vista y experiencia de ambientes paradisíacos, etc., que le son ofrecidos con gran intensidad...

 

Estas dos modalidades de “anulación” de deudas y merecimientos, son temporales nada más, y sobre esto quiero aclarar definitivamente, -saliendo al paso de algo que considero muy desagradable, conociendo al Padre Creador como le conozco-, esa interpretación errónea del futuro de los espíritus hecha por algunas religiones, condenándolos o salvándolos de una vez por todas... Yo os digo, que no existe ni existirá pena ETERNA alguna, porque nuestro Padre es Amor y Misericordia infinitos, y las leyes que regulan todo esto están creadas a su misma medida. Aunque también Él es la Justicia y por eso, existe una pena proporcional y TEMPORAL después de cada vida, de la misma manera que existe también un premio proporcional y TEMPORAL, habiendo por lo tanto lugares de purificación, y paraísos de premio.

 

Será ya al final de los tiempos, y concluída la Obra de la Creación, cuando recibiremos el premio definitivo y ETERNO, de poder vivir al lado de nuestro Padre, premio al que todos sin excepción accederemos.

 

Pero seguiré con la trayectoria del espíritu en el plano astral, cuando el espíritu está ya “aleccionado” con la merecida felicidad de sus obras altruístas y sacrificios... Y abandona el cuerpo astral, que le ha servido para “pagar” y “disfrutar”, y vuelve -como explicábamos antes- a su casa del plano espiritual, a considerar su nueva situación.

 

Lleva con él los conocimientos y las experiencias de la última vida en la Tierra, y al fusionarse con la suma de todas las vidas anteriores, pasa a engrosarlas también con aquella.

 

Ese espíritu completo o cuerpo mental total, habrá crecido con esa nueva vida, y será más sabio y luminoso.

 

Posteriormente, se volverá a “autochequear” para ver lo que necesita esta vez, volviendo a comenzar de nuevo el ciclo, pues el premio del Padre al final de los tiempos, a puesto el listón muy alto...

 

Esa es la realidad completa y auténtica de nuestro ser, y esas etapas todos las llevamos haciendo miles de años bajo la supervisión de Dios, nuestro amado Padre, que ve como sus hijos se perfeccionan a sí mismos y para los que no escatima la energía y los cuidados necesarios. Aunque yo no he dicho nada hasta ahora, debéis saber que hay unas estructuras muy complejas de seres de todo tipo, que tampoco escatiman su esfuerzo, para ayudarnos en todo lo necesario durante ese ciclo, y lo hacen exclusivamente por amor. La ley del Padre a su vez les compensa su altruísmo, lo mismo que a los que les ayudan a ellos (porque los hay), y que a su vez son ayudados por otros... etc., etc., etc. Esa es la política que impera en la Creación, aunque a nosotros los egoístas seres humanos de la Tierra sólo nos preocupe lo nuestro... Empezando por desconocer que los que “mueren”, están ahí en otro plano continuando otro tipo de vida, pero que muchas veces tiene que ver con la nuestra, estando incluso a nuestro cuidado sin que nosotros nos enteremos siquiera...

 

Pero cambiando de tema, podríamos pasar ya a comentar la ley a la que antes he aludido con frecuencia, y que es la Ley de Consecuencia o también, la Ley de Causa y Efecto, a la que los orientales llaman ley del Karma.

 

Esta Ley, es después de “la Ley del Amor” la más importante de todas ellas, puesto que si aquella está reflejada en la substancia misma de cada cosa creada, adquiriendo por ello la realeza sobre todas las leyes, ésta, que representa a la Justicia Divina y administra los destinos de todo “ser”, le sigue de cerca...

 

Tan solo conociéndola medianamente, permite ya adelantarse al futuro; puesto que conociendo algo sus reglas y admitiendo un ínfimo porcentaje de error, cada cual puede programarse el suyo... ¡Y no exagero!... Mas pasemos a conocerla ya.

 

Cristo-Jesús que la conocía a fondo... La resumió en estas frases:

 

“NO HAGAS A TU HERMANO, LO QUE NO QUIERAS QUE TE HAGAN A TÍ”, porque, “AQUELLO QUE SIEMBRES HOY, RECOGERÁS MAÑANA”.

 

Y que es fácil de interpretar: Toda acción tiene su consecuencia, es decir, todas las manipulaciones que se realizan en nuestro vivir cotidiano, tienen una utilidad o provecho, lo cual conseguimos solamente realizando dichas acciones. Podemos resumir esto diciendo: Si hay acción hay utilidad. Y si cambiamos en esta frase la palabra “acción” por Causa y la palabra “utilidad” por Efecto o Consecuencia, tendremos el enunciado de la Ley: Si hay Causa, hay Efecto, o también si hay Causa, hay Consecuencia, y a la inversa; todo Efecto tiene su Causa. Y es esta última frase, la que recoge el verdadero sentido, que la Ley quiso expresar:

 

TODO EFECTO, TIENE SU CAUSA; todo lo que ahora experimentas o recoges, antes lo sembraste tú mismo...

 

Y su “sabrosa” moraleja: Si quieres recoger una buena cosecha el día de mañana, siembra hoy una buena simiente...

 

Pero para sembrar, hay que conocer primero como hacerlo, y éstas son las reglas:

 

a) A una buena acción o causa, le corresponderá siempre un buen resultado o efecto, así como a una causa oscura o nefasta, le corresponderá siempre un mal resultado.

 

Huelga aquí la explicación, por ser el enunciado “puro sentido común”.

 

b) El ajuste de los méritos o de las deudas, ES INTRANSFERIBLE.

 

Esto significa, que sólo puede pagar una deuda aquel que la contrajo, no pudiendo pagarla otro por él. Esto mismo sucede con los méritos...

 

c) Las acciones y sus consecuencias, son siempre proporcionales.

 

Significa ésto, que a una causa importante, le corresponde un efecto importante, y si la causa es pequeña, pequeña será también su consecuencia; mas si la causa pequeña es repetida, puede significar una Causa grande...

 

d) Según cual sea la importancia o la naturaleza, de los componentes de una deuda, la Ley la distribuirá a pagar entre el plano astral, y la próxima vida en la Tierra, haciendo coincidir para ello en la misma, a los implicados en el caso. Esto es lo que quise decir, cuando hablándo de la muerte, definía la misión de la Ley como: “Anular en lo posible del plano astral... Ya que en ciertos casos, no se puede efectuar todo el pago en ese plano...

 

e) Esta Ley es eterna, no contando el tiempo para Ella, es decir, que el pago de una deuda puede hacerse en cualquier momento a lo largo de toda la vida. Si no puede hacerse a lo largo de ella, la Ley hará que se haga en la siguiente; y si no pudiera ser tampoco, en la siguiente, etc., etc., pero pronto o tarde, se pagará dicha deuda.

 

En esta Ley, entran todos los factores condicionantes, habiendo por ello casos, que se escapan a nuestra comprensión...

 

Y así es lógico que sea, porque sólo aquel, que posea todas las circunstancias sin excepción de cada acontecimiento o hecho, puede juzgarlo con equidad y perfección. Y sólo existe una Inteligencia capaz, primero; de almacenar tantísimos datos, -casi infinitos- y segundo; de valorarlos proporcionalmente, para que el resultado sea justo y perfecto.

 

Esta Ley es aplicada a todos los seres sin distinción.

 

Todo es tenido en cuenta y grabado en las memorias de los Universos; unos archivos situados en otro plano, donde absolutamente todo lo que sucede en los Universos, queda registrado..., desde las peripecias de un “gusanillo” insignificante, hasta las desintegraciones o mutaciones de las más colosales galaxias.

