El Libro de la Verdad II

 

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EL LIBRO DE LA VERDAD II

(NIVEL 2º)

 

 

Edición: Santiago Latorre

Depósito Legal: B-31.127/2000

Printed in Spain

 

 

 

1. INTRODUCCIÓN

 

 

“ EL LIBRO DE LA VERDAD II ”, se ha escrito para ayudar a todos aquellos que buscan una verdad nueva y directa, que sin pasar por institución ni grupo organizado alguno, sirva sólo a los intereses de la evolución espiritual...

La verdad que contiene, ha sido revelada y es también fruto del discernimiento y del trabajo, no estando influida ni siquiera por mi actual condición de humano, ya que por voluntad de Dios (El Creador), fuí sacado de mi cuerpo de carne y llevado en espíritu a través de los universos hasta su presencia. Allí ante Él, y por su expresa voluntad, recibí entonces el honor de poder trabajar a su exclusivo servicio, para dar testimonio directo de Él y de su obra; así como también de poder ayudar -guiado de su mano-, a la humanidad.

Tanto lo que aprendí entonces a su lado, como lo que me fue mostrado por los diferentes seres que conocí en el camino, más lo que posteriormente he logrado averiguar aquí en la Tierra guiado y asesorado por Él, ha quedado recogido en este libro... Todo cuanto figura en él por tanto, ha sido vivido y experimentado en la realidad por el humilde ser que ahora os habla, aunque os pueda resultar muchas veces difícil de creer lo que leáis..., así como sorprendentes y duras de asimilar, las verdades que vayáis descubriendo...

No es un libro recomendado en modo alguno, para aquellos que se conforman con la rutina y las cosas fáciles..., sino que va dirigido hacia aquellos otros que sin importarles las dificultades, pretenden mejorar ellos y ayudar a mejorar a todo cuanto les rodea, es decir; a la humanidad y a la naturaleza... 

Dad por tanto las gracias a Dios, por permitiros conocer ahora todas esas informaciones, ya que Él es el artífice de este plan y suyo por tanto todo el mérito del mismo. Dad también las gracias a sus ángeles nuestros hermanos, porque es a través de su colaboración, como se producen los contactos que nos permiten a todos nosotros, acceder a las informaciones que Él nos proporciona.
 
 



2. LOS ANTECEDENTES


Nací en el seno de una familia creyente y de posición media, donde fuí bautizado en la Iglesia Católica como la inmensa mayoría de los que perteneciendo a mi generación, cuentan ahora el medio siglo de vida.

Tuve una infancia feliz, ya que recibí mucho amor tanto de mis padres como de mis hermanos, cosa que hoy recuerdo con profundo agradecimiento hacia todos ellos.

Mis padres me proporcionaron una formación cultural sólida y al mismo tiempo, me hicieron respetar todo cuanto me rodeaba, enseñándome a tratarlo siempre como a mí me gustaría ser tratado.

Creo, por lo que me cuentan, que fuí un niño bastante responsable, a la par que un gran observador de la naturaleza, cosa que aún perdura en mí, puesto que la considero perfecta.

No faltaron sin embargo, travesuras en mi niñez y más tarde experiencias bohemias en mi juventud, aunque los excesos y defectos lo fueron siempre dentro de un órden.

La transición de niño a joven podría definirse; como el paso del estudio bien aprovechado y del contacto con la naturaleza, a las relaciones desinhibidas en numerosas pandillas de amigos y amigas, en las que a la vez que me divertía, colaboré aportando ideas y trabajo de organización.

Más tarde, y debido a mi afición por la música, tuve ocasión de interpretar ante el público en diversas ocasiones, tanto solo como integrado en grupos. Pude realizar asimismo numerosos viajes de gira artística, los cuales me permitieron conocer multitud de personas, y al mismo tiempo, experimentar las aventuras de la vida itinerante...

Acabada aquella época, ingresé en el ejército para realizar el servicio militar, donde pude conocer el órden y la disciplina de la vida castrense y en el que tras especializarme, ejercí como policía militar, tomando parte activa en multitud de misiones de escolta y vigilancia.

A continuación de lo anterior, contraje matrimonio y formé mi propia familia, de la que al igual que en mi infancia recibí también mucho amor. Yo procuré, durante el tiempo en que estuvimos juntos, de corresponder a ese amor en la máxima medida en que me fué posible hacerlo entonces, así como también, de enseñar a mis dos hijos los mismos principios que yo recibí en mi infancia.

Recuerdo ahora con inmensa gratitud, la ocasión que gracias a ellos tuve para conocer las entrañables experiencias del matrimonio y de la paternidad, que a pesar de las circunstancias, siempre llevaré en mi corazón.

En relación a mi vida laboral-profesional puedo decir, que ejercí como analista químico y electrónico en los laboratorios de varias empresas internacionales, durante un período de casi veinticinco años. Mi trabajo en ellas consistió básicamente, en la observación y el análisis de todo tipo de fenómenos fisico-quimicos, en unos; y electrónicos en otros...

Por último, y en lo que respecta a mis antecedentes espirituales debo admitir a mi pesar, que han existido en mí fuertes contrastes, siendo unos positivos y otros en cambio (los más), negativos. Pero del pasado nada puede ya cambiarse, si no es tratar de compensarlo ahora con el presente.

Entre mis antecedentes positivos podría contarse por ejemplo, mi tendencia a colocar siempre a Dios como prioritario, y por encima de la familia, la nación, el prójimo, etc., considerándolo además, como nuestro propio Padre. Solía decir de esto a mis hijos, que debían amar a Dios más que a mí y a su madre (mi esposa), porque Él era en realidad su verdadero y auténtico Padre; ya que nosotros los padres terrenales solo les proporcionábamos el cuerpo material a los hijos (y aun éste también gracias a Él), mientras que Dios les proporcionaba su verdadero “ser”, es decir, el espíritu o individualidad de cada uno de ellos.

Otro de mis antecedentes espirituales positivos podría ser, mi reconocimiento de que todo cuanto éramos y poseíamos, se lo debíamos a Dios. Y con respecto a esto yo decía siempre a mi familia, que si un día Dios nos pedía algo a cualquiera de nosotros, debíamos dárselo sin excusa posible, puesto que todos nosotros estábamos en deuda con Él.

Veo ahora claro, que aquellas consideraciones que les hacía ya eran correctas, porque al hacerlas, yo cumplí el deber que todo padre (y madre) terrenal tiene, de colocar a Dios en el lugar que por justicia le corresponde, es decir, por encima incluso de su propia familia.

Pero solo hasta aquí llega lo positivo que yo tenía en mí, puesto que todo lo demás era ya insignificante medianía, ya que espiritualmente hablando cometí muchos errores...

Quizás el más importante de ellos consistió, en que como católico que fuí desde mi infancia hasta la época de las experiencias espirituales, solo presté atención en todo ese tiempo a la religión católica y a mi familia, o para decirlo más claramente, me limité a seguir los preceptos católicos sin buscar nada mejor, por creer que en ellos ya estaba toda la verdad.

Al hacer yo aquello, veo ahora que me privé a mi mismo de conocer los verdaderos principios de las Leyes Divinas y también, de la ocasión de aplicarlos hacia los demás hermanos que me rodeaban.

Y esta fué mi realidad: No me hice responsable de mis auténticos deberes pensando que, con “recitar” algunas oraciones, confesarme e ir a misa los domingos, así como, con tener contenta a la familia..., ya estaba todo hecho y mi obligación espiritual cumplida. ¡Gran error el mío!, y lo peor de todo es que no tengo ninguna clase de excusa para aquel comportamiento egoísta.

Más tarde, he sabido que todas las religiones organizadas son solo simples eslabones en la cadena de la evolución humana, y que sus preceptos, no eximen en modo alguno de las verdaderas obligaciones que como hijos de Dios, todos tenemos ante las Leyes Divinas; ya que dichos preceptos suelen estar casi siempre enfocados en beneficio del “status” de las propias religiones, y no para propiciar la auténtica evolución espiritual de sus seguidores.

Y esto que ahora sé, ya estaba obligado a saberlo entonces, siendo la culpa de no saberlo solamente mía, porque a pesar de ser católico; no pedí, no busqué, no llamé, (como decía Jesús), conocer la auténtica verdad que nos hace libres; ya que nos une a Dios sin necesidad de intermediarios, y nos permite obrar conscientemente, al conocer nosotros mismos las Leyes Divinas...

Otro error que también cometí, se sitúa en el período de mi vida en el que para evadirme de los problemas de diversa índole que me surgían, me refugié en el mundo de las sensaciones y cedí (aunque dentro de unos límites), al influjo del tabaco, del café, del alcohol, ...etc., tratando de escapar de las preocupaciones, y pensando que así llenaría el vacío interno que producen los sinsabores de la vida. Pero pronto descubrí que ese camino era erróneo, y que todas esas cosas tampoco llenaban el vacío que yo sentía en mi interior, aunque cuando lo averigüé, ¡el error ya estaba cometido!.

Algún tiempo después de lo anterior, me dí cuenta de que lo que sucedía en realidad era que yo estaba llegando a una encrucijada de mi vida, y que algo que yo no podía precisar, estaba cambiando en mi interior, porque los ideales que siempre me habían motivado, ya no me servían y me parecían vacíos y sin consistencia...

Comencé a darme cuenta entonces, de que todo aquello en lo que siempre me había apoyado se hundía bajo mis pies, y que el vacío que yo notaba en mi interior, me hacía sentir que todo era perecedero y que duraba un tiempo nada más...

Miré entonces a la sociedad humana, y la ví igualmente vacía e inconsistente. Todo en ella era también perecedero y temporal...

Pero no podía ser que todo desapareciera, que todo se esfumara... 

Yo necesitaba encontrar imperiosamente algo sólido y transcendente en lo que apoyarme, algo que perviviera más allá de la temporalidad de la materia y del paso del tiempo...

Y fué en aquel momento cuando empecé a entender..., porque una palabra vino entonces en mi ayuda, ya que una sola palabra tenía la respuesta: “DIOS”. Entonces comprendí, que a pesar de haber pensado en Dios infinidad de veces, nunca había intentado conocerlo a fondo, ni mucho menos todavía, hacer su voluntad, es decir, servirle...

Y a pesar de que yo entonces tampoco poseía ninguna prueba concluyente de su existencia, supe sin embargo que Dios en toda su realidad, estaba allí en aquel momento a mi lado, escuchándome..., y fué en aquel mismo instante, cuando tomé la solemne decisión de “abrazarme” a Él con todas mis fuerzas y de seguirle hasta donde fuera necesario, porque acababa de comprender, que solo en Dios puede apoyarse plenamente el ser humano para transcender...

Y pocos días después de tomar aquella solemne decisión, ví o me hicieron ver..., un programa televisivo cuyo contenido captó mi atención de modo especial: Varias personas eran entrevistadas, y relataban como tras ser abducidas (secuestradas) por seres extraterrestres en contra de su voluntad, habían sido objeto de extraños experimentos... Experimentos, cuyo verdadero alcance aún desconocían los aterrorizados sujetos, por haberles borrado los recuerdos de las mentes posteriormente..., sus secuestradores.

Yo recordaba haber leído tiempo atrás, algunas informaciones sobre avistamientos de ovnis (objetos volantes no identificados), con apariciones más o menos prolongadas de los mismos, pero no sobre contactos... ¡y menos aún sobre experimentos con humanos!.

Y tengo que reconocer, que fué ese detalle precisamente el que logró interesarme por aquel programa..., del que lo más importante para mí no fué la descripción de las naves o vehículos con los que viajaban esos seres, ni tampoco el llamativo aspecto de los extraterrestres que las tripulaban, sino el alcance espiritual que ante las Leyes Divinas, tenían los hechos que allí se estaban denunciando...

Ya que cuando oí sus testimonios, y ví la impotencia, cuando no el profundo sufrimiento, reflejado en el rostro de aquellas personas, fuí consciente de la gran injusticia que, aparentemente, allí se había cometido...

Y estas fueron mis conclusiones: No cabía duda de que aquellas personas decían la verdad y que por lo tanto, se producían secuestros de humanos con objeto de realizar experimentos, algunos de los cuales realmente trágicos para los sujetos secuestrados, aunque inevitables para nosotros los humanos, debido a la superioridad tecnológica y mental de esos seres..., y todo eso, a pesar de ser hermanos nuestros como son, y por lo tanto, también hijos de Dios... 

He de reconocer, que fué muy importante la repercusión que tuvo aquel programa sobre mi sensibilizado interior, ya que sirvió para llamar mi atención sobre aquella injusticia, y de paso también sobre todas las demás... incluidas las que se cometen en nuestra sociedad, y que yo había ignorado totalmente hasta entonces...

Podría decirse, que a pesar del insólito contenido del mismo, aquel programa televisivo hizo que yo abriera los ojos y comenzara a responsabilizarme de las necesidades ajenas, a la vez que descubría mi tremenda ignorancia sobre las Leyes de Dios.

Y hubo un momento, en que a pesar de estar poniendo todavía mis ideas en orden, me dirigí hacia Aquél en quien más confiaba entonces, es decir a Dios, para que en calidad de Padre y a la vez Árbitro Supremo de todos sus hijos, me permitiera comprender (si mi petición era de acuerdo con su Voluntad), tanto ese como otros tipos de comportamientos entre hermanos; dando por sentado que todo había de tener explicación, por estar sujeto a su Justicia, que es perfecta...

De otra parte, yo reconocía mi profunda ignorancia sobre los temas relacionados con su Creación, y deseaba con todas mis fuerzas aprender cosas de Ella...

Así que cierto día, mi voz interna se elevó con intensidad hacia Él, diciendo: ¡Oh Dios mío, yo sé que tu Justicia está para igualar a los débiles y a los poderosos!, ¡Permítenos pues oh Dios, aliviar nuestro sufrimiento, por medio del conocimiento de tus reglas y tus leyes!, y en cuanto a mí se refiere, y si esa es tu voluntad, dáme la oportunidad de conocerte mejor... ¡Porque yo deseo servirte con todo mi ser!.

Y fué con todo ese cúmulo de inquietudes dentro de mí, cuando me sobrevino el episodio que iba a cambiar totalmente mi existencia...
 
 




3. LA PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL
 
 

1. LA SALIDA DEL CUERPO DE CARNE 

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR) (*)

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR¬)

Poco tiempo después de mis ruegos y concretamente el día 9 de Junio de l.989, viví la experiencia espiritual mas maravillosa y transcendente, que jamás podía haber imaginado...

Todo comenzó ese día de primavera, alrededor de la diez de la mañana, después de haber dormido plácidamente toda la noche (puesto que no tenía que madrugar a la mañana siguiente), y cuando todavía acostado, repasaba yo las actividades a las que me iba a dedicar durante aquel día...

Fué en el momento de ir a incorporarme cuando me dí cuenta extrañado, de que a pesar de estar plenamente consciente, no podía abrir los ojos, y no solo eso, sino que tampoco podía moverme, ya que mis brazos y mis piernas estaban paralizados. Y así; despierto, con los ojos cerrados e inmovilizado, comencé a sentirme inquieto, pues a pesar de todos mis esfuerzos no podía evitar aquello...

Hubo un momento entonces, en el que me dí cuenta que mi consciencia tomaba un camino distinto del habitual..., y en ese mismo instante, noté que una tremenda fuerza me separaba de mi cuerpo y me alejaba más y más de él, hasta llegar a tener la sensación de que lo perdía...

Todavía continuó durante un tiempo aquella aceleración fantástica... mientras yo trataba de resistirme a ella con todas mis fuerzas, hasta que al final desistí de mi empeño, al darme cuenta de que era imposible pararla...

Durante todo ese tiempo parecía como si yo me deslizara por una gruta o túnel muy largo..., mientras reinaba una oscuridad casi completa a mi alrededor, la cual pasó a convertirse en una semi-penumbra al final del mismo, junto a un silencio total..., cuando todo terminó...
 
 

Todavía entonces, hice un nuevo intento para volver a mi cuerpo de carne, pero todo era inutil... ¡lo había perdido!.

(Debo aclarar, que aquellas sensaciones de alejamiento y pérdida del cuerpo, así como algunas otras, eran el resultado de mis creencias religiosas de entonces..., como ya iremos viendo...).

(*)Más adelante explicaré el significado de la información que aparece entre paréntesis, debajo de algunos títulos de apartado.
 
 




2. CARA A CARA CON LA MUERTE

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR¬


Estando en aquella semi-penumbra, mi “yo”, es decir, el conjunto de atributos que formaban mi personalidad: Temperamento, inteligencia, memoria, humor, etc., y que constituían mi energía intelectual, parecían poder seguir actuando y percibiendo el entorno, sin necesidad de soporte material o cuerpo alguno..., pero aquello era solo una ilusión, porque en realidad, yo ya tenía en ese momento un nuevo cuerpo, con sus propios sentidos corporales, ¡ mi cuerpo material sutíl-denso ! (esoterismo: Cuerpo astral). 

Pero yo entonces no tenía ni idea de todo eso, porque como dije en el capítulo de “LOS ANTECEDENTES”, había sido educado en la religión católica y allí no tienen, o no quieren tener, las respuestas a situaciones como la que yo me encontraba en aquellos momentos...

Y al no saber yo que existía aquel nuevo cuerpo, tampoco trataba de verlo..., y de esa forma el mismo pasaba totalmente inadvertido para mí.

Pero yo percibía las condiciones que me rodeaban y aparte de la ligera iluminación y del silencio que allí había, me sentía muy ligero y sin ninguna necesidad fisiológica, siendo todas esas percepciones, la prueba inequívoca de que yo poseía sentidos que captaban lo externo, y por lo tanto, también un “soporte” o cuerpo que los albergaba...

Observé además que ese soporte o cuerpo material sutíl-denso, al ser menos denso que el de carne y retener por tanto menos energía, permitía que una parte importante de la misma se transladara al intelecto, y con eso, los pensamientos, pero sobre todo las emociones y los sentimientos, eran allí mucho más vivos e intensos que los de aquí...

Y comenzando a percibir aquella compleja realidad, fué cuando una idea comenzó a crecer más y más, en mí interior... ya que a pesar de que hasta entonces nada había sido doloroso, sino solo diferente a lo conocido, no podía descartarse que todo aquello pudiera ser en realidad el proceso de la muerte, ¿sería así la muerte? -me pregunté-, y justo cuando acababa de hacerme esa pregunta, observé que unas siluetas difusas al principio, pero más nítidas después, se aproximaban hacia donde yo estaba y me observaban...

Yo trataba mientras tanto de acostumbrarme al nuevo ambiente que me rodeaba, no sin cierto esfuerzo por mi parte, ya que allí no me resultaba fácil entonces, “ver” los detalles de las cosas...

Aquella dificultad no me impidió sin embargo, comprobar que aquellas siluetas eran humanas, así como sentir que me hablaban, pues al prestar atención oí que uno de aquellos seres me decía: “Tu tiempo ya ha terminado...”, y poco después otro de ellos confirmaba: “Ya no tienes más tiempo, hermano...”.

Al captar aquello, no tuve ninguna duda del significado de sus palabras: Aquello era la muerte, y yo... ¡Ya estaba muerto!.

Ante aquella desconcertante noticia, y debido a mi falta de preparación para enfrentarme a ella, no pude evitar sentir entonces un terrible pánico... ya que a lo anterior, se juntaba la deficiente instrucción religiosa que yo había recibido de la Iglesia Católica, en la que me habían enseñado que los seres humanos nos jugamos toda la eternidad a una sola carta, es decir, que vivimos una sola vida y que según sea ésta, nos “salvamos” o nos “condenamos” para toda la eternidad, ¡cosa, que luego he sabido absurda!, puesto que con los conocimientos de una sola vida no tenemos ni para empezar, si hemos de experimentar las etapas de la Creación para extraer la sabiduría que contienen... y por otra parte, el tiempo que dura una sola vida es insignificante y no equivale en modo alguno a toda una eternidad, según la más elemental norma de justicia...

Pero yo entonces no lo sabía, y mi reacción ante la muerte fué de un tremendo miedo...

Más tarde he caído en la cuenta, de que lo que buscan esas religiones en el fondo, es apoderarse de la voluntad de sus seguidores, no dudando en utilizar para ello el recurso del miedo..., miedo que yo experimenté y que con toda probabilidad, experimentarán también muchos seguidores de las mismas, si antes de llegar ese momento, no se dedican a buscar la auténtica verdad...

Pero siguiendo de nuevo con la narración, y recordando las circunstancias concretas por las que yo pasaba... ¡Ya no me queda tiempo para hacer todas aquellas cosas que debería haber hecho...!, -decía yo-, sintiéndo en mi corazón la amargura ante el tiempo perdido.... ¿Y de ahora en adelante, donde viviré yo? -seguía diciendo-, ¿Quién se encargará de mí a partir de ahora?, ¿Acaso tendré que presentarme ante alguien?, y la inculcada idea del catolicismo, según la cual tendría que someterme a un juicio..., me llegó entonces a la mente, de forma aterradora...

¿Tendría que responder de mis pecados ante un jurado?, ¿Tendría que rendir cuentas de toda mi vida?, ¿Lograría salvarme?, ¿Y si me condenaba para toda la eternidad...?. Todas esas preguntas iban acompañadas de las más vivas sensaciones de angustia y de miedo... auténtico miedo a lo desconocido, y fruto de mi ignorancia sobre el tema de la muerte y de la reencarnación...

Y debo reconocer aquí, mi gran parte de culpa en esa situación, porque yo me había conformado con seguir indefinidamente una religión organizada, sin buscar la auténtica verdad y con ello, había perdido las múltiples ventajas que el conocimiento de la misma proporciona.

Conociendo la auténtica verdad, el sentimiento de responsabilidad que con ellaadquirimos, nos hace considerar nuestros errores con valentía y sin ningún miedo por nuestra parte, ya que con ella llegamos a conocer las auténticas Leyes de Dios, que incorporan en ellas la oportunidad ilimitada en el tiempo, para corregir esos errores...

No existen en ningún caso pues, premios ni castigos eternos, sino solo las consecuencias proporcionales y limitadas de nuestros aciertos y nuestros errores.

Pero siguiendo de nuevo con el tema de la muerte, otras muchas incógnitas aparecían ante mí en aquel trance: ¿Que impresión se llevará mi familia -decía yo-, cuando me encuentren muerto en la cama?, ¿Que será de ellos de aquí en adelante?, ¿Que dirán mis compañeros de trabajo cuando se enteren de que he muerto?, y así sucesivamente..., hasta decenas de preguntas. Y tal debía ser mi nerviosismo en aquel momento, que atraje hacia mí la misericordia y el amor de los hermanos que allí había (las siluetas), y que ahora veía claramente y en mayor número...

Oí como me hablaban para confortarme: “No te preocupes más hermano, esto no tiene tanta importancia como tú le das...”. Y otro me decía: “Lo realmente importante, es lo que vas a vivir de ahora en adelante, hermano...”.

Nunca podré pagarles a aquellos hermanos, el apoyo que supieron darme en aquellos momentos tan críticos y difíciles para mí, porque fué gracias a ellos, como paso a paso me fuí serenando..., hasta recuperar el equilibrio interior que era normal en aquellas circunstancias.

Una gran sorpresa habría de llevarme entonces, porque no ví en aquel momento -aunque sí más adelante-, ninguna sucesión de escenas de mi vida, ni tampoco tuve que someterme a ningún juicio, ni presentarme ante nadie, ¡fuí yo mismo el que me examiné!, y lo hice con la ayuda de mi nueva consciencia, es decir, con la consciencia sutíl-densa (esoterismo: Consciencia astral).

Porque entonces supe, que cada soporte o cuerpo que poseemos, está dotado con su propia consciencia. Así, el cuerpo de carne posee la consciencia que conocemos ahora, el cuerpo sutíl-denso, la consciencia con la que me examinaba yo, y lo mismo sucede también con el otro cuerpo restante (cuerpo material hipersutíl), que luego tendremos ocasión de conocer...

En cuanto al examen que hice de mí mismo, debo reconocer que me sorprendió, ya que los principios con los que se rige la consciencia sutíl-densa, son diferentes y casi opuestos, a los principios con los que nos regimos aquí, porque...
 
 




3. EL EXAMEN DE CONCIENCIA

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR ®)


Cosas que aquí les damos importancia, como por ejemplo: La familia, la nación, la política, las influencias, el sexo, el lujo, el dinero, etc., allí son más relativas y casi no la tienen...

Otras en cambio que aquí no les damos importancia y pasan desapercibidas, como por ejemplo: Una sonrisa, una palmada amistosa, un abrazo, una mirada compasiva, disculpar defectos ajenos, escuchar a los demás, aconsejar positivamente, acariciar a alguien, resignarse ante una pérdida, corregir uno sus defectos, etc., son allí sumamente importantes.

Podría decirse, que en general, allí se valora mucho todo aquello que se hace por amor a los demás. 

En cuanto a esto último, es decir, “todo aquello que se hace por amor a los demás”, había sido, según mi consciencia sutíl-densa, el gran fallo de mi vida hasta ese momento. Ya dije en mis antecedentes espirituales, que solo presté atención a la religión católica y a mi familia; desatendiendo en cambio, al resto de personas de la sociedad que eran también mis hermanos, y lo hice, cada vez que no les ayudé o no me preocupé de los problemas e injusticias que muchos de ellos padecían, ya fueran familiares, laborales, económicos, sociales, religiosos, etc.

Y una vez llegué a comprender la gravedad de aquella omisión hacia los demás, varias veces exclamé allí con profunda amargura: ¡Ah Dios mío, si pudiera volver de nuevo a la vida..., como me preocuparía por los demás!, ¡Ah si pudiera avisarles a todos, de lo importante que es hacer algo por nuestro prójimo hermano!. Pero ya no me quedaba tiempo para ello...

Y aquel sentimiento de haber fallado a Dios, en algo tan importante como era la ayuda a sus propios hijos, que eran además mis hermanos, caía sobre mí con una fuerza aplastante, siendo ese profundo sentimiento de culpabilidad, el que hundiéndome más y más, me iba arrastrando rápidamente hacia el semi-universo material denso superior... (esoterismo: Bajo astral).
 
 




4. LAS ETAPAS DE PURIFICACIÓN

(®SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


Sin apercibirme de como había llegado hasta allí, me encontré de pronto situado ante una enorme llanura o extensión de terreno, solo comparable en su aspecto a uno de nuestros desiertos de la Tierra, ya que no había vegetación y el suelo era pedregoso y árido...

El cielo rojizo y la tenue luz del ambiente, le daban a aquel entorno un aspecto de tristeza similar, al de una puesta de sol de la Tierra, cuando cae la tarde.

Repartidos por todo aquel lugar, había una enorme multitud de seres con figura humana, vestidos en su mayoría con túnicas de tela rudimentaria, muchas de ellas viejas y rotas...

Unos se hallaban de pié y otros sentados, bien solos, o formando pequeños grupos.

Las partes del cuerpo que sus túnicas dejaban al descubierto, es decir, la cara, el cuello, las manos..., tenían un extraño color rojizo...

Todos se hallaban cabizbajos y mirando al suelo, y cuando yo pasaba entre ellos, levantaban la vista y me miraban inquisitivamente... para, una vez que yo había pasado, volver a mirar de nuevo hacia el suelo.

He de confesar que resultaba impresionante ver aquellos miles y miles de seres de figura humana y de rostro rojizo, mirarte con ojos penetrantes, pero inmensamente tristes e implorantes..., ya que en aquella etapa de purificación o lugar de espera, (puesto que daba la impresión de que esperaban hacía mucho tiempo...), se respiraba una mezcla de tristeza y de sufrimiento, pero sobre todo de soledad, porque de nada les servía ser tantos y tantos... si todos sin excepción, tenían aquella terrible soledad en su interior... Porque comprobé sorprendido, que al mirar a cada uno de aquellos seres, yo percibía con precisión lo que pensaban en sus mentes y sentían en su interior, sin necesidad de articular ellos palabra alguna, es decir, sin mover ellos la boca, lo que me hizo comprender, que la comunicación que se emplea en el universo material sutíl-denso ya no es gutural como la nuestra, sino vibratorio-mental.

Yo permanecí en aquel ambiente durante un tiempo, participando de la tristeza y la soledad que allí se siente, y he de confesar, que nunca había experimentado un sufrimiento tan profundo, pero a la vez tan sutíl como aquel; ya que era tu propia consciencia la que te retenía allí, al verte sucio a tí mismo y no apto para continuar el camino hacia la luz, lo que producía en tu interior un desgarrador estado de arrepentimiento..., imposible de explicar con palabras...
 
 




5. EXTRATERRESTRES MUY TECNIFICADOS

Y POCO EVOLUCIONADOS 

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR¬)

 

No sabría decir el tiempo que todavía permanecí entre aquellos seres, hasta que en cierto momento noté que una fuerza me atraía hacia arriba, elevándome más y más en unaascensión sin límites..., hasta pasar a encontrarme a continuación y sin poder explicarlo, en un lugar totalmente insospechado para mí en aquel momento: ¡La sala de control de una nave extraterrestre !.

Se que podrá parecer increíble, pero así era, ya que me encontraba en una estancia de formas redondeadas, en cuyas paredes se veían algunos... ¿cuadros de mando?, compuestos por extraños aparatos entre los que había botones y luces de colores, algunas de las cuales parpadeaban a modo de pilotos indicadores.

También creí ver entre dichos aparatos, algún rectángulo iluminado, similar en cierto modo, a las pantallas de televisión o a las de los ordenadores.

Tres seres de aspecto humano se encontraban en aquella estancia; dos de ellos sentados frente a los mandos, en una especie de sillones que nacían de la estructura del suelo, y un tercero también atento a los mandos, pero que se movía de un lugar a otro de la estancia.

Yo permanecía sentado en otro asiento similar al que ocupaban ellos, donde me sentía fuertemente adherido al asiento y al respaldo del mismo.

Aquellos seres iban vestidos con buzos o uniformes ajustados al cuerpo, todos ellos de color oscuro y brillante, y que solo se diferenciaban entre sí, en pequeños detalles...

Recuerdo que al poco de encontrarme yo allí, uno de los que estaban sentados se volvió hacia mí y comentó (también de forma vibratorio-mental): “¡Mira a quién tenemos aquí!”, y entonces el otro que permanecía sentado se volvió a su vez, y dijo algo así, como... “¡Pero si es Santiaguito !”, (un diminutivo irónico de mi nombre actual), y allí comenzó entonces nuestra conversación...

No recuerdo ahora con detalle nuestro diálogo, pero sí haberles dicho (o respondido) en la conversación, que mi intención era poder hablar con nuestro Padre, es decir con Dios..., a lo que ellos me respondieron con evasivas y ciertas mofas hacia mí..., cosa que hizo que me sintiera molesto...

Posteriormente y según hablábamos, yo me iba dando cuenta de la gran agudeza mental de aquellos hermanos, así como de su increíble y sofisticado desarrollo tecnológico, pero también de su deficiente evolución espiritual y de su falta de escrúpulos...

Al notar aquello comencé a inquietarme..., ya que además me encontraba sujeto al asiento y no podía librarme de él..., así que les pedí que me soltaran y me dejaran marchar. Pero no parecían dispuestos a dejarme ir..., porque entonces comenzaron a fingir que me comprendían y apreciaban, así como, que solo querían mi propio bien..., pero yo, que me daba cuenta de que al mismo tiempo de que así hablaban, me estaban transladando con su nave a algún desconocido lugar..., detectando la hipocresía de su interior, no caí en la trampa que me estaban tendiendo... por lo que volví a insistir en que me soltaran y me dejaran marchar de allí...

Entonces, y al ver ellos que yo había descubierto sus verdaderas intenciones, dejaron de fingir y comenzaron ya a amenazarme abiertamente y sin miramientos..., con lo que yo me asusté mucho..., y al verme así amenazado y en grave peligro, levanté mi corazón a Dios nuestro Padre y le pedí su ayuda, con todas mis fuerzas...

En cuestión de segundos noté que ellos aumentaban la atención hacia los mandos de control de su nave, denotando por su parte cierto nerviosismo. Nerviosismo que fué en aumento... hasta que de repente, y sin saber yo lo que ocurría, puesto que todo sucedió de forma rapidísima, un fuerte resplandor iluminó la estancia, a la vez que algo parecido a un potentísimo rayo de luz cegadora, zigzagueaba entre ellos y yo...

Solo sé que durante una fracción de segundo, y como si de una iluminación estroboscópica se tratara..., ví la imagen de los tres seres con los ojos muy abiertos y con semblante descompuesto, protegiéndose el rostro con los brazos..., y mirando aterrorizados hacia la dirección en la que yo me encontraba...

Un instante más tarde todo había cambiado, y yo ya me encontraba en otro lugar...
 
 




6. EXTRATERRESTRES TECNIFICADOS Y EVOLUCIONADOS

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL INFERIOR¬)

 

Esta vez se trataba de una estancia en forma de bóveda, cuyas paredes desnudas y ligeramente iluminadas, tenían un agradable color beige.

Yo estaba sentado en el único asiento de aquella estancia y me encontraba muy relajado... cuando de pronto, ví pasar por un pasillo próximo a ella, a un majestuoso ser que vestía con túnica y que al verme, sonrió e inclinando ligeramente su cabeza hacia mí a modo de saludo, prosiguió su camino, dejándo en mi interior una gran sensación de paz...

Algo más tarde, ví pasar también por el mismo sitio a otros seres que vestían una especie de uniformes, que acercándose a mí me preguntaron si estaba cómodo..., y también como me encontraba de ánimo..., pudiendo yo dejar constancia con todo eso, de la gran diferencia que pude observar; entre la sofisticación tecnológica pero falsedad y falta de sentimientos de aquellos hermanos todavía poco evolucionados..., y la sencillez y comprensión, así como del tacto exquisito de éstos hermanos ya más evolucionados...,quienes me informaron además con todo respeto, de que aquel habitáculo donde yo me encontraba entonces, era parte de una nave extraterrestre... 

Y puedo decir por mi parte, que a pesar de que aquel ambiente era mucho más sencillo que el anterior, fué para mí mucho más agradable y ameno, ya que en cierto momento pude contemplar como poco a poco, el suelo de aquella estancia se tornaba transparente, ¡ y cual no sería mi sorpresa !, al ver como a través del mismo y sobre un fondo azul marino muy intenso, aparecían los planetas, las estrellas, las galaxias, etc., al natural, es decir, en aquel mismo momento y a la vez que nosotros avanzábamos por aquel inmenso Universo...

Yo busqué entonces de forma intuitiva con mi vista, tratando de ver el planeta Tierra entre ellos..., pero no fué posible, ya que debíamos estar en aquel momento, por otras zonas más alejadas....

Todavía permanecí algún tiempo en aquel cálido lugar, a modo de espera, hasta que en cierto momento y sin saber cómo, me ví ya fuera de él, y con mi cuerpo suspendido en el espacio. Mientras tanto, yo me encontraba muy bién y sentía todavía en mi interior, las sensaciones de paz recientemente recibidas...

Atrás quedaba ya el contacto con esos hermanos extraterrestres tan diferentes unos de otros, y atrás también, la explicación de qué o quién me libró de los primeros, en aquel momento de peligro que yo corría...

Quizás un día nuestro Padre (Dios) me lo haga saber, pero mientras tanto desde aquí yo disculpo a esos hermanos, puesto que todos cometemos (y seguiremos cometiendo) nuestros propios errores..., pero sobre todo, aprovecho la ocasión para decir, ¡Gracias Padre, por tu amorosa ayuda de entonces!.

Pero debo seguir con la narración, porque en ese momento apareció ante mí una enorme puerta, también suspendida en el espacio, toda ella de oro y de aspecto antiquísimo (parecía tener siglos y siglos...), y llena totalmente de filigraneados y signos desconocidos...

No había marco ni goznes que sostuvieran dicha puerta, la cual, se abrió lentamente ante mí, en silencio...

Una extraña fuerza me hizo pasar entonces a través de su hueco, y una vez hube pasado, volvió a cerrarse sola a mi espalda también en silencio...

Yo la ví cerrarse con la cabeza girada hacia atrás y cuando volví a mirar de nuevo hacia delante, unos resplandores intensos me deslumbraron, teniendo que acomodar mi vista, a la intensa luz que había en aquel lugar...
 
 




7. EL CONSEJO DE LOS UNIVERSOS

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL INFERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL SUPERIOR¬)

 

Aunque todavía con dificultad (debido a la fuerte luz), ví que me encontraba en un lugar espacioso, de techos muy altos y en forma de cúpula, y que allí ante mí había una gran mesa de formas redondeadas y de superficie muy brillante.

Dicha mesa tenía formas redondeadas y yo me hallaba sentado en su interior, ocupando el centro de la misma.

Me fijé atentamente y ví a contraluz, que un grupo numeroso de seres se hallaban también sentados en dicha mesa, pero en la parte exterior de la misma..., y formando un semicírculo a mi alrededor...

Todo parecía indicar que yo era el motivo de aquella reunión, la cual tenía todas las características de un consejo especial o cónclave.

Comencé a oirlos hablar entre ellos y observé, que al igual que los extraterrestres, tampoco movían la boca para comunicarse. Sus voces eran muy heterogéneas, ya que mientras unas eran graves y sonoras, otras en cambio eran agudas y suaves, ¿habría hermanos de ambos sexos entre ellos?, es posible... pero no puedo asegurarlo.

En cuanto a sus indumentarias, puedo decir que también eran muy variadas, ya que mientras unos vestían hábitos de color marrón, con o sín capucha, similares a los de los monjes de los monasterios, otros en cambio, se ataviaban con túnicas de diversas clases. Algunos otros lo hacían con levitas de estilo oriental, e incluso también los había, vestidos con buzos o uniformes similares a los usados por los tripulantes de las naves extraterrestres.

Todos ellos sin excepción, denotaban el aplomo y seriedad característicos, de los que ya ostentan cargos de responsabilidad y tienen subordinados a sus órdenes.

Yo mientras tanto, permanecía a la espera de los acontecimientos, y por que no decirlo, ¡estaba muy intrigado ante aquella particular situación en la que me encontraba!.

Se hizo el silencio entre ellos y uno de los hermanos que estaba frente a mí, y que vestía un hábito de monje, me preguntó con tono amable: “¿Sabes quién eres?”. Y yo le respondí: “Sí, yo soy Santiago Latorre”. 

Y entonces él, volviéndose hacia los demás seres, les dijo: “Todavía no sabe quién és”.

Yo por mi parte, al oirlo, me quedé perplejo y extrañado ante semejante observación, porque... ¿Cómo no iba a saber yo quien era?, (me dije entonces), y comencé a pensar que algo no funcionaba allí...

Pero en aquel momento comenzaron a hablar entre sí, y oí que uno de ellos decía, “Tenemos que decirle quien és”, y otro respondía, “Sí, sí, tiene que saberlo...”, y al otro lado alguien insistía, “Hay que decírselo, hay que decírselo”.

Entonces el ser que me había hablado antes, me dijo con voz grave: “Ya ha llegado el momento de que sepas quien eres realmente. Tú eres en realidad el espíritu del Precursor ...”.

(Ellos se referían a lo que más tarde, y al consulta yo los diccionarios, he visto definido etimológicamente como, Precursor,- ra : [ Del latín, proecursore ] - Que precede o va delante. - Dícese de San Juan Bautista, que anunció la venida de Cristo al mundo. - El que profesa o enseña doctrina o acomete empresas que no hallarán acogida sino en tiempo venidero...). 

Pero al ver que yo no entendía el significado de esa palabra que acababa de pronunciar, explicó: “...el espíritu de Juan, el que llamábais Bautista..., Juan Bautista, ...y también el del profeta Elías, y el de... (y aquí, dijo algunos nombres de importantes personajes bíblicos...).

Al oír todo lo que acababan de decirme, y dado que yo entonces era católico, (y en esa religión no aceptan la reencarnación, es decir, no creen que un mismo espíritu pueda venir a encarnar a la Tierra sucesivas veces, según lo necesite para aprender, y por lo tanto, para poder crecer espiritualmente...), no les creí...

Y como quiera que ellos se dieron cuenta de la deformada educación religiosa que yo había recibido hasta entonces, y que me impedía comprender el tema de la reencarnación, optaron por darme algunas pruebas suplementarias para ayudarme.

Yo mientras tanto, estaba perplejo y bastante reticente, porque al oir que un mismo espíritu era a la vez varios personajes, no lo entendí y pensé que, como se dice vulgarmente; aquellos hermanos “querían tomarme el pelo...”.

Y dado que ellos oían lo que yo pensaba, provoqué una situación un tanto divertida para algunos..., cosa que pude comprobar por alguna que otra sonrisa, asomando a sus habitualmente serias caras...

Pero ellos entendieron mi grotesca situación de entonces, (cosa que agradezco ahora, de todo corazón...), y decidieron aportarme algunas pruebas, para que yo comprendiera...

“Mira allí hermano...”, - me dijo entonces uno de ellos, señalando a uno de los lados de la enorme bóveda del techo -, y al instante, la iluminación cambió súbitamente y todo a mi alrededor se transformó, dando paso a la realidad característica de una zona desértica: Bajo un cielo azul muy puro y en la línea del horizonte, extensas masas de arena daban forma a las típicas dunas. En el interior y donde yo me encontraba, una llanura de terreno polvoriento y con muy poca vegetación, se veía solo interrumpida por algunos grupos aislados de peñas rocosas...

Pero yo lo he definido hace un momento como, “...realidad característica de una zona desértica”, porque eso era: una realidad.

Yo allí respiraba aire seco y caliente, pero puro y sin contaminar. Hacía mucho calor y sentía correr el sudor sobre mi piel. El sol era fuerte y abrasador, pero lograba mitigarlo en parte, con los extraños ropajes que llevaba puestos en ese momento.

Yo me encontraba de pié sobre una roca, la cual me servía de atalaya y desde la que me dirigía, en una lengua ahora desconocida para mí y a modo de discurso, a una gran muchedumbre que me escuchaba al pié de la misma...

Mientras hablaba, sujetaba fuertemente con mi mano derecha un largo bastón, cuyo extremo superior (más grueso), estaba ligeramente curvado.

Aquel numeroso grupo de personas que me escuchaba en silencio, fué el que me hizo dar cuenta de que aquello tenía lugar hacía ya mucho tiempo, muchos siglos..., a juzgar por el extraño e inusual aspecto que todos presentaban: Algunos tenían la cabeza totalmente afeitada y brillante, y otros en cambio, no del todo, puesto que llevaban una especie de coleta en un lado de la misma, la cual al colgar, les ocultaba en parte la oreja de ese lado. Otros se cubrían simplemente la cabeza con un paño o lienzo atado a la misma, y que a modo de tocado, les caía por los lados y por detrás descansando sobre sus hombros...

Y en cuanto a su forma de vestir, algunos llevaban túnicas abiertas y otros (los más numerosos), iban sin embargo con el torso desnudo, y de cintura para bajo enrollaban un lienzo a modo de falda, que sujetaban en la cintura.

Pero lo que más me llamó la atención de ellos sin embargo, fué que la mayoría, ¡llevaban pintura negra alrededor de los ojos!, la cual prolongaban con un trazo siguiendo el rabillo de los mismos..., lo que confería un aspecto muy penetrante y extraño a sus miradas...

Y tengo que reconocer, que aquella experiencia me desconcertó enormemente, ya que por un lado todo era desconocido para mí, porque no recordaba haber vivido en la actualidad una experiencia semejante, mientras que por otro lado, estoy totalmente seguro de que era yo el que vivía aquella circunstancia en todos sus detalles, y el que respiraba, sudaba, miraba, hablaba, etc.

Y mientras transcurría aquella realidad, (porque éste y no otro es su auténtico nombre), y yo vivía esa división de sentimientos, oí una voz en mi interior que me dijo: “Esto que ahora experimentas y que no recuerdas hermano, ya lo has vivido tú antes...porque estás reviviendo un fragmento, del archivo de tu pasado...”.

En un instante, desapareció todo aquello que había a mi alrededor, y me encontré de nuevo sentado en aquella gran mesa. Y allí frente a mí, se hallaba de nuevo aquel grupo de hermanos del principio...

Y puedo decir, que aquella primera prueba que me aportaron aquellos hermanos, me hizo pensar profundamente en todo lo que me habían dicho hasta entonces, y mi reticencia del principio, fué dejando paso a paso a una razonable credibilidad hacia ellos...

“Mira allá hermano...”, - me dijo entonces otro ser de aquellos, señalando en el techo el lado opuesto, al que yo había vivido la prueba anterior -, y de nuevo en un instante todo cambió a mi alrededor, transformándose en una ciudad cualquiera de la Tierra, en los tiempos actuales: Paseos y avenidas transitados por personas que van y vienen. Numerosos vehículos de todo tipo, desplazándose por sus calles y plazas. Veladores y terrazas con gente sentada en las mesas, consumiendo bebidas. Ambiente tranquilo.

De pronto, todo comienza a alterarse...

El tráfico se detiene y comienzan a formarse grandes atascos. Las personas corren de un lugar a otro desorientadas... Se forman también atascos de personas en las calles, porque grupos de ellas se detienen para mirar al cielo...

Y yo, que también me encuentro allí participando de aquel enorme caos, levanto a mi vez la vista para ver lo que ocurre...

Veo entonces, que todo el espacio del cielo que abarca mi vista, presenta un color rojizo a modo de resplandor ígneo (de fuego).

Seguidamente, observo que de una determinada dirección del firmamento comienzan a aparecer numerosos corpúsculos de fuego, todos con la misma trayectoria y dejando una estela tras de sí... Segundos más tarde, aquello se convierte en un verdadero infierno...

Noto con horror, como la tierra tiembla bajo mis pies, mientras veo como la gente corre en todas direcciones, despavorida... Yo corro también de manera frenética, presa del pánico...

Las casas comienzan a derrumbarse a nuestro alrededor. El ambiente es casi irrespirable, debido al calor y al polvo de los cascotes de los derrumbes.

El suelo tiembla cada vez de forma más violenta, abriendo enormes grietas en el pavimento de la calle..., y muchos vehículos, restos de edificios y personas, son literalmente engullidos por la tierra...

El ambiente es ya verdaderamente dantesco, porque fumaradas de gases diversos y vapor de agua, salen de las enormes grietas del suelo...

Y en aquellos extremos momentos, de nuevo volví a sentir que por un lado todo era desconocido para mí, ya que nunca en esta vida había pasado por una experiencia semejante a esa, pero por otro lado, estaba seguro de que yo vivía aquel terrorífico momento en toda su cruda realidad, y en cada uno de sus mínimos detalles...

Y mientras transcurría esta otra vivencia y yo me dividía entre esos dos sentimientos tan opuestos, oí de nuevo una voz en mi interior que me dijo: “Esto que ahora estás viviendo hermano, es el futuro que os espera a la humanidad... Pero el futuro lo estáis construyendo vosotros en el presente con vuestras acciones; Si modificais éstas ahora, cambiareis ese futuro...

Y de forma instantánea desapareció todo a mi alrededor, y me encontré de nuevo sentado en la mesa del principio, y allí frente a mí volvían a estar otra vez aquellos hermanos...

Y aquella segunda y terrible prueba que me habían presentado, y que yo acababa de vivir, me sirvió para ser consciente de que un grave problema tiene planteado nuestra sociedad humana actual, debido a su incorrecto modo de actuar y del que todos nosotros, por la parte que nos corresponde, somos culpables.

Pero esto no era todo, porque además (y eso ya es mucho más grave), los efectos de nuestros errores sobrepasan el ámbito particular de nación o continente y afectan ya, a la totalidad del planeta Tierra.

Comencé a pensar en la tremenda transcendencia del problema y en la gravedad de nuestra situación, si se tiene en cuenta, que cada cosa que existe en el Cosmos forma parte de un “todo” mayor..., y que el planeta Tierra (que en eso no es una excepción), también forma parte de un “todo” mayor, el cual a su vez es parte de otro, y así sucesivamente..., hasta llegar al punto máximo de equilibrio de fuerzas... Dando lugar allí, a un impulso de igual magnitud, pero de sentido contrario (efecto boomerang), que retrocediendo a través de todas las estructuras y en sentido descendente... tiene como misión específica, anular la causa primera del desequilibrio, que en este caso concreto es desgraciadamente... ¡La sociedad humana de la Tierra!.

Y mientras yo pensaba todo esto, uno de aquellos hermanos dirigiéndose a mí en tono muy serio, pero a la vez muy amoroso, me dijo: “Hermano, debes saber que has tenido el gran honor de ser elegido por Él... (y aquí todos aquellos seres hicieron una respetuosa inclinación de cabeza, en señal de adoración al Creador), para ayudar a sus hijos y hermanos nuestros de la Tierra, en los graves problemas que tienen planteados...”.

Y dichas estas palabras, sentí que aquello suponía de hecho una despedida hacia mí de todos aquellos hermanos, porque poco a poco comenzaron a desvanecerse sus rostros, junto con todo el singular entorno donde había tenido lugar aquel encuentro...

Tras calibrar lo último experimentado, comprendí que aquellos hermanos habían cumplido la tarea que les fué encomendada, informándome de mi pasado así como de lo que podía depararme el futuro, tanto a mí mismo, como al resto de la sociedad humana... Y tomé buena nota de ello. Pero también decidí, que si tenía que volver de nuevo a la Tierra (tal como me adelantaron ellos y como así ha sido [gracias al Creador]), siempre sería yo mismo en todas mis cosas, es decir; Santiago Latorre para todos los efectos... No permitiendo que aquellas informaciones que recibí, condicionaran en modo alguno mi forma de actuar, cosa que hasta el presente he logrado plenamente.

Por otro lado, tengo muy claro que cada vida humana que hacemos tiene sus propios objetivos, de manera que los objetivos de todas las vidas que hemos hecho aquí en la Tierra, han sido diferentes.

No tiene por tanto, porque parecerse una vida del presente a otra del pasado, salvo en ciertos rasgos comunes lógicos, ya que ambas las ejecuta el mismo espíritu, ¡Pero nada más...!.

Quiero decir con esto, que mi proceder hasta ahora ha consistido en hacer las cosas tal como me han ido viniendo éstas, y en ningún momento he tratado de actuar buscando paralelismos con las vidas anteriores. Y si a pesar de hacerlo así, todavía alguien pudiera encontrar alguna similitud de mi vida actual con aquellas anteriores..., ya no sería cosa mía, sino de la voluntad de Aquel que ordena todo cuanto existe...

Y siguiendo de nuevo con la narración, y una vez aquellos hermanos del encuentro anterior hubieron desaparecido, volví a encontrarme flotando de nuevo en aquel inmenso espacio.

Fué entonces, cuando una especie de nubes muy blancas, como de algodón, comenzaron a envolverme por todos los lados...

Y así como estaba, rodeado de nubes, ví que unos singulares seres venían raudos a mi encuentro, como si yo fuera aquel a quien hubieran estado esperando desde hacía tiempo, ya que saliendo por una especie de abertura o puerta entre ellas, venían uno a uno hasta mí, y me abrazaban con efusión...
 
 




8. LOS ANGELES-NIÑO

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL SUPERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL INFERIOR¬)

 

Eran bajitos...puesto que tenían cuerpos de niño.

Si hubieran sido niños de la Tierra, podría haberse estimado que tenían entre seis y siete años de edad media, aunque a decir verdad, era muy difícil apreciar la edad real de aquellos extraordinarios seres..., e incluso puedo añadir; que haberles calculado esa edad ha sido una ligereza por mi parte, como ahora explicaré...

Porque aquellos seres con cuerpos de niño y caritas angelicales, o sea, también de niño, (niños bellísimos por cierto), de cabellos ensortijados y rubios en su mayoría; que vestían pequeñas túnicas y que abalanzándose suavemente sobre mí me abrazaban... ¡Guardaban en sus interiores una sabiduría y una capacidad afectiva y de comprensión, como jamás había sentido yo en toda mi vida de la Tierra...!.

Con su contacto y sus abrazos me comunicaban un amor tan cálido y tan profundo, que no existen palabras para definirlo...

Algo extraordinario e incomprensible ocurrió además cuando nos abrazamos ellos y yo, y que aún hoy sigue siendo un misterio para mí, porque sentí claramente en mi interior que aquel pequeño grupo de extraordinarios seres-niño eran en realidad... ¡Mis auténticos hijos!.

Siento ahora no tener explicación para aquello... pero entonces la tuve, y de la forma más natural supe que era así.

Y no es la única laguna o detalle que desconozco de mis experiencias, ya que tratando de tener todos los datos posibles para después transmitirlos a los demás, he preguntado algunas veces sobre ciertos pasajes desconocidos de ellas y al hacerlo, se me ha contestado que esté tranquilo... porque ahora recuerdo todo aquello que necesito para dar mi testimonio. Y si algo no recuerdo (y me han hecho saber que hay bastantes cosas que viví en las experiencias que desconozco...), es debido, a que no lo necesito para mí trabajo actual.

Yo acepto totalmente esa explicación, porque confío plenamente y sin límite, en nuestro Padre Creador, el Cual me ha dado y me sigue dando continuamente, pruebas de su Amor y de su perfecta Justicia.

Pero siguiendo con la narración, diré que al mismo tiempo que aquellos ángeles-niño me abrazaban y me colmaban de amor con cálidas palabras, me iban conduciendo entre todos, a través de la entrada o puerta por la que ellos habían pasado para recibirme.

Y una vez estuvimos al otro lado de la misma, ya ignoro los detalles de lo que allí sucedió..., solo creo recordar ( aunque de forma vaga...), que conocí en aquel lugar, a muchos hermanos más...

También sé, que allí había paisajes y detalles naturales sumamente hermosos y de unos colores con vida propia, que aquí no podemos ni imaginar...

Lo que si me han permitido recordar sin embargo con seguridad, es... ¡que allí fuí tremendamente feliz!, y que tanto lo fuí..., que asimilé todo cuanto de positivo debía de asimilar, como paso obligado y preparatorio para acceder a las transcendentes etapas que me aguardaban a continuación...
 
 




9. LOS ARCÁNGELES

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL INFERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL SUPERIOR¬)

 

Desconozco el tiempo que permanecí en el mundo de aquellos extraordinarios ángeles-niño, y el modo en que salí de él, ya que solo recuerdo que en cierto momento, comencé a notar una sensación de ascenso, a la vez que me iba invadiendo otro sentimiento nuevo mucho más profundo y transcendente, que nacía en la misma raiz de mi ser... y cuando pude reaccionar, me dí cuenta de que me encontraba suspendido en un espacio abierto y luminoso, de un maravilloso color azul claro...

Al poco de estar allí y de improviso, aparecieron a mi alrededor un pequeño grupo de seres, similares a los ángeles que describe el libro de la Biblia: Seres con forma humana y de notable estatura, próxima a los tres metros (contando con que yo midiera allí lo mismo que mido aquí), de complexión fuerte pero esbelta, vestidos con unas túnicas largas, que les sobrepasaban ampliamente los pies .., y que ceñían con una cinta de oro fino a la altura del pecho.

Me sorprendió enormemente la tela con la que estaban confeccionadas sus túnicas, ya que ví que estaban tejidas con... ¡hilos de luz!, lo que les confería una textura luminosa y resplandeciente...

El cabello de aquellos seres era de un color blanco-ceniza y les caía lacio a los lados de la cabeza, a modo de melena corta.

Sobre sus frentes, resplandecía una diadema de oro fino con unas inscripciones desconocidas...

Todos eran diferentes y heterogéneos en cuanto a la textura de su cuerpo se refiere, ya que en uno el rostro y las manos presentaban un aspecto similar al marmol o al jaspe, y en otro en cambio, su rostro y sus manos parecían de cristal, y así sucesivamente ...

En cuanto a la fisonomía de sus rostros, todos ellos sin excepción, mostraban una expresión de paz y beatitud indescriptibles...

Yo los contemplaba anonadado, viendo como se deslizaban con suavidad por aquel medio, mientras admiraba la armonía y majestuosidad de sus ademanes.

Entonces uno de ellos acercándose, arqueó su brazo a mi alrededor sin llegar a tocarme, como en actitud protectora y a la vez invitándome a acompañarle... Y fué con la proximidad de aquel ser, cuando me invadió una sensación de amor y seguridad que nunca antes había experimentado..., ya que a pesar de la edad madura que tengo en la Tierra, sentí que en aquel momento me convertía en un niño, y que me deslizaba seguro y feliz a su lado...

Él me hablaba de vez en cuando, comentando lo que íbamos encontrando en nuestro camino, así como los demás hermanos, los cuales venían también a nuestro lado formando grupo con nosotros.

Al deslizarnos todos por aquel espacio, yo quedaba situado al lado de aquel ser y algo más retrasado que él.

Algunas veces pasábamos cerca de otros seres también de forma humana y con túnica, (aunque más pequeños y sin las características impresionantes de mis acompañantes), que solos o formando grupos, se volvían al vernos pasar y enviaban sus amorosos sentimientos sobre nosotros, a modo de saludo.

Hubo un momento, en que me dí cuenta que según avanzábamos por aquel espacio, el color azul claro del mismo se iba oscureciendo poco a poco, hasta llegar a convertirse donde nos encontrábamos, en un color azul marino intenso, casi negro...

Por efecto del oscurecimiento y por contraste, apareció entonces rodeándonos un espectáculo impresionante..., compuesto por millones y millones de estrellas, planetas, galaxias, constelaciones, soles, nebulosas, etc., que nos anunciaba nuestra situación, en pleno universo material hipersutíl... (esoterismo: Universo causal).

Y teniendo como fondo aquel incomparable y bello entorno, hubo un momento en el que todo el grupo nos detuvimos...

Entonces (y mientras los demás hermanos se colocaban a nuestro alrededor), el hermano que me guiaba se situó frente a mí y levantando primero la vista hacia lo alto, en un gesto de reverencia a Dios... inclinó más tarde su cabeza, al tiempo que cruzaba los brazos sobre su pecho y me decía: “Hermano, ahora vas a saber más cosas de tí...”.

Yo entonces, y de forma intuitiva, bajé la vista lentamente... y cual no sería mi sorpresa, al contemplar ante mí sorprendido dos bellísimos brazos con sus correspondientes manos, luminosos y etéreos (semitransparentes).

Reparé entonces también, en la perefección de los dedos luminosos de aquellas manos, y maravillado... le pregunté a aquel hermano, si también esos dedos tan bellos podían moverse..., a lo que él me contestó con una divertida sonrisa, mientras decía, “Pruébalo...”.

Me quedé mirando de nuevo aquellas manos, e intenté con mi voluntad hacer que los dedos de las mismas se movieran, y...¡por supuesto que se movieron!, porque aquellos dedos, manos y brazos, eran en realidad, ¡los míos propios!, ya que ví en ese momento, que yo poseía un cuerpo luminoso y etéreo de bellísimas formas...

Y no solo eso, porque entonces me dí cuenta de que yo también iba vestido igual que ellos, es decir, ¡con una túnica luminosa!, que ceñía con una cinta de oro fino a la altura de mi pecho.

Y entonces, comprendí que me había vuelto a pasar algo parecido a cuando dejé el cuerpo material hiperdenso (esoterismo: Cuerpo denso o de carne), y que al no saber nada del cuerpo material sutíl-denso (esoterismo: Cuerpo astral), no lo veía. Esta vez había dejado el cuerpo material sutíl-denso (esoterismo: Cuerpo astral), y al no saber nada del cuerpo material hipersutíl (esoterismo: Cuerpo causal), tampoco lo veía, hasta que aquel hermano intervino para que yo reparara en él...

Y al mismo tiempo que encajaba esta evidencia... algo se iluminó dentro de mí, porque al levantar la vista de nuevo y mirar a los astros de aquel Universo, un número casi infito de respuestas vino a mi mente, cobrando ésta una lucidez extraordinaria... porque yo sabía entonces, el cómo, el cuándo y el porqué, de todo cuanto allí me rodeaba...

¿Y cuándo había averiguado yo todas aquellas respuestas? - pensé -, ¡Solo en una vida imposible!..., y de la misma forma que un velo se retira de nuestros ojos y nos permite ver la luz, así ví yo entonces que procedemos de Dios nuestro Creador, y que desde nuestro nacimiento nos dedicamos a aprender y experimentar vida tras vida, reencarnando, con objeto de adquirir la sabiduria necesaria para poder permanecer a su lado y servir a su Obra, al mismo tiempo que recibimos su infinito amor...

Y al sentir en mí aquella plenitud tan extraordinaria, exclamé: ¡Ahora lo veo todo claro y sé lo que soy yo realmente...!.

Y entonces tuve la certeza irrefutable de que todos nosotros somos un espíritu, es decir una energía intelectual y sutil que no tiene forma, pero que encierra en ella todas las posibilidades... incluida la forma.

Y la primera forma que nuestro espíritu emplea para manifestarse, según el orden natural, es precisamente aquel cuerpo luminoso y ligeramente transparente que yo veía entonces: El cuerpo material hipersutíl.

Y mientras volvía a recordar la verdad perdida..., volví mi atención otra vez hacia aquellos hermanos, que solícitos y amorosos, se disponían a mostrarme la sublime belleza del universo material hipersutíl.
 
 




10. EL VIAJE POR EL UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL SUPERIOR)

 

Todavía no se habían acabado las sorpresas para mí, porque al mirar ahora a los astros, todo era diferente...

Comprobé maravillado que todo aquello que me rodeaba estaba vivo, o sea, que tenía vida propia e independiente: Los gases, el polvo cósmico, los asteroides, las estrellas, los planetas, las galaxias, etc., etc., eran para mí entonces (como lo son ahora ya, también...), hijos de Dios como yo y por lo tanto, mis propios hermanos.

Los destellos de luz que emitían los astros y también su color, eran el modo de hablarme y por lo tanto, su lenguaje. Yo los escuchaba hablar de esa forma también entre ellos, con mucho sentimiento.

Cuando yo miraba a alguno de ellos en concreto, él lo notaba y me hablaba modulando su luz y la mezcla de sus colores. No puede transmitirse con palabras la enorme variedad y riqueza de matices que había entonces en sus expresiones, entre las que el amor, ocupaba siempre un lugar preeminente...

No debe extrañar pues, que yo deseara conocer de cerca, y aun abrazar, a todos aquellos hermanos astros...

Y solo con desearlo, es decir, solo con un acto de mi voluntad, yo podía desplazarme a velocidades de vértigo y hacer que desaparecieran las distancias...

Millones y millones de kilómetros que podían traducirse en incontables años-luz, (según la astronomía, cada año-luz equivale a la distancia que la luz puede recorrer en un año entero, siendo la velocidad de la luz 300.000 km. por segundo), los recorría yo, junto con aquel grupo de hermanos arcángeles, en apenas unos instantes...

Podíamos además ralentizar o acelerar a voluntad, y todo sin sensación de aceleración ni deceleración, sin frío ni calor, sin vértigo ni cansancio, sin luces molestas o cegadoras y en silencios de una paz y felicidad inenarrables...

Ninguna necesidad corporal...ningún temor..., solo presente la sensación de sentirse infinitamente amado de Dios...

Cada uno de aquellos hermanos astros, verdaderos universos en sí mismos, iba yo recorriendo y admirando siempre acompañado de aquellos maravillosos y afables hermanos, que con gran dedicación y cariño compartían los fundamentos de lo que veíamos.

Así, viajando entre aquellos hermanos astros, penetré en abismos colosales de colores y formas sorprendentes. Ví astros y estrellas que hacen empequeñecer a nuestro Sol, por su tamaño y energía irresistible para toda materia. Atravesé atmósferas enrarecidas de gases y fuerzas extrañísimas, que harían acomplejar en sus conocimientos, a los más eminentes científicos de la Tierra.

Igual transpasábamos cuerpos celestes livianos y evanescentes, que otros de una densidad de fuerza y de concreción de materia impensables... ya que en algunos, incluso necesitábamos ayudarnos mutuamente, para lograr contrarrestar la terrible fuerza de atracción de sus densísimos núcleos.

Mientras tanto, ellos me dejaban intuir por mí mismo la grandeza real de la Creación, inimaginable en nuestra insignificante dimensión actual...

Y así anduve saciando mi curiosidad y descubriendo todas aquellas maravillas, durante un lapso de tiempo que me pareció toda una vida... ¡Tal fué la intensidad de aquello!.
 
 




11. LOS ÁNGELES-MENTE

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL SUPERIOR)

 

Y habría seguido yo así, si aquellos pacientes hermanos que me acompañaban, no me hubieran avisado de que tenía que continuar la andadura...

Comenzamos entonces a alejarnos hacia algún lugar al que me fué imposible descifrar su emplazamiento, ya que no sabría decir si estaba en el universo material hipersutíl o no..., porque allí ya no se veía ninguno de aquellos hermanos astros.

Todo aconteció, como si hubiera funcionado algún tipo de energía protectora, que velara por el incógnito de aquel lugar.

Lo único que recuerdo de él, es que pasamos por varios controles custodiados por unas soprendentes entidades, que acudían prestas para cerrarnos momentaneamente el paso, y que tras reconocernos, sonreían y notábamos como nos llegaba de ellos una intensa oleada de amor, que gratificante, nos envolvía...

El aspecto que tenían aquellos hermanos era desconcertante y poco habitual, ya que se manifestaban ante nosotros con forma de rostros humanos, es decir, ¡como cabezas sin cuerpo!, viéndose debajo de ellas, unas pequeñas nubes o fluídos etéreos.

La expresión de sus rostros era de una gran belleza, y a pesar de la dificultad que representa en esos casos estimar una edad concreta, correré una vez más ese riesgo diciendo, que a juzgar por sus cabellos rubios y ensortijados, así como por la tersura de su piel, se diría que aparentaban (si hubiesen sido de la Tierra), unos catorce o dieciseis años de edad.

Pero esto no significa gran cosa, a juzgar por la sensación de respeto que le invadía a nuestro grupo, cuando nos cerraban el paso... lo que prueba, que en ellos había más contenido y significado de lo que parecía indicar su aspecto, a primera vista.

Dos cosas puedo decir ahora respecto a esto último, a pesar del misterio que a través de las épocas, siempre ha existido alrededor de estos sorprendentes hermanos: Son los seres angelicales que moran en la parte más elevada o superior del universo material hipersutíl (como pude saber posteriormente), que es la zona que corresponde a la mente abstracta superior. De ahí proviene la simbología de su manifestación en forma de cabeza, que es sinónimo de mente, pero sobre todo también, de gran inteligencia... 

Y la otra cosa es, que como extraordinarias inteligencias que son, tienen encomendada la tarea de transmitir directamente a su través, la energía mental y las órdenes de la Trinidad Divina..., así como controlar la correcta ejecución de las mismas, por parte de sus subordinados...

Y una vez aclarado ésto de aquellos amorosos hermanos, diré que pasados sus controles, una gran luz se divisó a lo lejos y con ella, pasó a percibirse a su vez, un sonido sumamente melodioso..., un sonido que penetraba dentro, muy dentro de tu ser..., y que podría definirse, como algo similar a un arpegio coral, compuesto por un número infinito de voces...

Dicho sonido, venía acompañado por una embriagadora mezcla de fragancias olorosas, imposible de describir aquí...

Sorprendido de percibir todo aquello, quise preguntar a mis ya habituales acompañantes por su significado, pero cuando miré a mi lado, ví que ya no estaban los hermanos arcángeles que me habían acompañado hasta aquel momento...

Sentí entonces una gran pena de que ellos ya no estuvieran a mi lado, porque yo ya había comenzado a amarles como algo muy mío y entrañable, porque en mi interior sentía que ellos eran en realidad... ¡Mis auténticos hermanos!.

Pero hube de sobreponerme a su ausencia, y comprendí que desde entonces, tendría que hacer el camino yo solo.

Aunque no estaba tan solo como pensaba..., porque a pesar de que yo no veía nada ni nadie a mi alrededor, una misteriosa fuerza me guiaba y me hacía avanzar hacia aquella bellísima luz, ya más cercana... 

Y estando ya relativamente cerca de ella, un Ser surgió de pronto a mi izquierda, es decir, a la derecha de la luz...
 
 




12. LA MANIFESTACIÓN DE EL HIJO-HIJA (DIOS)

(LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES¬)


Yo lo miré y me sobrecogí..., porque aquel Ser que tardé algunos momentos en reconocer, porque no encajaba con la imagen de los grabados y estatuas que sobre Él existen en la Tierra, era: El mismo Hijo-Hija (Dios), o según el nombre más aceptado, “Cristo”.

Y entonces, la fuerza que me guiaba hizo que me volviera hacia Él, y así durante unos instantes pude permanecer a su mismo nivel y de ese modo, captar los principales detalles de su figura...

Se presentaba con forma de hombre, y con el mismo aspecto que tenía hace dos mil años, cuando encarnó en la Tierra, adoptando el nombre de Jesús...

La estatura de Jesús era alta y cercana a un metro noventa, aproximadamente...

Su piel tenía el color ligeramente moreno de la raza árabe o de medio oriente...

Presentaba la complexión de un hombre fuerte, de pecho y brazos musculosos, no delgado ni pusilánime, como lo suelen representar...

Era su fisonomía, la de un hombre varonil y con carácter propio... agradable sí, pero no con el tipo de belleza blanda y afectada, que la sociedad humana suele tener de Él...

Su cabello de color castaño rojizo y ligeramente ondulado, estaba recogido y atado detrás de la nuca, cayéndole suelto a modo de cola de caballo.

En cuanto a sus ojos, tengo que decir que al mirarlos, sucedía algo insólito y muy difícil de explicar..., ya que tenían una mirada sumamente penetrante, que denotando un poder extraordinario, hacía que te doblegaras totalmente ante ellos; para una vez doblegado, encontrar entonces en los mismos, un fondo de inocencia y de dulzura, que te conmovía hasta lo más íntimo de tu ser... ¡Qué dualidad más desconcertante y al mismo tiempo... cuánta vida y cuánto amor, en la expresión de aquellos ojos...!

Pero siguiendo con la descripción de la figura de Jesús, diré que llevaba barba, y que ésta era también castaño rojiza y ligeramente bifurcada en dos en el mentón, siendo éste firme, al igual que su cuello.

En cuanto a la indumentaria que Jesús (Cristo), empleaba en su manifestación, puedo decir, que vestía una túnica corta de color marfil, toda ella adornada con maravillosos arabescos plateados y dorados..., así como que calzaba sus pies con unas sandalias de cuero abiertas, que abrochaba con unas correas también de cuero a sus tobillos, las cuales liaba posteriormente (a la romana), hasta media pierna...

Y en lo referente a los símbolos que usaba, diré, que dos bandas de oro fino le bajaban desde los hombros hasta la cintura, cruzándose en su pecho; y si una banda de oro en los reyes de la antigüedad significaba poder..., en este caso, es decir, dos bandas de oro cruzadas en el pecho de Cristo significaban, poder sobre poder...

Asimismo, ceñía su túnica con un ancho cinturón de oro labrado, adornado todo él con dibujos en relieve y en el que resaltaba en su centro una gran chapa a modo de hebilla, que llevaba en ella grabado el símbolo de la doble Trinidad, (dos triángulos engarzados y opuestos entre sí), símbolo éste, con numerosos e importantes significados, que más tarde sería empleado en la Tierra como emblema de estirpe real, recibiendo el nombre de “Estrella de David”.

Y también, y como símbolo sobresaliente llevaba sobre su regia cabeza una joya única y hecha en su honor..., ¡Una corona de Rey!, toda de oro fino, pero de textura etérea (semitransparente), la cual, en vez de llevar engarzadas las acostumbradas gemas o piedras preciosas, llevaba algo que al contemplarlo, me hizo quedar anonadado, puesto que eran... ¡Auténticas estrellas del firmamento...!, es decir, algunos de aquellos hermanos astros que yo había visitado y abrazado hacía muy poco en mi viaje por el universo, que ahora se hallaban allí en su corona, embelleciéndola con sus fulgurantes resplandores...

Y a todos esos impresionantes detalles que ví en su figura, hay que añadirle además, la enorme impresión que me produjo el que en un universo tan especial como aquel, (universo material hipersutíl), en el que todos los seres presentan un aspecto luminoso, apareciera un Ser... ¡De carne!, tal como se presentaba Jesús..., y que además lo hiciera con los distintivos de un poderoso Rey...

Pero al hilo de la narración, y una vez que yo habia captado los principales detalles de su manifestación, Jesús (Cristo) se elevó majestuosamente hasta quedar situado a una cierta altura sobre mí, y al mismo tiempo que su imagen se transfiguraba radiando un poder extraordinario..., dijo: “Yo soy el Espíritu de la Personalidad de las formas de vida... el Principio masculino-femenino de la Trinidad...el Hijo-Hija Divino...”. 

Yo a mi vez, al sentir sobre mí el poder y la majestuosidad de aquel Ser, quedé totalmente sobrecogido y me arrodillé, y así permanecí, al tiempo que con profundo respeto inclinaba mi cabeza ante Él...

Entonces Jesús (Cristo), desde la posición que ocupaba y mirándome con expresión seria, pero amable a la vez, me dijo con voz potente, al mismo tiempo que me señalaba: “Has sido llamado, porque se te ha elegido para realizar un trabajo, un honroso trabajo...”.

Yo mientras tanto y desde donde me encontraba, escuché con atención lo que Él me decía, y analizando el significado de sus palabras, me dí cuenta de que aquella última frase que había pronunciado y que incluía aquel adjetivo..., no dejaba dudas sobre el alcance espiritual y transcendente, del que tras hacer balance de mis escasos méritos, yo no me veía merecedor en modo alguno...

Y así se lo dije, tratándole en todo momento de “Señor” (título que con nadie había empleado hasta entonces), hablándole de mi nulidad y mi escasísima valía, al mismo tiempo que le señalaba hacia mi pasado, y con ese gesto, se visualizaban una a una ante nosotros, las escenas más significativas de mi última vida..., a modo de examen, y como prueba de la objeción que yo le estaba haciendo.

Eran mis palabras, una forma de hacerle observar a Jesús, si no sería posible que hubiera un error en todo aquello..., puesto que yo no encontraba nada de valor en mí, que pudiera justificar la gran oportunidad que Él estaba anunciando para mi espíritu.

Escuchó con atención todo lo que yo le decía y cuando hube acabado de hablar, y a modo de respuesta, giró lentamente su regia cabeza hacia aquella bellísima Luz que había en el centro, y que yo supe en mi interior que se trataba de una forma de manifestación conjunta de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios)..., y aunque nada pude oir de aquella conversación, mi espíritu fué consciente de que estaban hablando entre Ellos...