 

Y ese ingente conjunto de datos casi imposible de imaginar, y que es custodiado celosamente... Es el que se consulta con meticulosidad antes de ser aplicada la ley, por aquellos hermanos que el Padre tiene asignados para ese trabajo... No cabe fallo alguno. Todo está previsto para funcionar con equidad en la asignación de “cargas” y de “satisfacciones”, para que los espíritus de las innumerables especies y categorías, progresen.

 

Nada retrocede jamás en la Creación, ya que los errores y las caídas son aprovechados también por la ley, para hacernos progresar...

 

E incluso aquellos seres, que ahora se “revuelcan” en la bajeza... En realidad están aprendiendo su lección, porque aunque su “ego” les haga creer que están “contrariando” los programas evolutivos del Padre, y tomando la revancha por el “tirón de orejas” que han recibido... El Padre sonríe ante todo eso...

 

Ya que a su vista, son tan solo como “parvulillos traviesos”...

 

Nada puede con su Ley inmutable, que avanza incluso, con las contrariedades y los errores nuestros...

 

Y éste y no otro es el “espíritu de la Ley” y yo doy testimonio de él, porque al igual que con los demás atributos cuando me llamó el Padre a su presencia, yo miré a su Justicia, y ella me reconoció, y yo a mi vez la comprendí... Y nos fundimos ambos en abrazo fraternal, porque Ella tiene su propio espíritu, y ese espíritu lleva el amor en él, por eso es benigna y misericordiosa con los hijos del Padre, al que tanto ama... ¡Y ahora me pregunto yo...! ¿Cuándo comprenderán esas mentes, revanchistas y prejuzgadoras, que todos un día hemos de ser lo mismo?. Y no diré más sobre esto, porque ya está dicho todo... ¡Bendito aquel que comprenda en su corazón!.

 

Mas debo seguir hablando, de otros temas que os puedan ayudar.

 

Y uno capital por su importancia, es: La misión y la figura de Cristo-Jesús.

 

Un tema difícil por incomprendido...

 

Porque entre tantos millones de creyentes que tienen las distintas religiones, pocos son los que han comprendido correctamente la misión y la personalidad de Cristo-Jesús, si bien las circunstancias han influído también en ello.

 

Recordaré en primer lugar, una frase que dije antes al definir a Cristo: “Cristo Espíritu sólo hay uno, y es el Mismo que vino al Planeta Tierra a manifestarse hace dos mil años. Lo hizo según la Ley, y con cuerpo de hombre”.

 

En el significado de esta frase, está condensada la verdad sobre Cristo-Jesús.

 

Cuando en la Mente del Padre Creador surgió lo que había de ser la misión de Cristo en la Tierra, el camino que había de seguir ésta, era claro y contundente: EL CAMINO DE LA LEY, SU LEY.

 

La razón última de la misión, sólo la sabe Él, pero las circunstancias externas de la misma, después de la preparación a la que Él mismo me ha sometido, y por las informaciones directas que de Él he recibido, están muy claras: La manifestación en la materia, -concretamente en el planeta Tierra- de su Hijo Unigénito Cristo, habría de ser, y sería, un ejemplo modélico en todos los sentidos.

 

En primer lugar, un modelo de respeto a las Leyes, porque mal ejemplo podría dar, un acto de alteración de las mismas, (aunque como Dios, así podía haberlo hecho), para facilitar la misión de su Hijo, cuando por los siglos de los siglos, las ha hecho respetar siempre a todos sus hijos.

 

He aquí el punto básico donde tropiezan las lógicas de muchos, y donde no quieren ver otros tantos...

 

Sin ánimo de vanidad, pero con firmeza os digo, que conozco lo suficiente al Padre, -y Él lo deseó así, al llamarme a su Presencia- como para aseguraros, que en la misión de Cristo en la Tierra hace ahora dos mil años, no se alteró ni trasgredió ninguna ley natural. Es decir, que se hizo absolutamente todo, respetando las Leyes físicas y naturales.

 

En segundo lugar, un modelo de ser humano, en amor, honradez, inteligencia, dominio, sacrificio, desprendimiento, valentía, etc., por parte del realizador de la misma, o sea Cristo-Jesús.

 

Poco podemos añadir a lo que todo el mundo conoce, respecto a lo demostrado por Cristo-Jesús en su misión en este Planeta, y que se puede calificar de insuperable, en todos los sentidos.

 

En tercer lugar, un modelo de Maestro Espiritual en información, enseñanza espiritual, claridad, objetividad, oportunidad, efectividad, etc., etc., en su misión con los habitantes de este Planeta.

 

Cumplió su tarea, como sólo Él podía hacerlo, y sembró con maestría, lo que ahora ha vuelto para recoger, en abundante fruto...

 

Esto era un poco, el guión de la misión en sí, pero analicemos más en profundidad la misión misma, y las formas de las diferentes etapas de las que se compuso.

 

Y antes de entrar en eso, es preciso que os haga partícipes, de algo que he podido comprobar por mí mismo y que nadie logrará jamás hacerme callar, a pesar de las presiones que he soportado y soporto, puesto que fué el mismo Padre Creador quién me llevó ante Él, para que yo posteriormente, pudiera ver por mí mismo la Verdad.

 

Me explicaré: Desde que pasé el umbral de la muerte, hasta llegar posteriormente por los lugares de purificación a encontrarme con los auténticos maestros, seguido eso del encuentro con las diferentes categorías de seres angelicales; hasta llegar al contacto con Cristo, el Espíritu-Madre, y el Padre Creador, TODO LO QUE VÍ Y SENTÍ, NO ME COINCIDIÓ CON LO QUE DICE LA BIBLIA SOBRE ELLOS... Es más; QUIERO DENUNCIARLO DESDE AQUÍ, DE UNA VEZ POR TODAS. Y como todo lo que voy a decir es fuerte... ¡Pero es la Verdad! os digo que al escuchar mis palabras no penséis con escándalo, porque van dichas en honor a la Verdad, y la Voluntad de nuestro Padre Creador está en ellas... Sometedlas a vuestra razón, investigándolas como podáis y donde podáis, aunque no es fácil, porque han corrido muchos velos... ¡Ojalá! a pesar de todo, encontreis también vuestra prueba; más si vuestra razón no os dice nada, ni vuestro corazón tampoco, necesitais esperar... quizás pronto sintais la llamada de Cristo, y Él os hablará... Entonces comprendereis mis palabras. Pero ante todo, no temais a nada ni a nadie, ya que ante el Creador, sois enteramente libres para decidir...

 

Pero seguiré con el objeto de mi denuncia... Si teneis una Biblia a mano cogedla, y buscad en el índice el Éxodo y el Levítico, dos de los cinco libros que forman el Pentateuco y que se cree fueron escritos por Moisés, (Génesis, Éxodo, Levítico, Numeros y Deuteronomio). Una vez buscado el Éxodo, mirad el capítulo 29, -los versículos van agrupados en capítulos, y éstos van numerados en grande- leedlo por favor... Y decidme, si reconoceis allí, al mismo Padre del que os he ido hablando en mi escrito...