Y mientras eso tenía lugar, yo permanecía expectante y también un tanto asustado, porque sabía que muy posiblemente estaban hablando de mí en aquel momento... y temía haberles ofendido, con la observación que acababa de hacerles.

Y si aquellos instantes de espera se me hicieron muy largos, debido a la inquietud que sentía en mi interior, debo decir que a cambio, tuve la ocasión de contemplar algo maravilloso y excepcional..., algo que para hacer justicia, debo de señalar aquí: La mirada de entendimiento y familiaridad que Jesús (Cristo) dirigió hacia sus Padres... 

Aquella mirada dejaba entrever claramente, hasta que punto se compenetraban Ellos entre sí y translucía una realidad de vida y de carácter, similar a la que hubiera podido darse en cualquier familia humana de la Tierra..., con la diferencia de que aquella sin embargo era..., ¡la Familia Divina!, es decir el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios)... ¡Jamás podré olvidarlo!.

Luego Jesús (el Espíritu de el Hijo-Hija [Dios] ), giró de nuevo su regia cabeza lentamente hacia mí y con semblante serio, pero con ojos benignos, volvió a decirme: “Sí, has sido llamado, porque se ha decidido asignarte un trabajo, un honroso trabajo, que te hará llegar a ser bienaventurado... aunque ya eras antes también bienaventurado...”, (un juego de palabras que Jesús empleó entonces, y del que más tarde he comprendido susignificado).

Al oir aquellas palabras, ya no tuve fuerzas para replicar y rompí a llorar con todo mi ser, pero no de tristeza, sino de felicidad y debido al inmenso gozo que yo sentía en aquellos momentos..., ya que una ola de ternura y amor indescriptibles, inundó mi corazón entonces, como prueba latente de que aquello que me habian anunciado acababa de serme concedido.

Y en ese mismo instante también, y de pronto... desapareció de mi vista la entrañable figura de Jesús.

Y con Él, se fué una parte importante de mi corazón..., ya que además de la majestuosidad de su porte, que infunde un profundo respeto y admiración..., encontré también en su trato, una comprensión y una ternura sin límites, que nunca olvidaré...

Y todavía sintiendo aquellas sensaciones de intenso amor sobre mí, noté que la misteriosa fuerza que me iba guiando, hizo que girara suavemente sobre mí mismo, hasta quedar de nuevo de cara a la gran Luz.
 
 




13. LA MANIFESTACIÓN DE LA MADRE (DIOS)

(LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES)


Detenido como estaba frente a Ella, ví que en la misma se producía un resplandor, y que de allí salía un onda luminosa de color azul plateado, toda ella atomizada de partículas microscópicas de todas las formas y colores imaginables..., incluyendo muchas que aquí no se conocen.

Lentamente fué avanzando hacia mí aquella singular luminosidad, hasta que alcanzándome, atravesó mi cuerpo de luz de entonces (cuerpo material hipersutíl).

Y quedé enormemente sorprendido con aquello, ya que según me bañaba por fuera y por dentro aquella maravillosa radiación, yo notaba que estaba viva, puesto que a cada partícula de mi cuerpo le hablaba y acariciaba... Y cada partícula por su propia cuenta contestaba a sus palabras y experimentaba con sus caricias, un verdadero éxtasis de felicidad, que yo a mi vez (puesto que formaban parte de mí), notaba y compartía...

¡No existen palabras para describir semejante gozo!. 

Y en medio de tan exquisitas sensaciones, quise saber quien era el “Ser”, que a través de aquella radiación tan extraordinaria se manifestaba, y le pregunté: ¿Quién eres...?.

Y aquella Divina Entidad me respondió: “Yo soy el Espíritu de las formas de vida... el Principio femenino de la Trinidad... la Madre Divina...”.

Comprendí con su respuesta, una verdad fundamental y profunda: Dios es en sí mismo a la vez, masculino y femenino (Padre y Madre), y aquella Divina Entidad era la parte femenina de Dios y nuestra Madre Divina, es decir, la Madre (Dios).

Pronto tuve ocasión de comprobarlo, ya que una vez me hubo contestado, noté que algo cálido y tierno me envolvía y me estrechaba contra sí mismo..., algo de una ternura delicada y sumamente acogedora..., algo que solo un ser femenino puede transmitir... y que iba además acompañado, de un conocimiento ilimitado y preciso de mi origen y de mi naturaleza...

Solo una Femineidad infinitamente Dulce y Sapientísima, era capaz de comunicarme unos sentimientos como aquellos: Nuestra Madre Divina o la Madre (Dios).

Muchas cosas me comunicó nuestra Madre, mientras me estrechaba contra su cálido y amorosísimo corazón, entre las que se encontraban algunos recuerdos especialmente entrañables de anteriores existencias mias, que Ella había seguido siempre muy de cerca, y que según los casos, había compartido plenamente a mi través...

¡Cuánto amor había empleado en mi educación y cuidado!, ¡Cuántas y cuántas cosas en común entre nosotros, sin ser yo consciente por no preocuparme en averiguarlas!, ¡Te pido perdón ahora desde aquí por ello...Madre mía!.

Y es justo que desde aquí se diga, que a pesar de mis innumerables olvidos e ignorancias, de los cuales solamente yo era culpable..., ni un solo reproche escuché de Ella, sino todo lo contrario..., siempre me justificaba y buscaba el lado positivo de mis reprobables acciones... ¡Gracia, Madre mía!, ¡Nunca olvidaré tu generosidad conmigo!.

Pero debo seguir con el relato, diciendo que tras aquel inolvidable y dulce encuentro con la Madre Divina, y después de un cierto período de recuerdos entrañables a su lado..., fuí transportado por Ella, sostenido entre sus “brazos” de luz..., y apoyado en su cálido “regazo”, al encuentro de el Padre (Dios)... (aquella gran Luz cercana, que mi interior había identificado ahora, como su Regia e Individual Manifestación).

Me encontraba muy cerca de la Luz, cuando me dí cuenta que ya no sentía el cálido abrazo de la Madre, y en su lugar , y de pronto, noté que una fuerza desconocida inclinaba mi cabeza, hasta hacerme apoyar la barbilla sobre el pecho.
 
 




14. LA SALIDA DE LOS UNIVERSOS MATERIALES O “COSMOS”

(¬LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES)

(LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES¬)

 

Acto seguido, noté también que esa misma fuerza, hacía que mi cuerpo y mis miembros se plegaran hasta llegar a adoptar la llamada “postura fetal”, esto es, la conocida postura que el feto humano mantiene mientras permanece dentro del vientre de la madre...

Y fué en el justo momento que adoptaba yo esa postura, cuando fuí atraído por fín suavemente, hacia la gran Luz...

Y en el mismo instante que entré en contacto con Ella, comencé a crecer y crecer... a expandirme más y más..., y así seguí, hasta tener la sensación de que me hacía igual de grande que el Cosmos entero, y que me convertía en él...

Entonces mi perspectiva personal cambió radicalmente, y de verme rodeado por la imagen estática de las estrellas, planetas, galaxias, etc., pasé a verlas yo desde fuera, quedando situadas ellas entonces en mi interior...

Y desde ese estado, y como si de el mecanismo de un gigantesco reloj se tratara, las ví moverse con rapidez, combinando sus órbitas y sincronizando sus velocidades con precisión, para no colisionar... ¡Totalmente sorprendente!.

Analicé mi situación real y me sorprendí todavía más si cabe..., porque me dí cuenta que había pasado de ser un microcosmos de grado parcial y relativo, a ser un macrocosmos total y absoluto..., es decir que me hallaba situado justo en el límite de la relatividad de todas las cosas..., por lo que solo un paso más allá, ya no existía ni el espacio ni el tiempo... 

¡Me quedé sin palabras!, porque comprendí que estaba siendo conducido a un estado espiritual y energético en el que por no existir ya ni el tiempo ni el espacio; el pasado, el presente y el futuro se unen, y son una misma cosa...
 
 




15. LAS ENTIDADES ENERGÉTICAS O “ESPÍRITUS”

(LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES)

(LAS MORADAS DE EL PADRE [DIOS)

 

Y sobrepasada totalmente mi capacidad de sorpresa, recibí entonces el impulso de “mirar” fuera de mí, o lo que es lo mismo, de apartar la atención de mi cuerpo material de macrocosmos, y al hacerlo he aquí lo que percibí: Envolviéndome totalmente, un ¿espacio...?, sin límites e inmaculadamente blanco, se extendía en todas direcciones...

También percibí un número incalculable, (puesto que superaba el límite numérico que nuestra mente actual es capaz de comprender), de entidades energéticas o espíritus, que compartian conmigo aquel espacio...

Pero antes de seguir adelante, debo aclarar, que me he visto obligado a seguir usando los mismos conceptos de espacio, tiempo, forma, etc., que venía empleando hasta ahora, (a pesar de que allí ya no existen), porque es de la única manera que puedo expresar aquí, lo que yo allí sentía y percibía...

También debo aclarar, que me resulta particularmente difícil describir con precisión los detalles de aquella vivencia, debido a las condiciones excepcionales (sin tiempo, sin espacio, etc.), en que tenía lugar la misma...

Y aclarado esto y siguiendo con el relato, debo reconocer que no sabría decir con exactitud el tipo de fisonomía que presentaban aquellos espíritus, (aspecto humano u otros...), aunque sí sé, que cada uno tenía sus rasgos característicos propios, por lo que puedo asegurar que a pesar de su incalculable número, todos eran diferentes...

Creo recordar que todos ellos o al menos todos los que yo percibía, presentaban un aspecto bellísimo e inmaculadamente blanco... así como también, que la textura de sus manifestaciones ofrecía un aspecto etéreo (semitransparente).

Ví que se hallaban distribuidos en diversos estratos o niveles, que supe ocupaban según sus grados de evolución. Cada uno de esos niveles a su vez, se componía de múltiples familias espirituales o grupos compuestos por numerosos individuos, especialmente afines en sus características...

Al poco de estar yo en aquel espacio, hubo un momento en el que sucedió algo que me desconcertó y para lo que no tengo explicación: Sin saber detallar lo que me estaba sucediendo en ese momento, aunque sí sé que mi espíritu comenzaba a experimentar algún tipo de transformación, percibí como todos aquellos espíritus sin excepción, me miraban con admiración primero, y con un considerable respeto después...

Y mientras yo me notaba “diferente”, y sentía sobre mí la admiración y el respeto de aquellos inmaculados hermanos, una potentísima y atronadora voz resonó en todo aquél ámbito sin límites, diciendo: “¡Aquél que se humilla será ensalzado...!”, y ante el sobrecogimiento de todos los presentes y mientras me señalaba a mí, volvió a decir por segunda vez: “¡Aquél que se humilla será ensalzado...!”, y con estas segundas palabras, percibí como todos aquellos hermanos se arrodillaban, inclinando al mismo tiempo sus cabezas hasta el suelo, en señal de adoración hacia Aquél que les hablaba...

Yo solo puedo decir ahora ante aquello, que nunca olvidaré el momento en el que aquellos hermanos espirituales tan elevados, me miraron precisamente a mí para darme su amor y brindarme su apoyo, y que procuraré en todo lo que a mí respecta, hacer todo cuanto me sea posible para defender la causa de nuestro Amado Padre, para (de esa forma), no defraudarles...

Pero siguiendo con la narración, diré que una vez hubo acontecido todo lo anterior y yo estuve recuperado de la sorpresa, sentí el impulso de averiguar a Quién pertenecía la potentísima voz que acababa de pronunciar aquellas enigmáticas palabras, por lo que dirigí mi atención hacia el lugar donde creí haber escuchado las mismas...

Y al hacer yo aquello, todo cuanto me rodeaba desapareció de pronto, incluido el espacio sin límites y las incontables entidades energéticas o espíritus que lo poblaban..., y aunque aquel entorno siguió conservando un aspecto inmaculadamente blanco, pasó a ser entonces más limitado, más íntimo...
 
 




16. LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE (DIOS)

(LAS MORADAS DE EL PADRE [DIOS] )

 

Y estando ya más relajado, observé que en la porción de blanco espacio que tenía frente a mí, se abría lentamente una especie de hueco o ventana de forma circular...

Al poco, ví que aquel hueco cobraba vida y en él aparecían, formando un caos maravilloso, una serie de cosas que yo recordaba de mi pasado, y que al verlas allí, reconocí: Las pirámides de Egipto con el desierto al fondo, un brioso caballo galopando por una verde pradera, unos gusanos reptando por un vegetal, unos soldados romanos desfilando ataviados con sus vistosos escudos y armaduras, el firmamento cuajado de brillantes estrellas, un escritor sentado en una mesa caligrafiando unos pergaminos, una biblioteca con sus estanterias llenas de libros, ¡unos familiares míos de vidas anteriores, que sonriendo me saludaban con la mano...!, una estrella gigantesca (el astro más grande), una partícula ultramicroscópica (la partícula más pequeña), el Cosmos o conjunto de universos conteniendo los cúmulos, las galaxias, las estrellas, los planetas, etc., en resumen: Una representación de todo lo creado...

Y al mismo tiempo que todo aquello aparecía..., la voz enigmática (la misma que antes había hablado ante los incontables espíritus), pero ahora con un tono más cálido y que me resultaba muy familiar, decía: “Esto que ves ahí...”.

Y al oirlo, presté atención a todas aquellas cosas que allí había y comenté: “Sí, todas estas cosas las he conocido aisladamente, es decir una a una en mi pasado, y las enseñanzas que me reportaron van ya siempre conmigo..., pero cuando analizo todo eso en conjunto, solo puedo hacerme una idea de lo que representa, porque en su alcance total, mi mente no puede ordenarlo...”.

Y entonces aquella voz que hablaba, prosiguió diciendo: “...Lo he creado Yo... y solo Yo puedo ordenarlo y mantenerlo, porque: Yo soy el Creador... y el Espíritu de la vida... el Principio masculino de la Trinidad... el Padre Divino...”.

Al escuchar estas palabras quedé tremendamente impactado y sin saber que decir..., y así permanecí durante un tiempo, hasta que poco a poco comencé a reaccionar, y comprendí que me hallaba ante la Excelsa presencia de el Padre (Dios)..., y lo que era todavía más tremendo, ¡yo estaba cerca de Él, porque podía escucharle e incluso hablarle!.

Y pensé, que si todo lo que me había ocurrido hasta entonces era realmente extraordinario, esto último, es decir, el poder estar cerca del Creador y que Él me hablara y escuchara, siendo yo tan poca cosa..., ¡era muy duro de asimilar!, (aunque en ese momento, yo olvidaba algo muy importante que luego comentaré...).

Pero siguiendo con la narración, y una vez que me hubo mostrado todas aquellas cosas que habían aparecido en aquel hueco de sus moradas, noté como aquella manifestación de el Padre (Dios) sin forma alguna y como pura energía, (que es el estado natural de su “Ser”), me transportaba con una delicadeza extraordinaria a otro nuevo lugar...

Una vez allí, aquella voz tan familiar y que llenaba de júbilo mi corazón al escucharla, dijo: “Mira hijo mío, esto otro que ves ahí... son mis propios universos, para los que tengo establecido un plan en el que entrais todos mis hijos, y en los que tengo reservado un lugar para cada uno de vosotros...” (se refería a todos nosotros, incluyéndote a tí lector o lectora de este escrito...), “ ...ya que habéis de volver de nuevo por aquí..., aunque depende de vosotros hacerlo antes o después; porque combinando personalidad tras personalidad en vuestras vidas materiales, vais evolucionando en libertad...”.

Una vez oídas aquellas palabras, las analicé con detenimiento y ví que con la manera de dirigirse a mí, llamándome hijo suyo, me había disipado por fín la duda del principio: No importa que tú lector o lectora, o yo mismo seamos tan poca cosa... mientras que Él es Dios y por lo tanto, un Ser infinitamente Poderoso y Perfecto, no importa, ¡porque somos sus hijos!, y un Padre así..., ama a sus hijos de manera profunda...

Por eso me escuchaba y me hablaba con tanto amor y tanta comprensión, ¡porque era mi/nuestro Padre!.

La segunda parte de sus palabras, me aclaraba un tema que chocaba frontalmente con lo que en la religión católica me habían enseñado: La no aceptación de la reencarnación. Pero ahora estaba claro, ¡existe la reencarnación!, y se emplea además, como sistema fundamental en todas las etapas de la Creación para hacer evolucionar a los espíritus, (aunque correctamente interpretada: Humanos reencarnando entre humanos, animales reencarnando entre animales, etc., es decir, siempre conservando el nivel adquirido..., y sin posibilidad de detenerse ni retroceder).

Pero algo no me quedaba muy claro al escuchar sus palabras, puesto que también chocaba con lo que la religión católica ha enseñado durante toda la vida: La condenación eterna de los espíritus o separación eterna de Dios...

Y entonces Él, y demostrándome así que leía mi interior, dijo: “Y si alguno de vosotros falta el “Todo” no estará completo, por lo que todos vosotros regresareis por aquí, ¡Todos sin excepción!”, “Porque Yo soy un Padre que cuenta con todos sus hijos... y les espera...”.

Así zanjaba definitivamente un tema que a partir de entonces, está muy claro para mí: ¡No existe el destierro eterno de los espíritus!, y aunque sí existen etapas de purificación, donde el dolor espiritual y el remordimiento tienen cabida, no son en modo alguno eternos..., sino solo temporales. La duración de la estancia en esas etapas, así como la intensidad del dolor, sufrimiento, etc., de las mismas, es siempre proporcional a la importancia de los errores cometidos por el sujeto, y consecuencia directa de la estricta aplicación de la ley de causa y efecto..., que una vez cumplida la pena, permite seguir de nuevo el camino de la evolución, que indefectiblemente acabará conduciéndonos a todos al lado de nuestro Padre Divino... ¡Y eso es lo único eterno y definitivo, que Él ha dispuesto...!.

Pero al hilo del relato diré, que seguidamente y a modo de demostración para que yo comprendiera lo que Él había querido decirme, ví aparecer ante mí algo similar a una larga pared, que partiendo de nuestra proximidad (el lugar donde Él me hablaba), se extendía hacia lo lejos hasta perderse de vista en la lejanía...

Dicha pared, estaba construida con un número incontable de piezas, todas diferentes, y que sin embargo, (y como si de un puzzle se tratara), encajaban perfectamente entre sí...

Aquella estructura tenía el aspecto de un larguísimo mosaico, en el que a pesar de lo irregular de las piezas que lo formaban, ofrecía a la vista una superficie lisa y perfecta. Yo la contemplé admirado y le pregunté a nuestro Padre el significado de aquello, y Él me respondió: “Esa superficie que ves ahí, representa la estructura que formais todos mis hijos”.

Seguí admirando la perfección de aquella superficie, que al igual que las entidades energéticas que poblaban el universo espiritual, también presentaba un color blanco inmaculado y de textura etérea... hasta que observándola detenidamente, me dí cuenta de que en un lugar de la misma próximo a nosotros, había un hueco vacío, es decir, faltaba una pieza... ¡Una sola pieza, en toda aquella larguísima superficie!.

Ví asimismo, la forma peculiar que tenía aquel hueco, y cuando lo estaba observando, la voz de nuestro Padre Divino, me dijo: “Y ese hueco vacío que ves ahí, es el lugar que ahora te corresponde a tí en ella. Ése es tu sitio”.

Al oir esas palabras, sentí el impulso de observarme a mí mismo y así lo hice, y cual no sería mi sopresa, al comprobar que la forma que en ese momento tenía mi espíritu era, ¡Exactamente igual que la de aquel hueco!. Y en ese mismo momento, sentí como mi espíritu era transportado suavemente hasta aquel hueco, y una vez situado frente a él, era empujado con delicadeza, hasta quedar perfectamente acoplado en el mismo...

Una completa transformación tuvo lugar entonces en mi interior, y como si de un rito se tratara, comencé a decir: “Así como me encuentro yo ahora, es la meta para todos los espíritus..., porque a la sombra de este Maravilloso ”Ser” (nuestro Padre Divino), alimentado por su misma substancia (su energía, su amor, su sabiduría, ...), y para toda la eternidad (sin límite de existencia), ya nada me falta..., porque solo con desearlo, puedo experimentar y ser: Un astro, una flor, un animal, una partícula, un gas, una montaña, una galaxia, una gota de agua, un ángel, el mar, una nube, el universo, ... en fín: ¡Todo!”.

Y dichas estas palabras, me dispuse a quedarme indefinidamente en aquella felicidad y plenitud extraordinarias..., cuando oí entonces la voz de nuestro Padre, que me decía: “Todavía no, hijo mío..., aún no ha llegado aquel momento en el que podrás quedarte ahí para toda la eternidad, porque tienes que volver de nuevo a la Tierra, ya que has de realizar un trabajo que Yo tengo previsto para tí...”.

No puedo negar ahora, que yo ya pensaba quedarme para siempre en aquel maravilloso lugar, donde Él me había colocado..., pero estaba cometiendo un grave error por mi parte al pensar así, porque en ese momento, algo me hizo recordar las vivencias que yo había tenido con los hermanos del Consejo de los Universos, en las que se me había puesto al corriente de los problemas del planeta Tierra (que ya vimos en aquel apartado). Y fué ese detalle, el que me hizo comprender la razón por la que posiblemente nuestro Padre Divino, me hacía volver de nuevo a mi encarnación del universo material hiperdenso, en la Tierra.

Yo mismo tenía que haber evaluado la situación y haberme ofrecido a Él, con todas mis posibilidades, incluyendo entre ellas, volver de nuevo a la Tierra para ayudar, si Él lo consideraba necesario..., pero fuí egoísta, y pensando solo en mi felicidad me olvidé que mientras haya algún tipo de trabajo que realizar en su gran Obra de Creación, cualquier hijo que se precie de tal está obligado antes que nada, a ayudar a su Padre Divino.

Y también es de ley y justo que aquí se diga, que a pesar del manifiesto egoísmo que yo demostré en mi forma de pensar ante Él..., ni un solo reproche oí ni sentí por su parte, sino solo una comprensión sin límites... prueba palpable de la exquisita delicadeza y amor, con el que nuestro Padre trata a todos sus hijos... ¡Te pido perdón ahora desde aquí por mi error, Padre mío!, ¡Nunca olvidaré la delicada maestría que empleaste conmigo, cuando estuve en tus moradas!.

Pero siguiendo con el relato, y tras anunciarme allí nuestro Padre Divino que yo tenía que volver de nuevo a la Tierra para realizar un trabajo, yo le pregunté de qué asunto se trataba y cuál era el tipo de trabajo que tenía que realizar, y Él me respondió entonces: “Ten confianza en Mí, hijo mío..., allí te lo diré...”.
 
 




17. EL REGRESO A LOS UNIVERSOS MATERIALES

(LAS MORADAS DE EL PADRE [DIOS) (®LOS UNIV.ESPIRITUALES®)

(®SEMI-UNIV.MAT.HIPERS.SUP.®) (®SEMI-UNIV.MAT.HIPERS.INF.®)

(®SEMI-UNIV.MAT.SUTÍL SUP. ®) (®SEMI-UNIV.MAT.SUTÍL INF.®)

(®SEMI-UNIV.MAT.DENSO INF.®) (®SEMI-UNIV.MAT.DENSO SUP.)

 

Y dichas estas palabras, todo cuanto allí me envolvía desapareció poco a poco, y aquel color blanco inmaculado del entorno fué coloreándose y cambiando sucesivamente de tonalidad, al mismo tiempo que se convertía en una especie de nebulosa...

Comencé a notar entonces, que era transportado por algo o alguien a gran velocidad y que mientas tanto, me volvía cada vez más pesado, más corporal, y que con ello, mi mente se ralentizaba y perdía poco a poco lucidez y reflejos...

Hubo un momento en el que aquella nebulosa que me envolvía desapareció, y me encontré de pronto viajando por el espacio cuajado de astros, y con su color de fondo azul marino casi negro característico... No percibí en esa ocasión la vida palpitando en los astros ni en el entorno, ni tampoco escuché el lenguaje de sus luces y sus colores; solo encontré el profundo y habitual silencio de una noche estrellada de la Tierra, porque en realidad, ya estaba llegando a ella...

Tengo una imagen grabada al respecto, de cuando me estaba aproximando al planeta que nos acoge, aunque un tanto inusual...

No ví la clásica imagen del “Planeta azul”, que tantas veces nos han mostrado los medios de comunicación de la Tierra cuando emiten reportajes del universo, los viajes espaciales, etc., no... sino la de un astro envuelto todo él por una espesa y asfixiante capa de substancia, que desde lejos y según mi percepción, presentaba un color gris parduzco..., que supe correspondía a un tipo de contaminación desconocido para la sociedad humana, pero que constituye la causa principal de la grave contaminación que en este momento padece nuestro planeta...

Me estoy refiriendo concretamente a algo que produce nuestra propia mente, y que precisamente por tener esa naturaleza, yo llamo: Contaminación “psíquica”. ¿Pero qué es o en qué consiste, dicha contaminación...?.
 
 




18. LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA

(®SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


En realidad se trata de una cuestión algo compleja..., pero trataré de explicarla de la forma más sencilla que me sea posible...

Diré para comenzar, que vistos con los sentidos corporales de nuestra condición de humanos, existen siempre dos aspectos perfectamente diferenciados, tanto en el ser humano como en todos los demás seres de la Creación: El aspecto corporal o “físico” que es visible, y el aspecto mental o “psíquico” que es invisible.

Cuando hablo del aspecto corporal o “físico”, me estoy refiriéndo a la parte que nosostros vemos de los seres, es decir, a su aspecto exterior o cuerpo, que por el hecho de poder verlo nosotros, conceptuamos como visible.

Por otro lado, cuando hablo del aspecto mental o “psíquico”, me refiero entonces a la parte que nosotros no vemos de los seres, es decir, a sus atributos intelectuales y de temperamento, que a pesar de no ver, sabemos que existen porque los notamos al relacionarnos nosotros con esos seres. El hecho de no poder ver nosotros ese aspecto, es el motivo por el que lo conceptuamos como invisible.

Pero siguiendo con el tema: Cada uno de esos dos aspectos puede actuar; o bién de forma constructiva y de acuerdo con la ley de evolución o de forma destructiva y en contra de ella.

Cuando esos dos aspectos actúan de forma destructiva y en contra de la ley de evolución, se considera que sus efectos son contaminantes..., pero en lugar de contemplar cada uno de esos efectos por separado, se los une en la práctica, dándoles un solo y único nombre, ¡cometiéndose con eso, un grave error!, porque aquello que vulgarmente se conoce con el nombre de “contaminación”, es en realidad la unión o mezcla de dos efectos contaminantes diferentes...

Y como quiera que la “contaminación” siempre se la ha asociado al aspecto corporal o “físico” que es visible... el otro aspecto, es decir, el mental o “psíquico” ha quedado silenciado...

Por eso, cuando se habla de basuras, aguas sucias, ambiente con humos y olores, lluvia ácida, mares contaminados, destrucción de la capa de ozono, así como del cambio en el clima del planeta, etc., siempre se señala hacia la contaminación corporal o “física” que es visible, quedando oculta y suprimida automaticamente de la opinión pública, la contaminación mental o “psíquica” invisible, que es sin embargo, la causante directa del grave deterioro ambiental que sufre actualmente nuestro planeta...

Veamos ahora porqué, mientras conocemos los fundamentos de la misma..., habiendo de recordar aquí el conocido dicho: “La realidad, siempre supera a la ficción...”, ya que en este caso concreto es absolutamente cierto, porque debemos saber, que todos y cada uno de los pensamientos y emociones que experimentamos los seres humanos en esta realidad, adquieren automaticamente su propia forma en otra realidad paralela a la nuestra, y que una vez ya formados, se hacen independientes y viven por su propia cuenta...

A estas entidades temporales de la energía pensante y de las emociones yo las llamo, por lo que luego veremos..., parásitos “psíquicos”.

En cuanto a la vida de los mismos, y dado que las emociones y los pensamientos corrientes de un ser humano son pasajeros, la mayor parte de las contaminaciones “psíquicas” o parásitos “psíquicos” que éstos producen, suelen tener una vida muy corta, que puede ir desde unos minutos hasta varias horas..., dependiendo siempre de la intensidad de las emociones y pensamientos del ser humano que los produce, y que yo llamo “autor”.

Pero cuando las emociones y los sentimientos de un ser humano son intensos y sostenidos, o en los casos en los que interviene un grupo numeroso de seres humanos..., la vida de esos parásitos se alarga considerablemente, y puede llegar a durar días, meses, e incluso años...

Una parte desagradable de este asunto consiste, en que al situarse generalmente estos parásitos “psíquicos” cerca del “autor” de los mismos, cuando éste genera una emoción o pensamiento similar a aquel que les dió la vida, no pasa a formar otro ser parásito semejante a ellos, sino que amparado por la Ley de afinidad, (según la cual, las cosas semejantes se atraen entre sí, y las no semejantes se repelen), la energía del nuevo pensamiento es atraída por el que ya tiene forma propia, ¡y es “digerida” por él!, pasando de ese modo el mismo, a tener una mayor vitalidad, a la vez que una inteligencia más despierta y aguda.

Esta particular forma de alimentarse, que encaja perfectamente en el fenómeno del parasitismo, es lo que me ha decidio ha darles el nombre de: Parásitos “psíquicos”...

Pero sigamos, porque algo todavía más desagradable se origina, cuando el parásito “psíquico” no recibe a su tiempo, la ración de energía que normalmente venía recibiendo de su “autor”, procedente de un pensamiento o emoción similar a aquél del cual se formó, y que necesita obligatoriamente para alimentarse..., porque entonces, una especie de instinto de conservación que posee, le hace poner en juego toda la agudeza de su inteligencia y a partir de ese momento, y de forma reiterada, tratará con todos los medios a su alcance de inducir a su “autor”, a realizar acciones o a forzar situaciones, que liberen la energía que él necesita como alimento para seguir viviendo... ¡Convirtiéndose así entonces el parásito “psíquico”, en un verdadero DEMONIO TENTADOR para su “autor”!.

¡Juzgue el mismo lector o lectora de este humilde escrito, la gravedad de tal situación!, ya que en la mayoría de los casos, el “autor” seguirá revitalizando inconscientemente a su parásito “psíquico”, el cual será cada vez más fuerte y por lo tanto, también cada vez más difícil para su “autor” librarse de él..., ¡He aquí, el peligroso y nefasto círculo vicioso, que produce la contaminación “psíquica”!, y el verdadero motivo (que durante tanto tiempo se ha ocultado), de que a los seres humanos nos resulte tan difícil dejar nuestros hábitos negativos o vicios, una vez contraídos...

Motivo que ha sido y es aprovechado por la ambición económica y de poder de algunos, y como arma para adormecer y dominar a la sociedad humana desde los centros de poder, tanto humanos como extrahumanos, a través de todos los tiempos...

Éste y no otro, es el orígen de la enorme proliferación de: El tabaco, el té, el café, el alcohol, la marihuana, la cocaína, la heroína, etc., como substancias con fuerte adicción..., así como también de: La violencia, la pornografía, los espectáculos de masas (futbol, toros, atletismo, conciertos, teatro, cine, etc.), los “comícs” juveniles, los programas “basura” de radio y televisión, los ordenadores domésticos y su programación fuertemente alienante y adictiva, los casinos y las casas de juego, etc., etc., todos ellos susceptibles de ser convenientemente dirigidos..., para favorecer la formación de parásitos “psíquicos” de las más diversas clases y categorias, y poder tener así dominadas a las masas...

Pero sigamos de nuevo adelante con el tema, porque si el “autor” por el contrario, se dá cuenta de su peligrosa situación, (cosa muy difícil a nivel social, por lo dicho antes..., pero más fácil y posible a nivel individual), y rompe así el círculo vicioso que lo aprisiona, superando los hábitos negativos y buscando una forma de pensar y obrar elevada y altruísta; habrá cortado la alimentación a su parásito y de ese modo... ¡Habrá vencido a su enemigo “psíquico”, y por fín será libre!.

Y aunque al no obtener el parásito “psíquico” su alimento, se retire de su “autor”, y trate de nutrirse posteriormente con otros seres humanos de similares características a las suyas, ya será un mal menor... ¡Porque el “autor” ya habrá conseguido lo más importante, es decir, librarse de su parásito!.

Y dicho esto, veamos ahora la otra modalidad de contaminación “psíquica”, ya que todo lo dicho sobre el parasitismo “psíquico” a nivel individual, sirve ya para conocer también el parasitismo “psíquico” a nivel colectivo, puesto que en ambos casos es la misma naturaleza la que actúa, esto es: La mente humana.

Bastará conocer por tanto, las circunstancias que rodean a un solo individuo, para anticipar las circunstancias que rodearán a un grupo de ellos, o incluso a la sociedad humana entera...

Solo habrá un detalle a tener en cuenta a la hora de anticipar las circunstancias que rodearán al parasitismo “psíquico” colectivo, y que es, el volumen o cantidad numérica de mentes que intervienen en el fenómeno, ya que en este caso concreto, pueden intervenir desde varias mentes, hasta cientos, miles, e incluso con los medios de comunicación actuales tan poderosos, millones de mentes.

Con semejante cantidad o número de mentes, y sobre todo, si éstas actuan al unísono, es decir, todas a la vez, algunos de los parásitos “psíquicos” que se forman en esas ocasiones pueden alcanzar unas aptitudes extraordinarias; ya que además de muy larga vida, pueden poseer una energía y una inteligencia poderosísimas...

Hay que matizar no obstante, respecto a esas ocasiones en las que intervienen tan elevado número de mentes o multitudinarias, que debido a las diferencias de temperamento de los seres humanos que intervienen en el fenómeno, no se forma un solo “parásito” gigantesco, sino varios grupos de “parásitos”, estando compuesto cada uno de esos grupos a su vez, por “parásitos” de distintas categorias... Cada grupo así formado, adopta (como luego veremos también...), una estructura en forma de pirámide..., ocupando la cúspide de la misma, un “parásito” de notables características... que es el que dirige y controla a los demás, a partir de entonces...

Y dado que todos ellos nacen de unas emociones y pensamientos muy determinados y con fines muy concretos, toda su inteligencia y modo de pensar y de sentir (y hablo aquí de auténticas mafias “psíquicas”), irá férreamente dirigido a lograr dichos fines, con todos los medios a su alcance... ¡Lo cual no deja de ser terrible, puesto que a la hora de actuar, los hará ser implacables con nosotros, los seres humanos!, sin que tengamos más defensa posible que la que expliqué anteriormente, esto es: Superar los hábitos negativos y buscar un modo de pensar y obrar elevado y altruísta, manera de ser ésa opuesta a la de ellos, y que al no dar cabida en ella a ningún hábito desordenado o egoísta, no formará parásito “psíquico” alguno..., ni resultará atractiva para los parásitos transeúntes, que al no encontrar tampoco comida en ella, pasarán de largo...

Pero por desgracia, y debido al grado de inteligencia y organización que han llegado a conseguir, así como a las altas cotas de energía que alcanzan al unir sus fuerzas, ésas mafias de parásitos “psíquicos” consiguen manejar actualmente medios psíquicos muy poderosos, como son: La inducción telepática y emocional, la sugestión tanto individual como colectiva, la transmutación de substancias, la producción de fenómenos telekinésicos, la simulación de fenómenos “ovni” y “extraterrestre” (los auténticos extraterrestres también existen, como ya expliqué antes...), la simulación de seres auxiliares de la naturaleza, gnomos, sílfos, etc. (los auténticos también existen), la falsificación de personalidades en las sesiones mediúmnicas (los auténticos contactos mediúmnicos también existen), la simulación del diablo, demonio, satán, etc., de las tradiciones y folklore a personas predispuestas (los parásitos “psíquicos” son los auténticos DEMONIOS TENTADORES de los humanos), la simulación de apariciones marianas multitudinarias falsas, la realización de curaciones de seres humanos en los lugares de apariciones marianas falsas, (las curaciones son auténticas y se realizan para dar mayor credibilidad a dichas apariciones, y para aumentar la asistencia de público a las mismas, dada la enorme cantidad de energía "psíquica” que de ellas extraen para alimentarse los parásitos “psíquicos”), etc., etc., etc...

No nos debe de extrañar pues, que con todos esos recursos, más la ayuda de la filosofía coincidente de algunos grupos humanos de economía muy poderosa, pero de egoísmo exacerbado..., unida a la de ciertos políticos sin escrúpulos que conocen este secreto tema y se prestan al juego, a cambio de favores de todo tipo..., hayan logrado entrar en nuestras mentes, y valiéndose de la ignorancia que existe sobre este asunto entre la gente de la calle, tengan ya controlada y manipulada a la inmensa mayoría de la sociedad humana...

Ya sea a escala social: Por medio de la inmensa red de contactos a nivel planetario que poseen, y que hallándose interconectados, controlan todos y cada uno de los principales resortes de nuestra sociedad... 

O sea a escala individual: Por medio de su astronómico número de individuos, que crece de forma geométrica, y que les permite asediarnos a cada uno de nosotros en nuestros puntos débiles y en la intimidad, con una eficiencia y contundencia escalofriantes..., dadas las condiciones de degradación de la sociedad humana actual, que en este momento le és a ellos, totalmente favorable...

A todo esto se referian de forma especial los hermanos del Consejo de los Universos, cuando me informaron de los graves problemas que la Tierra tiene actualmente planteados, así como también de las salidas que tenemos los seres humanos para evitarlos, y que ya vengo explicando en el texto...

A lo mismo se refería también nuestro Padre Divino, cuando estando yo en sus moradas, me ayudó a recordar esas mismas informaciones.

Pero debo volver de nuevo al hilo de la narración, porque todo aquello de lo que iba siendo informado, respecto al asunto de la contaminación “psíquica”, iba a tener yo mismo la ocasión de conocerlo directamente, es decir, en el mismo entorno donde todos esos seres adquieren forma..., ya que una vez estuve más cerca, pude comprobar que aquella siniestra capa de color oscuro que envuelve la Tierra, era en realidad, el entorno o medio natural de aquel lugar.

Y una vez allí..., ví que la luz era escasa y mortecina, y la consistencia del ambiente densa y pegajosa, similar en cierto modo, a la de un paisaje de la Tierra que tuviera una densa niebla..., a través de la cual, se veían con dificultad (debido a la escasa luz de aquel desagradable ambiente), unas extrañas siluetas...

Yo era consciente en ese momento, de que se me estaba permitiendo visualizar algo dificilmente accesible, algo que podía resultar extraño e incluso muy desagradable de ver, pero que era necesario constatar allí mismo, y en directo...

Mientras tanto, alguien iba a mi lado protegiéndome..., pero a pesar de ello, yo no iba muy sobrado de ánimo...

Y era de esperar..., ya que el intenso camino que había seguido yo durante el transcurso de la experiencia, me había hecho ascender hasta lo más Inmaculado, Bello, Amoroso, Sabio, Comprensivo, y Aquél quien es por añadidura la Luz misma, es decir, nuestro Padre Divino..., para desde aquella sublime condición, descender casi de pronto hasta uno de los lugares más extraños y siniestros de la Creación...

La diferencia entre ambas situaciones era evidente y casi brutal, (aunque sin embargo necesaria), ¡no siendo de extrañar pues, que mi estado de ánimo acusara aquel fuerte contraste!.
 
 




19. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES“INFERIORES”

DE LOS HUMANOS

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


Y cuando me hube serenado y pude por fín hacerme cargo de la situación..., me dirigí entonces hacia un grupo de siluetas que había allí cerca de donde yo me encontraba, y al acercarme a ellas, ví que se trataba de unos extraños seres, cuyo inusual aspecto me impactó...

La mayoría de ellos presentaba constitución humana, es decir, que poseyendo cabeza y cuatro miembros, caminaban erguidos..., pero sin embargo y en cuanto a su aspecto se refiere, observé que algunos tenían extremidades parecidas a las de los animales... ¡Incluso sus cabezas eran como las de los animales!, aunque no totalmente..., ya que al fijarme con más detalle pude ver, que en realidad eran una mezcla entre humano y animal...

Así pues, podría definirse el aspecto de los mismos, como de: “Humanos animalizados”...

Me dí cuenta además, de que aquellos extraños seres eran muy semejantes entre sí, ya que solo se diferenciaban los unos de los otros, en pequeños detalles...

Por otra parte, al ver sus rasgos “animalescos” pensé que si todo era a la medida de su extraño aspecto, la inteligencia de los mismos habría de ser muy limitada..., pero cuando de la misma forma que en otras etapas de la experiencia, traté de leer sus mentes, me llevé una gran sorpresa, ya que poseían una inteligencia excepcional..., y en sus razonamientos, (aparte de una notable frialdad o ausencia de sentimientos), se apreciaba una gran astucia...

Fué muy fuerte la impresión que aquél descubrimiento me produjo... ya que si he de ser sincero, al comprobar su falta de escrúpulos, pensé que no había de ser nada fácil enfrentarse a ellos...

Y con aquella desagradable impresión en mi interior, me dirigí entonces a través de aquel denso ambiente, hacia otro grupo de seres que había algo más lejos...

Al acercarme a ellos pude observar, que también eran mezcla de humano y animal, aunque su aspecto era ya ligeramente diferente al de los anteriores, tanto en sus fisonomias, como en la constitución de sus extremidades.

Y lo mismo me fué ocurriendo con otros grupos..., hasta que al notar todas aquellas diferencias entre los distintos grupos quedé perplejo, ya que pensé, que además de aquel raro aspecto general, aquellos seres parecían estar divididos además en distintas razas o familias...

¿Qué explicación tenía aquello?, ¿Cuál era el origen de aquellos seres?.

Al instante de plantearme aquellas preguntas, noté que los hermanos que me acompañaban por aquellas zonas hostiles, dirigían hacia mí su energía, haciendo desaparecer mi preocupación y convirtiéndola en una gran paz... al mismo tiempo, que alguno de ellos me decía: “Analiza su interior...”.

Al oir yo aquellas palabras, así me dispuse a hacerlo...

Y pude comprobar entonces, que a pesar de las diferencias que había entre los componentes de cada grupo, a la hora de expresar sus emociones, uno solo era el sentimiento común de todo el grupo...

Comprobé además, que aquel sentimiento grupal común, era siempre una variedad de alguna de las emociones básicas de signo negativo: Odio, ira, avaricia, envidia, ... etc.

Pude ver con todo eso, que había una relación directa entre dichos sentimientosnegativos y aquellos seres, ¡y ahí estaba precisamente, la respuesta a mis preguntas...!, porque aquellos extraños seres son en realidad, las “expresiones plásticas” o “formas” de dichos sentimientos negativos, a los cuales yo denominé: parásitos “psíquicos”..., y cuyos comportamientos ya vimos antes en el apartado, “LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA”.

En lo que se refiere al especto humano que predomina en ellos, es debido, a que esos seres tienen su origen en la energía que liberan ciertos pensamientos y emociones humanas, siendo por tanto humana, la constitución básica que adoptan los mismos al nacer o tomar forma...

Y en cuanto al componente animal de los mismos, viene impuesto por los principios de la ley de evolución; que sitúa siempre los pensamientos y emociones más negativos, en las especies menos evolucionadas.

Eso significa, que los pensamientos y emociones más negativos del ser humano, están situados todavía bajo la influencia de la especie anterior a la humana, es decir, la especie animal..., por eso ese tipo de sentimientos se expresa con rasgos de animal...

La suma de esas dos tendencias en la forma y el aspecto definitivo de esos seres, dá como resultado el aspecto de “humanos animalizados” que presentan los mismos...

Por otra parte y como ya vimos antes, son “parásitos”, siendo su rango el más simple y elemental de todos ellos, por lo que yo los llamo: Parásitos intelectuales “inferiores”.
 
 




20. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES “MEDIOS” 

DE LOS HUMANOS

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)

 

Una vez comprendido todo esto y cuando repasaba mentalmente la complejidad de aquel asunto, comencé a notar una sensación extraña...

Entonces y sin apenas percatarme, ví pasar algo cerca de mí... miré entonces en aquella dirección y a primera vista, me pareció que se trataba de uno de esos seres “parásitos” que yo acababa de conocer, pero este de ahora difería de los anteriores en muchos detalles: Su posición ya no era totalmente erguida como en los otros, sino algo inclinada y apoyándose a veces sobre las cuatro extremidades...

Su aspecto también era diferente, porque el color de su piel era bastante oscuro. También tenía todo él, más deformaciones que los anteriores, siendo su contorno además, más difuso... más inconcreto..., y sus movimientos más rápidos y huidizos...

Traté entonces de leer su mente, y comprobé que su inteligencia y su poder de concentración, ¡superaba varias veces la de los otros seres!, pero sin embargo, su negatividad era mucho más acusada... y tuve que interrumpir mi examen, porque la mezcla de varios sentimientos muy negativos adquirian en él, una intensidad que resultaba difícil de soportar para mí...

He de confesar, que las características de este ser me sorprendieron en gran manera... ¡no cabía duda, de que se trataba de un párasito “psíquico” de más rango que los anteriores!, y que ya pertenecía a la categoría que yo llamo: Parásitos intelectuales “medios”.
 
 




21. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES“SUPERIORES” 

DE LOS HUMANOS

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


Todavía no me había repuesto del todo, cuando sin saber porqué, comencé a sentir una gran inquietud...

De pronto, en un determinado lugar del entorno apareció rápida, una silueta deforme de color pardo oscuro, sin que yo supiera precisar el aspecto concreto que ésta tenía...

Aún seguía sin determinarlo..., cuando oí la voz de uno de aquellos hermanos que me acompañaban, diciéndo: “Es un ser..., analiza su interior...”.

Me disponía a leer su mente cuando de pronto, ví que algo se movía allí mismo, con una rapidez extraordinaria..., algo inesperado...

Una silueta también deforme, de tamaño gigantesco y de color negro intenso, se colocó entonces muy cerca de la otra protegiéndola...

Yo la miré, y pude observar que la rodeaba un ancho halo de color oscuro, que adoptaba en todo momento, la forma cambiante de la misma...

Una sensación de terror y escalofrío llegó entonces hasta mí, acompañada de una mezcla de horrorosos sentimientos: Odio, violencia, egoísmo, hipocresía, gula, envidia, lascivia, avaricia, mentira, soberbia, fanatismo religioso, angustia, desorden, locura, sadismo, egolatría, confusión de ideas, horror, impulso homicida, etc., etc., caían sobre mí... con una intensidad inusitada e insoportable. Me dí cuenta entonces, de que yo estaba soportando todo aquello..., gracias a la ayuda directa de los seres que me acompañaban, los cuales, se habían situado en ese momento muy cerca de mí...

Y estando en aquella difícil situación, comprendí rápidamente que me hallaba ante unos parásitos de categoría superior o parásitos intelectuales “superiores”, como yo los llamo... y que vulgarmente se los conoce como las “tinieblas” o seres “oscuros”, debido sin duda al aspecto de siluetas deformes y de color oscuro o negro que presentan.

Comprendí también, que estos parásitos intelectuales “superiores”, que se forman igualmente según dispone la ley de afinidad, son la representación o el sentimiento colectivo, de un grupo enormemente numeroso, de parásitos intelectuales “inferiores”.

Entre cada parásito intelectual “superior”, y su enorme ejército de parásitos intelectuales “inferiores”, se hallan intercalados varios escalones de mando ocupados por seres de categoría intermedia, o parásitos intelectuales “medios”..., presentando dicha estructura el aspecto de una enorme pirámide escalonada, cuya cúspide se halla ocupada por un parásito intelectual “superior”, los escalones intermedios por los parásitos intelectuales “medios”, y la base de la misma, por los parásitos intelectuales “inferiores”.

Todo esto y muchas cosas más, supe cuando conocí a los seres “oscuros”, pero la presión psicológica que tenía sobre mí era ya insoportable..., y no pudiendo aguantarla por más tiempo, pedí ayuda desesperadamente a los hermanos que me acompañaban...

Justo al instante, aquellos amorosos seres me apartaron rápidamente de aquel desagradable lugar.

Y ahora, reconozco que fuí un ser privilegiado al poder ver y conocer a esos parásitos, porque yo ya sé como son ellos realmente en su interior. Si la sociedad humana pudiera verlos y tratarlos, aunque solo fuera por unos instantes..., ya nada podrían hacer ellos luego con los humanos, porque habrían quedado de ese modo descubiertas, sus verdades intenciones...

Pero siguiendo con el relato diré, que una vez ya fuera de aquel oscuro lugar..., aproveché la ocasión para agradecer a los hermanos que me acompañaban por él, todo lo que estaban haciéndo por mí...

Entonces ellos me volvieron a recordar, todo aquello que yo exponía antes en relación a la contaminación “psíquica” de la Tierra, aclarándome, que había sido necesario que yo comprobara por mí mismo, la peligrosidad que para nosotros los humanos tienen los seres “parásitos”, dada su excepcional inteligencia y astucia.

También me recordaron..., la perfecta y temible organización que poseen actualmente los mismos, y que está dirigida por las poderosas mentes de esos terroríficos parásitos “superiores” llamados vulgarmente seres “oscuros”, que yo acababa de conocer...

Ellos son, los que verdaderamente controlan nuestra sociedad humana actual, por medio de los “poderes fácticos” o grupos humanos de presión, que ellos dominan, y que a cambio de favores económicos o de poder, legislan y gobiernan con la política que a dichos parásitos beneficia... y que es la responsable de: Las guerras, el sufrimiento (humano, animal, vegetal, mineral y de los gases), el hambre, las injusticias de todo tipo, la hipocresía y la manipulación de los gobernantes a los gobernados, las drogas ilegales y las que hipócritamente están legalizadas, el estado de precariedad del mercado de trabajo, la degradación de las condiciones del poco trabajo que existe, el estréss que la sociedad actual padece, la proliferación de la violencia y el sexo en los medios de comunicación, la manipulación de las mentes de los jóvenes y de los niños (mientras se dice pretender defenderlos...), el cambio climático global del planeta, etc., etc., etc...

Y lo que pretenden lograr los parásitos intelectuales con el control que ejercen sobre la sociedad, es decir, sobre nosotros..., es tratar de conseguir, que a base de presentarnos numerosas imágenes, ideas, palabras, insinuaciones, etc., tanto reales, como latentes y subliminales, en los omnipotentes medios de televisión, radio y publicidad, así como en los libros, revistas, periódicos, cinematógrafos, espectáculos diversos, grandes centros comerciales, actos multitudinarios, etc., etc., ...todos nosotros pensemos y sintamos ese tipo de cosas con frecuencia..., y que al sentirlas, pasemos a emitir el tipo de energía “psíquica” que ellos necesitan para alimentarse...

Si pudiéramos ver la realidad en la que esos parásitos intelectuales se mueven..., los encontraríamos dentro de cada piso o vivienda y mientras vemos la televisión, escuchamos la radio o empleamos el ordenador... situaciones esas, que congregan y reunen a... ¡Millones de personas al mismo tiempo!, y de las que ellos obtienen abundante comida “psíquica” intelectual... También los encontraríamos en todo ese tipo de reuniones colectivas o multitudinarias que he nombrado antes..., de las que extraen increíbles cantidades de energía con la que alimentarse..., la cual además..., da lugar al nacimiento de nuevos parásitos “psíquicos” hermanos suyos... Y por último, los encontraríamos en aquellos lugares donde abunda el dolor, la angustia, y el sufrimiento, como son... los centros psiquiátricos (manicomios), hospitales, cárceles, campos de refugiados..., etc. 

Pero hay que tener también muy claro, que la culpa de que todo eso suceda es nuestra, puesto que nosotros les hemos dado la existencia a esos parásitos, con nuestras taras y nuestros vicios...
 
 




22. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES DEGENERADOS

O PARÁSITOS “CORPORALES” DE LOS HUMANOS 

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)

 

Y ahora, y antes de dar por terminado este tema, voy a referirme a un tipo especialmente significativo de parásitos “psíquicos”, que presentan substanciales diferencias con los vistos anteriormente, motivo ese, por el que los he dejado para el final... (tras modificar antes de forma conveniente el nombre de los mismos, con objeto de adecuarlo a sus particulares características...).

Y me he permitido hacerlo así, porque considero que vistos esos parásitos desde el punto de vista de la patente degeneración de sus hábitos alimenticios..., quedan situados claramente por debajo de los anteriores... aunque no en relación al enorme poder e influencia que llegaron a alcanzar en el pasado..., y que conservan ahora aumentado enel presente sobre nuestra sociedad humana..., debido a las circunstancias que ahora pasamos a analizar...

Repitiendo lo que decía al principio del apartado “LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA”, con respecto a los dos aspectos que presentan todos los seres creados, vistos con nuestros sentidos corporales humanos, esto es, el aspecto visible y el aspecto invisible, y que yo aplicaba al asunto de la contaminación..., debo recordar ahora, que de igual modo puede aplicarse aquel principio a todo cuanto nos rodea en nuestro medio natural o entorno..., incluyendo toda clase de substancias que vemos en él y que componen todo cuanto existe..., tanto fuera como dentro de nosotros mismos...

Diré también, que a pesar de que con nuestros sentidos corporales no podamos detectarlo, nuestro entorno está literalmente lleno de partículas en suspensión de todo tipo..., ya sean solas, o agrupadas formando las más variadas constituciones y formas...

Diré asimismo, que dichas partículas se manifiestan tanto en ésta, como en las otras realidades..., ¡incluída la de los parásitos ...!, que las ven en la suya, como algo real y consistente...

Y así como los parásitos intelectuales pueden alimentarse con nuestros efluvios mentales y emocionales, que son relativamente elevados e intelectuales (y de ahí, su nombre...), igualmente estos otros parásitos corporales, se alimentan con efluvios más bajos y densos como son los efluvios corporales... (de ahí también, su nombre...).

Y esto último precisamente, es lo que da orígen a este apartado, porque debemos saber, que algunas de las “mafias psíquicas” más poderosas que existen en el mundo sutíl-denso (esoterismo: Mundo astral), y que están compuestas cada una de ellas, por un número elevadísimo de parásitos intelectuales degenerados o parásitos corporales de rango “inferior”, “medio” y “superior”, (puesto que los parásitos corporales, están organizados del mismo modo que los parásitos intelectuales), se alimentan precisamente de esta manera, es decir, con las partículas sutiles-densas o efluvios sutiles-densos de ciertas substancias corporales..., como son por ejemplo: La sangre, que es con mucha ventaja, el alimento más extendido y el que cuenta con mayor número de adeptos entre estos parásitos..., ya que cada vez que se produce un derramamiento de sangre, automáticamente se produce también una emisión nebulosa o efluvio de partículas sutiles-densas (esoterismo: Astrales), susceptibles de ser absorbidas por esos parásitos, como un exquisito y nutritivo alimento..., alimento que en todos los casos, les alarga la vida de forma considerable..., y que también hace que se intensifiquen la inteligencia y las funciones corporales, de los mismos.

Alimento también, al que ellos acuden rápidamente para absorberlo con fruición..., porque si la sangre que lo ha originado pertenece a un individuo psíquica y orgánicamente sano, les produce a ellos una fuerte sensación de euforia..., en todo muy similar, a la que los estupefacientes o drogas producen en los seres humanos de nuestra realidad...

Propiedad ésta, por la que ellos tratan frenéticamente (guíados por las jerarquías “superiores” o seres “oscuros” que antes hemos conocido), de inducir a los seres humanos que ejercen el poder y el control de la sociedad humana, para que propicien el derramamiento de sangre... Derramamiento, que unas veces se produce sin saber los humanos lo que en realidad están haciendo, es decir de forma involuntaria..., pero que otras veces (las más, por desgracia), se produce de forma voluntaria y sabiendo éstos lo que hacen..., puesto que a cambio obtienen más poder y más riquezas... ambición que conocen muy bién los parásitos “superiores”, y que aprovechan al máximo...

Detrás de esta sencilla, ¡Pero terrible maniobra!, está la verdad y la explicación de todo aquello que yo enumeraba en el apartado anterior, (“LOS PARÁSITOS INTELECTUALES “SUPERIORES” DE LOS HUMANOS”).

Esa y no otra, es la explicación de gran parte del dolor y el sufrimiento, que desde siempre ha venido padeciendo y padece, la humanidad...

Esa y no otra también, es la causa de la carrera de armamento y de la venta de armas, que hoy en día es el principal y más productivo negocio de las naciones desarrolladas, y que a cambio de esas ganancias..., les proporcionan (sabiéndolo o sin saberlo), abundante alimento a esos parásitos de que hablaba..., puesto que esas armas terminan sirviendo al final, para derramar más sangre...

No debe extrañar que se diga, que hoy en día las guerras ya no surgen por conflictos de tierra o de alimentos como antes..., sino que sonprogramadas convenientemente, por las naciones que fabrican las armas... que de esa manera, ¡Se aseguran la venta de las mismas, y con eso..., sus ganancias...!.

A otro nivel de cosas, esa es también la causa, de que en vez de favorecer el cultivo de alimentos para los seres humanos, a través de la agricultura, (que crearía mucha mano de obra y riqueza, además de proporcionar comida abundante para todos...), se potencie de forma monstruosa, el engorde y muerte de animales de todo tipo para el consumo humano... Negocio ése también muy productivo, pero que a cambio de esas ganancias..., proporciona la abundante energía “psíquica” que se desprende del sufrimiento de esos hermanos animales, a los parásitos “intelectuales”... puesto que son hacinados (los animales), de forma horrorosa en las granjas, e impelidos allí con diversos métodos, a comer durante el día y la noche sin parar, para engordarlos más rapidamente... Y que más tarde además y con el derramamiento de la sangre de los mismos, al ser sacrificados..., vuelve a proporcionar (sabiéndolo o sin saberlo, los seres humanos), abundante alimento a los parásitos corporales...

Otras muchas causas más podría añadir a las expuestas..., pero sirvan éstas como ejemplo, para tener una ligera idea de la gravedad y transcendencia del problema...

Y ahora debo retomar de nuevo el hilo de la narración, para decir... que si en lugar de absorber los efluvios de la sangre de un ser sano, esos parásitos corporales absorben los efluvios procedentes de la sangre de un ser enfermo o falto de salud, la euforia que entonces experimentan los mismos, ya es menor..., puesto que la sangre reflejará la falta de vitalidad, así como también, las deficencias tanto anímicas (del ánimo o carácter), como orgánicas (del cuerpo y sus órganos)... Esto último, puede producirles además a los parásitos, serios problemas..., ya que en la realidad que ellos habitan (semi-universo material denso superior), se reflejan fielmente las enfermedades y taras (amputaciones, heridas, úlceras, pústulas, etc.), que en esta realidad nuestra tiene el donante, y que al asimilar los efluvios de su sangre, pasarán entonces ellos a reflejar... 

Por eso, con mucha frecuencia esos parásitos corporales contraen allí todo tipo de lacras y defectos a través de este tipo de alimentación, transformándose el aspecto de los mismos entonces, de forma horrorosa y repugnante...

En cuanto al destino en sí de todos estos alimentos, tengo que decir, que los efluvios de la sangre humana suelen ser absorbidos por los parásitos corporales “superiores”, e incluso por los parásitos corporales “medios”, de este tipo de entidades..., puesto que la mayor evolución del donante, convierte los efluvios de su sangre en algo más sutíl y depurado, y por lo tanto, apto para las mentes más agudas e inteligentes...

Los efluvios de la sangre animal, de la sabia de las plantas, de los frutos de las mismas, etc., suelen ser consumidos sin embargo, por los parásitos corporales “inferiores”, debido a que la menor evolución de los donantes, convierte los efluvios de las substancias corporales de los mismos, en algo menos depurado y más grosero, aunque apropiado para ellos...

Y ya para terminar, diré que existe un tipo de parásitos corporales que es todavía más elemental que los que acabamos de ver, y que se alimentan de los efluvios que generan otros tipos de substancias, como la carne, que es un alimento menos extendido que la sangre entre ellos..., y del que suelen consumir sus efluvios, según se incinera o quema ésta...

Estos mismos parásitos corporales, suelen alimentarse también con los efluvios sutiles-densos de los cereales, (trigo, cebada, maíz, avena, y otros...), así como con ciertas plantas aromáticas y también ciertas especias, (canela, pimienta, clavo y otras...), e incluso con aceite, vino, leche y sal (de mesa), pero todo a poder ser también..., según se incineran o queman éstos...

Y llegados aquí es preciso aclarar, que los aromas y olores que a nosotros (en esta realidad) nos atraen, a ellos por contra no suelen gustarles..., y a la inversa; es decir, los olores que a nosotros nos repelen y repugnan, muchas veces a ellos no solo los atraen y les gustan, sino que incluso sus efluvios les sirven también de alimento... Un ejemplo de esto que digo, lo constituyen los despojos corporales, es decir, los cuerpos tanto de humanos, como de animales, como de vegetales, pero... ¡putrefactos!, ya que cuando las substancias corporales que componen los mismos, se separan y volatilizan..., producen ciertos efluvios, bastante densos, que les sirven de alimentos a ellos y les ayudan además, a restaurar y recomponer sus cuerpos...

Si pudiéramos ver la realidad en la que los parásitos corporales se mueven, los podríamos encontrar sobretodo..., en los campos de batalla y los conflictos armados, merodeando por los hospitales, cementerios y basureros, así como también en los mataderos industriales de animales..., etc., buscando su comida...
 
 




23. EL REGRESO AL CUERPO DE CARNE

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR®)

(®SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR)

 

Pero debo seguir con el relato, ya que tras conocer todo lo anterior, sentí que volvíamos a continuar nuestro viaje..., en el que una vez hubimos atravesado la densa capa que servía de entorno a todos aquellos seres, ¡ví por fín la Tierra!.

Rápidamente, me encontré entonces descendiendo sobre mi país natal, y acto seguido, sobre la ciudad donde yo residía, para finalmente hacerlo sobre mi domicilio habitual, lugar donde todo había comenzado...

Seguidamente, recuerdo haber visto la imagen de mi cuerpo tendido en el lecho y haber entrado en él..., y desde ese lado ya no recuerdo nada más...

Sí recuerdo, que ya en éste..., ¡todo cambió para mí!, porque sentí que mi ser se comprimía más y más, con objeto de adecuarse al tamaño de mi cuerpo actual...

Yo notaba que una terrible fuerza envolvente me presionaba desde fuera, y como al mismo tiempo que me empequeñecía, iba yo perdiendo inteligencia y conocimientos...

Y así sucedió durante un período de tiempo que no sabría precisar, hasta que la sensación anterior dió paso a otra diferente... Esta vez noté, que aquel cuerpo en el que yo acababa de entrar, adquiría una gravidez extraordinaria, ya que en ese momento yo me sentía como una pesada losa de piedra, imposible de mover...

Al sentir aquello, exclamé; ¡otra vez mi cuerpo de carne...!, y a la vez que decía eso, me palpé mi cuerpo con las manos, recordando con ello de nuevo, las viejas y conocidas sensaciones de mi tacto y de mi piel.

A continuación, noté como venían a mí y se hacían una sola cosa conmigo, un cúmulo de conocidas circunstancias, que me hicieron exclamar de nuevo..., ¡otra vez el tiempo, la familia, las demás personas, el trabajo, la comida, las necesidades corporales, el mundo, el dinero...!, y fué justo en ese mismo instante, en que recuperaba la noción de la realidad y habría los ojos, cuando escuché de pronto una voz como de trueno, que decía: “¡Santiago!”, y ante esa llamada, sentí que cada órgano, cada célula, cada partícula de mi cuerpo, respondía por su lado a la llamada de manera autónoma, y sin contar con mi voluntad...

¿Quién me llama así -me dije-, haciéndome sentir algo tan singular?.

Busqué con la vista en todas direcciones...

“¡Santiago!”, -dijo la voz por segunda vez-, resonando con tal fuerza, que parecía que todo iba a estallar..., mientras yo seguía buscando a derecha y a izquierda, desconcertado...

“¡Santiago!”, -repitió de nuevo la voz...-, y ya comenzaba a inquietarme, cuando de pronto y frente a mí, apareció una luz cegadora que me obligó a taparme los ojos con las manos.

Pero cual no sería mi sorpresa, al comprobar que aquella luz las atravesaba... y que lo mismo les sucedía a mis párpados..., haciéndo inútil toda protección.

Entonces comprendí que me hallaba ante algo muy superior a lo humano...

“¡No temas, soy el Señor!”, -dijo la voz-, y en ese mismo instante todo cambió; porqué sentí sobre mí una paz y una alegría que me resultaban muy familiares, por haberlas experimentado yo antes en las moradas de el Padre (Dios), cuando estuve en su presencia...

Ya que al sentir aquellas maravillosas sensaciones, es cuando vinieron a mi mente las palabras que pronunció, cuando al preguntarle en que consistía el trabajo que yo iba a realizar aquí en la Tierra, Él me contestó: “Ten confianza en Mí, hijo mío..., allí te lo diré ...”.

Ahora comprendía el significado correcto de sus palabras... las cuales querían decir, que cuando yo volviera a la Tierra, allí vendría Él también y me lo diría...

Y tal como me anunció cumplía..., viniendo al universo material hiperdenso, donde yo me encontraba ahora...
 
 




24. LA MANIFESTACIÓN PERSONALIZADA DE EL PADRE (DIOS)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR)


Porque fué en ese mismo momento, cuando frente a mí y en lo alto, apareció una majestuosa figura de forma humana, que se hallaba sentada sobre un gran trono.

Tanto la figura, como el trono donde se sentaba, eran de pura luz, pero de una luz que aquí no existe, porque poseía una blancura infinita e inmaculada, e intuyéndose única, contenía en sí misma, toda la energía que pueda imaginarse...

Debo aclarar no obstante, que nuestro Padre Divino no tiene forma definida, ya que Él es principio de toda forma, pero cuando se manifiesta, puede adoptarla si lo desea, y esta vez lo hacía con la de hombre, como pude ver a pesar de la intensísima luz que su imagen despedía...

De aspecto relativamente joven, ya que representaba solo unos cuarenta años de edad, llevaba barba bifurcada en dos en el mentón y el cabello largo.

Iba vestido con una túnica y sobre ésta un gran manto, que le daban un aspecto regio y majestuoso...

Permanecía sentado en posición erguida, pero atenta hacia mí, manteniendo sus manos apoyadas en los brazos del trono.

Sobre su cabeza llevaba una diadema única..., pues iba adornada con...¡Estrellas del firmamento!, sobresaliendo por su tamaño y belleza, la que adornaba el centro de su frente, la cual, emitía unos destellos de luz que anonadaban al mirarla, adivinándose en ella, un poder y majestad ilimitados...

Y de sus ojos, brotaban impresionantes, dos haces paralelos de energía, que aumentaban paulatinamente de grosor al proyectarse hacia el infinito... Yo supe... ¡Sentí!, que aquellos potentísimos ojos, auscultaban todos los universos creados, llegando hasta los rincones más recónditos sin que nada se sustrajera a ellos... Como también supe, que de las estrellas de su frente, salen los poderosos pensamientos que construyen y mantienen los complejos planos de la existencia...

Al ver aquello..., una solemne admiración se apoderó de todo mi ser... ¡Oh, Dios mío!, ¡Cuánta belleza había en Tí!, ¡Ojalá mis hermanos y hermanas de la Tierra pudieran captar que estoy diciendo la verdad, y asimilaran un poco, tan solo un poco, de la grandiosa Perfección que posee su Padre Divino!.

Y es justo que aquí se diga, que cuando mi vista llegó a tu rostro, era tal la blancura, tal la pureza que había en él, que noté que estaba profanando con mi mirada, lo más Grande y Sagrado que existe...

Entonces me sentí sucio y bajé la vista avergonzado..., pensando que yo no era digno de estar ante Tí, más entonces Tú, ¡Padre mío!, me sonreíste, y comprendí la exquisita sencillez de tu Ser, y la imponente grandeza de tu corazón, al admitirme en tu presencia, mientras me comunicabas aquel mensaje: “Santiago, hijo mío, has sido escuchado y desde hoy..., estarás a mi servicio”.

¿Qué puedo hacer yo por Tí, Padre mío?, -te pregunté-, y Tú me contestastes: “Darás testimonio de Mí, y ayudarás a la humanidad...”.

Me llené entonces de gozo al saber que sería tu testigo, y que podría hablarle al mundo de TÍ y de tu auténtica VERDAD, porque viéndote y conociéndote como yo lo hacía en aquel momento, comprobaba que no se hacía justicia contigo, y que muchos de tus hijos e hijas ignoraban tu Perfección y la de tu Obra, así como el profundo Amor que sientes por ellos...

En cuanto al trabajo de que me hablabas..., todavía recuerdo, cuando desconcertado te dije, “pero Señor, ¿qué puedo hacer yo solo ante la humanidad?, ¡la humanidad es muy grande, Señor...!”.

Tú sonreíste regocijado con mi respuesta y replicaste: “¡Yo te ayudaré...!”, a la vez que blandías suavemente tu mano derecha, en señal de apoyo...

Y mientras contemplaba admirado la blancura maravillosa de tu cuerpo de luz, oí de nuevo tu voz diciéndo, “Porqué ya irás encontrando hermanos y hermanas tuyos que Yo pondré en tu camino, ellos te creerán y te darán su ayuda..., y entre todos lo hareis”.

Entonces yo no comprendí enteramente lo que Tú querías decirme, porque faltaban las instrucciones que Tú te reservabas para darme más adelante, a la vez que me formabas según tu deseo.

Luego dijiste: “Porque dos años faltan”, y pensando que era un plazo para mí pregunté: “¿Quieres decir Señor, que voy a vivir dos años? ”, no era ése el sentido de tus palabras, pues continuaste; “pasado ese tiempo..., tengo previsto Yo, el final de la actual generación tal como la conoceis ahora”.

Tus palabras me sobrecogieron y te miré con ansiedad...

Extendiste tu mano derecha y de pronto sobre ella, apareció un astro hermoso y redondo que yo reconocí, “¡Es la Tierra!” -dije-, pero comprobé que la figura de la misma era luminosa y etérea, de textura similar a los luminosos cuerpos, que emplean los espíritus para manifestarse...
 
 




25. HABLANDO CON EL ESPÍRITU DE LA TIERRA

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR)

 

Comprendí entonces, que aquel astro luminoso era en realidad, la manifestación del espíritu de la Tierra.

Y en aquel momento, capté un intenso sentimiento de amor que procedente de él venía hasta mí y que hizo que nuestros espíritus se estrecharan en un inolvidable abrazo... ¡Un abrazo entre hermanos!.

Y su espíritu le habló al mío y al hacerlo, comprendí todo aquello que a lo largo de la experiencia, había ido yo viendo y conociendo sobre la terrible negligencia, que la sociedad humana ha cometido (y que en algunos aspectos es ya irreversible), al contaminar gravemente, tanto “psíquica” como “fisicamente”, al hermano que tan amorosamente nuestro Padre (Dios), le había confiado...

Porque no hay que olvidar, que aquel ser cuyo espíritu me hablaba, es decir, la Tierra... es un hijo más de Dios, y por lo tanto, ¡También nuestro propio hermano...!

Fué muy intenso el diálogo que nuestros espíritus mantuvieron, ante la tierna mirada de nuestro Padre (Dios); que por un lado se regocijaba al contemplarnos, pero que por otro, su Justicia escuchaba la angustia con la que la Tierra me decía: “¡Sufro mucho hermano, porque yo capto con detalle... el egoísmo y la crueldad con el que tantos y tantos hermanos mayores, (se refería a los seres humanos), tratan a sus hermanos pequeños (animales, vegetales, minerales, gases...)!, y aunque soy consciente de que estoy obligado, como entorno o medio ambiental que soy, a contribuir con mi sacrificio y mi renuncia, a la evolución de todos ellos, (se refería al deterioro natural y a la explotación ordenada de sus recursos), siento como se van agotando ya mis fuerzas...”, y prosiguió: “Por otra parte, con sus conductas desordenadas, esos hermanos han acrecentado todavía aún más, su presión sobre mí, (se refería, a la influencia negativa del manto de seres parásitos que los humanos hemos formado, y que lo cubre...), lo cual hace, que cada vez sea más duro mi camino...”, y exclamó: “¡Hermano, yo no puedo hablarles..., pero diles tú a todos, que como ser vivo que soy..., las erróneas conductas humanas mayoritarias, me están asfixiando!”, y una vez pronunciado ese angustioso llamamiento... aquel hermano guardó silencio...

Y Tú, ¡Padre mío!, que mientras hablaba aquel espíritu hermano, asentías suavemente con tu noble cabeza a sus palabras, anunciaste entonces: “Todos los que aquí vivís (se refería a los habitantes de la Tierra) lo experimentareis, todo cambiará, Yo tengo previsto que así sea”.

Tus palabras nos llenaron de alegría a los dos espíritus que allí estábamos, por la tanscendencia de la buena nueva que anunciabas. Pero luego, yo recordé las duras escenas que había contemplado y vivido en algunos momentos de la experiencia, y que sucedían en la Tierra... Y con ellas, se llenó de tristeza mi corazón...

Más Tú, ¡Padre mío!, al verme triste atajaste: “No te apenes hijo, Yo te aseguro que también tendrás momentos de gran alegría”, y al decir esto, me sonreíste... y el AMOR me embriagó, porque entonces ví, ¡Padre mío!, que Tú eras el AMOR... 

Y en ese momento conocí, cual fué, es, y será..., la verdad más grande que jamás pueda transmitirse: ¡Nuestro Padre Divino, es el AMOR!, y aunque Él sea también el Poder y la Justicia, que con la terrible fuerza de su pensamiento levanta o destruye universos enteros, todo enteramente en Él, está modulado por el AMOR..., porque no lo olvideis hermanos: ¡Dios es el AMOR, y el AMOR es el origen de todo cuanto existe...!.

Pero debo volver de nuevo a tu mensaje: “Aunque no quiero ocultarte Santiago, que también tendrás que soportar momentos amargos y de intenso sufrimiento” -me dijiste-, “Momentos duros, porque tu misión es dura”.

“Debes saber hijo Mío, que no te van a creer cuando cuentes todo esto..., y que la mayoría de tus hermanos no te van a reconocer, ni a saber quien eres tú, en realidad...”.

Y en ese instante, pasaron ante mí unas escenas que yo contemplé impresionado, escenas mías y de la incomprensión del mundo y sus efectos, que quedaron grabadas en mi espíritu, y a la vez borradas de mi memoria actual..., pero que yo decidí aceptar, por amor hacia Tí y a tu Magna Obra.