 

Pero aún hay más..., buscad ahora el Levítico, y leed por favor, los capítulos del 1 al 10, -si los lográis soportar- Y DECIDME DE NUEVO..., si todas aquellas manipulaciones sangrientas y repugnantes: Petición de sacrificios vandálicos, descripción de como descuartizarlos, declaración de gustarle el olor de la carne quemada, definiéndolo como “el suave olor a quemado”, y sobre todo; el dar la impresión, de necesitar la sangre para perdonar, etc., etc., etc., etc., no CONSTITUYEN UNA BLASFEMIA INTOLERABLE para nuestro Padre, que es el Dios de la VIDA y no de la muerte, el Dios del AMOR y no del odio... Ya que a lo largo de casi todos los demás libros del Antiguo Testamento, se sigue mostrando a un Dios sanguinario, cruel, celoso, despiadado, violento, sádico, rencoroso, voluble, caprichoso, injusto, o sea; totalmente humanizado en el peor de los sentidos, porque detrás de las frases: “Habló Yahvé a Moisés...” Y “Dijo Yahvé a Moisés...”, etc., etc., -que en realidad fueron redactadas por escribas, y no por Moisés- lo que sigue, iba siendo añadido por otros, y no por nuestro Padre; o bien seres oscuros influyendo desde otras dimensiones, o alguien humano para tapar sus propios errores, u ocultar sus sucios negocios... De ahí la promulgación de algunas leyes arbitrarias y egoístas, la bendición de Yahvé de guerras y luchas sangrientas, la incitación a la violencia y a la crueldad; como rematar a los heridos, o pasar a cuchillo a pueblos enteros, con mujeres y niños incluidos..., sin dejar siquiera a los animales.

 

Recordad también, que cuando el pueblo de Israel entró por fín en Canaán, la Tierra Prometida donde se estableció definitivamente, Moisés quedó fuera por mandato de Yahvé, y fuera murió, habiendo nombrado su sucesor en el mando..., buen momento a partir de su ausencia, para aprovecharse aquellos que siempre medran por poder o por riqueza...

 

Y por egoísmos y fallos humanos, o por obra de las tinieblas, la imagen de nuestro Padre, se vió empañada y distorsionada gravemente hasta hoy...

 

Hay otro tema diferente, también del Antiguo Testamento, que ha de conocerse, por incumbir a la Verdad: Coged por favor la Biblia, que está considerada por cierto como clave, puesto que en los libros que la forman se inspiró también Mahoma para escribir el Corán, -del cual os recomiendo su lectura- y buscad por favor, en el Éxodo capítulo 20, o en el Deuteronomio capítulo 5, y en cualquiera de los dos encontrareis un tema fundamental: El Decálogo o los Diez Mandamientos.

 

Según estos libros, dichos preceptos fueron entregados en mano por el propio Dios a Moisés, siendo su Voluntad expresa, y estando escritos por Él mismo...

 

Allí podreis leer:

 

No tendrás más Dios que a Mí.

No te harás escultura, ni imagen de cosa alguna, que esté en el Cielo, ni en la Tierra, ni en las aguas, ni te inclinarás ante ella, ni la honrarás.

No tomarás el nombre de tu Dios en vano.

Santificarás el séptimo día o sabado descansando de todo trabajo.

Honrarás a tu padre y a tu madre.

No matarás.

No cometerás adulterio.

No hurtarás.

No dirás falso testimonio contra tu prójimo.

10º No desearás la mujer de tu prójimo, ni desearás su casa, ni su campo, etc., ni nada de cuanto a tu prójimo pertenece.

 

 

 

PUES ALGO HA PASADO DESPUES DE AQUELLO, porque si leeis el nuevo “Catecismo de la Iglesia Católica”, (según prólogo, punto II, página 15) que es según definición de Ella misma: “Como un punto de referencia para los catecismos o compendios, que sean compuestos en los diversos países”, podreis ver en las páginas 455 y 456:

 

Los Diez Mandamientos:

 

Amarás a Dios sobre todas las cosas.

No tomarás el nombre de Dios en vano.

Santificarás las fiestas.

Honrarás a tu padre y a tu madre.

No matarás.

No cometerás actos impuros.

No robarás.

No dirás falso testimonio ni mentirás.

No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

10º No codiciarás los bienes ajenos.

 

Y si comparais ambas listas entre sí, éstas ¡NO COINCIDEN!.

 

Y a mí que me preocupa mucho la verdad de nuestro Padre, me dió mucho que pensar todo esto..., así que le pedí más ayuda, y seguí investigando.

 

El Padre me hizo sentir, que la primera lista, era la misma que Él había escrito, luego de ésa, no he vuelto a desconfiar.

 

Por otra parte, y puestos a elegir, Moisés me merece toda confianza...

 

Así que investigué la otra y comencé a ver algunos detalles... Por ejemplo: Que el Mandamiento de la Biblia, había desaparecido, que la festividad del séptimo día o sabado, había pasado a ser en domingo y en los días que se “quisieran” fijar como “fiestas”, que el adulterio, algo muy específico, se había cambiado por cualquier acto sexual, que al testimonio falso contra el prójimo, se le había sumado además, la mentira normal, que el y 10º del Catecismo eran lo mismo, o sea el 10º de la Biblia.

 

Consultando fechas, archivos, datos, etc., y con la ayuda del Señor, descubrí que algunos cambios se habían hecho muy atrás en la historia, y que la política partidista también intervino. Ya tenía algunas pistas en las que trabajar, y así lo hice, hasta que con la ayuda de nuestro Padre, poco a poco encontré la Verdad.

 

Desde un tiempo despues, de muertos los apóstoles de Cristo-Jesús, los obispos comenzaron a celebrar reuniones o “concilios” a “puerta cerrada”, o sea en secreto. Es ahí realmente, donde se comenzó a gestar el porvenir, de la llamada Iglesia Cristiana.

 

En el año 313, el emperador Constantino, declaró oficial la religión cristiana, en igualdad con la pagana del Imperio Romano, en cuanto a su financiación, es más acertado decir en este caso, que la religión cristiana se paganizó; que decir, que la religión pagana se convirtió al cristianismo. Porque hubo forcejeos, tratos, convenios, y al final, se hicieron poco a poco modificaciones, forzadas en parte por las circunstancias, y sobre todo por la política...

 

Resumiendo: 1) Se suprimió el Mandamiento de la Biblia, añadiéndolo al como una “coletilla” suya. (Tal como está actualmente en el Catecismo de la Iglesia Católica), de esa manera, INTRODUCIENDO LAS IMÁGENES EN LOS TEMPLOS, como hacían los paganos, éstos serían atraídos hacia ellos. Hubo que introducir entonces, el culto a los mártires primero, y santos despues, para sustituir a los numerosos dioses de los paganos...

 

Esta medida, tendría que haberse calculado mejor por la jerarquía, la cual no supo anteponer la intención del Señor al darnos el Mandamiento, porque el significado del mismo, no sólo valía para aquellos que en los tiempos antíguos se hacían ídolos y los adoraban, sino que alcanzaba en profundidad a todos los tiempos: Porque no es el Espíritu forma exterior alguna, sino la esencia de los seres y de las cosas, y a nuestro Padre, que Es el que Es, y Rey del Espíritu, jamás se le debe sustituir, por nada ni por nadie que tenga forma, ya que las formas son solo temporales, y simples fases evolutivas hacia el espíritu.

 

Lo mismo cabe decir de su Hijo Cristo-Jesús, y no sirve la pretensión de la jerarquía católica de que con “el Hijo de Dios al encarnarse, inauguró una nueva economía de las imágenes, (página 473, punto 2131, del Catecismo de la Iglesia Católica) ni cuando declara: “El honor tributado a las imágenes sagradas es una veneración respetuosa, no una adoración, que sólo corresponde a Dios”, (página 473, punto 2132, del mismo Catecismo). Esta política del “si”, pero “no”, es ya típica de ciertas religiones..., que esconden tras ella, una buena dosis de hipocresía, que la Verdad rechaza...