Acto seguido, una misteriosa fuerza me aproximó más a Tí, para darme la que ha sido y será, mi norma suprema de conducta: “Vas a volver de nuevo al mundo, pero escucha bien lo que voy a decirte”, y en ese instante tu voz se hizo más pétrea, más firme... “Te digan lo que te digan..., te encuentres con lo que te encuentres..., te suceda lo que te suceda, ¡no te dejes influir por nada ni por nadie!, pasa siempre por encima de todo y de todos, ¡porque allí me tendrás a Mí!”.

“Yo te enseñaré a pensar según sea mi deseo..., oiré por tus oídos y veré por tus ojos”, “¡Yo pondré mi palabra en tu boca, y tus hermanos y hermanas, me escucharán!”.

Entonces Tú te señalaste el pecho con la mano, en la actitud de aquel que brinda todo su apoyo... y proseguiste, “¡Confía solo en Mí, hijo mío...confía solo en Mí!, porque Yo te protegeré de todo...”. 

Y al pronunciar estas últimas palabras..., su voz resonó en todos los universos, formidable y potente como el trueno...

“¡¡ YO TE PROTEGERÉ DE TODO...!!”

Y aún todavía persistía el eco de ellas, cuando su imagen desapareció de mi vista y el silencio se hizo de nuevo en mi habitación.

Y yo, perplejo..., fuí tomando contacto de nuevo poco a poco, con nuestra realidad...
 
 




4. ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA

EXPERIENCIA ESPIRITUAL...


Y así acababa la que pasaría a ser, “la primera experiencia espiritual” y a la vez, la iniciación de mi actual existencia al mundo del espíritu...

También supondría, entre otras muchas cosas, una nueva vida para mí..., así como el hallazgo de la auténtica felicidad transcendente, que yo tanto anhelaba...

Pero esos logros y otros muchos más, no me han llegado por sí solos y a título de regalo..., sino que han exigido por mi parte una serie de esfuerzos y de sacrificios considerables..., moneda esa, que es necesaria pagar para conseguirlos, según lo disponen las auténticas leyes del espíritu.

Incluso estos sacrificios que comento y que ahora veo como necesarios..., también forman parte del fruto conseguido, ya que si retrocedo hacia el pasado me encuentro con que yo no estaba concienciado, ni sabía nada de todo eso..., y es que tras experimentar la primera experiencia espiritual y sin yo darme cuenta, estaba avanzando numerosos pasos en el camino del espiritu...

Pero antes de reseñarlos, pasaré a hacer ahora un corto inciso, para satisfacer la posible curiosidad que el lector o lectora pueda tener respecto a la duración de la experiencia en sí..., diciendo que la misma supuso para mí en aquellos universos; tanto por su intensidad, como por su duración, el equivalente a una vida entera de la Tierra, o quizás más aún..., pero todo esto sin embargo en este universo, y medido con el tiempo de la Tierra, ¡apenas duró diez minutos!, algo que visto desde nuestra perspectiva actual, no tiene explicación...

Y una vez hecho este inciso y siguiendo el hilo de la narración..., diré que tras recordar el contenido global de la experiencia, (puesto que algunos detalles me han ido viniendo posteriormente), y viendo la transcendencia de los temas de la misma..., pasé por una corta etapa (pero etapa al fín), en la que una especie de sentimiento o emoción interna me sobrevenía algunas veces, cuando pensaba en ella.

Era una emoción muy singular, ya que casi sin palabras, me sugería lo importante que yo era por haber tenido aquella experiencia... “Eres muy importante” -parecía hacerme sentir aquello...-, y hasta en ciertas ocasiones aún iba más lejos: “Eres más importante que los demás...”, ¡Fíjate en este detalle! (y me hacía recordar un determinado fragmento de la experiencia), ¡Fíjate en aquel otro detalle!, (y me hacía recordar otro fragmento de la misma...).

Y hubo algunos momentos en los que influido por ella y con mí “ego” humano engordado, llegué a pensar que yo era realmente importante, y que la experiencia había quedado supeditada a mi propia medida...

En esos momentos no me daba cuenta , de que la importancia en el espíritu hay que ganársela, demostrando nuestra valía al servicio de Dios y de su Creación... ¿Y qué servicio prestaba yo a Dios y a su Creación, siendo un cómodo militante de una religión organizada, llena de dogmas antinaturales?.

Pero tenía que pasar por ello, y pasé...

Hoy sé, que aquellos sentimientos internos eran en realidad inducciones emocionales, (puesto que yo experimentaba sentimientos que no eran míos), fruto del trabajo de los parásitos “psíquicos” que trataban de convertirme así, en una especie de engreído espiritual, cuya meta quedara solo en rememorar la experiencia una y otra vezpara mis adentros..., y en sentirme por ello, superior..., ¡en vez de divulgar la verdad..., y dedicarme a ayudar a los demás...!.

Pero no iba a resultar tal como ellos pensaban, porque poco más tarde y buscando personas con las que dialogar sobre estos temas, (aunque sin contar todavía yo el mío...), comencé a darme cuenta de que la mayor parte de ellas no creían en otras realidades, y las pocas que creían, tenían todavía algunas dudas al respecto, mientras que yo sin embargo, no tenía ya ninguna...

Aquello me ayudó a ver más claro..., porque entonces recordé que poco tiempo atrás, yo me encontraba exactamente igual que ellas..., lo que me hizo dar cuenta de que en este aspecto todos somos iguales, y que en mí caso concreto lo importante no era yo, ¡sino la información que poseía!.

Eso me hizo avanzar un paso (aunque de forma inconsciente), en mi progreso espiritual...

Algún tiempo más tarde, me dí cuenta también de que yo había pasado a creer a ultranza en las otras realidades al recibir esa información, o lo que es lo mismo, ¡gracias a la experiencia!, lo cual me llevó a deducir, que las experiencias espirituales (o paranormales) no eran un fín en sí mismas, sino solo un medio..., un valioso medio para abrir los ojos a las personas y despertarlas a la verdad de las otras realidades...

Con esa deducción (y sin darme yo cuenta tampoco), acababa de avanzar otro paso en el camino del espíritu...

Y ahora entendía, porque muchas personas en un cierto momento de su vida, víven un trance o experiencia espiritual, que aunque la mayoría de las veces es breve, constituye una clara llamada hacia las otras realidades..., aunque por tratarse (como digo) de detalles sutiles, pasen desapercibidos entre el ruido y el movimiento de esta realidad nuestra, y acaben siendo desestimados o tenidos por “casualidades”... ¡Cuántas ocasiones desperdiciadas por esa nefasta excusa!, ¡Ah, si al menos analizáramos por un momento ciertos detalles de nuestra vida cotidiana, que parecen insignificantes y casuales, pero que son en realidad..., grandes y certeras oportunidades!.

Y observar todo esto me hizo comprender, que no es lo más importante en las experiencias espirituales, la longitud o duración de las mismas, así como tampoco, su espectacularidad..., sino la oportunidad del momento en que suceden éstas, en relación a lo que nosotros estemos viviendo entonces..., ya que existen ciertos momentos críticos en nuestras vidas, en los que un simple detalle insignificante..., puede serlo “todo” para nosotros...

Y esto que pensaba, ya me estaba haciendo avanzar un paso más en la evolución espiritual...

Pero debo aclarar, que cuando yo razonaba esto último..., ya habían transcurrido algunos meses desde que tuvo lugar la primera experiencia espiritual, así como también debo decir, que los razonamientos que voy exponiendo se iban sucediendo repartidos en el tiempo, pero yo los voy resumiendo y expresando juntos..., para mejor comprensión del proceso general...

Y siguiendo el hilo de los acontecimientos y una vez comprendidas todas esas cosas que antes expresaba..., así como viendo el valor relativo y no absoluto, que tenían las experiencias espirituales, decidí dar también a la mía el valor que le correspondía, es decir, que opté por tenerla en cuenta... sin dejar de buscar y profundizar en la verdad, con mente abierta y a través de todos los canales a mi alcance..., evitando de esa forma, el peligro que siempre existe de quedar detenido en las experiencias espirituales, y no seguir avanzando posteriormente en el largo camino de evolución espiritual y de ayuda a los demás, que siempre queda por delante...

Haciéndolo así..., esa vez sí me acogí a los magistrales consejos que nos daba “Cristo”, el Hijo-Hija Divino, cuando hace dos mil años estuvo encarnado en la Tierra, y a los que yo me refería en el capítulo de “LOS ANTECEDENTES”, cuando comentando algunos de los muchos errores que yo había cometido, decía: “Porqué a pesar de ser católico; no pedí, no busqué, no llamé, (como decía Jesús), conocer la auténtica Verdad...etc.”, consejos cuyo texto completo está recogido en el Nuevo Testamento, (Evangelio de Mateo, capítulo 7, versículos 7 y 8 ), donde dice Jesús: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá...”, “porque todo aquel que pide, recibe, y el que busca, halla, y al que llama, se le abre...”

¡Pues bién...!, a pesar de que yo entonces todavía era católico, decidí no seguir aceptando por más tiempo como válidas las antinaturales y manipuladas respuestas, que la Iglesia Católica daba a mis inquietudes internas, y que no me coincidían en modo alguno, con lo que yo había vivido y escuchado en la experiencia espiritual...

Así que renovando todo aquello que yo había dicho a nuestro Padre Divino, poco tiempo antes de sobrevenirme la experiencia: ¡Pedí...!, ¡Busqué...!, ¡Llamé...!, con todas mis fuerzas, conocer (si esa era su voluntad), la auténtica Verdad..., no importándome lo dura que pudiera resultarme ésta, ni tampoco los sacrificios que yo tuviera que realizar para llegar a conocerla...

Y al mismo tiempo que hacía todo esto, yo renovaba una vez más toda mi confianza en Él y solamente en Él..., por la sencilla y maravillosa razón, de que Él era, y es... ¡la VERDAD misma!.

Y fué entonces, cuando comenzó para mí una significativa búsqueda de la verdad, guiado por nuestro Padre Divino... Búsqueda que ya me había anunciado Él con aquellas palabras: “Vas a volver de nuevo al mundo, pero escucha bién lo que voy a decirte”, “Te digan lo que te digan..., te encuentres con lo que te encuentres..., te suceda lo que te suceda, ¡no te dejes influir por nada ni por nadie!, pasa siempre por encima de todo y de todos, ¡porque allí me tendrás a Mí!”. “Yo te enseñaré a pensar según sea mi deseo..., oiré por tus oídos y veré por tus ojos”, “¡Yo pondré mi palabra en tu boca, y tus hermanos y hermanas me escucharán!”.

Y lo que estas palabras querían decir, era que Él se reservaba el derecho de formarme, tanto a nivel personal como a nivel intelectual, según fuera necesario para realizar sus planes a través de mi persona. Él me enseñaría a pensar -me decía-, según fuera su deseo..., es decir, mis pensamientos, mis reacciones, mi carácter, mi forma de ser en suma... serían modelados por Él, para que reaccionaran según su voluntad.

De esa forma y una vez preparado intelectualmente, ya estaría en condiciones de poder trabajar para Él... “Santiago, hijo mío, has sido escuchado y desde hoy..., estarás a mi servicio”, (me había dicho antes...).

En cuanto a mi formación intelectual, Él lo había dejado claro: “Oiré por tus oídos y veré por tus ojos...” -comentaba-, lo cual significa que Él me guiaría hacia la información adecuada en cada ocasión, siendo yo el que paso a paso tendría que analizarlo todo con mi mente y en completa libertad, lo cual supondría también caer en mis propios errores y tener después que rectificarlos..., pero esa era la única forma de adquirir con el tiempo, el preciado don del “discernimiento”, que solo se consigue con el trabajo y el sacrificio de uno mismo.

La forma de analizar la información, así como la de interpretarla, se llevaría a cabo según las normas del discernimiento espiritual y no según las normas morales y sociales de la Tierra, (que se hallan influídas por todo tipo de intereses y condicionamientos humanos), cosa que había quedado igualmente muy clara: “¡No te dejes influir por nada ni por nadie!, pasa siempre por encima de todo y de todos”, que Yo personalmente desde tu interior, te haré ver lo que es correcto y también aquello otro que ya está viciado y es incorrecto..., -quería decir-, pero a tí te corresponderá siempre tomar la decisión final de aceptar lo correcto o pasar por encima de lo incorrecto..., decisión que si ha sido justa, (usando el análisis y el discernimiento apropiados), Yo apoyaré con toda mi Potestad, contra todo y contra todos..., (o lo que es lo mismo), “¡porque allí me tendrás a Mí!”.

Y con respecto a lo que ya está hecho, aquello que estoy haciendo (incluído este escrito), y lo que pueda hacer en el futuro, (siempre que no me aparte del camino correcto), ya lo dejó también muy claro nuestro Padre Divino: “¡Yo pondré mi palabra en tu boca, y tus hermanos y hermanas me escucharán!”. Así, que todo lo que yo administro (procurando hacerlo con todo mi amor y dedicación...), es Su Palabra y no la mía..., es Su Verdad y no la mía..., porque soy plenamente consciente de que todo aquello que conozco y razono, Él y solo Él, me lo dá..., puesto que yo por mí mismo, ¡no soy ni tengo nada...!.

Y todos estos puntos que acabo de exponer, y que constituyen una singular modalidad de “simbiosis” entre: La Energía, la Inteligencia, la Luz, la Justicia, el Amor, la Voluntad del Padre Divino y ... mi pobre e insignificante persona, comenzaron poco a poco a dar sus frutos, siendo el primero de los mismos, aquel preciado don del cual he hablado antes o “discernimiento”. Ya que cuando a base de trabajo, tanto espiritual como intelectual, y sacrificando muchas cosas de mí mismo o personales, logré asimilar mi carácter y puntos de vista a los planes que nuestro Padre (Dios) tenía proyectados para mi humilde persona..., aprendí a saber aplicar las normas del discernimiento espiritual, a toda la ingente cantidad de información, que de la mano de Aquel que me honra siendo mi Guía y Maestro, me iba llegando...

Libros especializados modernos y antiguos, revistas de todo tipo, programas de televisión y radio, audición de conferencias diversas, contactos personales, consulta de bibliotecas, reflexiones conscientes (que no meditaciones), observación del maravilloso trabajo que nuestra Madre Divina realiza con todos sus hijos y cuyo colectivo denominamos Naturaleza..., y silencio, mucho silencio y quietud interna (que no meditación -repito-), para escuchar en mi interior al corazón de nuestro Padre (Dios) y de nuestra Madre (Dios)..., fueron algunas de las actividades que yo llevé a cabo en aquella etapa y que junto a otras más complejas..., vengo realizando desde entonces en mi vida cotidiana...

Como resultado de aquella intensa etapa, y hecha una primera selección entre los apuntes que yo suelo tomar de mis actividades, surgiría un primer borrador que junto con otras ampliaciones posteriores y con el paso del tiempo, llegaría a ser la base de mi primer escrito; un pequeño y modesto librito al que yo llamaría, “El Libro de la Verdad”.

Pero antes de que este escrito se hiciera realidad; todavía me aguardaban algunas sorpresas..., la mayor de las cuales sería sin duda alguna, ¡una nueva experiencia espiritual!, vivencia a la que yo denomino ahora: “La segunda experiencia espiritual”.

Esta segunda experiencia, que de momento no voy a relatar, ya que trataré de darla a conocer más adelante, incluída en su propio contexto... me sobrevino en unos momentos bastante críticos para mí, ya que mi situación como militante católico que yo era entonces,se encontraba al borde de la ruptura definitiva con la Iglesia Católica, a la cual yo había pertenecido durante toda mi vida.

Comprendo ahora perfectamente, la reticencia y desconfianza que muestra la mayoría de las personas que pertenecen a las religiones organizadas, cuando escuchan algo o alguien que no está de acuerdo con los principios de las religiones que profesan, y más todavía, cuando en su país (como es el caso de España), dicha religión está institucionalizada o ha sido durante muchos siglos declarada “oficial”. Y digo que comprendo a dichas personas..., porque yo también he sido uno de ellas hasta hace muy pocos años, y sé hasta que punto están obnubiladas y sugestionadas por los principios de las mismas...

Ya he ido hablando al explicar la experiencia, de los problemas que yo iba teniendo continuamente, debido a la gran influencia o sugestión que yo llevaba grabada en mi mente y que definía más atrás como: “La deficiente instrucción religiosa que yo había recibido de la Iglesia Católica”, (apartado “CARA A CARA CON LA MUERTE”, del presente escrito), así como de los problemas derivados de las políticas que emplean dichas religiones, tratando de asustar con juicios terribles, infiernos eternos, separaciones de Dios también eternas, etc., o en el caso de algunas religiones orientales, con reencarnaciones posteriores de personas en cerdos, ratas, o vegetales... ¡que tanto les dá...!, al que no cree lo que ellos desean o plantea preguntas a los que controlan dichas religiones, que les parecen provocadoras o peligrosas, para el status económico y de poder, de las mismas...

Y es que yo he tenido la suerte de ser un testigo de excepción de todos estos problemas, tanto allí en el otro lado..., como ya expliqué en detalle al contar la primera experiencia espiritual, como aquí en éste..., en el espacio de tiempo que media “ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA EXPERIENCIA...”, que es precisamente el enunciado del presente capítulo...

Miedo, un terrible miedo tuve allí en el otro lado..., y miedo, aunque no tan terrible (porque acabé superándolo), tuve aquí también..., ya que, ¡por dos veces entré y salí de la Iglesia Católica!.

La primera vez que salí de ella fué al comprobar, por medio de datos históricos contrastados, aquellas informaciones que incluí más tarde sobre este tema, en mi primer escrito o “El Libro de la Verdad”, y que algunos años después han sido corroboradas por varios libros de historiadores y periodistas de renombre, los cuales dicen ahora, lo mismo que yo dije hace ya varios años...

Informaciones aquellas, que me hicieron sentir vergüenza de haber pertenecido a dicha Iglesia en el momento de descubrirlas, y que cuentan además con el agravante de haber sido yo guiado por nuestro Padre Divino para investigarlas..., ¡sin comentarios!.

No obstante todo esto, y una vez fuera de la Iglesia..., tuve miedo de haber dado aquel paso, que contrastaba con la enorme corriente intelectual que contaba con una tradición de dos mil años atrás, y retrocedí momentaneamente por cobardía, a sentarme otra vez en los bancos de las iglesias, y así sentirme de nuevo “arropado” por la presencia de las demás personas..., puesto que no me atrevía a nadar yo solo, contracorriente...

Pero algo había cambiado en mi interior y ya nada era igual; porque entonces comprobé que yo estaba en los templos sin estar..., y rezaba sin rezar..., es decir, mi cuerpo entraba en ellos pero mi espíritu permanecía fuera..., y mi boca musitaba oraciones, pero mi sentimiento no las seguía...

Y es que en realidad, mi espíritu echaba de menos la situación anterior, porque veía, que el ritual y el formulismo que llevan implícito las religiones, no podía sustituir en modo alguno, a la naturalidad y a la sencillez del trato directo con Dios..., por lo que tuve que rendirme a la evidencia, y reconocer que las religiones ya estaban desfasadas para mí.

Y por segunda vez salí de la Iglesia Católica, superando mis miedos y mis cobardias, ¡pero esa vez definitivamente...!.

Y a partir de aquel momento, ya no he vuelto a pertenecer a ninguna religión, aunque reconozco que las religiones organizadas tienen sus motivos de existir y cumplen su cometido..., pero en lo que a mí respecta, al igual que los que se sientan capaces como yo de nadar contracorriente, prefiriendo asirse directamente a la mano del Creador para que Él mismo nos enseñe a ser libres... ¡ya no las necesitamos!.

Aunque es preciso decir aquí..., que la que yo llamo “la segunda experiencia espiritual” (la cual me sobrevino precisamente por entonces), tuvo mucho que ver con esta decisión..., ya que aparte de las valiosísimas informaciones que dicha experiencia me aportó, también me trajo con ella, toda la fuerza espiritual que yo necesitaba en aquellos momentos críticos, para tomar varias decisiones importantes...

Una de ellas, fué la mencionada ruptura definitiva con la Iglesia Católica y por extensión..., con todas las demás religiones organizadas que poseen una estructura económica y de poder.

Otra decisión importante que también tuve que tomar entonces, fué averiguar el destino que yo debía de dar a las experiencias espirituales, ya que una vez vividas las dos y viendo el enorme caudal de información que las mismas contenían, hube de preguntarme que debía hacer yo con todo aquello..., ya que como he dicho antes, todavía no contaba a nadie lo que me había sucedido...

Tan solo a nivel privado había contado algo..., incluyendo a mi familia paterna y a la mía propia, así como también había consultado a varias personas aparentemente especializadas en estos temas y que por tradición, (yo entonces era uno más en seguir la tradición...), piensa la gente que han de saber del espíritu y que pueden ayudarnos a resolver dudas o problemas: Sacerdotes católicos y protestantes, monjes de monasterios, parapsicólogos, videntes y un psiquiatra.

A todos ellos pregunté, aunque solo al principio y nada más ocurrirme la primera experiencia, ya que, ¡porque no decirlo!, yo tenía mis dudas... puesto que todavía desconocía muchos detalles de la experiencia y además, no sabía nada de este tema...

Repasando ahora brevemente el resultado de aquellas consultas, diré que los sacerdotes católicos, salvo muy raras excepciones, siempre cargaron las tintas con el demonio, puesto que según casi todos, era el demonio el que estaba detrás de la experiencia, y yo debía olvidarla. ¡No digamos ya nada de los pastores protestantes!, porque todos ellos sin excepción, no querían ni oir hablar de esto, ya que casi pensaban que yo era el demonio...

Los monjes (en general) fueron más diplomáticos, y en los monasterios abundaron los consejos de que olvidara todo esto, para “no tener que sufrir mucho...”. 

Los parapsicólogos fueron otra cosa, pero por desgracia, siempre encarada hacia el escepticismo y dando explicaciones técnicas para la experiencia, (por no decirme claramente que yo mismo me la había producido), ya que salvo pocas excepciones, no creían en el espíritu, por lo que casi siempre seguían la más pura línea científico-materialista. De los sacerdotes católicos que son a la vez parapsicólogos y que existen varios en nuestro país, más vale no hablar, porque... ¿cómo se puede creer en el espíritu, al cual dedican toda su vida a través del sacerdocio..., y al mismo tiempo dar una explicación científico-materialista a las experiencias espirituales?.

Los videntes y mediums sí creían en el espíritu, y a través de todos (salvo algún raro caso), siempre obtuve mucha ayuda moral, tanto de ellos como de los hermanos que a su través se manifestaban, es decir, los que residen en otras realidades; los cuales, me confirmaron la veracidad de mí experiencia, e incluso, hubo quien fué testigo de mi paso por allí...

Yo no obstante, siempre fuí muy precavido y procuré en esos casos, ser lo más objetivo posible y no dejarme llevar de la excesiva credulidad, sino más bién dejar que los acontecimientos siguieran su propio curso, y que el paso del tiempo confirmara o desestimara cada cosa.

Sí me gustaría sin embargo dar desde aquí las gracias, tanto a los hermanos videntes como a los hermanos mediums, y también a todos aquellos hermanos que desde su propia realidad, me dieron en aquellos momentos tan críticos para mí, su apoyo y su comprensión..., ¡gracias a todos, hermanos...!, ¡y gracias también a nuestro Padre Divino, por permitir que tuvieran lugar esos encuentros!.

Y como último resultado de aquellas consultas y de forma breve, diré que a pesar de ser un científico, el psiquiatra al que fuí entonces, también resultó ser un gran profesional, ya que después de escuchar la experiencia y analizar mi personalidad, (con unos “tests” impresionantemente largos por cierto...), me dijo que existía más de un noventa y cinco por ciento de probabilidades, de que la experiencia fuera auténtica. No tuvo reparo en reconocer sin embargo, que la ciencia “oficial” está todavía muy verde en este tipo de fenómenos, y que quizás en el futuro, pueda dar algo más de ayuda a los casos similares al mío...

Esta postura le honró sobremanera..., y como científico y persona dejó con ella constancia de su sinceridad, sensatez y gran humildad..., ¡ojalá fueran así algún día, todos nuestros científicos!.

Y en cuanto a mi personalidad, y valoradas todas las exhaustivas pruebas a las que me sometió, (y que por cierto me mostró con sus gráficos correspondientes), éste fué su diagnóstico (y es textual): “Tal como se puede apreciar en estos gráficos..., puedo asegurarle que su salud mental es excelente..., ¡está usted mejor que yo mismo..., señor Santiago!.

Y vistos los resultados de mis consultas, y volviendo de nuevo a la decisión de que hablaba al principio..., ¿qué debía hacer yo con aquellas experiencias y con la enorme cantidad de información, que a través de ellas, estaba descubriendo?.

Dos posibles caminos se abrían ante mí, en aquellos momentos: El más sencillo de ellos consistía en guardar para mí, tanto las experiencias como toda aquella abundante información..., con lo que yo tenía asegurado el conocimiento profundo del tema espiritual y las directrices a seguir en mi actual vida, incluyendo la posibilidad de poder diseñar yo mismo mi futuro, en función de las reglas y leyes universales que rigen en todos los universos a la vez, y que yo conocía.

Asimismo conocía también, por haberlo experimentado yo mismo, el secreto que se oculta tras la muerte y el modo correcto de enfocar tanto ese momento mismo, como lo que sigue a continuación..., todo ello sumamente crítico y vital...

Pero sobre todo, yo había tenido el inconmensurable honor de conocer a Dios en sus principales manifestaciones, y eso por sí mismo, ya suponía el mayor tesoro al que todos nosotros podemos aspirar...

Todo parecía pues muy alagüeño y favorable para mí..., ya que no exigía realizar ninguna maniobra expuesta ni trabajosa por mí parte. Solo había que seguir viviendo igual que hasta entonces, y ya estaba...

Y si he de ser sincero, a punto estuve de hacerlo de ese modo, pero... hubo un detalle que al yo recordarlo, hizo que las cosas cambiaran...

Yo recordaba con emoción, aquella expresión tan amorosa del Padre (Dios) cuando me hablaba de sus hijos..., y el enorme anhelo con el que deseaba tenerlos a todos (incluyendo a los que ahora se alejan de Él y le insultan con su ingratitud), de nuevo a su lado...

También recordaba, la ignorancia que sobre su auténtica Personalidad y Sentimientos, existe hoy en la Tierra..., provocada por la manipulación egoísta y malintencionada de algunos de sus hijos...

Y al recordar todo aquello, algunas consideraciones en forma de pregunta, vinieron entonces a mi mente y a mi corazón... ¿Quién transmitirá a esos hijos, el altruísta y maravilloso amor que siente su Padre Divino por ellos, si yo no lo hago...?, ¿Cómo podré pagar lo que con tanta largueza y desprendimiento se me ha dado, si ahora yo me desentiendo de todo...?, ¿Acaso con mi sola y propia satisfacción, puedo yo suplir la ignorancia que sobre el auténtico y Divino “Ser” de Dios, existe actualmente en la Tierra?.

Y sín pensarlo más, desestimé definitivamente el camino que era sin embargo, el más fácil para mí, y elegí el otro camino que entonces se me ofrecía, aún a sabiendas de que me resultaría más difícil de seguir...
 
 




1. LA PUBLICACIÓN DE LAS EXPERIENCIAS ESPIRITUALES


El camino que yo había elegido, consistía en compartir con todo el mundo y con todos los medios a mi alcance, tanto las experiencias espirituales, como la extensa información de que disponía yo entonces...

Yo le hablaría a mis hermanos y hermanas de la Tierra, de la grandiosa Perfección y Belleza que posee su Padre Divino..., así como también, de la auténtica verdad de su “Ser” y la de su Magna Obra de Creación...

Y fué entonces, cuando sin saber lo que tendría que hacer, ni como lo haría..., me lancé hacia adelante con toda la fuerza de mi voluntad, al estilo de cierto dicho de la sabiduría popular (que por cierto encierra una gran verdad), que afirma... “dice Dios: Ponte en movimiento, y Yo te ayudaré...”.

Y yo me puse en movimiento... Y como resultado de mi decidida voluntad por la acción, una idea comenzó a tomar cuerpo en mi mente poco a poco..., ¿y si yo hiciera un escrito resumiendo lo que he vivido en las experiencias, y lo intentara publicar en alguna revista, para darlo a conocer?, y viendo que se trataba de una buena idea, comencé a trabajar en ello.

Así nacía el primer escrito que yo realizaba sobre este tema y también el primero de mi vida..., ya que yo no había escrito nunca nada, exceptuando las típicas redacciones que nos mandaban en el colegio de pequeños, como “deberes” para hacer en casa...

Y al comenzar a escribirlo, es cuando pude comprobar la mayor dificultad del nuevo camino elegido, en comparación con el anterior, ya que la composición del escrito se me hacía muy difícil, debido a que cada palabra, cada frase, tenía que escribirla una y otra vez, buscando que al leerla yo después, resonara en mi interior con una cierta armonía o musicalidad imposible de definir con palabras..., pero que sabía necesaria para el escrito...

Esa pasaría a ser mi propia y característica forma de redactar o componer, y todos mis escritos están realizados así, es decir, con un tipo de redacción controlada con la mente pero sobre todo, ¡con el corazón!, porque todo lo que escribo, pretendo hacerlo útil para mayor gloria y conocimiento de la Verdad de nuestro Padre (Dios).

Al principio y durante un tiempo, consideré esta forma mía de redactar como un gran problema, por lo lenta y trabajosa que resultaba..., pero más adelante y al conocer otras formas de redacción que se emplean en este tipo de escritos..., ya no la cambio por ninguna otra...

No la cambio a pesar de lo sencilla y fácil que sé que les resulta, por la que emplean ciertos escritores cada día más numerosos, que valiéndose de la habilidad espiritual que poseen, escriben y componen de forma automática, fenómeno que en parapsicología se conoce con el nombre de “psicografía”. Y no la cambio, porque los que realmente componen los libros no son esos escritores, sino ciertos hermanos de otras realidades, que valiéndose de la mente y de la mano de ellos..., escriben a su través.

No tengo nada que objetar en cuanto a esto..., sobre todo si esos “transmisores psicográficos” (que es lo que son en realidad), están de acuerdo en que otros hermanos los empleen para transmitir sus propias ideas.

Yo conozco personalmente a varios de estos escritores y a otros solo a través de sus escritos, pero analizado el contenido y el fondo de sus libros, es decir, de los escritos caligrafiados por ellos, pero pensados y compuestos por hermanos de las otras realidades..., no he visto, (salvo muy pocas excepciones), intenciones claras, y sí en cambio, muchas fuentes de grave confusión...

Por otra parte, la rapidez con la que la “psicografía” o escritura automática, permite escribir un libro entero, puede ser la explicación de los numerosos libros que muchos escritores famosos ( o menos famosos), editan actualmente..., aunque también puede deberse, al afán de ciertos editores y escritores, por aprovechar las favorables espectativas que hoy día despiertan todos estos temas en el mercado del libro..., en cuyo caso, las cosas del espíritu ya se habrían convertido en un puro y simple negocio...

Pero debo seguir de nuevo con la redacción de aquel primer escrito, diciendo que a pesar de todas las dificultades que explicaba y tras emplear con constancia mi trabajoso estilo, pude por fín acabarlo...

Y a continuación, y siguiendo con mi decidida voluntad por la acción, me dirigí entonces a las principales revistas especializadas que había en aquel momento en nuestro país, para tratar de publicar mi escrito.

Al estar todas ellas especializadas en los temas del espíritu y parapsicológicos, me pareció que eran las publicaciones más indicadas para el tema de mis experiencias espirituales, y a decir verdad, yo confiaba en ellas, pensando que serían las elegidas desde “arriba”, para publicarlas.

Tras contactar con todas ellas y darles la necesaria documentación, además de concertar varias entrevistas en directo o personales, para explicarles en vivo mi caso, realizando los correspondientes viajes y desplazamientos..., quedé a la espera de ser avisado de un momento a otro por ellas, para realizar los reportajes definitivos.

Y hecho todo lo posible, aquel asunto quedó ya en las manos de Dios...

Pero después de las mil y una excusas, cuando yo preguntaba por aquel asunto..., ni el aviso llegó..., ni el reportaje definitivo se realizó en ninguna de ellas...

Y a punto estuvo aquello de traumatizarme, porque mientras tanto yo las leía, y constataba como ellas publicaban sin embargo, reportajes intranscendentes y de mucha menor entidad de la que el mío tenía (modestia aparte), y yo acabé por no entender nada de lo que allí estaba pasando...

Profundamente apenado por aquellos fracasos y casi al borde del desánimo, puestoque los meses pasaban rápidamente con todas aquellas gestiones fallidas..., alguien me nombró cierto día, otras revistas que también se publicaban en nuestro país, aunque éstas, ya no estaban especializadas en los temas del espíritu y similares.

Haciendo acopio de moral fuí sin embargo a ellas, a repetir lo mismo que había hecho con las otras, es decir, volví a entregar documentación, realizar entrevistas, dar números de teléfono, etc., etc., pero pensando ya casi hundido del todo..., que si las otras revistas que eran las especializadas en el espíritu, no habían publicado mi escrito..., estas otras que se dedicaban a temas populares e incluso algo mundanos, aún tenían menos probabilidades de publicarlo...

Y una vez hecho todo cuanto podía hacerse, aquel asunto quedó de nuevo en las manos de Dios...

Y esta vez sí llegó el aviso de una de aquellas revistas..., y el reportaje definitivo se realizó por fín...

Tan solo unas semanas más tarde, aquel reportaje en forma de entrevista y que incluía mi escrito casi íntegro, era por fín publicado.

Quise conocer entonces más cosas sobre aquella revista, y me enteré asombrado de que la misma era, ¡la de mayor tirada (mayor número de ejemplares), de todas las revistas que se editaban en aquel tiempo en nuestro país...!, ¡y entonces lo entendí todo!, porque aquel asunto de la publicación del escrito y las circunstancias que lo habían rodeado, encerraba en sí mismo importantes lecciones para mí...

Tengo claro por ejemplo, que nuestro Padre (Dios) concedió primero la oportunidad correspondiente a las revistas del espíritu, para publicar su reportaje..., como también tengo claro que dichas revistas, por los motivos que fuera, se lo rechazaron.

Luego les dió también la oportunidad que les correspondía a las otras revistas, las mundanas, que sin embargo se lo aceptaron y le dieron además, un tratamiento honroso.

Ante los hechos consumados, o sea las obras, que es lo que realmente vale, yo estoy obligado a sacar mi propia lección de todo aquello...

Y mis conclusiones no pueden ser otras..., más que pensar que la mayoría de las veces que surge un compromiso o algo crítico, que exige de la colaboración de aquellos en quienes más confiamos, (porque además parecen ser los más preparados para ayudarnos...), ¡terminan fallándonos incomprensiblemente...!, y al final, hemos de solicitar la ayuda de aquellos otros; que estando menos preparados que los anteriores, paradójicamente terminan por solucionarnos el problema mejor que los primeros...

Y esto exactamente, es lo que pasó con el asunto de la publicación de aquel escrito.

Aquellos en quienes nuestro Padre (Dios) tenía puesta su confianza, por ser los que dicen defender las otras realidades y el mundo del espíritu, etc., etc., le fallaron y no quisieron publicar el reportaje que hablaba de Él y de sus manifestaciones..., y sin embargo, los que estaban menos preparados para valorar el alcance o fondo auténtico de aquel testimonio, ya que no es ésa su especialidad, ni tampoco pretenden ir de defensores de los temas espirituales, etc., etc., como los otros..., no solo se lo editaron, sino que además de tratarlo con rigor y seriedad (cosa muy difícil de encontrar hoy en día), le dedicaron varias páginas enteras de su revista.

No quiero por eso dejar pasar ahora la ocasión, para dar desde aquí las gracias a la única revista de nuestro país, que tuvo el detalle de publicar desinteresadamente, el testimonio que hablaba de nuestro Padre (Dios)...

¡Gracias pues en su Divino nombre, y en el de éste su humilde servidor!.
 
 




2. ¡ LA GRAN RESPUESTA !

 

Y siguiendo con el tema he de decir, que al publicarse aquel reportaje, un mecanismo invisible pero muy eficiente, se puso en marcha... ¡Porque la respuesta de los lectores, tanto habituales como ocasionales de la revista, fué desbordante!.

Cientos de llamadas telefónicas de todo el país, interesándose por mi testimonio y los detalles del mismo, se recibieron entonces..., llamadas personales de las que yo tomaba cumplida nota, y dejaba a la espera de darles la máxima información, lo antes posible...

Al mismo tiempo, numerosas emisoras de radio llamaron pidiendo datos y detalles del tema, y muchas de ellas me solicitaron que hablara en directo en sus programas (como así lo hice), o que grabara entrevistas en diferido y que ellos las emitirían más adelante (como así hice también)...

A su vez, todas las cadenas de televisión públicas y privadas me llamaron para que interviniera en sus programas en directo, o grabara otras intervenciones en diferido (al igual que las emisiones de radio), que ellos emitirían a otras horas diferentes. Incluso hubo algunas televisiones privadas y locales (puesto que entonces comenzaban a establecerse), que también pidieron mi intervención en sus programas...

Debo de aclarar no obstante, que yo de todo eso nunca recibí compensación económica alguna, puesto que si gratis lo había recibido, gratis también debía darlo yo..., así es que mientras permanecí en mi ocupación profesional (de la que ya hablé en el apartado de “LOS ANTECEDENTES”), yo costeé todos los gastos y desplazamientos, que por cierto fueron muchos, siempre de mi propio bolsillo..., con la sola excepción de algunas cadenas televisivas que me costearon el viaje y el alojamiento, puesto que solían llamarme en el último momento y con el tiempo justo, y en esos casos, ya lo tienen ellas todo tramitado de antemano...

Por aquel entonces también, me vino la idea de tratar de organizar, con la ayuda de algunas personas de mi confianza que residían en ciudades o pueblos de nuestro país, unas charlas-coloquio o conferencias gratuitas, para que todas las personas que lo desearan pudieran escuchar las experiencias y posteriormente, pudieran comentar o preguntar sobre los diferentes aspectos de las mismas.

También esto salió bién, y aquellos ciclos de conferencias fueron muy interesantes para todos, (incluso para mí, que con aquello aprendí mucho), siendo además muchas de ellas multitudinarias, gracias a la propaganda distribuida por esas personas amigas que yo comentaba antes, y a las que desde aquí, les doy las gracias por todo aquello que hicieron, no para mí, sino para nuestro Padre (Dios), que era por Quien se organizaba todo, y que algún día sabrá compensarles...

Recordando todo lo que sucedió en aquella época, me doy cuenta también ahora, del magnífico trabajo realizado por una serie de hermanos de otras realidades que nos ayudan desde donde están, y que formando una enorme organización o estructura, en cuya cumbre suprema se halla nuestro Padre Divino, hicieron posibles todas aquellas increíbles y complejas combinaciones, con las personas que ellos guiaban y que estaban a su cargo aquí en la Tierra..., para que se apercibieran del testimonio que de nuestro Padre (Dios), se estaba dando en aquel momento...

Ellos fueron, los que interesaron a muchos para que leyeran la revista donde se publicaba mi escrito, y los que a su vez más tarde, les guiaron para ponerse en contacto conmigo, (sé de testimonios de esto que digo, verdaderamente portentosos...).

Ellos fueron también, los que movieron los hilos para que los encargados de programación, los reporteros, o los mismos locutores o presentadores de radio y televisión, supieran del reportaje de la revista y se pusieran más tarde en contacto conmigo, para llevarme a sus programas.

Y ellos fueron asimismo, los que hicieron escuchar comentarios, leer la propaganda, guiar los pasos, etc., etc., (y por último procurar que acudieran a mis conferencias), a todas aquellas personas, que por ley divina y por su propio progreso espiritual, les correspondía escuchar el testimonio que en ellas se daba...

Y como quiera que nuestro Padre Divino me hace sentir y ser consciente de que todo eso fué así..., yo a mi vez, y aprovechando la entrañable ocasión que se me concede..., les doy las gracias desde estas humildes páginas, a todos y cada uno de aquellos hermanos, por su inestimable y amorosa labor en favor de nuestro Padre (Dios), ¡gracias a todos en su Divino nombre, y en el de éste su humilde servidor!.
 
 




3. LA EDICIÓN DE “EL LIBRO DE LA VERDAD I”


Pero debo seguir con el tema diciendo, que al mismo tiempo que se estaban celebrando las conferencias, seguía recibiendo yo llamadas de personas, interesándose por las experiencias y pidiendo a ser posible, más información sobre ese tema. Tanta era la demanda de información y tan heterogéneos los lugares desde donde la solicitaban, y que yo nunca podría visitar, que cierto día, me vino una idea... ¿Y si revisara el primer borrador que confeccioné con las primeras anotaciones y le añadiera la información que tengo ahora, hasta completar un librito...?, la idea me pareció muy buena, ya que si a todos los hermanos que me habían pedido información les mandaba ese librito, ya tendría las nociones indispensables para seguir el camino espiritual...

Además yo veía que no tenía medios económicos para poder visitarlos a todos..., así que ese librito era la mejor solución que yo podía adoptar.

Y así nació, “El Libro de la Verdad I”, un pequeño y humilde escrito que nadie me quiso editar, tanto por las cosas valientes que decía, como por su tema considerado por los editores como “poco comercial”..., porque no contenía folklore del espíritu, ni morbosidades a la usanza del momento, sino que desmitificaba muchas cosas hasta entonces intocables en nuestra sociedad y que además, hablaba de Dios..., pero no de un Dios de altar de iglesia con velas, imágenes y biblias, sino de un Dios real, de aquí y de ahora..., así como de sus auténticas leyes y filosofía. Y eso ni era negocio, ni se podía publicar...

Pero entonces yo, con la colaboración de ciertos hermanos que el Padre Divino puso en mi camino, y contando con el apoyo y trabajo de los mismos, logré sacar adelante mi proyecto. Fué un proyecto muy humilde, porque por aquel entonces ya había perdido, materialmente hablando, todo cuánto tenía (la familia propia y el trabajo), y no podía permitirme lo que para nuestro Padre (Dios) yo hubiera deseado..., pero me queda el consuelo de saber, que si aquel librito por fuera era pobre, por dentro sin embargo era rico, porque contaba con la voluntad de Dios.

Así es que, por lo dicho, solo pude hacer una pequeña edición. Y contando con los libros que dí gratis entre los asistentes a mis conferencias, más los que envié (también gratis) a las personas que me habían solicitado más información, agoté todos los ejemplares de la edición particular (sin editorial), que yo mismo había encargado imprimir.

Más adelante, un buen hermano espiritual al cual aprecio mucho... me ayudó a montar una composición literal del libro, de la que vengo haciendo fotocopias y enviándolas gratis, a todos aquellos que me lo solicitan...

Con el envío de “El Libro de la Verdad I” a todas aquellas personas que deseaban más información, terminó una etapa que había tenido un carácter eminentemente público, para dar paso a partir de entonces, a otra nueva etapa con un marcado carácter privado...
 
 




4. LOS GRUPOS DE TRABAJO ESPIRITUAL


Y esto sería así, porque muchos de los hermanos que habían recibido el libro, una vez leído éste, siguieron interesados en profundizar más en los temas del mismo...

Y como quiera que esos hermanos, a menudo pertenecían a grupos privados o asistían a reuniones igualmente privadas, donde se debatían los temas espirituales; muchas veces fuí invitado a visitarlos y a partícipar yo también, en dichas reuniones.

Desde entonces, ya no he dejado de asistir a esa clase de encuentros, en los que he conseguido conocer todo tipo de actividades y disciplinas espirituales, realizadas a todos los niveles, y con todo tipo de variantes...

Ésta ha sido la escuela, donde nuestro Padre (Dios) me ha forjado y entrenado mayormente, ¡el contacto directo con sus hijos!, consiguiendo que yo conozca ahora con eso (y lo digo con toda humildad), el verdadero estado actual del panorama espiritual, en casi todas sus vertientes...

Al yo poder comparar entre las actividades de los unos y los otros, me ha permitido además constatar, los aciertos y los errores que se están produciendo con respecto a nuestro Padre (Dios), y a las leyes espirituales (sus Leyes), que Él mismo me enseña...

Por otro lado, el haber podido estar en contacto continuo y directo con todos esos hermanos, me ha proporcionado los más felices y gratificantes momentos de toda mi vida..., (exceptuando el contacto directo con nuestro Padre [Dios], por supuesto...), ya que he llegado a conocer hermanos y hermanas realmente maravillosos en todos los sentidos, y he comprendido con ello, que a esto se refería nuestro Padre Divino, cuando me dijo al verme triste: “No te apenes hijo, yo te aseguro que también tendrás momentos de gran alegría”, cosa esa, que se ha cumplido sobradamente..., al conocerlos a ellos... 

Solo han habido algunos casos contados de grupos y de hermanos individuales, con los que las cosas no han podido ser, como todos hubiéramos deseado que fueran..., pero los incluyo sin ningún problema entre los anteriores, y considero, que todos hemos hecho lo que teníamos que hacer, en su momento... Creo respecto a esos pocos (y en esto me incluyo yo también), que nuestro Padre (Dios), que es amor y benevolencia infinitos..., sabrá disculparnos a todos de nuestras respectivas imperfecciones...

Y ahora yo querría aprovechar esta ocasión, para agradecer desde aquí con el corazón, tanto a los primeros como a los segundos, todo lo que están haciendo en favor del espíritu, es decir, por nuestro Padre (Dios), que todo se lo merece..., y también, agradecer lo que han hecho y están haciendo por este humilde servidor y enviado suyo..., (ya que no hay que olvidar que Él me envió a ellos...), “Porque ya irás encontrando hermanos y hermanas tuyos que Yo pondré en tu camino, ellos te creerán y te darán su ayuda...” (me dijo el Padre), ...y aunque tal como Él me advirtió, no lo he tenido nada fácil... “Aunque no quiero ocultarte Santiago, que también tendrás que soportar momentos amargos y de intenso sufrimiento”, “momentos duros, porque tu misión es dura”, ... yo acepté ese trabajo por amor hacia Él..., y hacia todos sus hijos...

Yo por mi parte y mientras contacto con los grupos, procuro participarles todas las informaciones que con respecto a nuestro Padre (Dios) y a sus etapas de Creación, me son solicitadas por ellos..., como parte del testimonio que nuestro Padre deseaba que yo diera...

Y si alguno de esos grupos está interesado además, en conocer mi opinión sobre las actividades espirituales que desarrollan y así me lo manifestan sus componentes..., yo, con la ayuda y el apoyo de nuestro Padre, así lo hago..., basándome en las normas del discernimiento espiritual, así como en una visión comparada de los comportamientos y enfoques de otros grupos de similares características a las de ellos, separando siempre de forma escrupulosa, las cosas de los grupos entre sí, al igual que la de las personas, puesto que para mí, cada uno de ellos debe de ser tratado individualmente en el espíritu.
 
 




5. LOS GRUPOS DE ESTUDIO . . .


Y siguiendo de nuevo con los acontecimientos, debo decir, que algo más tarde y como resultado de sumar los contactos interesados en recibir más información, provinentes de todos estos grupos que yo iba conociendo..., con los contactos surgidos a raíz de la celebración de las conferencias públicas..., y de añadirle a todo eso, las numerosas llamadas telefónicas y recados diversos, que provenían de mi campaña en los medios de comunicación..., llegó a reunirse un numeroso contingente de hermanos, todos ellos deseosos de conocer más cosas sobre la verdad del libro...

Y cumpliendo la voluntad de nuestro Padre (Dios), que así me lo dió a entender entonces, y para satisfacer los deseos de todos ellos, me dispuse a formar una serie de grupos de estudio privados, esto es, a puerta cerrada, con objeto de poder impartir unas ideas de la verdad y del discernimiento, que nuestro Padre nos haría llegar, y que no estarían influídas ni viciadas por partidismos ni intereses humanos...

Y sería con la formación de aquellos grupos de estudio, como daría comienzo una nueva fase de aquella etapa privada, en la que cada hermano interesado, tuvo una nueva oportunidad de profundizar todavía más..., en el conocimiento de la verdad.

Y durante el tiempo que duró la misma, yo seguí escrupulosamente las instrucciones que nuestro Padre (Dios), me fué transmitiendo a través de mi interior, y por medio del discernimiento que yo había adquirido...

Primero me hizo componer unas informaciones de la verdad, pero no desde nuestro punto de vista humano y de la Tierra, sino desde una perspectiva universal y como resultado de aplicar las normas del discernimiento espiritual.

Luego me hizo saber, que como era Su Voluntad que durante los trabajos de estudio, cada hijo suyo recibiera la información que en justicia mereciera..., sería la postura que libremente tomara cada uno de ellos ante las informaciones que Él nos proporcionaba, lo que decidiría la continuidad o no, de ese hijo, en los grupos de estudio. Él me lo haría ver en cada caso, cuando la postura de alguno no fuera la adecuada y me indicaría lo que yo debería hacer..., ya que en el caso de que ese hijo o hija no rectificara, yo debería de comunicarle en su nombre, la interrupción del estudio y la salida del grupo...

Después de aquello y antes de comenzar las reuniones con los grupos, nuestro Padre me indicó que lo primero de todo, yo debía dejar muy claro entre todos los hermanos integrantes de los mismos, las motivaciones del estudio de aquellas informaciones que allí se iban a proporcionar, así como los objetivos finales a conseguir con las mismas..., para que cada hermano pudiera decidir libremente, si participaba o no en aquellos trabajos..., cosa que así hice...

Y una vez que todos los hermanos de todos los grupos hubieron decidido..., dieron comienzo las reuniones...

Y estas fueron las fases en las que se dividió el estudio, y los resultados (aproximados) que en las mismas se obtuvieron entonces, expresados en tantos por ciento, sobre el total de hermanos convocados: 

· En la primera fase y como comienzo del estudio, se comunicaba a los hermanos de cada grupo la información que nuestro Padre (Dios) nos había proporcionado, y que a partir de entonces, sería nuestro patrón o referencia...

Un noventa por ciento ( 90 % ) de los hermanos convocados..., pasó esta fase...

· En la segunda fase del estudio, cada hermano de cada grupo tenía que familiarizarse intelectualmente con dicha información, hasta conseguir retener de memoria, los principales puntos de la misma.

Un cuarenta por ciento ( 40 % ) de los hermanos convocados..., pasó esta fase...

· En la tercera fase del estudio, cada hermano tenía que analizar de forma individual, los puntos de vista y hábitos personales viciados que tenia que cambiar, para adaptarlos a los puntos de vista y hábitos aconsejables, contenidos en la información de referencia.

Un diez por ciento ( 10 % ) de los hermanos ..., pasó esta fase...

· En la cuarta fase del estudio, cada uno de los hermanos de cada grupo, tenía que cambiar en la práctica y con hechos, sus puntos de vista y hábitos viciados, hasta llegar a asumir completamente los puntos de vista y hábitos aconsejables, contenidos en el patrón o referencia que nos había proporcionado nuestro Padre (Dios).

Solo un dos por ciento ( 2 % ) de los hermanos convocados..., pasó esta fase...

Y a la vista de todo esto, y teniendo en cuenta que todos los hermanos participantes provenían ya de una selección, en la que nadie se hallaba “retenido” por ninguna religión organizada, y que muchos de ellos habían tomado parte además en cursillos, encuentros, congresos, etc., etc., relacionados con el tema espiritual, los resultados obtenidos me parecen decepcionantes..., y ponen de manifiesto una vez más, lo poco responsables que somos todos nosotros, a la hora de demostrar con hechos nuestras ideas...

Y si el sistema o tratamiento de valoración que empleó nuestro Padre en los grupos, le pareció demasiado severo a alguno de los hermanos..., se me autoriza a recordarle desde aqui, que los grupos pertenecían a nuestro Padre (Dios), y que Él los organizó y reglamentó siguiendo el imperativo de sus leyes..., así como también, que muy claro se dijo antes de comenzar las reuniones, que la práctica sobre todo y no las palabras sería nuestro objetivo..., como aún recordarán los asistentes a las mismas...

Y es que el “discernimiento”, que era uno de los logros que se perseguía en aquellos grupos de estudio, solo se consigue con el trabajo y el sacrificio de uno mismo (como ya dije más atrás en el escrito), es decir, con hechos y no sólo con palabras y buenas intenciones, que de eso por desgracia, ya está el panorama espiritual bastante lleno...

Pero siguiendo con el tema y analizando lo ocurrido entonces, ¿Qué causaspudieron producir aquellos resultados?. Puedo adelantar desde aquí, que la causa principal fué la falta de confianza en nuestro Padre (Dios), porque conociéndole como Él mismo se nos dió a conocer en todas aquellas informaciones, y conociendo también como actúa y que sus designios se llevan a cabo siempre según lo marcan sus leyes..., no hubiera tenido que mostrarse la posición de reticencia que se mostró, cuando a través de mi insignificante persona, Él nos pidió a todos que hiciéramos aquel esfuerzo colectivo...

Otra causa importante, fué la fuerte presión psicológica que cada uno de los componentes de los grupos tuvo que soportar por parte del lado oscuro, durante aquella prueba, a través de múltiples conductos: Amistades, familia, consejos sobre sectas, et., etc., para hacerles desistir, sospechar, desconfiar, etc., cosa de la que ya se advirtió en las reuniones como muy probable, dada nuestra posición de avanzadilla en el tema...

No obstante todo esto, aquel trabajo se llevó a cabo de manera satisfactoria, y cada uno de los hermanos que participaban en los grupos de estudio, consiguió las partes de verdad y de discernimiento que le correspondían, sin haber tenido más límite, que aquel que cada cual con su postura personal y su predisposición, quiso poner...

Y si he de ser sincero, tengo que reconocer ahora que aquellos encuentros fueron para mí algo muy especial..., al poder estar en contacto directo y privado con todos aquellos hermanos del espíritu e hijos amados de nuestro Padre..., ya que no hay que olvidar que aquellos grupos, sus grupos..., estaban formados por una selección de hijos suyos, en quienes Él había puesto toda su confianza, y de los que esperaba un cambio claro y definido a favor de su Verdad sin viciar ni contaminar, la cual les había hecho llegar en el momento oportuno y a través de mi humilde persona... pero no se supo ver aquella oportunidad que con tanto amor se nos brindaba, y todos fallamos...

Pero la vida sigue adelante..., y pasado ya todo aquello, solo me queda recordar ahora lo que hubo de batallar en aquella etapa con todo tipo de contingencias e imprevistos, para lograr reunir a tantos y tan heterogéneos hermanos..., y que sin la ayuda de los contactos de confianza o cabezas de grupo de cada lugar, hubiera sido prácticamente imposible... ¡gracias a todos, por lo que hicisteis por nuestro Padre (Dios) y por los compañeros de grupo!.

Y para hacer justicia, es imperativo que ahora también, y desde aquí, dé las gracias a la persona que en aquella época se hizo insustituible en el trabajo realizado, ya que sin ella, muchas veces no se habrían podido llevar a cabo trabajos de servicio espiritual, muy importantes... Por indicación de nuestro Padre (Dios), (el Cual, la puso a ella también en esta misión), esa persona logró además a base de esfuerzo y trabajo (como disponen las auténticas leyes espirituales), capacitarse hasta el extremo de poder sustituirme en algunas ocasiones, para atender a los grupos de estudio, con las instrucciones necesarias de mi parte, y con la ayuda y bendición de nuestro Padre... ¡gracias desde aquí te doy, por tu eficiente y abnegado trabajo de entonces y de siempre..., al servicio de esta causa!, ¡nuestro Padre (Dios) sabrá valorar todo lo que a lo largo de los años has hecho y puedas hacer por Él.., porque no en balde también fuiste entre todos los hermanos, la que con más aprovechamiento y entrega, pasaste las cuatro fases de estudio!.

Y también desde aquí, querría agradecer ahora a los hermanos de las otras realidades que con su intenso y constante trabajo, hicieron posible todas aquellas combinaciones de contactos, citas y esperas, con los hermanos de los grupos que ellos guiaban..., y que a pesar de su complejidad supieron desarrollar siempre con gran eficiencia... ¡gracias a todos ellos en el Divino nombre de nuestro Padre (Dios), al que tanto amamos y respetamos todos nosotros..., y gracias también en el de éste su humilde servidor !.

Por otras etapas he pasado después de “LOS GRUPOS DE ESTUDIO...”, pero que no incluiré aquí..., ya que solo deben figurar en este escrito, aquellas informaciones que sirvan para mejor comprender el testimonio que tengo para dar..., así como aquellas otras, que de algún modo puedan ayudar a resolver los graves problemas que la sociedad humana actual tiene planteados..., y para los que se me encargó también, prestar ayuda...

Y en esa línea..., paso ahora a exponer el resultado de algunas de las investigaciones que con la protección y el asesoramiento de nuestro Padre (Dios), he logrado llevar a cabo en todo este tiempo..., y cuyos pormenores voy a ir exponiendo a través de lo que sigue... 
 
 




5. LA SEGUNDA EXPERIENCIA ESPIRITUAL
 
 

1. LA PERSONALIDAD DE DIOS


Es voluntad expresa de Dios, que llegado al grado de evolución espiritual necesario, cada uno de sus hijos le conozca de forma veraz e inequívoca..., puesto que Él es su verdadero y auténtico Padre..., además de su Creador.

Conociéndole a Él, cada hijo suyo estará conociendo además, su propio pasado, presente, y futuro..., ya que todo cuanto existe en el Cosmos entero o Creación, surgió de Él en el pasado, depende de Él en el presente, y a Él habrá de regresar en el futuro... 

No obstante, y mientras se recorre el camino que conduce al grado de evolución espiritual antes mencionado, también Dios se dá a conocer..., pero en la proporción adecuada a cada tiempo y circunstancia, así como en la profundidad requerida en cada ocasión..., siendo la mayoría de las veces las religiones organizadas, quienes se encargan de llevar a cabo dicha labor... Pero por desgracia, y favorecido por la influencia de los grupos de presión económicos y de poder humanos, dichas religiones van poco a poco degradando y manipulando en su propio beneficio, los auténticos Principios Divinos que dieron lugar a las mismas..., acabando por servir con el tiempo a todo tipo de intereses... ¡menos a los de Dios...!.

Es por esa causa, que Dios se reserva el derecho de emplear los medios que su Voluntad estima oportunos en cada momento, para hacer llegar las informaciones a sus hijos, de forma directa y sin más intermediarios que los indispensables...

Este caso mío es uno de ellos..., ya que solo mi pobre e insignificante persona, es la que actuando de intermediaria fué elegida por Dios para hacer llegar su Verdad hasta las humildes páginas, que el lector o lectora tiene ahora ante sus ojos... Y aunque la Verdad que se me ha encargado transmitir con transparencia, es en gran parte revelada, (puesto que nada podemos tener los seres humanos, si Dios nuestro Creador no nos lo dá...), fué sin embargo recibida directamente de Él y en su misma presencia..., habiendo sido cumplimentada más adelante en detalle, bajo su directa supervisión y a través del discernimiento espiritual, que Él mismo me ha ayudado también a conseguir...

Y de todo cuanto he recibido y lo que más me honra (con diferencia), es haberle podido contemplar y tratar a Él mismo..., cuando fuí transportado fuera de la Creación y conducido a sus moradas..., circunstancia esa, que me capacita para describir su Personalidad con fundamento, y en la que se basan los datos que doy a continuación...
 
 




2. EL PADRE-MADRE (DIOS) EL ABSOLUTO


Debo decir para comenzar, que tratar de describir a Dios aún siquiera de forma superficial, es para nosotros imposible..., ya que la complejidad de su “Real Ser” es inalcanzable, incluso para las mentes más poderosas y avanzadas que puedan existir... Solo en los casos en que Él lo desea, es posible el acercamiento a su realidad, pero solo de modo relativo..., puesto que la pequeñez de nuestra mente, nos impide captarla en toda su grandeza...

Y hecha esta necesaria aclaración, diré que la Personalidad de Dios puede parecer en principio algo compleja..., y eso debido sobre todo, a la constitución múltiple que posee la Misma... Pero si se analizan con lógica las características de las Entidades que la componen, así como las funciones que realiza cada una de Ellas; encontraremos que en realidad es bastante comprensible y fácil de asimilar..., aunque siempre contemplada en sencillez y de forma relativa...

Y pasando ya a analizarla para tal fín, y contando con el permiso de su Divina Voluntad..., puedo revelar que existe en la Personalidad de Dios una Entidad principal, a la que en mi escrito anterior o “El Libro de la Verdad” yo denominaba como el “Real Ser” de Dios..., y del que hacía la siguiente descripción: “Hay un lugar fuera de todo lugar, un espacio sin espacio, una morada incognoscible y profunda, pero más luminosa que la misma luz, más espaciosa que la mente creada, donde tiene su propio lugar el Padre Creador. Allí reside su “Real Ser”, desde allí observa a su Creación , y desde allí se manifiesta a través de ella; es decir, a través nuestro...”.

Y lo que entonces yo denominaba como el “Real Ser” de Dios, y más tarde he pasado a denominar como el ABSOLUTO..., (ya que considero que este último nombre es más apropiado para definirla...),constituye la Entidad más elevada de la Personalidad de Dios, y la más difícil de captar para nuestro limitado intelecto..., ya que como muy bien decía yo en aquella descripción..., la Misma se halla situada ya, en “un lugar fuera de todo lugar...”, es decir, aparte de toda substancia o constitución a la que pueda considerársele lugar..., o lo que es lo mismo, fuera ya de la Creación material o Cosmos..., (entendiéndose por “Cosmos”, el conjunto de los universos materiales).

Decía yo también en aquella definición, que la Divina Entidad de el ABSOLUTO se halla situada en “un espacio sin espacio...”, y eso es consecuencia directa del punto anterior..., porque si donde Ella se encuentra ya no existe la materia, tampoco cuerpos ni volúmenes..., y por lo tanto, tampoco (entre ellos) espacio alguno...

“Una morada incognoscible y profunda...” (seguía yo diciendo...), es decir, solo conocida por el ABSOLUTO y accesible solo para Él..., así como para aquellos a los que Él desee revelársela...

“Más luminosa que la misma luz...” (significaba para mí...), que todo cuanto le rodea se ilumina y enriquece con la infinita luz espiritual que Él emite..., ya que su Divino Ser constituye la esencia misma de la luz..., una realidad que ahora nosotros no podemos ni siquiera imaginar, a causa de nuestra limitada comprensión...

“Más espaciosa que la mente creada...”, porque yo mismo pude experimentar, (sobrepasada ya totalmente mi capacidad de asombro...), la inmensidad e infinitud de las moradas de nuestro Padre-Madre..., ya que una vez fuera de los universos materiales..., ví y sentí, que expandiéndose en todas direcciones y sín límite alguno que pudiera comprender mi pobre mente..., se extendía llenándolo todo , la presencia infinita de nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO...

“Desde allí observa a su Creación, y desde allí se manifiesta a través de ella; es decir, a través nuestro...”. Todo lo contiene dentro de Sí, el ABSOLUTO..., y desde esa posición de completo dominio, todo lo puede observar y conocer..., ¡absolutamente todo!, porque al mismo tiempo que observa a su Creación desde fuera..., también la observa desde dentro..., ya que por medio de otras Entidades de su Personalidad de las que luego hablaré..., constituye cada una de las cosas creadas, y escucha así desde nuestro interior..., cada uno de nuestros pensamientos, actos, y circunstancias..., tal como decía yo también, en aquella descripción de “El Libro de la Verdad”: “...y aunque Él es inmutable; goza, sufre, vive, nace, llora con nosotros..., y con tal realismo participa, que es...¡como si fuera nosotros mismos...!”.

Pero..., todas esas características suyas que estoy enumerando, son solo simples pinceladas para ser facilmente comprendidas por nuestra sencilla mentalidad..., porque no debemos olvidar que como dije antes: “el ABSOLUTO constituye la Entidad más elevada de la Personalidad de Dios, y la más difícil de captar para nuestro limitado intelecto...”, ya que en su Omnipotente y Omnisciente mente están contenidas todas las posibilidades, tanto realizadas como por realizar..., incluyendo las más complejas y abstractas...

Sirva como ejemplo saber... que incluso esta Creación de la que todos nosotros formamos parte, y que parece estar transcurriendo ahora mismo; ¡solo es debido al retraso que introduce el tiempo, en el proceso...!, puesto que en su Poderosísima Mente, todo ha transcurrido..., es decir, esta Creación ya comenzó, transcurrió, y acabó, para Él...

El ABSOLUTO pues..., lo sabe todo, lo puede todo, lo controla todo, del modo más absoluto... De ahí el sentido del nombre que yo le doy, y que por propio derecho, solo a Él corresponde...

Pero la prerrogativa más importante de el ABSOLUTO sin duda alguna, es ser: La Fuente de toda VIDA..., ya que esa es la principal función que ejerce dentro de la Personalidad de Dios, y el excepcional atributo que le proporciona la supremacía indiscutible, sobre las demás Entidades que la integran... Quiero significar con esto, que cuando la Personalidad de Dios se manifiesta como una sola Entidado o el ABSOLUTO..., Éste actúa siempre como Mente directora, sobre el resto de Entidades que la componen... Y que cuando la Personalidad de Dios se manifiesta como tres Entidades o la Trinidad Divina..., cada una de las Entidades que la componen, está obligada a compartir su manifestación con el ABSOLUTO...

Así pues..., cuando la Personalidad de Dios se manifiesta como una sola Entidad o el ABSOLUTO..., se muestra como Fuente absoluta de VIDA y por lo mismo, con Poder total..., es decir, con posibilidades ilimitadas... siendo el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios), solo algunas de ellas... Esa es por tanto, su manifestación total... 

Pero cuando se manifiesta como la Trinidad Divina o Tres Entidades, y dado que Éstas son solo algunas, de las ilimitadas posibilidades de el ABSOLUTO..., entonces la Personalidad de Dios se muestra como Fuente relativa de VIDA y por lo tanto, solo con Poder parcial..., es decir, con posibilidades limitadas... Esa es por tanto, su manifestación parcial...
 
 




3. LA TRINIDAD DIVINA

(EL PADRE [DIOS], LA MADRE [DIOS], Y EL HIJO-HIJA [DIOS])

 

Y hecha esta necesaria aclaración..., pasaré ya a hablar de las Entidades que componen la manifestación de Dios como Tres o de la Trinidad Divina..., y que son: El Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios).

El Padre (Dios), es el primero de los Tres que la componen en cuanto a rango e importancia se refiere, ya que a su través, el ABSOLUTO transfiere la VIDA o Principio fundamental a la Creación que nosotros conocemos... aunque solo en la proporción necesaria para llevar a cabo la misma..., y no con las posibilidades ilimitadas que el ABSOLUTO posee en su manifestación total...

El Padre (Dios) es pues..., el Espíritu a cuyo través se transfiere la VIDA o Principio fundamental..., a la Creación.

En cuanto al temperamento se refiere..., a su través el ABSOLUTO transfiere a la Creación la Espiritualidad..., o característica primordial de lo masculino... 

La Madre (Dios), es la segunda de los Tres componentes de la Trinidad Divina en cuanto a rango e importancia, ya que a su través el ABSOLUTO transfiere las formas de VIDA, a la Creación que nosotros conocemos, aunque como ya he aclarado anteriormente..., solo en la proporción que precisa la misma..., y no con las posibilidades ilimitadas que el ABSOLUTO posee en su manifestación total...

La Madre (Dios) es pues..., el Espíritu a cuyo través se transfieren las formas de VIDA..., a la Creación.

En cuanto al temperamento se refiere..., a su través el ABSOLUTO transfiere a la Creación la Materialidad..., o característica primordial de lo femenino...

El Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, es el tercero-a de los Tres componentes de la Trinidad Divina, también en cuanto a rango e importancia se refiere... ya que a su través el ABSOLUTO transfiere la Personalidad de las formas de VIDA, a la Creación que nosotros conocemos, aunque como ya vengo diciendo..., solo en la proporción que precisa la misma..., y no con las posibilidades ilimitadas que el ABSOLUTO posee en su manifestación total...

El Hijo-Hija (Dios) y también “Cristo”, es pues..., el Espíritu a cuyo través se transfiere la Personalidad de las formas de VIDA..., a la Creación.

En cuanto al temperamento se refiere, y cuando en Él-Ella la proporción de la Espiritualidad es superior a la de la Materialidad..., el ABSOLUTO transfiere a su través a la Creación, la característica primordial del Género Masculino... Y cuando en Él-Ella la proporción de la Materialidad es superior a la de la Espiritualidad..., el ABSOLUTO transfiere a su través a la Creación, la característica primordial del Género Femenino...

Y esas son precisamente..., las proporciones que entre la Espiritualidad y la Materialidad, deseaba nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO para todos nosotros..., ya que de ese modo, nuestros espíritus pasan a ser andróginos, (que contienen las dos características primordiales [Espiritualidad y Materialidad] en ellos...), y así se hacen semejantes al Suyo..., que también es andrógino...

De esa forma, su Androginidad ha quedado recogida en todo cuanto existe, sea pequeño o grande, complejo o simple..., en esta inmensa Creación de la que todos nosotros formamos parte...

Pero todo esto que llevo dicho hasta aquí y que veo ahora tan claro... esperando a mi vez que le sirva de ayuda al lector o lectora, para mejorar en algo sus conceptos respecto a la Personalidad de Dios, es decir, de nuestro Padre-Madre..., hubo un tiempo en que todavía no lo comprendía con claridad, por estar empezando en este tema...y hallarme en plena búsqueda de conocimientos básicos, con objeto de asimilar los necesarios para mí, aún a riesgo de caer en errores, e incluso en fuertes dudas..., como sucedió en la ocasión, a la que ahora voy a referirme...

Dicha ocasión tuvo lugar cuando dedicándome a examinar, guiado y asesorado por nuestro Padre-Madre (Dios), una serie de informaciones escritas..., (incluyendo entre ellas, algunos libros de esos que se encuentran en las librerias especializadas en estos temas...), fuí inducido por lo que leía, hacia el error y la duda..., ya que una de aquellas veces que había leído algunos de los libros que yo llamo “trucados”, (que tienen buenos comienzos y nombran al amor..., pero que llevan la manipulación espiritual en medio y al final, mezclada con el texto...), topé de frente con un tema, que parece ser el favorito de la inmensa mayoría de ellos, esto es, la degradación espiritual de Jesús de Nazaret..., con objeto de querer convertirlo en un simple maestro espiritual como tantos otros..., a base de alabar por un lado sus enseñanzas...., pero de negarle por el otro, ser el Espíritu de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios)...

Y fué tal la confusión que dichas lecturas me produjeron, que aún habiendo pasado por la primera experiencia espiritual, la cual no dejaba ninguna duda al respecto..., caí sin embargo en tal desconcierto, que estuve al borde mismo del desánimo... 

Pero al sentir que me había perdido, levanté entonces mi corazón hacia nuestro Padre-Madre (Dios)..., y con todas mis fuerzas, le rogué me diera una vez más su Luz..., ¡porque ya no estaba seguro de la Identidad Divina de Jesús...!, y eso no era todo..., porque si Jesús de Nazaret no era el Espíritu de “Cristo”, es decir, el Hijo-Hija (Dios)..., ¡al faltar el Hijo Divino, la Trinidad de Dios, tampoco era posible...!, (en eso precisamente, consiste la maniobra oculta que esos libros “trucados” tienen como objetivo: Anular la Divinidad de Jesús... y de esa forma, suprimir también la Trinidad Divina de la Personalidad de Dios...).

Pero la Providencia Divina no descansa a la hora de hacer justicia..., y mis ruegos fueron por fín escuchados..., ya que solo unos días más tarde de haberle pedido su ayuda y cuando me encontraba descansando en mi cuarto..., justo un año después de la primera experiencia espiritual, y marcando el calendario el día 14 de Junio de 1.990, me llegó por fín la respuesta, pero de un modo que yo nunca habría imaginado, porque aquella respuesta fué en realidad... ¡la segunda experiencia espiritual...!.

Y una vez expuesto todo lo anterior..., puedo pasar a narrar aquí, (por estar dentro de este mismo contexto), la ocasión en que las Entidades que componen la Personalidad de Dios se me manifestaron Juntas..., para facilitar mi comprensión de la Identidad de cada una de Ellas, así como también, para mostrarme la relación que entre Ellas existe..., ocasión que yo recuerdo desde entonces con el nombre de: “La segunda experiencia espiritual”.

Y entrando ya en el tema de la misma y para comenzar, diré que: Esa mañana, -pues era temprano-, me había despertado súbitamente..., y permanecía desvelado pensando un sin fín de cosas con los ojos abiertos como platos, y contemplando como amanecía poco a poco...

Recordaba en ese momento las lecturas e indagaciones relativas a la Personalidad de Jesús de Nazaret, (que ya he comentado antes...), y me preguntaba una y otra vez, el porqué de la insistencia de tantos libros sobre ese tema..., así como también, que podía haber de verdad en las teorías de los detractores de su Divinidad...

Me interpelaba a mí mismo, sobre cuál sería la realidad de su verdadero Espíritu, dudando; si sería el Espíritu de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios), (el cual forma parte de la Trinidad Divina), o solo sería el espíritu de un hijo evolutivo, (como el que tenemos todos nosotros, y como aseguran esos libros...).

Y eran ese tipo de razonamientos los que pasaban por mi mente en aquel momento, cuando de pronto..., comencé a notar una sensación mezcla de paz y alegría que resultó serme familiar, por haberla experimentado ya antes en mi primera experiencia... Y fué entonces cuando sin saber como... introvertí la mirada hacia mi interior, y allí, dentro de mi pecho y a la altura del corazón..., pude ver unas imágenes sorprendentes...

Sobre un fondo de nubes iluminadas por una ténue luz amarilla, veía yo en el centro un Majestuoso Ser con forma humana, el Cual se hallaba sentado sobre un gran trono. Este Ser que reconcí, a pesar de manifestarse de diferente modo que en otras ocasiones, era el Padre (Dios). Se presentaba con figura de hombre y aparentando tener unos cuarenta años de edad..., a pesar de lo cual, tenía el cabello muy blanco y la barba también, siendo ésta bifurcada en dos, algo más abajo del mentón...

Iba vestido con una túnica y sobre ésta un gran manto..., ambos en tejido de oro finísimo...

El rostro y las manos eran cegadoramente blancos..., pero sobre todo el rostro, que era semejante al fuego y de un color blanquísimo e inmaculado..., y que al verlo, me hizo sentir vergüenza por la bajeza de mi ser, ante aquella pureza infinita..., haciendo que todo yo me inclinara ante Él, y me cubriera el rostro con las manos...