 

2) Al suprimir el Mandamiento de la Biblia, ¡éstos quedaban reducidos a nueve!. Se desdobló entonces el 10º Mandamiento de la Biblia en dos partes: a) La que habla de la mujer del prójimo, y b) La que habla de los bienes ajenos ( y 10º Mandamientos actuales, del Catecismo de la Iglesia Católica), con lo que los convirtieron de nuevo en diez, volviéndoles a salir las cuentas de nuevo... ¡Ingeniosa maniobra!.

 

3) Poco se notó después de eso, pasar la fiesta del sábado al domingo, día del Sol o MITRA de los paganos. Más tarde se cambió por lo de “Santificar las fiestas”, y se crearon éstas. Ya solo faltaba hacerlas de “precepto” con la misa, y así se hizo posteriormente -tal como está hoy-.

 

4) Lo del “adulterio” y lo de “ni mentirás”, fué debido a ciertas épocas de puritanismo, en las que se englobó todo lo sexual como nefasto, en el primer caso; y a una interpretación oportunista para ampliar las atribuciones, estrechando los márgenes... Cosa habitual en todas las religiones, y a lo largo de todos los tiempos.

 

He aquí la explicación, de aquellas diferencias que veíamos, entre los Mandamientos de la Biblia, y los de la Religión Católica.

 

Y esto es sólo una muestra, de lo que puede llegar a pasar con el tiempo, y la ayuda de las circunstancias, dado que somos humanos, y todo lo humano tiene fallos, sobretodo, al interpretar unilateralmente y sin apelación posible, cosas tan claras e invariables como la traducción de unos manuscritos que, pueden quedar así irreconocibles, o incluso adoptar un significado opuesto al original...

 

Toda esta problemática, nos puede ayudar a comprender mejor, los “riesgos” que tiene toda transmisión de principios (religiosos o no)..., riesgos, de los que el “Nuevo Testamento” no ha estado exento tampoco.

 

Vamos a contemplar en primer lugar, los antecedentes y las circunstancias de los textos en los que se basan los llamados “Evangelios”, pero ahondando sobretodo en aquellos aspectos que por exigencias a la “obediencia debida” no han sido nunca cuestionados, ni por el sector sacerdotal ni por el laico, dentro de las religiones cristianas, dando por sentado aquello que las jerarquías eclesiásticas consideraban oportuno declarar oficial. Sería algo así como hablar de la cara “oculta” de los Evangelios, puesto que todo lo que es complejo -y esto lo es-, suele presentar varias vertientes o facetas...

 

Dentro de los primeros siglos de existencia del cristianismo, cada congregación tenía su propia tradición o fuente, siendo primero de tipo oral, y más tarde recopiladas por escrito, de tal forma, que había un gran número de escritos o “Evangelios”, como más tarde se les llamó.

 

Era tal la diversidad, que se creyó oportuno selecionar de entre todos ellos, aquel que reuniera más garantías y pudiera servir de base para todas las congregaciones, unificándose de esa manera los criterios entre ellas.

 

De eso trató aparte de otros temas, el Concilio de Nicea, (año 325, despues de Cristo) y más tarde, el Concilio de Laodicea, (año 364 D.C.) siendo este último, el que seleccionó y declaró oficiales y de inspiración divina, los cuatro Evangelios actuales del Nuevo Testamento.

 

Veamos ahora, las incidencias que rodearon la selección de esos escritos, por parte de los obispos...

 

De entre los numerosos Evangelios presentados, fueron seleccionados sesenta.

 

Lo cual significaba, que sesenta Evangelios eran reconocidos,como de inspiración divina.

 

Posteriormente, había que ir eliminando de entre esos sesenta, hasta dejar solamente uno.

 

Se “desestimaron” unos..., se “retocaron” otros..., y así, poco a poco, “desestimando” y “retocando”..., lograron reducirlos como máximo a cuatro. Ahora de esos cuatro Evangelios, había que seguir eliminando hasta dejar sólo uno, que sería el definitivo..., pero ahí surgieron los problemas, porque cuando era elegido uno, los obispos partidiarios de los otros protestaban, y así sucedía continuamente...

 

Y según eran los temas, así era la protesta: Cuando estaba en juego “la Virginidad de María”, -por ejemplo- unos seleccionaban los de Mateo y Lucas, por estar aparentemente explicado así en ellos, mientras que los otros hacían lo propio con los de Marcos y Juan, que no lo mencionan... Si el tema era por el contrario “la subida al Cielo de Cristo-Jesús”, unos escogían los Evangelios de Lucas y Marcos que hablan de ella, y los opositores sin embargo los de Mateo y Juan, que no dicen nada al respecto...

 

Y así una y otra vez, hasta llegar a la imposiblidad de entenderse, por lo que resolvieron no seguir reunidos, y admitir los cuatro, (¿...?). Ahí estaban pues, los cuatro Evangelios definitivos, que conocemos hoy.

 

Pero lo que no podemos olvidar de todo esto es que, los cuatro que se eligieron son contradictorios entre sí, y ¡eso no es bueno para la Verdad...!, porque con los cuatro Evangelios en la mano, la misma cosa que se puede afirmar con unos, se puede negar con los otros, llegando con esto a la tremenda paradoja, de afirmar y negar una cosa, al mismo tiempo...

 

Y esto precisamente..., va en contra de los “Dogmas de fé” o de “obligada creencia”, puesto que en aquel o aquellos Evangelios, que no aparezca explicitada “la figura” objeto del Dogma, está la prueba que autoriza la negación del mismo; por ser tan canónico ese Evangelio como aquel o aquellos que la recojan, y tener esa escritura el mismo valor inspirador para la Iglesia Católica, que las que la indujeron a declarar dicho Dogma...

 

Y esto es sólo una, de las muchas irregularidades técnicas y de redacción que se observan en ellos, ¡porque las hay...!, pero si decidiéramos además entrar en el análisis político, del porqué de la configuración “cuatriforme” y contradictoria, y su mantenimiento posterior, llegaríamos a confirmar que fueron elegidos esos cuatro, por las posibilidades que ofrecía la estructura que formaban... y no por su valor individual, ya que otros más claros y concisos que ellos, -y por tanto de más valor- fueron rechazados. Esos otros textos, y algunos más comprometidos todavía, duermen ahora bajo llave, en los archivos del Vaticano. Por otra parte, la razón de haber hecho y conservado las cosas tan dudosas, nos induce a pensar que, dejar siempre un “escape” disponible, -teologicamente hablando- podría haber sido el principal motivo, puesto que de comprobarse la falsedad de alguna de las Verdades mantenidas actualmente, podría facilmente adoptarse la verdad contraria, que también estaría reflejada en otro de los cuatro escritos, por ser éstos contradictorios entre sí, precisamente...

 

Y de esta manera, todo pasaría por un simple error de interpretación nada más..., quedando recogida la Verdad siempre, en uno u otro texto, por ser entre los cuatro polivalentes.

 

Así estaba garantizada la estabilidad, y aún mejor todavía, la continuidad del “Sistema”.

 

Mucho trabajo se han tomado unos y otros en este asunto, que quedará aclarado cuando sea su momento, porque el Espíritu de Cristo está ya aquí en la Tierra, y nada ni nadie lo puede detener. Yo por mi parte, aportaré mi información sobre la Verdad de los hechos, ya que informar es parte de mi trabajo..., porque en cuanto a las conductas pasadas y presentes, ahí están las Leyes del Padre, que se encargarán de todo.

 

Y siguiendo con el tema, nos encontramos con los autores de los Evangelios, un asunto también interesante.