Más entonces, sentí que el Padre (Dios) enviaba con dulzura su amor sobre mí..., y que al mismo tiempo, expresaba su deseo de que yo siguiera en su Presencia y me descubriera el rostro..., cosa que yo hice poco a poco, con profundo respeto...

Observé entonces, que el trono donde se sentaba, era todo él como tallado en cristal de diamante, y que al atravesarlo la luz, emitía intensas ráfagas de colores...

Dos singulares seres, colocados uno a cada lado, sostenían el trono... Tenían el cabello de color ceniza y en forma de melena corta, y vestían unas singulares túnicas de tejidos plateados y dorados... Humillando sus miradas, guardaban una actitud sumamente respetuosa..., pues mientras flexionaban una rodilla, sostenian el trono con las manos por encima de sus cabezas... 

Todo aquel grupo, se hallaba situado dentro de un marco de luz con forma triangular..., que emitía continuamente potentísimos destellos de energía en todas direcciones...

Me quedé observando con admiración aquel bellísimo triángulo luminoso, y supe entonces que el mismo..., simbolizaba la Trinidad Divina...

Pero al mirar al centro del mismo y ver la imagen del Padre (Dios)... me dí cuenta entonces de que Éste desaparecía..., y que en su lugar, percibía yo algo mucho mayor..., algo que me absorbía y que emanaba una impresionante sensación de Grandeza y de Poder, imposible de definir con palabras..., ya que notaba -sin verlo-, como yo me encontraba en un espacio infinito y sín límite alguno..., en el que había una ingente cantidad de seres de todo tipo y categoría..., los cuales y a pesar de su cuasi-infinito número, permanecían postrados en un silencio total y absoluto, en señal de respeto y acatamiento ante Alguien al que yo no veía, pero que sí intuía..., y sabía que me encontraba ante su Grandiosa, Profunda, y Enigmática Presencia... La Magna Presencia, -según supe entonces-, de nuestro Creador y Dios Supremo, el ABSOLUTO. Máxima Entidad de la Personalidad de Dios, y Fuente inagotable de toda VIDA...

Y en aquel instante, y de pronto..., ¡desapareció toda aquella anonadante Grandeza...!, y volví a ver de nuevo la realidad de aquel triángulo luminoso, y la Majestuosa figura del Padre (Dios) en su centro... escoltado como antes, por aquellos dos seres angelicales que sostenían su maravilloso trono...

¡Por fín lo comprendía todo...!, existía un nivel de manifestación, situado jerarquicamente por encima del Padre (Dios)..., y ocupado por otra Entidad distinta y netamente superior...

Esa Entidad Suprema de la Personalidad de Dios, -a la que yo llamaba en “El Libro de la Verdad I”, el “Real Ser” de Dios...-, era en realidad, el Mismo que me había hecho conducir a su Presencia en la primera experiencia espiritual...( “LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES” y “LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE [DIOS] ” ), y con el que yo había dialogado, aunque sin llegar a verlo personalizado... Y más tarde, en esa misma experiencia espiritual, pero esa vez viéndolo ya, con forma humana...( “LA MANIFESTACIÓN PERSONALIZADA DE EL PADRE [DIOS]”), con el que yo había dialogado también, pero sin llegar a reconocer entonces todavía, la Suprema posición que ocupaba en la Personalidad de Dios...

¡Pero ahora estaba muy claro...!, el Orígen, el Príncipio, la Fuente de toda VIDA, era el ABSOLUTO... Y tal como yo decía al principio en este apartado: “Todo cuanto existe en el Cosmos entero o Creación, surgió de Él en el pasado, depende de Él en el presente, y a Él habrá de regresar en el futuro...”.

El ABSOLUTO era pues..., la manifestación fundamental y más importante de la Personalidad de Dios...

Luego, y para llevar a cabo la Creación que nosotros conocemos, el ABSOLUTO hizo surgir de Sí Mismo a la Trinidad Divina..., la Cual le seguía en importancia...

Y dentro de Ella, el ABSOLUTO se concretaba y manifestaba en primer término en otra Entidad: El Padre (Dios)..., que era a su vez, el primero en importancia de los Tres componentes de la Trinidad Divina...

Pero debo seguir de nuevo con la narración de la experiencia..., ya que fijando aún más mi atención sobre aquel triángulo luminoso, ví cerca de él a dos nuevas Entidades...

La primera de Ellas, que se encontraba situada a la derecha del triángulo luminoso y que atrajo mi atención primero, ya que su figura sobresalía al estar de pié..., era la de un hombre alto y de complexión atlética, con el cabello largo y ondulado peinado hacia atrás, y con barba corta, bifurcada suavemente en dos en el mentón..., siendo ésta y el cabello de color castaño rojizo...

Su mirada, muy difícil de explicar..., presentaba dos aspectos diferentes y totalmente contrapuestos: Por un lado era intensamente penetrante y poderosa, hasta tal punto, que te hacía someter ante ella, aunque de forma natural y sin crispación, (¡clara expresión aquella..., de su lado masculino...!), mientras que por otro lado, salía de sus ojos una ternura y comprensión que te conmovía y llegaba a lo más hondo..., ¡porque tal era su dulzura...!, (peculiar característica..., de su lado femenino...).

Pero siguiendo con la descripción..., diré que el color de su piel, era el moreno típico de la raza árabe o medio-oriental...

También diré, que dicho Ser, vestía... ¡una extraordinaria túnica aterciopelada, de color morado...!, y digo extraordinaria..., porque a título de adorno llevaba sembradas por toda ella, ¡estrellas auténticas del firmamento!, es decir, estrellas naturales de las que podemos contemplar en las noches claras de la Tierra..., pero mucho mayores y de múltiples colores, que emitían intensos y cegadores rayos de luz, al mirarlas...

La otra Entidad que yo ví también allí, era algo más desconcertante para mí entonces..., ya que estaba constituida por un haz o rayo de luz bellísimo..., que saliendo del pecho de el Padre (Dios), llegaba hasta mí.... Dicha luz presentaba un color azul plateado atomizado todo él, con minúsculas partículas de todos los colores imaginables..., incluyendo algunos desconocidos aquí..., y que presentaban asímismo, todo tipo de formas y disposiciones, muchas de las cuales eran también aquí, totalmente desconocidas..., (símbolo todo ello..., de la diversidad y riqueza de las formas de VIDA que a través de la Madre [Dios], se transfieren a la Creación...).

Porque esta Entidad que acababa de ver..., era en realidad, la Madre (Dios), que es la segunda en importancia de los Tres componentes de la Trinidad Divina..., y también la segunda Entidad en la que el ABSOLUTO se concreta y manifiesta, para realizar la Creación...

En cuanto a la otra Entidad anterior..., se trataba de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, que es el tercero en importancia de los Tres componentes de la Trinidad Divina..., y la tercera Entidad en la que el ABSOLUTO se concreta y manifiesta para realizar la Creación...

Y fué entonces cuando... ¡me ví también a mí mismo ante Ellos...!, de espaldas y arrodillado..., vistiendo una túnica de color blanco y de tejido luminoso...

Recuerdo que entonces, y una vez ya reconocido nuestro Amado Padre-Madre el ABSOLUTO..., y aquellos tres Seres tan entrañables para mí; el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios)..., y considerándolos a todos Ellos como mi propia y auténtica familia..., ¡comencé a contarles con toda naturalidad, las inquietudes de mi vida cotidiana de la Tierra...!, y una vez que Ellos me hubieron escuchado y hecho también sus comentarios, con igual sencillez..., me felicitaron por mi reacción y comportamiento ante la primera experiencia espiritual..., haciéndome saber que estaban muy satisfechos de mí. Me dijeron también, que todavía quedaba un largo camino por recorrer ante la humanidad, debido a los múltiples problemas que la misma tiene planteados...

Ellos, -me dijeron-, estarían siempre a mi lado pasara lo que pasara, para ayudarme y protejerme en mi difícil tarea en la Tierra..., y también me prometieron, que tendría la ayuda que necesitara de todos mis hermanos de allí...

Y una vez hablado todo esto y de pronto..., observé que sin causa alguna, desaparecía la luz de la Madre (Dios)..., y que lo mismo sucedía con la figura de “Cristo” (Jesús)..., quedando solo el Padre (Dios) frente a mí... Entonces yo, perplejo, me dirigí a Él y le dije: “Padre, se ha marchado Jesús... ¿dónde está, Padre...?, (yo allí, siempre le llamé Jesús..., porque me resultaba más familiar que llamarle “Cristo”..., además de que sabía perfectamente que era Él...). La Madre también se ha ido...¿dónde está, Padre mío...?”.

Él mientras tanto, sonreía sin decir nada..., y así permaneció todavía durante un tiempo..., como tratando de hacerme comprender que algo estaba teniendo lugar...

Y transcurridos unos momentos de espera... el Padre (Dios), que permanecía con las manos apoyadas en los brazos del trono, las fué llevando poco a poco y en ademán pausado, hacia su noble pecho..., y señalándose a Sí Mismo con ellas, me dijo con dulzura: “A través de Mí...”, y al oir yo esas palabras, le miré con mucha atención tratando de captar lo que estaba sucediendo... 

Entonces pude observar claramente..., como de su pecho comenzaba a brotar una substancia luminosa, que situándose a su derecha se fué alargando... alargando..., hasta que sin saber como..., se convirtió de nuevo en la figura de “Cristo” que yo había visto al principio, el Cual mirándome, me sonrió y me dijo: “Ya estoy de nuevo aquí contigo, Santiago...”, y yo miré entonces al Padre, agradeciéndole la presencia de aquel Ser tan entrañable para mí, y que tanto había echado de menos...

Acto seguido, ví brotar de nuevo de su noble pecho, un haz o rayo de luz... que viniendo hasta mí, me envolvía en un abrazo dulcísimo..., y me hablaba diciendo: “Hola hijo mío, soy Yo de nuevo...”, y al oir esto, reconocí con alegría a la Madre (Dios), que volvía a hallarse a mi lado..., y que acunándome entre sus “brazos” de luz..., y llamándome hijo con todo su amor..., me hacía sentir maravillosamente arropado y feliz en su “regazo”...

Y al ver yo todo aquello..., comprendí entonces el contenido real de las palabras: “A través de Mí...”, que había pronunciado el Padre (Dios)..., y que encerraban en sí mismas, dos significados diferentes pero complementarios..., (que el Padre (Dios) había querido hacerme notar, como hablando en primera persona...), siendo el primer significado: “A través de Mí...”, el ABSOLUTO transfiere la VIDA a la Trinidad Divina..., es decir, la VIDA que procede del ABSOLUTO, a Mi través..., Él la transfiere a la Trinidad Divina. Y siendo el segundo significado: “A través de Mí...”, tienen su razón de ser, la Madre (Dios) y el Hijo-Hija (Dios)..., es decir, gracias a la VIDA (que a través de Mí..., se transfiere a la Creación), tienen su razón de ser, las formas de VIDA (que a través de la Madre [Dios] se transfieren a la Creación), y las Personalidades de las formas de VIDA (que a través del Hijo-Hija [Dios] se transfieren a la Creación). 

Y una vez hube comprendido admirado..., todas estas cosas..., una fuerza me tomó entonces con suavidad, de entre los “brazos” de la Madre (Dios), y me fué acercando poco a poco hacia el Padre... Y cuando ya me encontraba muy próximo a Él..., el Padre (Dios) abrió sus brazos dulcemente y exclamó: “ ¡ HIJO...MÍO... ! ”, mientras me abrazaba con ternura infinita...

Y en ese momento, además del profundo sentimiento que me embargó con su maravilloso abrazo, y que me hizo sentir inmensamente dichoso... recordé de pronto, el sonido sorprendente de su voz al llamarme hijo..., ¡ya que ésta había sonado como un dúo, es decir, con voz de hombre y de mujer a la vez !, lo cual me hizo comprender, que había transcendido con el abrazo, la Entidad del Padre (Dios), hallándome entonces ya..., en presencia del ABSOLUTO..., EL Cual era, por lo que acababa de oir..., Padre y Madre a la vez...

Y el significado que pronunciadas por Él, tenían aquellas dos simples palabras..., ¡parecía ser infinito...!, ya que sonaban dentro de mí, con toda clase de sonidos imaginables (trueno, agua, viento, fuego, brisa, arrullo, trino...), y al mismo tiempo como incontables mensajes..., que me hacían percibir que aquello era, el inmenso amor del Padre-Madre en un saludo y a la vez una despedida, diciendo: “YO SOY VUESTRO PADRE Y VUESTRA MADRE..., DÍSELO A TUS HERMANOS Y HERMANAS DE LA TIERRA”, “OS AMO PROFUNDAMENTE Y OS ESPERO...”, “DE VOSOTROS DEPENDE LLEGAR A MÍ ANTES O DESPUÉS, PORQUE SOIS LIBRES EN VUESTRA EVOLUCIÓN..., Y TODOS REGRESAREIS DE NUEVO POR AQUÍ... ¡ TODOS SIN EXCEPCIÓN !”, “VOSOTROS SEREIS UNO, A MI LADO..., Y YO ME REGOCIJARÉ EN VOSOTROS...”.

Y mientras sentía el significado de la voz de el ABSOLUTO, a través del abrazo del Padre (Dios), yo lloraba quedamente..., derramando auténticas lágrimas que humedecieron mi rostro en la materia, acertando tan solo a decir: “ ¡ Padre... Padre... Padre... ! ”, en un lamento de felicidad, que brotaba muy dentro de mí...

Luego, muy lentamente..., fué cediendo la dulzura infinita de su caricia, y recuperé de nuevo la conciencia de la realidad que nos rodea...

Y ahí terminaba “LA SEGUNDA EXPERIENCIA ESPIRITUAL”, y también la ocasión a través de la cual, nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO me había proporcionado valiosísimas informaciones...

La primera y más importante, había sido la que me había permitido conocer la auténtica constitución de la Personalidad de Dios..., así como la de las Entidades Divinas que la componen...

Otra muy importante, me había aclarado la relación u orden de jerarquía que existe entre Ellas, y en especial entre las que integran la Trinidad Divina...

Otra, me había despejado la duda que yo tenía, sobre la auténtica identidad de Jesús de Nazaret, es decir, sobre cual era en realidad su verdadero Espíritu..., habiendo quedado absolutamente claro, que Él era el Espíritu encarnado de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios). La Divinidad de Jesús de Nazaret era pues real y auténtica, siendo por tanto el mismo Divino, por ser uno de los integrantes de la Trinidad Divina y con eso..., una de las Entidades integrantes de la Personalidad de Dios.

Y entre todas me habían hecho comprender que Dios se manifiesta como UNO y como TRES..., pudiendo afirmar con eso; que dicen verdad los que aseveran que Dios es una UNIDAD, y que también dicen verdad; aquellos que afirman que Dios es una TRINIDAD. La diferencia entre los unos y los otros se encuentra tan solo, en la fuente de revelación que haya tenido cada uno de esos colectivos... Yo por mi parte opino, que aunque esas dos afirmaciones son verdaderas..., cada una de ellas por separado queda sin embargo incompleta..., puesto que le falta la parte de Verdad que la otra contiene..., pudiendo decir por eso, que ambas son complementarias, es decir, que cada una de ellas contiene solo una fracción de la Verdad y que para expresar ésta completa..., se han de sumar ambas afirmaciones...

Ésta es precisamente, la revelación que a mi humilde persona a querido hacérsele por parte de nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO: La Personalidad de Dios se manifiesta como una UNIDAD y como una TRINIDAD... O dicho a mi propio modo... La Personalidad de Dios se manifiesta como una sola Entidad o el ABSOLUTO, y lo hace; como Fuente absoluta de VIDA y por lo tanto, con Poder total..., es decir, con posibilidades ilimitadas... Y también se manifiesta como Tres Entidades o la Trinidad Divina, compuesta por el Padre (Dios), la Madre (Dios) y el Hijo-Hija (Dios), y lo hace; como Fuente relativa de VIDA y por lo tanto, con poder parcial..., es decir, con posibilidades limitadas...

Y esto es lo que yo he tratado de reflejar en este apartado, del modo más sencillo e inteligible que me ha sido posible..., aunque sé que todavía quedarán algunas incógnitas pendientes, que espero seguir despejando en lo que viene a continuación... 
 
 




4. LA CREACIÓN


En este apartado, trataré de dar respuesta a las principales preguntas que a lo largo de su historia se han planteado los seres humanos, tanto de sí mismos, como de todo aquello que les rodea..., y que incluyéndoles, constituye los Universos...

Incógnitas esas..., relativas al pasado, al presente, y al futuro de todo cuanto existe, y que yo espero poder ayudar a resolver, con la ayuda y el asesoramiento de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, en la medida en que su Voluntad determine...

Soy consciente no obstante, de que este tema se ha tratado en multitud de ocasiones..., y de que existen sobre él por lo tanto, infinidad de teorías..., pero también me consta, que la mayoría de ellas están viciadas y contienen errores importantes que se han ido transmitiendo de generación en generación a través de los tiempos; unas veces de forma inconsciente, al asumir y reproducir las informaciones de los demás, de manera mecánica y sin el debido discernimiento..., pero otras veces de forma intencionada; al tratar de ocultar y manipular algunos aspectos concretos de la Verdad... Son por ejemplo algunos de ellos: No considerar a Dios como Creador y al mismo tiempo, como nuestro propio y amoroso Padre..., ignorar la realidad de la Trinidad Divina..., negar la Divinidad de Jesús..., negar la reencarnación..., pretender que los seres humanos somos realmente Dios..., etc., etc. Y esto, con relación a la mayoría de los investigadores esotéricos, astrológicos, parapsicológicos, teológicos, etc., los cuales creen en el espíritu..., ya que en relación a los que siguen el llamado “método científico” y constituyen la ciencia institucionalizada o “Ciencia Oficial” puedo decir, que exceptuando solo unos pocos..., la inmensa mayoría siempre han pactado con los poderes establecidos de cada época, para ocultar sus descubrimientos, o bien para enfocarlos y utilizarlos de la forma que a dichos poderes convenía..., lo cual ha originado, que sus planteamientos se encuentren claramente decantados hacia la materia y alejados totalmente del espíritu..., al cual, ni siquiera reconocen...

Así pues..., para subsanar algunas de esas carencias y errores, así como para procurar que las informaciones lleguen al lector o lectora sin viciar y de la forma más clara posible..., es por lo que nuestro Padre-Madre (Dios) me ha permitido desarrollar un método propio y personal para esta ocasión..., que si bien está condicionado, por tener que incluir en él numerosos conceptos abstractos (por desgracia inevitables, ya que en el espíritu predomina lo abstracto...), espero sin embargo que resulte comprensible..., y pueda ser asimilado por todos, sin demasiado esfuerzo.

Dicho método, está además ilustrado con una serie de gráficos que yo mismo he dibujado..., con objeto de compensar la dificultad antes mencionada, y de esa manera hacerlo todo más fácil...

Pero antes de pasar al mismo, me gustaría despejar algunas incógnitas fundamentales sobre este tema..., que una vez aclaradas, nos ayudarán a comprenderlo todo mejor..., porque una primera pregunta que nos viene siempre a la mente, al pensar en la Creación es:

¿Quién ha creado todo?

La respuesta a esa pregunta es: “Dios”. Pero como quiera que en el apartado anterior ya identificamos las distintas Entidades que componen su Personalidad..., se hace necesario precisar en éste, que: Fué la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad o el ABSOLUTO, expresándose como Fuente absoluta de VIDA y por lo tanto, con Poder total..., es decir, con posibilidades ilimitadas..., la que actuando de Orígen Supremo; planificó..., y posteriormente y por medio de las otras Entidades de la Personalidad de Dios, llevó a cabo la Gran Obra de Creación... 

Y una vez aclarado este primer punto fundamental, y siguiendo el camino de la lógica..., una segunda pregunta nos viene ahora a la mente:

¿Qué fué lo que impulsó a el ABSOLUTO, o la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad, a crear los Universos?

Y esta pregunta que parece casi imposible de responder..., es sin embargo, para una persona medianamente observadora, ¡fácil de contestar...!, ya que solo hay que fijarse en la minuciosidad y en el detalle, con el que “Alguien” que demuestra conocerlo todo sobre nuestras necesidades, (incluídas las más insignificantes..., y también las que a nosotros nos pasan desapercibidas...), nos va proporcionando todo lo necesario para nuestra existencia, y por lo tanto, para nuestra experiencia y aprendizaje..., actividades esas, cuya ganancia redunda exclusivamente en nuestro propio beneficio. Y no lo hace sólo con nosotros los humanos... sino también con todos los demás seres de la Creación: Animales, vegetales, minerales, gases, etc., incluyendo a los planetas, las estrellas, las galaxias, los cúmulos, etc., que también son seres vivos como nosotros...

Y observado todo eso..., queda muy claro que ese “Alguien” que tan bién conoce las necesidades de todos..., y que por lo tanto, da muestras de poseer una ilimitada sabiduría..., ¡posee también unos recursos igualmente ilimitados..., para pode r cubrir tales necesidades !, quedando demostrado con eso, que no necesita nada por su parte..., porque lo posee todo...

Y a un Ser así, que lo sabe todo..., y que lo posee todo..., está claro que no le impulsó el interés a crear los Universos, sino todo lo contrario..., es decir: El altruísmo y el amor.

Porque fué el altruísmo y el amor en realidad, lo que impulsó a nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, a crear los Universos...

Y esta respuesta que yo directamente podía haber dado... (ya que no debe olvidar el lector o lectora, la excepcional ocasión que tuvo mi espíritu de dialogar con el ABSOLUTO..., y po lo tanto, de poder captar cuales son sus sentimientos respecto a nosotros..., es decir, respecto a su Creación...), he preferido darla por medio de un ejemplo, de los casi infinitos que podían haberse puesto en este caso..., y utilizando la simple observación con algo de sentido común...

Tan sólo me gustaría resaltar por mi parte, (con el permiso del lector o lectora), un detalle que pude captar al respecto en aquella ocasión..., ya que supe: Que al igual que su Poder y su Sabiduría son infinitos..., también son infinitos su Amor y su Altruísmo..., y por eso quiso compartir con nosotros, todo aquello que Él posee sín límite...

Yo percibí claramente..., que Él sintió en su interior un tipo de anhelo, que todos sus hijos después y precisamente por serlo..., sentimos alguna vez en nuestra existencia; tener hijos, tener descendencia, vernos reflejados en alguien querido con quien poder compartir nuestros bienes y afectos..., alguien que a su vez nos comprenda y nos ame..., ¿y acaso Dios no podía sentir todo eso, en su interior...?, ¡porque eso fué precisamente, lo que yo pude captar entonces, en su Maravilloso Corazón...!.

Y expuesto este detalle, que he creído mi deber comentar, y que hace justicia a los verdaderos sentimientos de nuestro Padre-Madre (Dios) (puesto que ya se encargan otros de hablar en su contra, con todo tipo de teorías y suposiciones ridículas, cuando no ofensivas y vejatorias para Él...), así como aclarados los dos primeros puntos fundamentales de este tema, (por cuanto constituyen respectivamente la autoría y la motivación de esta inmensa Obra que conocemos con el nombre de Creación), ya podemos pasar al método en el que trato de describir la Misma...

Y para hacerlo y siguiendo por el camino de la lógica, una pregunta que nos sirve de comienzo..., acude ahora a nuestra mente:

¿Cómo dió comienzo la Creación?

Ya sabemos por lo dicho antes, que la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad o el ABSOLUTO, fué la que actuando de Orígen Supremo “planificó..., y posteriormente y por medio de las otras Entidades de la Personalidad de Dios, llevó a cabo la Gran Obra de Creación...” , lo cual significa, que el auténtico comienzo de la Misma, tuvo lugar en la Mente de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO...

Pero no sólo tuvo lugar allí su comienzo..., ya que además el ABSOLUTO, por medio de su Mente Omnipotene e Infinita, planificó y de ese modo conoció en sus más pequeños detalles, todo cuanto se necesitaba para llevar a cabo la Creación..., incluído el comienzo de la Misma...

Asimismo, planificó y conoció también en detalle..., todo cuanto iba a suceder a lo largo de su transcurso...

E igualmente y con la misma precisión, planificó como acabaría la misma..., conociendo con todo detalle los resultados y efectos que de Ella se obtendrían...

De esa forma excepcional y antes de que diera comienzo..., nuestro Padre-Madre (Dios) ya conocía de un modo total y absoluto esta Creación que nosotros conocemos... (puesto que Él posee además otras Creaciones diferentes que me mostró cuando estuve en sus moradas..., tal como ya expliqué en el apartado “LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE [DIOS]” ).

Fué pues en la “planificación” de la Creación..., cuando nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO decidió crear a sus hijos de su propia Energía, otorgándoles así lo más preciado que existe..., es decir: La VIDA.

Y fué en esa ocasión también, cuando pensó las características que deseaba que los mismo tuvieran..., para lo cual asignó a cada uno de ellos, el modo de ser y obrar que le caracterizaría, es decir..., su tendencia innata o temperamento

Quiso el Padre-Madre (Dios) con eso, que todos sus hijos tuvieran su propio y original modo de ser y obrar..., y que lo pudieran expresar en completa libertad..., conservándolo incluso durante todo el proceso de renacimientos o reencarnaciones que tendrían que llevar a cabo los mismos, para lograr su evolución..., ya que ellos, es decir, sus hijos; nacerían vírgenes en conocimiento y experiencia, pero a través de sucesivos renacimientos, y experimentando cada uno de ellos las diferentes enseñanzas que les aportaría la Creación..., lograrían poco a poco ir creciendo en experiencia y sabiduría...

Y entonces, y para separar los diferentes renacimientos o “vidas”, fué cuando se instauró lo que nosotros conocemos como la “muerte”..., no naciendo pues la misma, como resultado de falta nuestra alguna..., ni menos aún como castigo de Dios... (puesto que lo del “pecado original” y lo del “jardín del Edén” es falso, y fué introducido por oscuros intereses y para beneficio de ciertas religiones organizadas..., así como también, para ocultar la verdad a la humanidad...), sino como algo necesario para nuestra evolución espiritual...

Y para ayudar a comprender mejor el tema de la “muerte”..., diré que las experiencias por las que pasamos en nuestras existencias o “vidas”, son programadas convenientemente y con antelación, en el mundo del espíritu...

Diré asimismo, que del mismo modo que se programan las experiencias positivas, se programan también las experiencias negativas..., puesto que es el deseo de nuestro Padre-Madre (Dios), que nuestro conocimiento sea integral, es decir, que abarque tanto lo positivo como lo negativo que existe en la Creación..., (cuando digo positivo, me refiero a lo que guarda relación con las características del espíritu o Espiritualidad..., y cuando digo negativo, a lo que guarda relación con las características de la materia o Materialidad...).

Y teniendo en cuenta que las experiencias positivas y las experiencias negativas son opuestas entre sí..., y que es indispensable que cada una de las “vidas” se viva espontáneamente, y sin recuerdos de las otras “vidas” que puedan influir en ella..., se comprenderá la necesidad real que existe de separar unas de otras..., y la utilidad que en esos casos representa el proceso de separación que llamamos “muerte”... (que por cierto no es tal, puesto que todo lo que existe en la Creación, incluyendo también ese proceso, es VIDA...).

Y como prueba de que la “muerte” tan sólo es una etapa auxiliar del proceso evolutivo..., no hay más que observar que el paso por la misma, (y yo he pasado por ella, como recordará el lector o lectora...), no produce ningún tipo de sufrimiento ni dolor..., ya que sólo se siente en ella, esa sensación de aceleración que yo explicaba en el apartado “LA SALIDA DEL CUERPO DE CARNE”, así como también, la ausencia de este cuerpo que actualmente poseemos..., pero nada más.

Otra cosa es, si la causa que nos conduce a la “muerte” es traumática o provocada por algún tipo de enfermedad..., en cuyo caso el dolor o el sufrimiento físico que nos acompaña hasta ella, se debe a esas otras causas..., y cesa de inmediato cuando la “muerte” sobreviene...

En cuanto al rechazo psíquico que se siente por la misma, se debe al temor, que todo lo desconocido despierta en nosotros y que con la ignorancia se ve incrementado..., en cuyo caso, el único antídoto consiste en informarse a fondo sobre este tipo de materias... (este escrito y otros canales de información similares...), y con ello, el temor desaparece...

Pero debo volver de nuevo, al hilo de la última pregunta que había planteada con respecto a la Creación..., para señalar que la Misma, se halla situada dentro de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, es decir, en su seno o interior..., al igual que las otras Creaciones diferentes a Ésta, que Él también posee... Y esto es así..., porque al ser el ABSOLUTO infinitamente Grande y no tener límites..., todo lo contiene dentro de Sí mismo...

Otro punto importante a tener en cuenta de el ABSOLUTO, es que posee una Mente infinitamente Poderosa y Perfecta..., y por eso, la imagen que se formó allí cuando Él planificó la Creación..., también fué perfecta... Y una imagen así, constituía por sí misma un modelo perfecto o arquetipo de aquello que representaba..., y eso era lo que nuestro Padre-Madre (Dios) deseaba obtener cuando llevó a cabo aquella planificación: Un modelo perfecto de la Creación.

Y ese modelo mental perfecto o “Creación arquetípica”, fué el que empleó el ABSOLUTO como patrón de referencia para llevar a cabo posteriormente, su Gran Obra de Creación...

Y como quiera que esa “Creación arquetípica” de tipo intelectual, poseía ya toda la información, puesto que de hecho constituía la auténtica Creación..., al ser la planificación intelectual que precede a toda obra la que verdaderamente recoge la motivación y los principales rasgos y detalles de la misma..., es la que emplearemos en este apartado a partir de ahora, como base fundamental para nuestro estudio y análisis...

Y siguiendo siempre por el camino de la lógica, y aprovechando la ayuda de los gráficos que he dibujado al efecto y que antes mencionaba, vamos a pasar ya, a analizarlos...

Para su mejor comprensión, llevaré a cabo el análisis de los mismos en dos (2) fases, cada una de las cuales, en un grado diferente de profundidad: 
 
 

1ª FASE 

Haré una descripción superficial del gráfico.
 
 

2ª FASE

Haré una descripción detallada del gráfico, y analizaré lo descrito, comentando las informaciones que de ello se desprendan...
 
 









1ª FASE

En este gráfico, aparecen a primera vista tres marcos diferentes y paralelos: Uno en el exterior, en línea continua gruesa..., otro en medio en línea discontinua fina..., y otro en el interior, en línea continua fina doble.

2ª FASE

Del marco del exterior (en línea continua gruesa) hacia afuera, y en todas direcciones, se extiende sin límites la Entidad de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO. Del mismo marco hacia adentro, se hallan situadas todas las Creaciones de Dios..., tanto las privativas suyas, que desconocemos..., como aquellas otras, de las que tenemos referencia...

El marco de en medio, en línea discontinua fina, une y representa los Universos espirituales y las Creaciones privativas de Dios.

Del marco del interior, en línea continua fina doble, hacia adentro, se hallan situados los Universos temperamentales arquetípicos, y los Universos materiales arquetípicos.

Encima de estos tres marcos, aparece un triángulo con la palabra “DIOS” en su interior, que representa el Espíritu de el ABSOLUTO conteniendo a la Trinidad Divina. Debajo de este triángulo, aparecen unos triángulos pequeños que representan a los hijos de Dios, evolutivos...

Podemos apreciar en suma..., que este gráfico representa un aspecto general y extendido de las Creaciones privativas de Dios, y de todos los Universos..., incluyendo las distintas partes de los mismos..., así como la situación de todo ello, en el interior o seno de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO.
 
 




5. TODO ESTÁ EN DIOS... Y DIOS ESTÁ EN TODO...

 

Los grupos ( DIOS ), que señalan hacia afuera, desde el marco exterior en línea continua gruesa, simbolizan que la Entidad de el ABSOLUTO se extiende sin límites..., y que todo lo contiene y envuelve...

De aquí deriva la primera parte del antiguo axioma hermético (atribuído a Hermes Trismegisto): “ TODO ESTÁ EN DIOS...”, es decir, todo está situado dentro de Dios..., (que aparece escrita a la izquierda del triángulo central, con la palabra DIOS en su interior).

Las flechas con sentido descendente “ ” que saliendo del triángulo central, señalan hacia toda la Creación..., simbolizan que desde el ABSOLUTO se transfierea la Creación, (a través de la Trinidad Divina), todo cuanto Ésta contiene. De aquí deriva a su vez, la segunda parte del axioma hermético mencionado: “ Y DIOS ESTÁ EN TODO...”, es decir; Dios..., que ha formado las partes de todo cuanto existe en la Creación con su propia Substancia o Energía, está por lo tanto, contenido en todo cuanto existe... (esta segunda parte del axioma, aparece escrita a la derecha del triángulo central, y constituye la prueba de que el ABSOLUTO posee el Poder de la ubicuidad total..., es decir, que puede estar y percibir a la vez, en todas partes...).

Por otro lado y respecto al marco de en medio, (en línea discontinua fina, que se encuentra situado dentro de el ABSOLUTO, pero fuera ya de los Universos temperamentales y materiales), cuando digo que representa a los Universos espirituales..., me refiero a los Universos que formando parte de esta Creación que conocemos nosotros, poseen ya constitución energética pura y sin forma determinada... Y cuando digo que representa a la Creaciones privativas de Dios..., me refiero entonces, a esas otras Creaciones que Dios ha realizado aparte de Ésta, y que me mostró cuando estuve en sus moradas... (tal como ya he comentado antes).

En el gráfico y dentro del marco del interior (en línea continua fina doble), aparecen en la parte superior, los Universos temperamentales arquetípicos..., y en la parte inferior, los Universos materiales arquetípicos.

Si observamos los Univeros situados en la parte superior (o sea, los Universos temperamentales), veremos que están formados por una serie de circulos colocados en un cierto orden... representando cada uno de ellos, un temperamento.

Del mismo modo, si observamos los Universos situados en la parte inferior (los Universos materiales), veremos que están formados por una serie de barras segmentadas, colocadas también en orden..., representando cada uno de los segmentos de las mismas, una forma.

Con objeto de poder distinguir con claridad los unos de los otros, y para manejarlos con más facilidad..., he colocado letras y números en la parte superior de los círculos, y también, en medio de los segmentos de barra.

Poniendo atención ahora al gráfico..., observaremos que a cada círculo de los Universos temperamentales, (excepto a los círculos con las letras “P” y “M”), le corresponde un segmento de barra en los Universos materiales..., lo que podremos comprobar, porque llevarán ambos el mismo número, pero no la misma letra..., (por el motivo que más adelante explicaré...). Se exceptúan igualmente..., los dos círculos juntos con la palabra “CRISTO” encima, puesto que les corresponde una barra entera que también lleva escrita la palabra “CRISTO” sobre ella, y que más adelante veremos su significado...

Esta concordancia (a pesar de su distinta figura), entre los círculos y los segmentos de barra, se debe a que ambos están colocados guardando el mismo orden en los dos Universos... 

Pondré unos ejemplos de esto, para su mejor comprensión: Al círculo p2 le corresponde el segmento de barra f2..., al círculo m1 le corresponde el segmento de barra ag1..., y así sucesivamente...

Esta correspondencia significa, que a cada temperamento (círculo), le corresponde una forma material (segmento de barra), o lo que es lo mismo y hablando en términos de Creación: Que a la tendencia innata o temperamento (círculo), que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO asignó a cada uno de sus hijos..., le determinó también su correspondiente cuerpo material o forma (segmento de barra), para que ese temperamento pudiera manifestarse como materia.

Esto supone reconocer, que cada uno de los temperamentos (círculos), que componen los Universos temperamentales arquetípicos, está destinado, tras un proceso de conformación de la energía o materialización, a transformarse en un cuerpo material o forma (segmento de barra), es decir, que de hecho, los Universos temperamentales arquetípicos pasan a transformarse por lo tanto, en... ¡los Universos materiales arquetípicos!.

Y viendo esta transformación, o lo que es lo mismo, ¡la desaparición de los Universos temperamentales arquetípicos!, es lógico que al lector o lectora se le planteen algunas dudas, sobre la utilidad de haber contado yo, con dichos Universos...

Diré para aclararlas..., que a pesar de saberlo con antelación, he querido contar con ellos, para así poder seguir paso a paso el proceso completo, y además, para que pudiera saberse de donde descendemos todos nosotros...(incluyendo tanto la especie humana como todas las demás...), puesto que nuestros temperamentos son heredados de nuestra auténtica Familia..., es decir, el ABSOLUTO y la Trinidad Divina.

Aunque a decir verdad, -y siguiendo con el tema-, la transformación de los Universos mencionados, no significa la desaparición de los mismos..., puesto que añado sus nombres, así como las letras y los números que los identifican, a las de los Univeros resultantes..., los cuales paso a denominar como: “Universos de temperamentos-forma”, (como veremos más adelante).