 

Éstos fueron: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

 

Veamos resumidamente, lo que la historia sabe de ellos:

 

Mateo. Según el Evangelio con ese nombre (Mateo 9,9), Jesús hizo un nuevo discípulo que se llamaba Mateo. De esto y por hipótesis, la jerarquía de la Iglesia Cristiana dedujo, que el redactor de tal Evangelio había de ser ese discípulo... Todo lo que se sabe de él, es que unos dicen que marchó a Africa y otros que a Asia, llegando hasta Persia. Aseguran otros sin embargo, que estuvo con los francos (Francia), resultando todo muy contradictorio...

 

Se desconoce el idioma en el que escribió su Evangelio. Sólo existen conjeturas.

 

Marcos. Se ignora por completo quien fué, ya que solo existen suposiciones.

 

Todos están seguros en afirmar, que no fué discípulo de Jesús ni presenció nada de lo que escribió, haciéndolo de oidas de la tradición.

 

Hay quien dice que pudo haber estado con Pedro.

 

No se sabe con certeza, en que idioma escribió su Evangelio. Pudo ser en griego según algunos.

 

Lucas. El mismo reconoce que no vió nada de esos acontecimientos, y que se informó para poder escribirlos.

 

Nada se sabe con certeza de él, aunque algunos dicen que pudo estar con Pablo, el cual tampoco era testigo directo, ni discípulo de Jesús, como todos sabemos. También dicen que era médico.

 

Se cree, que escribió su Evangelio en griego.

 

Juan. Mateo dice en su Evangelio (Mt.4,21), que Jesús tomó dos discípulos hermanos, llamados Santiago y Juan, lo que se interpretó por la jerarquía eclesial, como que este Juan, era uno de esos discípulos. También se pensó esto, por unas palabras suyas en los Evangelios.

 

Lo único que se sabe de él -si es que era el discípulo Juan- es que pasó los últimos años de su vida entre los griegos de Asia Menor, en la isla de Patmos, donde habría escrito el libro del Apocalipsis.

 

Con estos antecedentes, y sin saber apenas nada más de ellos, se les reconoció la inspiración Divina y se les dió el título de Santos, que sin más requisitos ostentan los cuatro.

 

Una curiosidad, sobre el tiempo en el que fueron escritos la constituye, el que los primeros que se escribieron, fueron como muy pronto. treinta años después de la muerte de Cristo, y los últimos, unos setenta o más años después de la misma..., ¡mucho tiempo para los detalles!.

 

Otra curiosidad sobre este tema, es una palabra que aparece en los textos que hacen referencia a los Evangelios y es “según”, o sea, el Evangelio “según Mateo...”, por ejemplo. Ese “según” expresa, que el Evangelio es una versión de Mateo o de aquel cuyo nombre figure a continuación, pero también es un “escape” (un “si” pero “no”) de los Estamentos eclesiales, que llegado el caso podrían decir: El error no es nuestro, el error es de Mateo (p.ejemplo) porque la versión es suya, no nuestra, como ya lo aclarábamos nosotros con la palabra “según”.

 

Numerosos detalles más se encuentran sobre el particular, pero yo tan sólo he pretendido daros algunas muestras de lo que puede esconderse, -y de hecho es así- detrás de todo este asunto, dada su envergadura e influencia.

 

Y respecto a esto, os digo, que no trataré de presentar complicadas tesis, para rebatir las ideas que sobre Cristo-Jesús se tienen, porque la Verdad sobre este asunto es sencilla, y sencilla será también mi exposición. Así pues, que cada cual opine en su interior lo que desee, y pido desde aquí al Padre que quien merezca comprender, comprenda...

 

Esto dije algo más atrás: “Cristo-Espíritu sólo hay uno, y es el mismo que vino al planeta Tierra a manifestarse, hace dos mil años. Lo hizo según la Ley, y con cuerpo de hombre”.

 

Fué voluntad del Padre Creador, que la misión de Cristo en la Tierra hace dos mil años, manifestándose como Cristo-Jesús, respetara todas las Leyes físicas y naturales, que rigen en la materia. TODO SE HIZO DENTRO DE LA LEY.

 

Concepción de Cristo-Jesús. Para manifestarse Cristo-Espíritu en la materia, dentro de la Ley, se necesitaba un cuerpo de carne, un cuerpo físico, con una herencia genética muy perfecta, para que fuera estéticamente bello.

 

También se necesitaba un cuerpo astral muy perfecto, para que las reacciones psíquicas y emotivas, fueran sensibles y equilibradas.

 

El Espíritu, iba a ser el de Cristo el Hijo de Dios Unigénito, pero manifestándose dosificado, en proporción a las circunstancias de un ser humano.

 

Para conseguir la perfección genética que se necesitaba para el cuerpo material y el cuerpo astral, se seleccionaron dos seres humanos: José, un hombre viudo, descendiente por vía directa del Rey David, y María, una doncella consagrada virgen al Templo, desde niña.

 

Así pues, bajo la directa protección del Espíritu-Madre y unidos ambos en matrimonio; siendo José el padre y María la madre, engendraron un hijo que se llamó Jesús.

 

Infancia de Cristo-Jesús. Transcurrió igualmente su juventud con normalidad, ayudando a su padre en el taller de madera y piedra, que éste trabajaba como afamado artesano.

 

En la última etapa de su juventud, comenzó a sentir una fuerte llamada interior que le empujó a la búsqueda de conocimientos de toda clase, pero sobre todo espirituales, dado que comenzaban a perfilarse algo más definidas en Él, las ideas de su condición...

 

Con objeto de adquirir los conocimientos necesarios, viajó por varios países, entre ellos: Egipto, Grecia, el Tibet, etc., Si la formación de Cristo-Jesús, hubiera que definirla con una sola palabra, ésta sería: TRABAJO.

 

Porque me constan los sacrificios que tuvo que afrontar, para conseguir su instrucción y sus conocimientos, ya que el Padre aplica con igualdad la Ley a todos, y Cristo-Jesús en eso fué como uno más. Pasó asimismo, momentos de duda terribles y que le acarrearon muchas lágrimas, debido al peso de la responsabilidad y la dureza de su preparación. Puedo aseguraros, que no lo tuvo nada fácil en ningún momento...

 

Estos son los años que no aparecen en los textos actuales, pero que sí fueron conocidos entre sus discípulos y hurtados a nuestro conocimiento más tarde, por manipulación... Pero he dicho que sería breve, y por tanto continuaré.

 

Vida pública. Una vez adquirida la capacidad que necesitaba para su misión, volvió de nuevo a su País de orígen. Lo hizo convertido ya en un consumado Maestro; tanto por sus conocimientos espirituales, como esotéricos, físicos, filosóficos y de las Leyes; tanto humanas como Universales. Pero no obstante ser un Maestro excepcional, era muy humano, todo lo hacía de forma natural y con amor, sin nada de afectación... Se ha mitificado sobre esto en exceso; bastantes pasajes de su vida no se dieron como espectáculo, sino en sencillas escenas. No ha trascendido su gran amor a los animales y a las plantas, que Él sabía hijos de Dios y hermanos nuestros, pero sin embargo, increpó más de una vez a aquellos que los maltrataban... Tampoco se ha sabido, que reivindicó con ahínco el fín de los sacrificios de animales, y la blasfemia cometida con las palabras atribuídas al Padre en el Antiguo Testamento... En su vida pública, explicó asimismo el proceso de la REENCARNACIÓN y de la Causa y el Efecto, o Ley de Consecuencia, que la gobierna, aunque nada ha llegado tampoco a nosotros, porque no interesaba que llegase; ya que tan solo lo han hecho algunas frases sueltas, que poco o nada prueban.

 

Muerte. Antes de su muerte, y cuando se acercaba el momento de su prendimiento, Jesús el Hombre, tuvo miedo, y habló con su Padre en el huerto de Getsemaní para pedirle ayuda, mas el Padre le recordó que había entrado en el mundo naciendo de mujer, o sea, dentro de la Ley humana..., y dentro de la Ley humana debía de salir también; esto es, por la puerta de la muerte, puesto que aunque fuera su propio Hijo, ni en ese caso se debía modificar ninguna Ley, para dar así ejemplo a los demás...

 

Siento en algunos momentos dentro de mí, y hablo ahora yo, la amargura inmensa que sintieron Padre e Hijo, en aquel tremendo momento... Y no era del cáliz de la redención del que hablaban, porque ésta sería inventada después, sino del cáliz del egoísmo de los sacerdotes de su Templo, que eran los que instigaban realmente, la muerte de Su Hijo...

 

Murió clavado en la cruz, acusado de conspiración contra el Imperio Romano, puesto que ése era el tipo de muerte que se administraba en esos casos, según las leyes romanas.

 

Resurrección. Después de morir, su cuerpo material se destruyó como todo cuerpo de hombre, puesto que esa es la Ley, “polvo eres y al polvo volverás”.

 

En cuanto a su conciencia de humano y una vez muerto, efectuó todo el proceso de trasvase de información que todos los seres humanos realizan entre sus diferentes cuerpos cuando desencarnan, y ahí está la explicación de las horas que tardó en aparecer posteriormente o lo de “al tercer día”, no siendo cierto todo ese pretendido y absurdo viaje a los infiernos, si no el cumplimiento de la ley hasta el final, y en sus más mínimos detalles.

 

Transcurridas las horas necesarias, -ya que esa fué su última fase como hombre-, Cristo se apareció a sus discípulos; con un cuerpo de energía unas veces, y materializándose otras, pero eso era ya como espíritu y no como materia, porque ésta se destruyó según la ley, y sin embargo como espíritu, Él era Dios.

 

No hubo pues resurrección del cuerpo, sino en espíritu.

 

Y hasta aquí, de una forma esquematizada, las fases principales de la vida de Cristo-Jesús, pero es necesario que hable ahora de su auténtica misión, y de las circunstancias que la rodearon...

 

LA AUTÉNTICA MISIÓN DE CRISTO EN LA TIERRA.

 

Cristo-Espíritu, vino a la Tierra naciendo, viviendo, y muriendo como lo hacen los demás hombres, para informar a los seres humanos de que eran hijos creados de Dios como todo lo demás que existe, y que Dios, como todo Padre, deseaba que sus hijos se comunicaran con Él. Para conseguir esto, se necesitaba sentir la paz interior que se logra sólo de una forma: Amando a Dios, por encima de todo y de todos, ya que haciendo esto, se cumple la Ley más importante que existe: La Ley del Amor.

 

Porque conociendo a Dios, se descubre que Él está contenido en todo, incluso en nosotros mismos, y por lo tanto, también en nuestro prójimo. Por eso aclaró: “No hagas a tu hermano, lo que no quieras que te hagan a tí” y posteriormente amplió, “amaos los unos a los otros”.

 

Y ya en tercer lugar, y puesto que Dios está contenido en nosotros, había que darle un cobijo digno; cuidando nuestro interior o modo de sentir, y nuestro exterior o sentidos corporales.

 

Y ÉSTE FUÉ EL MOTIVO PRINCIPAL DE SU MISIÓN... Por eso dijo: “De estos preceptos penden la Ley y los Profetas”.

 

Otros motivos fueron: “La Verdad os hará libres”. Toda religión es la búsqueda de la Verdad, pero las religiones humanas en su búsqueda, introducen también errores. Todas las religiones tienen parte de Verdad y parte de error, ¡todas!. Y aunque han sido necesarias, para que las distintas clases de sentir de los hombres encontraran su expresión y acomodo, e incluso su apoyo mutuo entre ellos, al expresarse en reuniones colectivas, Dios nuestro Padre nos quiere a cada uno por nuestra individualidad, puesto que nos creó a todos diferentes y nos conoce a cada uno por nuestras cosas.

 

Tiene todo el derecho a recuperarnos como juzgue conveniente, porque somos suyos, y nos creó para vivir a su lado y gozar con Él...

 

Fuimos creados en libertad, y en libertad hemos de volver... Mas no temais, Él sabe hacer las cosas, y sabrá esperar a que vosotros os libereis poco a poco en vuestro interior, de las esclavitudes y condicionamientos religiosos...

 

Porque si buscais la Verdad... ¡Entre Él y vosotros solos, está todo la Verdad!. Porque cuando dejeis vuestro cuerpo de carne, Él os espera con la mano tendida para continuar el camino..., y lejos habrán quedado las reglas, los dogmas, los ritos, los sometimientos del hombre al hombre, los miedos, las servidumbres que no os servirán en aquel momento para nada...

 

¡Dad tiempo a Cristo!, Él está ya aquí como Espíritu y os abrirá vuestro corazón al Padre, porque esto quería decir Cristo cuando dijo:La Verdad os hará libres”. Y no se refería a esa Verdad que unos hombres por su cuenta, deciden por Dios.

 

¡Dios tiene su propia VERDAD!, y ahora os la quiere dar ya Él mismo, sin intermediarios de ninguna clase. ¿Es que no lo entendeis todavía?.

 

Ésto también lo dijo Cristo, cuando estuvo en la Tierra como hombre, y los sacerdotes de aquel tiempo, o sea la Iglesia oficial, miraron con recelo a Cristo-Jesús... ¡Porque en su interior estaban podridos!, y temieron por su parroquia de fieles creyentes que les daban poder, y les llenaban las arcas de oro...

 

Y a pesar de entender lo que Jesús hablaba, ¡porque lo entendieron!, optaron por el egoísmo de la continuidad. Y en vez de cambiar, siguieron manteniendo sus verdades a medias, su hipocresía, su cinismo, su orgullo prepotente... Sabían que si cambiaban a la Verdad, ésta a la larga les acabaría quitando su exclusiva y su influencia. ¡Y PARA NO PERDER EL MUNDO, MATARON A DIOS...! Y al darse cuenta de que HABÍAN MATADO A DIOS, aprovecharon una teoría que surgió por entonces, y que dándole apoyo indirecto, serviría para desviar la atención de los verdaderos motivos del crimen cometido, justificando incluso el mismo, como si se hubiera tratado de un sacrificio ritual de la voluntad Divina: Cristo con su muerte en la cruz, habría lavado con su sangre al género humano del pecado cometido por Adán y Eva o pecado Original, aplacando así “la ira” del Padre, que con este sacrificio, ¡nos aceptaría de nuevo!.

 

Esta teoría, que fué desarrollada por Pablo de Tarso, y ayudada indirectamente por mentes tenebrosas desde el exterior, sin él saberlo, es la que ha sobrevivido, aunque al precio de desfigurar, la auténtica misión de Cristo-Jesús.

 

Pero ha sonado la hora de que se instaure la Verdad de Cristo y se apee el error, y en este caso hay demasiados, aunque a mi entender éstos serían los más importantes:

 

1) El Padre resultó gravemente injuriado, puesto que fué hecho aparecer como un Ser muy rencoroso, al cargar la falta de Adán sobre todos nosotros. Asimismo apareció como un Padre sin entrañas, al exigir la sangre de su propio Hijo de una manera fria y calculada, para perdonar.

 

2) La misión auténtica de Cristo, quedó oculta y desfigurada, con el perjuicio y retraso consiguiente para toda la humanidad.

 

3) Quedó oculto también, el motivo de aquel crimen que cometieron la Iglesia oficial y los sacerdotes, para tapar sus propias “ruindades” y asegurar la continuidad de su posición privilegiada, y más tarde ampliada a todo el Planeta...

 

4) Se cometió un atentado contra las Leyes del Padre, puesto que no hay error más grande y arbitrario, que el hacer “pagar” a unos por otros, y eso ocurre dos veces en ella; cargando sobre todos la culpa de uno (Adán), y pagar Uno la culpa de todos (Cristo). Supone eso un “mazazo” a la perfección de la Justicia Divina, que no funciona de esa manera arbitraria y vengativa.

 

5) Si los extremos que aquí voy aclarando chocan con algún pasaje de la Biblia, yo os digo que alguien nos ha estado engañando todo el tiempo con ellos, y detrás de esto se esconde una manipulación a gran escala... Porque fué el mismo Padre Creador quien me mostró todo lo que explico, y quien me instruye para hacerlo, puesto que me convirtió en su testigo.

 

No puedo decir más al respecto, pero el tiempo me dará la razón.

 

Y no querría pasar por alto un tema que tiene que ver también con Cristo-Jesús: María, su madre.

 

María, fué la madre en la materia de Cristo-Jesús. Tanto su espíritu como el de José su esposo fueron elegidos por su perfección, para desempeñar la honrosa misión de padres terrenales de Cristo-Jesús. Al mismo tiempo, los dos poseían unas características apropiadas, para que los cuerpos material y astral de Cristo-Jesús fueran los adecuados para su delicada misión.

 

Unidos en matrimonio estos dos seres, engendraron la parte digamos “humana”, la parte de “Jesús” que tendría Cristo-Jesús en la Tierra, puesto que el Espíritu era una parte de la energía de Cristo el Hijo de Dios, Persona de la Trinidad.

 

Los dos dieron su consentimiento espiritual para la misión, aunque testimonialmente sólo fuera recogido el de María, puesto que los dos iban a ser sus padres materiales. Me consta respecto a esto, la dulzura de José como padre, y la forma en que al ser hombres los dos, y trabajar juntos, cooperó en la formación de su Hijo, (aunque Éste, no pudiera continuar la tradición del taller, que poseía la familia)... Cristo-Jesús, llegó a amar mucho a su padre.

 

Con su madre, le unía un afecto más intelectual, puesto que al ser ella de familia acomodada, adquirió gran formación, al estar consagrada al Templo toda su juventud.

 

José murió pronto, puesto que ya era mayor cuando se casó; no pudiendo vivir la fase pública de Cristo-Jesús, con lo que dejó sola a María durante ella. Cabe decir en honor a la Verdad, que María al ser bastante intelectual, y poseer a la vez un carácter bastante firme, trató en algunos momentos de influir sobre Cristo-Jesús en lo referente a ideales políticos... Pero Cristo-Jesús, no sentía en su interior que la misión fuera por ahí, -porque era el Padre Quien se manifestaba en Él- y más de alguna vez se creó malestar entre ambos, e incluso en alguna ocasión, María y algunos familiares a los que ella había pedido ayuda, fueron a buscarlo, ya que veían hablar a Cristo-Jesús dando la cara, contra la hipocresía de la Iglesia oficial, y el poder Económico y Político... Ambos muy peligrosos...

 

Fué ya casi al final, cuando comprendió María, la misión tremendamente altruísta y difícil, del Propio Hijo de Dios; y lo que sí me consta, es que con el prendimiento posterior, y la muerte injusta de su Hijo, sufrió enormemente... Hasta aquí, la realidad humana de María.

 

En cuanto a lo demás, trataré de ser claro: Ni el nacimiento sin pecado original de María, (porque lo del pecado original para todos fué inventado, y sólo Adán y Eva hubieran sido responsables, según la ley). Ni su embarazo “milagroso” sin intervención de hombre. Ni su parto también “milagroso”. Ni su vida sin falta alguna, (siendo humana, era imperfecta y por lo tanto, no estaba libre de cometer errores). Ni su asunción a los Cielos en cuerpo mortal, es decir material (porque si Cristo-Jesús que era Dios, no lo hizo así, sino que Su cuerpo material quedó convertido en polvo para respetar la Ley; menos podía hacerlo María, siendo un espíritu creado). Existieron nunca, es decir:

 

TODO FUÉ INVENTADO. Y aquí vuelvo a denunciar en bien de la Verdad, que las mismas fuerzas oscuras que instigaron la muerte de Cristo-Jesús, a través de los sacerdotes del Templo, fueron las que inventaron la Redención y el pecado Original, de la Iglesia Católica, y más tarde, también con la Iglesia Católica, todo ese equívoco aberrante alrededor de la persona de María. Empleando para esto dos etapas:

 

Primera etapa. Que consistió en influir sobre las jerarquías católicas, para que éstas realzaran los “dones” y “gracias” de María, hasta llegar a DESORBITARLOS tal y como están ahora, casi por encima de Cristo-Jesús, y desviados del auténtico mensaje de Cristo, basado precisamente en todo lo contrario, o sea, la libertad y el abandono de dogmas, ritos, reglas, letanías y demás dependencias religiosas.

 

Segunda etapa. Se practica en las apariciones religiosas. Vamos a ver ahora, dentro del TERCER PRINCIPIO, un tema desconcertante:

 

LAS APARICIONES RELIGIOSAS. Abrid bien los ojos en lo que vais a leer, porque pocas veces podreis saber la Verdad como ahora, ya que la “sofisticación” de este tema, es grande...

 

La mayoría de las apariciones, han sido organizadas por seres oscuros o de las tinieblas, siguiendo casi siempre el método siguiente:

 

Primera fase. Consiste en atraer o congregar a numerosas personas en torno a un lugar al que eligen cuidadosamente, realizando exhibiciones para “atrapar psicologicamente” a esas personas, sin escatimar medios ni recursos energéticos, que dominan magistralmente.

 

Para esto, buscan primero un vidente de buena fé y provocan las apariciones..., el resto se hace solo. Y si el vidente resulta ser de mala fé, le proporcionan ganancias económicas rápidas..., y también funciona.

 

Segunda fase. Una vez ya está hecha la “clientela”, y ésta acude periodicamente a dicho lugar, comienza el trabajo de los mensajes...

 

Éstos pueden tomar dos formas: 1) Hablar de la Redención sangrienta de Cristo para limpiarnos a todos del pecado Original, así como de la Inmaculada Concepción, la Virginidad, la Asunción de María a los Cielos, etc., etc. Lo cual es falso, pero es empleado por esos seres para confundirnos, o sea: Primero influyeron a las jerarquías de la Iglesia Católica, hasta hacerla caer a ésta en errores absurdos, (la Redención sangrienta de Cristo, el pecado Original, la Inmaculada Concepción, la Virginidad, la Asunción de María, etc., etc.) y luego a través de las apariciones, le siguen la corriente en el error que ellos mismos han provocado antes; haciendo aparecer para esto, “Marías” y “Jesús” falsos, que hablan y se explican en la misma línea que defiende la Iglesia Católica, apoyando con esto su postura ante nuestra vista... ¡Para hacernos creer así, que está en lo cierto!.

 

Como veis, se trata de un truco, ciertamente “sofisticado”...

 

2) Dar mensajes sumamente catastrofistas y con toda clase de detalles sádicos y aberrantes, para aterrorizar a la gente y provocar el pánico. En estas condiciones, el ser humano se descontrola y libera importantes cantidades de energía etérica y espiritual, que mal dirigida como vá es capturada por ellos que se nutren de ella, ya que en la oscuridad donde ellos están, esa energía de Luz espiritual es escasa...

 

No quiero pasar por alto que los tipos de mensajes 1) y 2), pueden también ir alternados o mezclados, según los casos.

 

Y ésta es la auténtica Verdad, en la mayoría de las apariciones religiosas y de los mensajes que en ellas se reciben.

 

Acabado este tipo de apariciones, sería el momento oportuno, para hablaros de otra modalidad de las mismas y que podais tener de esa manera, una idea más aproximada aún de como son y como actúan, esos hermanos oscuros.

 

Me baso como sabeis, en que la mejor defensa para no ser engañados, es conocer lo mejor posible al adversario...

 

He aquí otro tema que por su actualidad, merece nuestra atención: LOS OVNIS Y LOS EXTRATERRESTRES.

 

Actualmente, saltan a los medios de difusión, infinidad de noticias, referidas a avistamientos de luces, objetos volantes e incluso ya ultimamente, seres a los que vulgarmente se les denomina extraterrestres o intraterrestres (según sean de fuera, o de dentro de la Tierra).

 

Os debo de informar, que no es un tema fácil, y no lo es, porque hay varios asuntos diferentes que se mezclan entre sí, haciendo difícil su identificación.

 

Existen los llamados parapsicólogos o que estudian la parapsicología, que suelen enfocar estos asuntos de forma racionalista o material, puesto que la mayoría de ellos no creen en el Espíritu, y que pensando que dominan el tema..., ¡acaban confiandose en exceso! no dándose cuenta, de que tras el fenómeno de los ovnis y los extraterrestres, muchas veces se encuentra también un asunto de fondo; EL ESPÍRITU. Pobre aquel, que se llame a sí mismo: “Investigador del fenómeno”, y esté siendo manipulado sin embargo por seres que tras esa apariencia de liberadores y altruistas Hermanos del Cosmos, etc., etc., son en realidad los de siempre... Ya quedó claro al hablar de los seres oscuros y las energías, la facilidad de los mismos para adoptar “disfraces”...

 

No quiero asustaros, sino tan sólo advertiros, de que esos seres se están adaptando a las actuales circunstancias, y lo que antes engañaron con las aparaciones de la Virgen, AHORA LO ENGAÑARÁN, CON EL TEMA DE LOS EXTRATERRESTRES.

 

¡No lo olvideis!, pero pensad que también hay muchos hermanos ángeles, así como también muchos hermanos extraterrestres..., que nos aman, y nos están ayudando de Verdad, puesto que los auténticos extraterrestres también existen..., aunque es preciso saber que los hay de multitud de tipologías y también ¡como no!, de multitud de formas de pensar; entre las que no faltan aquellas que no reparan en medios, para conseguir aquello que buscan...

 

Puedo informar por mi parte respecto a esto, que en mi primera experiencia, la cual no figura completa en este PRIMER NIVEL, (aunque si, en el SEGUNDO NIVEL...), que despues de ser informado y de serme aportadas pruebas irrefutables de cual era mi verdadera identidad, o de que depósito de energía o espíritu provenía “yo”, así como quienes habían sido en la Tierra, otros “yoes” provenientes de mi mismo espíritu, (prestigiosos personajes bíblicos de la antigüedad..., de los que el profeta Elías y Juan Bautista, eran los últimos....), fuí llevado en inspección a los Universos...

 

Allí, con mi cuerpo espiritual, al igual que los seres angelicales que me acompañaban (ver NIVEL SEGUNDO de “El Libro de la Verdad II”), y viajando a velocidades de vértigo..., pude visitar diversos Planetas y Estrellas, muchos de ellos habitados; poblándolos seres “inteligentes”, con multitud de tipos y formas...

 

Pude comprobar de esa forma en directo, que existen civilizaciones, menos evolucionadas espiritualmente que nosotros, igual evolucionadas que nosotros (aproximadamente), y más evolucionadas; pero su adelanto técnico o nivel de ingenios y aparatos, no es proporcional a su evolución espiritual, como nosotros creemos...

 

Encontrar seres de evolución espiritual altísima, viviendo rodeados con medios de una sencillez sorprendente..., es normal allí.

 

Aunque más tarde, acostumbrados a aquella plenitud y felicidad inconcebibles..., comienzas a notar al poco, lo sabia y “exquisitamente” que han sido elegidos, esos medios...

 

Puedes encontrar por contra ambientes sofisticados y de verdadera “ciencia ficción”, con “útiles increíbles”, y sin embargo a la vez; intuir en aquellos seres que los utilizan, una “frialdad maquinal” estremecedora..., o una apariencia “cordial”, refinadamente falsa...

 

Y AHÍ ESTÁ, PRECISAMENTE LA DIFERENCIA...

 

Los primeros, caminan hacia una existencia de amor pleno, dulce y sencilla...

 

¡Porque así es el Reino del Padre!

 

Los segundos, a pesar de sus medios prodigiosos, están impregnados aún por el egoísmo y la hipocresía...

 

¡Porque así son las tinieblas!.

 

No diré más..., ya es suficiente...

 

Tan sólo recordaros, que la Tierra, si logra sobrevivir al odio que la atenaza, pasará a ser un mercado potencial importante para esas dos fuerzas; ya que este tema está llamado a ser básico en el futuro...

 

Y aquí os dejo a vosotros la palabra... Porque a Santiago Latorre sólo le resta decir:

 

 

 

 

¡¡ ES MARAVILLOSO SENTIRSE HIJO TUYO, PADRE !!

 

 

Santiago Latorre

 

 

 

RESUMEN  GRÁFICO

 

Este “Resumen Gráfico”, que está formado por seis dibujos a color que he hecho yo mismo, ha sido añadido últimamente a esta página web...,con objeto de hacer mas fácil la comprensión del libro que sigue a continuación o “El Libro de la Verdad II”; ya que algunos de sus capítulos y debido a que desarrollan conceptos abstractos, pueden resultar algo complejos para los que no están habituados a ese tipo de informaciones...  Dichos dibujos, que son fáciles de entender y complementarios de los que aparecen en el mencionado libro, recogen los aspectos  fundamentales de mis escritos, y constituyen la parte más importante de las enseñanzas que Dios me ha proporcionado...

 

Trato con lo anterior, de cumplir uno de los  objetivos principales que me propuse al comienzo de mi camino espiritual: Procurar que el mayor número posible de hjos e hijas de Dios, lleguen a conocer de forma veraz, pero sobre todo comprensible..., a Quien és su auténtico Padre-Madre(Dios).

  

ÍNDICE DE LINKS:

è    Dibujo nº 1 CONSTITUCIÓN DE LA PERSONALIDAD DE DIOS
è    Dibujo nº 2 CONSTITUCIÓN DE LOS SERES CREADOS
è    Dibujo nº 3 CONSTITUCIÓN DEL COSMOS
è    Dibujo nº 4 CONSTITUCIÓN DE LA PERSONALIDAD DE CRISTO
è    Dibujo nº 5 TRAYECTORIA EVOLUTIVA DE LOS SERES CREADOS (1)
è    Dibujo nº 6 TRAYECTORIA EVOLUTIVA DE LOS SERES CREADOS (2)

 

ANEXO A:  EL LIBRO DE LA VERDAD I-II-III 

(Actualización 1 de Enero de 2008)

 

 

 

--
 
Copyright © 2008 Encuentro con Dios