Podrá observar el lector o lectora, que cuando nombro a los Universos lo hago siempre en plural..., siendo eso debido, a que no existe tan solo un Universo, sino varios... Igualmente debo decir, que a la suma o conjunto de los Universos..., además de “Creación”, también se le suele denominar con la palabra “Cosmos”. Dicha denominación aparece en el gráfico nº 1 debajo de la palabra “CRISTO”, tanto en los Universos temperamentales, como en los Universos materiales. Los conceptos allí empleados, es decir, “Cosmos temperamental” y “Cosmos material”..., son tan sólo, dos aspectos diferentes del solo y único “Cosmos” que existe. Esto mismo, ya lo vimos antes desde otro ángulo diferente..., puesto que los dos tipos diferentes de Univeros que había..., después de una transformación, quedaban reducidos a un solo y único tipo de Universos, que es el que existe... 
 
 




6. LOS NOMBRES DE LOS UNIVERSOS (UNIVERSOS ENTEROS)

Y DE LOS SEMI-UNIVERSOS (PARTES PARCIALES) (*)

 

Y visto lo anterior..., ya puedo anunciar que existen en el Cosmos, tres (3) Universos..., los cuales están compuestos por cuatro (4) temperamentos... Más adelante explicaré el fundamento de esto..., pero ahora paso ya a dar una relación de todos ellos..., incluyendo números, círculos, formas, y segmentos de barra, que los componen...(basándome en la nomenclatura del gráfico nº 1) :

Puede observarse en ese esquema, que el Universo material hipersutíl (nombre [A] ), y el Universo material hiperdenso (nombre [C] ), que figuran arriba y abajo del esquema respectivamente..., están compuestos por un temperamento cada uno de ellos, (temperamentos [1] y [4] ), por lo que sus nombres, temperamentos, y formas, son sencillos..., mientras que el Universo material sutíl-denso (nombre [B] ), que figura en el centro del esquema, está compuesto por dos temperamentos (temperamentos [2] y [3] ), por lo que su nombre, temperamento, y forma, es doble... Vemos con esto, que de los tres Universos que existen..., dos de ellos están constituidos por un temperamento cada uno..., mientras que el otro, está constituido por la unión de dos temperamentos...

Y aclarado esto, y aprovechando el tema del nombre de los Universos..., pasaré a hablar también de los semi-Universos..., y así explicaré de paso, la nota aclaratoria que aparecía dentro de un paréntesis con asterisco (*), junto al apartado “LA SALIDA DEL CUERPO DE CARNE”, (perteneciente al capítulo “LA PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL”), que decía: “Más adelante explicaré el significado de la información que aparece entre paréntesis, debajo de algunos títulos de apartado”...

Hemos visto ya en el esquema anterior, lo referente al lado izquierdo de la línea discontinua vertical, que lo divide en dos partes..., veamos ahora el lado derecho de esa misma línea... 

Encabezados por un asterisco (*)..., aparecen otros nombres relacionados con los Universos, y que yo denomino los semi-Universos... los cuales sirven para situar con mayor precisión, los hechos o circunstancias que suceden dentro de los Universos..., puesto que constituyen sólo fracciones de los mismos...

Los semi-Universos, son las medidas o unidades que yo he utilizado para situar los acontecimientos que viví en mi desplazamiento por los Universos, y que he narrado en el capítulo de este escrito titulado: “LA PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL”.

Y como quiera que aquella experiencia, tuvo un sentido doble de desplazamiento, o de ida y vuelta..., he tenido que valerme además de unos signos auxiliares o flechas “®”, “¬”, para poder especificarlo correctamente. Y puesto que en los gráficos que he dibujado para este método..., la parte densa se sitúa a la derecha, mientras que la parte sutíl queda situada a la izquierda, he decidido respetar esa misma disposición para las flechas..., así, cuando voy de ida en la experiencia, es decir, de lo denso a lo sutíl y asciendo..., el sentido que indican las flechas, siempre es de derecha a izquierda “¬”, y cuando vengo de vuelta de la misma, es decir, de lo sutíl a lo denso y desciendo..., el sentido que indican las flechas siempre es de izquierda a derecha “®”...

Las flechas indican pues en todo momento, el sentido de la marcha que yo seguía en aquella experiencia..., y están colocadas al lado del nombre de los semi-Universos, donde aquello sucedía...

He aquí una relación de los casos-tipo que se dan en aquellos paréntesis, y lo que significan:
 
 


 
 

En cuanto al número de semi-Universos diferentes que existen en los Universos, y que yo he tomado como medida..., diré que los mismos hacen un total de ocho (8), puesto que he fijado dos (2) semi-Universos, por cada uno de los cuatro (4) temperamentos, que componen los Universos materiales. Además de estos ocho semi-Universos, y en ciertos momentos especiales de la experiencia en que los sobrepasé..., también empleé algunos otros, como: “LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES”, “LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES”, y sobretodo...“LAS MORADAS DE EL PADRE (DIOS)”, que como luego supe, eran en realidad las de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO...
 
 



1ª FASE

En este gráfico, aparece a primera vista un marco en línea continua doble, y en su interior, una serie de círculos y barras con zonas blancas y negras.

Encima de dicho marco y en el centro, aparece un triángulo con la palabra “DIOS” en su interior.

Situadas una a cada lado de dicho triángulo y fuera del marco anterior, aparecen dos listas de letras y signos con sus correspondientes significados...

2ª FASE

En el gráfico y dentro del marco en línea continua doble, aparecen en la parte superior, una serie de círculos con zonas blancas y negras que representan en detalle, la manifestación de la Trinidad Divina, y los Universos temperamentales arquetípicos. Dentro del mismo marco y en la parte inferior, aparecen una serie de barras segmentadas, también con zonas blancas y negras, que representan en detalle, los Universos materiales arquetípicos.

El triángulo que aparece encima del marco y en el centro, representa el Espíritu de el ABSOLUTO, conteniendo a la Trinidad Divina. Junto a Él, aparecen una serie de flechas..., figurando unas en sentido descendente, y otras en sentido ascendente...

Debajo de dicho triángulo, aparecen unos triángulos pequeños que representan a los hijos de Dios, evolutivos... 

De las dos listas de letras y signos con sus significados, que aparecen fuera del marco en línea doble, y que están situadas una a cada lado del triángulo central..., la de la izquierda, (según se mira el gráfico), contiene los Principios o Entidades de la Trinidad Divina y los temperamentos que de Ellos se derivan. La lista de la derecha contiene las formas o manifestaciones materiales, de dichos temperamentos.

Así como en el gráfico anterior (gráfico nº 1), se puede apreciar sobretodo, la ubicación de los distintos Universos y demás Creaciones de Dios..., con respecto a Él mismo, es decir, a su Propia Personalidad. En este de ahora o gráfico nº 2, podremos profundizar en los Universos que realmente constituyen el tema de este apartado, y que conocemos con el nombre conjunto de Creación o Cosmos.
 
 




7. EL ABSOLUTO Y LA MANIFESTACIÓN DE LA TRINIDAD DIVINA

 

Como respuesta a la pregunta, ¿Quién a creado todo?, decíamos que: “Fué la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad o el ABSOLUTO, expresándose como Fuente absoluta de VIDA y por lo tanto con Poder total, es decir, con posibilidades ilimitadas..., la que actuando de Orígen Supremo; planificó..., y posteriormente y por medio de las otras Entidades de la Personalidad de Dios, llevó a cabo la Gran Obra de Creación...”.

Por otra parte, y en la 2ª fase de la descripción de este gráfico, he comentado que: “El triángulo que aparece encima del marco y en el centro, representa el Espíritu de el ABSOLUTO, conteniendo a la Trinidad Divina”...

De todo esto se desprende con claridad..., que una vez que el ABSOLUTO hubo planificado con su Mente Omnipotente e Infinita, todo lo relacionado con la Creación, hasta en sus más insignificantes detalles y de principio a fín..., (como primera y exclusiva etapa, que solo Él era capaz de realizar...), aconteció una segunda etapa, en la que actuando Él de Principio Absoluto..., tuvo lugar la manifestación de la Personalidad de Dios como tres Entidades o de la Trinidad Divina.

He aquí el modo, en el que esa manifestación se llevó a cabo: Por altruísmo y por amor infinitos..., Aquel que Era, Es, y Será, Principio y Fín de todo..., Dios, el ABSOLUTO..., llevó a cabo en su mismo Seno, la ofrenda más grande y maravillosa que jamás haya existido y existirá: ¡Dar vida a sus hijos... de Sí Mismo!, y así, sin dejar de ser Quien Es.., y del cúmulo infinito de atributos que colman su Divina Entidad, el ABSOLUTO hizo surgir de Sí Mismo, la VIDA o impulso fundamental de la Creación, unida a la característica primordial de lo masculino o Espiritualidad..., para hacerlas pasar a integrar el Principio Unipolar, Positivo, Activo, de el Padre (Dios)... 

Más tarde y sin dejar de ser Quien Es..., y del cúmulo infinito de atributos que colman su Divina Entidad, el ABSOLUTO hizo surgir de Sí Mismo, la característica primorial de lo femenino o Materialidad..., para hacerlas pasar a integrar el Principio Unipolar, Negativo, Pasivo, de la Madre (Dios)... 

Una vez presentes estos dos Principios opuestos, pero complementarios..., se atrajeron mutuamente y se fusionaron en un dulcísimo y transcendental abrazo; abrazo que contenía dentro de sí, toda la VIDA y todo el AMOR que habría de pasar a integrar un Excelso y Divino Fruto..., ya que entonces el ABSOLUTO, y sin dejar de ser Quien Es..., y del cúmulo de atributos que colman su Divina Entidad, hizo surgir de Sí Mismo, la característica primordial del Género Masculino o Hijo, y la característica primordial del Género Femenino o Hija para hacerlas pasar a integrar el Principio Bipolar, Positivo-Negativo, Negativo-Positivo, Activo-Pasivo, Pasivo-Activo, de el Hijo-Hija (Dios)... o “CRISTO”.

Estas tres Entidades de la Personalidad de Dios o Principios Divinos... aparecen relacionados fuera del marco en línea doble del gráfico, y en la lista de la iquierda. El Padre (Dios) aparece representado con la letra “P” mayúscula (de “padre”). La Madre (Dios) aparece representada con la letra “M” mayúscula (de “madre”). El Hijo-Hija (Dios) aparece representado con las letras “H” mayúscula y “p” minúscula (de “Hijo” de “padre”)..., unidas por un guión a las letras “H” mayúscula y “m” minúscula (de “Hija” de “madre”), lo cual se escribe entero, “Hp-Hm”.
 
 




8. LA TRINIDAD DIVINA CONTIENE TODA LA CREACIÓN


Así es exactamente..., aunque debe matizarse, que todo cuanto contiene las Entidades que la forman, procede de la Entidad Principal de la Personalidad de Dios, es decir, de el ABSOLUTO..., el cual, convirtiéndolas en Depositarias, lo transfiere a la Creación a través de Ellas... Y hecha esta matización, ya puedo pasar a aclarar algunos conceptos importantes...

Al hablar de la manifestación de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), he usado el concepto Principio Unipolar, lo cual significa que cada uno de Ellos constituye por Sí Mismo, un polo o extremo de la totalidad... poseyendo exclusivamente las características de ese polo y ninguna del contrario..., siendo por tanto los dos Principios opuestos entre sí..., pero complementarios; ya que unidos, reunen la totalidad de la Creación...

Sin embargo, al hablar de la manifestación de el Hijo-Hija (Dios), he usado el concepto Principio Bipolar, lo cual significa, que contiene en Sí Mismo-a los dos extremos o polos... Y esta es la explicación de que yo utilice siempre para nombrarlo, la palabra compuesta “Hijo-Hija”..., de la cual y para simplificar, vengo suprimiendo siempre la mitad de su contenido..., puesto que la palabra completa sería “Hijo-Hija/Hija-Hijo”, al estar su bipolaridad en equilibrio, y no predominar en ella ni el género masculino ni el femenino..., sino los dos (géneros) por igual... Te pido perdón pues, mi Señor Jesús y “Cristo” (Dios)..., por esta omisión que cometo en estas humildes páginas, al nombrar sólo de forma parcial Tus prerrogativas y atributos Divinos..., la cual he llevado a cabo, para hacer más fácil y asimilable el contenido de este pequeño escrito... ¡Yo confío plenamente en Tu misericordia Señor..., porque se que Tú puedes leer las verdaderas intenciones, que alberga mi corazón...!

Y siguiendo con el tema..., diré que también he usado los conceptos “positivo” y “negativo”..., al hablar de las Entidades de la Trinidad Divina... 

Cuando he usado el concepto “positivo”, al hablar de el Padre (Dios), he querido significar que la naturaleza del Principio que Él representa es expansiva, o lo que es lo mismo..., que Él es la fuerza que impulsa a la expansión en la Creación (puesto que es la energía)... Y si hubiera que representar gráficamente su Principio,
 
 

este sería el esquema direccional plano, adecuado: 
 
 

Cuando he empleado el concepto “negativo”, al hablar de la Madre (Dios), he querido expresar que la naturaleza del Principio que Ella representa es contractiva, o lo que viene a ser igual..., que Ella es la fuerza que impulsa a la contracción en la Creación (puesto que es la conformación de la energía de el Padre [Dios] )..., siendo la representación gráfica apropiada de su Principio, 

este esquema direccional plano: 
 
 

Y cuando he empleado los conceptos “positivo-negativo” y “negativo-positivo”, al hablar de el Hijo-Hija (Dios), he querido significar, que la naturaleza del Principio que Él-Ella/Ella-Él representa, es expansiva-contractiva y contractiva-expansiva, es decir, que en Él existe una parte compuesta de dos opuestos, (heredados de el Padre [Dios] y de la Madre [Dios] ), cuya combinación lo impulsa a la expansión..., y otra parte compuesta de dos opuestos, (también heredados de el Padre [Dios] y de la Madre [Dios] ), cuya combinación lo impulsa a la contracción..., siendo la representación gráfica adecuada de su Principio, el esquema 

(doble) direccional plano, siguiente: 

En cuanto a los conceptos “activo” y “pasivo”, que he usado al nombrar a las Entidades de la Trinidad Divina...

Cuando he hablado del Principio “activo”, al referirme a el Padre (Dios)..., he tratado de indicar, que debido a su misma naturaleza expansiva posee en Él, una tendencia a la sutilidad y a la movilidad, y por lo tanto, a la actividad

Cuando he hablado del Principio “pasivo”, al referirme a la Madre (Dios)..., he querido indicar que por ser su naturaleza contractiva, Ella posee una tendencia en sí Misma a la densidad y a la inmovilidad, y por lo tanto a la pasividad.

Al hablar de el Hijo-Hija (Dios) como Principio “activo-pasivo” y “pasivo-activo”, he tratado de indicar, que la parte de naturaleza con impulso resultante hacia la expansión que el Mismo posee, le proporciona una tendencia a la actividad..., mientras que la parte de naturaleza con impulso resultante hacia la contracción, que el Mismo también posee, le proporciona una tendencia a la pasividad.., estando presentes en Él (y predominando por igual), cada una de estas dos tendencias...

Todo cuanto hemos dicho hasta aquí de la Trinidad Divina, es sólo una insignificante parte de las casi infinitas propiedades y funciones, que con respecto a la Creación posee la Misma...

Esto nos proporciona también a nosotros, una pequeña idea general de la multiplicidad de atributos y funciones, que existen en la naturaleza espiritual..., que la convierten a nuestros insignificantes ojos humanos, en algo extraordinariamente complejo y difícil..., teniendo en cuenta además, que todo eso, se desempeña en el espíritu a la vez o de forma simultánea... No cabe ya siquiera intentar imaginar (por imposible)..., la cadena de relaciones, resonancias, concomitancias, etc., que existen en él...

Pero debo seguir de nuevo con el tema que nos ocupa..., para resaltar otro aspecto fundamental de la Trinidad Divina, como es el relacionado con los temperamentos.

Puedo pregonar muy alto y con gran regocijo..., que nuestras tendencias innatas o temperamentos, son heredados de nuestra auténtica Familia..., es decir, de nuestra Familia Eterna o del espíritu.

Cuando dije que la Entidad principal de la Personalidad de Dios o el ABSOLUTO, poseía en su manifestación ilimitadas posibilidades..., quería decir, en cuanto a los temperamentos se refiere..., que en Él están presentes y contenidos todos los temperamentos posibles, hasta el infinito... El ABSOLUTO es pues, nuestra máxima y principal Familia..., nuestro Padre-Madre Divinos, Primordiales, y Eternos..., los Cuales, nos tienen reservado un puesto en el espíritu, y nos esperan fuera de los Universos materiales, con un amor inextinguible y profundo...

Pero mientras permanecemos en la Creación, Él se manifiesta como Padre, como Madre, y como Hijo-Hija, a través de la Trinidad Divina..., que es la Familia que nos acompaña en nuestro caminar a través de los Universos materiales, y nos ayuda y protege en todo momento, a lo largo de nuestra evolución...
 
 




9.EL TEMPERAMENTO DE EL PADRE (DIOS) Y DE LA MADRE (DIOS)

 

Vemos así..., que en el gráfico nº 2, aparece dentro del marco en línea doble y en la parte superior izquierda del mismo..., el círculo “P ”, que representa el temperamento de el Padre (Dios). Una flecha que saliendo del triángulo central apunta hacia Él..., indica que ese “Principio” procede de el ABSOLUTO. El tamaño corto de la flecha significa, que el Padre (Dios) es el más cercano en rango..., a el ABSOLUTO.

También dentro del marco en línea doble y en la parte superior derecha, del mismo gráfico..., aparece el círculo “M ”, que representa el temperamento de la Madre (Dios). Una flecha que saliendo del triángulo central apunta hacia él..., indica que ese “Principio” procede de el ABSOLUTO. El tamaño medio de la flecha significa, que la Madre (Dios) es la segunda, en cercanía de rango..., a el ABSOLUTO.

Podemos observar que el círculo “ P ”, que representa el temperamento de el Padre (Dios) y que tiene el mayor tamaño de todos los círculos... aparece en color blanco. Este color representa en el gráfico, la Espiritualidad o característica primordial de lo masculino..., y también, la energía en su estado natural y sin conformar...

El temperamento de el Padre (Dios) contiene básicamente, las tendencias de tipo espiritual o positivas (de carácter expansivo), que suelen ser conceptuadas como índices de Espiritualidad: Amor, altruísmo, orden, responsabilidad, tolerancia, paciencia, largueza, comprensión, mansedumbre..., etc.

Al otro lado, podemos observar el círculo “M ”, que representa el temperamento de la Madre (Dios), y que siguiendo en tamaño al de el Padre (Dios)..., aparece en color negro. Este color representa en el gráfico, la Materialidad o característica primordial de lo femenino..., y también, la conformación de la energía... 

El temperamento de la Madre (Dios) contiene básicamente, las tendencias de tipo material o negativas (de carácter contractivo), que suelen ser conceptuadas como índices de Materialidad: Odio, egoísmo, desorden, irresponsabilidad, intolerancia, impaciencia, avaricia, incomprensión, violencia, etc.

Vemos claramente por sus contenidos, que dichos temperamentos son opuestos..., pero también complementarios..., al reunir entre los dos, todas las tendencias de la Creación.

Esta complementariedad..., dió lugar a que ambos se atrajeran mutuamente..., y se fusionaran en un transcendental abrazo...

Esta atraccción está representada en el gráfico, por las flechas en línea discontinua que saliendo de cada uno de esos temperamentos (círculos), señalan hacia la parte central..., donde aparecen a su vez otros círculos, que simbolizan la fusión de ambos...
 
 



10. LOS TEMPERAMENTOS DE EL HIJO-HIJA (DIOS)


La fusión de los temperamentos de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), dió lugar por sí misma, a la formación de los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios).

Dichos temperamentos, representados por dos círculos de igual tamaño y algo menores que el círculo que representa el temperamento de la Madre (Dios)..., aparecen uno en color blanco (a la izquierda según se mira...), y otro en color negro (a la derecha).

Una flecha que saliendo del triángulo central apunta hacia ellos... indica que el “Principio” del Hijo-Hija (Dios) procede de el ABSOLUTO. El tamaño largo de la flecha, indica que el Hijo-Hija (Dios) es el tercero, en cercanía de rango..., a el ABSOLUTO.

Entre los dos círculos que representan los temperamentos del Hijo-Hija, aparecen las letras Hp-Hm que sirven para nombrarlo, las cuales, llevan debajo unas pequeñas flechas cruzadas..., que expresan, la disposición de cruce e inversión de sus temperamentos... (gráfico nº 11).

El Hijo-Hija hereda de su Padre (Dios) el círculo blanco..., que al igual que en su Divino Padre, representa en Él: La Espiritualidad o característica primordial de lo masculino..., y también, la energía en su estado natural y sin coformar...

Por otro lado, el Hijo-Hija hereda de su Madre (Dios) el círculo negro..., que al igual que en su Divina Madre, representa en Él: La Materialidad o característica primordial de lo femenino..., y también, la conformación de la energía...

Y puesto que esos dos temperamentos se combinan en Él..., el resultado de la combinación de las características heredadas de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios) en el Hijo-Hija, y con respecto a esos temperamentos, pasa a ser : Si la proporción de la Espiritualidad es superior a la de la Materialidad; la característica primordial del género masculino..., y si la proporción de la Materialidad es superior a la de la Espiritualidad; la característica primordial del género femenino... Y con respecto a la energía: Si la proporción de la energía sin conformar es superior a la de la energía conformada, pasa a ser; la característica primordial de la energía conformada “positiva”..., y si la proporción de la energía conformada es superior a la de la energía sin conformar; la característica primordial de la energía conformada “negativa”...

En cuanto al modo como se combinan los temperamentos de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), para formar los temperamentos del Hijo-Hija (Dios)..., diré que actúan los dos al unísono, y cada uno de ellos por un extremo... Esto está representado en el gráfico por las líneas contínuas, que saliendo una del círculo “P ” y otra del círculo “M”, llegan hasta los extremos, y descienden a continuación por los lados de los Universos temperamentales y materiales... Desde esas mismas líneas, salen unas flechas cortas, que indican la dirección en la que actúan los temperamentos de “P ” y de “M”. Las líneas contínuas largas, acabando en forma de flecha descendente... indican que el proceso continúa a lo largo de toda la Creación...

Esta forma de combinación, (que más adelante veremos en detalle...), consiste en un proceso en el que confluyendo los temperamentos desde los extremos, con una proporción inicial máxima, van disminuyendo poco a poco..., hasta acabar con la proporción terminal mínima, cada uno de ellos, en los extremos opuestos a los que habían comenzado...

Con esa distribución, el temperamento del Hijo-Hija tendrá en cada extremo..., la proporción confluyente máxima de uno de los temperamentos, y la proporción terminal mínima del otro temperamento...

Y dado que ambos temperamentos comienzan en los extremos, y van disminuyendo en la misma proporción..., en la mitad exacta del recorrido (o centro de los temperamentos del Hijo-Hija), ya estarán igualados ambos en sus proporciones, al haber alcanzado el equilibrio en ese punto..., el cual, ya no es masculino (positivo), ni femenino (negativo)..., sino neutro

Para que el lector o lectora pueda situarse..., ese punto del que hablo, se halla localizado en el gráfico..., justo en medio de los dos círculos que representan los temperamentos del Hijo-Hija (Dios), y coincide con la flecha descendente que saliendo de debajo de las “pequeñas flechas cruzadas”, señala a la barra F1AG 1 .

Todos los círculos que se hallan situados a la izquierda de ese punto, tienen (a nivel de Cosmos entero...), temperamento masculino, o lo que es lo mismo, predomina en ellos el temperamento de el Padre (Dios) o de la Espiritualidad, sobre el temperamento de la Madre (Dios) o de la Materialidad..., lo cual está representado en los círculos, con el color blanco o color de la Espiritualidad, en la parte externa y envolviendo al color negro, (color de la Materialidad).

Y por contra, todos los círculos que se encuentran situados a la derecha de ese punto, tienen (a nivel de Cosmos entero, también...), temperamento femenino..., es decir, predomina en ellos el temperamento de la Madre (Dios) o de la Materialidad, sobre el temperamento de el Padre (Dios) o de la Espiritualidad..., lo cual aparece representado en los mismos con el color negro o de la Materialidad, en la parte externa y envolviendo al color blanco, (color de la Espiritualidad).

Puede verse también en el gráfico que las superficies que ocupan los dos colores en cada uno de los círculos, están casi igualadas en las cercanías del punto de equilibrio o punto neutro..., y que a medida que se alejan de él, se van acentuando las diferencias..., hasta llegar a los extremos..., en donde los colores mayoritarios ocupan casi la totalidad de la superficie de los círculos, y los minoritarios, sólo unos pequeños puntos en el centro de los mismos...

En cuanto a las letras que he empleado para nombrar a los diferentes tipos de temperamentos (círculos), que contiene el Hijo-Hija (Dios) en Sí Mismo..., diré que son de cuatro (4) tipos básicos diferentes, y que se encuentran relacionados fuera del marco en línea doble del gráfico, y en la lista de la izquierda: “p” minúscula (de temperamento “padre” del Principio Hijo-Hija), “hp” minúsculas (de temperamento “hijo” de “padre” del Principio Hijo-Hija), “hm” minúsculas (de temperamento “hija” de “madre” del Principio Hijo-Hija), y “m” minúscula (de temperamento “madre” del Principio Hijo-Hija).

Los números (en grupo) correlativos, que acompañan a las letras... expresan el número de etapa del Universo a la que pertenecen dichas letras..., y comienzan desde los círculos Hp-Hm, (que representan los temperamentos de el Hijo-Hija), hacia abajo... Ejemplo: p1 significa que ese círculo posee un temperamento “padre” del Principio Hijo-Hija, y que se halla en la etapa número 1 del Universo temperamental.

Los números dobles (en pequeño), colocados uno detrás de otro, y separados por una raya inclinada que acompañan a la derecha y abajo a los números en grande..., expresan la constitución del temperamento del círculo..., es decir, la proporción de Espiritualidad y de Materialidad, que contiene cada temperamento...

Yo por mi parte, he procurado que la característica mayoritaria de cada círculo, (ya sea la Espiritualidad o la Materialidad), esté expresada siempre con el número colocado delante de la raya inclinada..., y que la característica minoritaria lo esté, por el número colocado detrás de dicha raya... En los círculos que se hallan a la izquierda del punto neutro (como ya he dicho antes), predomina la Espiritualidad..., y en los puntos que se hallan a la derecha del mismo, predomina la Materialidad. Ejemplo: hm25/3 significa, que ese círculo posee un temperamento “hija” de “madre” del Hijo-Hija, y que se halla en la etapa número 2 del Universo temperamental..., estando constituído ese temperamento, por Materialidad y Espiritualidad en una proporción de 5 a 3..., puesto que está situado a la derecha del punto neutro..., o también, que ese temperamento contiene 5 partes de Materialidad (el número de delante de la raya), y 3 partes de Espiritualidad (el número de detrás de la raya)..., puesto que está situado a la derecha del punto neutro.

En cuanto al método que he utilizado para calcular los valores (números pequeños), que indican la proporción de Espiritualidad y Materialidad que componen cada uno de los temperamentos..., más adelante lo veremos en detalle...
 
 


11. LA VERDAD DE “CRISTO”, EL ESPÍRITU DE JESÚS DE NAZARET...


Haciendo un pequeño resumen... hemos visto, que de entre los ilimitados temperamentos que el ABSOLUTO posee en su Eterno e Infinito Ser..., transfirió los idóneos para la Creación, a través de la manifestación de la Trinidad Divina...

Depositó como ya hemos visto, los temperamentos unipolares en el Padre (Dios) y la Madre (Dios)..., que por medio de su transcendental unión los combinaron formando una gama casi infinita, en los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios)..., los cuales, tras esa combinación pasaron a ser bipolares, y además, a incorporar juntas en cada uno de Ellos, las características primordiales de la Espiritualidad y de la Materialidad, dando lugar así, a la aparición del género masculino y del género femenino..., que sin el Hijo-Hija (Dios), no habrían sido posibles.

Así como tampoco habrían sido posibles, todos nuestros cuerpos, estructuras, funciones, etc., etc., que en Él se formaron posteriormente... además de las Leyes Divinas que controlan y rigen la Creación, y que Él incorpora también en su Ser... porque el Hijo-Hija (Dios), o sea, “Cristo” el Espíritu de Jesús de Nazaret, ¡es en realidad, el Espíritu del Cosmos o la Creación...!, y constituye el Gran Hijo Único de Dios, puesto que contiene en Sí Mismo..., todos los hijos que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO anhelaba...

Y ese Divino Espíritu o el Espíritu del Cosmos, que es además nuestro modelo arquetípico, posee tres (3) cuerpos..., (el mismo número de cuerpos que nosotros tenemos, por haberlo heredado de Él...), pero sus cuerpos son... ¡los tres Universos materiales !, mientras que los nuestros son sólo..., tres insignificantes fragmentos de esos Universos..., (un Universo entero o cuerpo Suyo, por cada fragmento de Universo o cuerpo nuestro ).

Y en otro órden de cosas, y tal como yo mismo pude constatar, ante aquella gigantesca y extraordinaria superficie que incluía y aglutinaba nuestros minúsculos espíritus, a semejanza de un puzzle singular... (como ya expliqué en el apartado “LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE [DIOS] ” ), que marcaba en ella con toda claridad..., la abismal diferencia que existe entre nuestros espíritus, y el Espíritu de Jesús de Nazaret o “Cristo”: Ya que su Espíritu, es el de toda la Creación..., y el nuestro, sólo el de un fragmento insignificante de la misma...

La Sabiduría del Suyo (puesto que lo hizo surgir el ABSOLUTO como componente de la Trinidad Divina), es innata y completa..., mientras que el nuestro, tiene que ir evolucionando y forjándose durante “eones” o períodos incontables de tiempo..., para conseguir tan sólo, una insignificante fracción o faceta de dicha sabiduría...

Sus conocimientos son por tanto, los de todas las especies que integran la Creación y suma de la de todos los individuos que la forman..., mientras que los nuestros, son simplemente los de uno solo de esos individuos o componentes..., de que la Misma consta...

Y digo esto..., porque todo cuanto vamos a estudiar y analizar a partir de ahora..., son atributos de “Cristo”, el Espíritu de Jesús de Nazaret o el Hijo-Hija (Dios)...

Comencemos primeramente por sus tres cuerpos, o lo que es lo mismo, por los tres Universos materiales...

Vemos en el gráfico, que a los temperamentos de “Cristo”, que están representados por los círculos Hp-Hm, les corresponde la barra entera (sin fragmentar) F1 AG1..., tal como indica la flecha con sentido descendente, que saliendo de debajo de ellos, señala a dicha barra...

En cuanto al modo como se combina la conformación de la energía o materialización, para formar las barras que representan las formas..., diré que lo hace del mismo modo que en los Universos de los círculos, es decir, confluyendo los dos temperamentos desde los extremos, con la proporción inicial máxima, para ir disminuyendo luego poco a poco..., hasta acabar con la proporción terminal y mínima, cada uno de ellos..., en los extremos opuestos a los que habían comenzado... Esa disposición, puede apreciarse claramente en la barra mencionada ( F1 AG 1 ), donde la zona blanca representa la proporción de energía en su estado natural y sín conformar, y la zona negra, le energía conformada.

El punto “neutro” en este Universo material, se encuentra indicado por las pequeñas flechas con sentido descendente y vertical, colocadas en el centro del espacio que queda libre, entre barra y barra...

En cuanto a las letras que he empleado para nombrar a las diferentes formas (barras segmentadas), que contiene el Hijo-Hija (Dios) en Sí Mismo, y que se encuentran relacionadas fuera del marco en línea doble del gráfico, y en la lista de la derecha..., diré que también son de cuatro (4) tipos diferentes, al igual que las que empleaba para nombrar a loscírculos, puesto que se corresponden con ellos...

A la “p” minúscula del temperamento “padre” del Hijo-Hija (círculo), le corresponde la letra “f ” minúscula del elemento material “fuego”, (barra segmentada).

A las “hp” minúsculas del temperamento “hijo” del “padre” del Hijo-Hija (círculo), les corresponden las letras “ai” minúsculas del elemento material “aire”, (barra segmentada).

A las “hm” minúsculas del temperamento “hija” de la “madre” del Hijo-Hija (círculo), les corresponde la letra “t” minúscula del elemento material “tierra”, (barra segmentada).

A la “m” minúscula del temperamento “madre” del Hijo-Hija (círculo), le corresponden las letras “ag” minúsculas del elemento material “agua”, (barra segmentada). 

He convenido en emplear estas equivalencias, por considerarlas las más apropiadas espiritualmente hablando..., ya que el opuesto más reconocido a nivel popular del “fuego”, es el “agua”..., así como el del “aire”, es la “tierra”...

Sin embargo a nivel de elementos naturales, y teniendo en cuenta la escala de densidades reales o de conformación de la energía..., el opuesto del “aire” (conformación hipersutíl de la energía), es la “tierra” o mineral (conformación hiperdensa de la energía)..., así como el del “fuego” o energía (conformación sutíl de la energía), es el “agua” (conformación densa de la energía).

En las siguientes tablas, aparecen comparados los nombres de los elementos opuestos empleados en los gráficos, según el simbolismo popular (1)..., y los de los elementos opuestos según su densidad material (2), en la realidad...
 
 

Los números (en grande), que acompañan a las letras, al igual que los Universos temperamentales ( círculos)..., también aquí expresan el número de etapa del Universo a la que pertenecen dichas letras..., y comienza a partir de la barra sin fragmentar, (que representa el cuerpo material entero de el Hijo-Hija [ F1 AG 1 ] ), hacia abajo...

Ejemplo: f2 significa, que ese segmento de barra pertenece al elemento “fuego”, y que es una manifestación material de “p” (temperamento “padre” de el Hijo-Hija), así como que se halla en la etapa número 2 del Universo material.

En cuanto a los números dobles (en pequeño) colocados uno detrás de otro, y separados por una raya inclinada, que acompañan a la derecha y abajo, a los números en grande..., expresan la proporción de conformación de la energía o materialización del temperamento..., es decir, la proporción entre la energía en su estado natural y sin conformar..., y la conformación de la energía que da forma a cada segmento de barra.

Yo he procurado que la característica mayoritaria de cada segmento de barra, ya sea la energía en su estado natural y sin conformar, o la energía conformada, esté expresada siempre por el número colocado delante de la raya inclinada..., y que la característica minoritaria, lo esté, por el número colocado detrás de dicha raya...

En todos los segmentos de barra que se hallan situados a la izquierda del punto neutro, (fila vertical de pequeñas flechas, entre los espacios que quedan libres, entre barra y barra), predomina la energía en su estado natural y sin conformar, sobre la energía conformada..., es decir, poseen la característica primordial de la energía conformada “positiva”.

Y por contra, en todos los segmentos de barra que se hallan situados a la derecha del punto neutro, predomina la energía conformada, sobre la energía en su estado natural y sin conformar..., esto es, poseen la característica primordial de la energía conformada “negativa”. Ejemplo: ai25/3 significa, que este segmento de barra pertenece al elemento “aire”, y que es una manifestación material de “hp” (temperamento “hijo” del “padre” del Hijo-Hija), así como que se halla en la etapa 2 del Universo material... estando formado por 5 partes de energía en su estado natural y sin conformar (el número de delante de la raya), y 3 partes de energía conformada (el número de detrás de la raya)..., puesto que está situado a la izquierda del punto neutro.

Hemos visto las letras, los números (en grande), y los números dobles (en pequeño)..., que sirven para nombrar a los diferentes segmentos de barra de los Universos materiales..., así como también (con ejemplos), el modo como se interpretan todos ellos...

Ya puedo pasar a señalar, otro detalle de dicho gráfico..., y que consiste, en que si nos fijamos con atención en él, veremos que tanto en los Universos temperamentales, como en los Universos materiales, y a partir de los símbolos que representan a el Hijo-Hija (Dios) hacia abajo..., aparecen una serie de flechas con sentido inclinado, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, con un significado muy especial...

Debo recordar ahora, lo que he anunciado en el escrito hace muy poco..., sobre que, “todo cuanto vamos a estudiar y analizar a partir de ahora..., son atributos de Cristo, el Espíritu de Jesús de Nazaret o el Hijo-Hija (Dios)...”, porque lo que esas flechas simbolizan es precisamente, uno de sus atributos principales: La serie de sucesivas divisiones que su Cuerpo o Cosmos experimentó, en aplicación de las Leyes Divinas que su Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, a través de el Padre (Dios), y de la Madre (Dios), le transmitió como primer paso, para llegar a darnos el “ser” a todos nosotros... 

De los dos círculos Hp-Hm que representan su temperamento bipolar, salen dos flechas; una hacia la izquierda y otra hacia la derecha, señalando a los círculos p13/1 y m13/1 respectivamente..., lo cual indica, que Hp-Hm se dividió en esos dos círculos... Posteriormente p13/1, y tal como indican las dos flechas que saliendo de él, señalan a p27/1 y hp25/3, también se dividió en dos partes... Y al lado opuesto (el de la derecha), m13/1 se dividió igualmente en dos partes, hm25/3 y m27/1... Y esto mismo, fué ocurriendo con todos los círculos de forma sucesiva... 

Y en cuanto a las barras se refiere..., de F1AG 1 salen dos flechas; una a la izquierda, que señala el segmento de barra f13/1, y otra a la derecha, que señala el segmento de barra ag13/1, lo cual indica que esa primera barra se dividió en esos dos segmentos... Y con f13/1 y ag13/1 pasó exactamente lo mismo..., y así continuó ocurriendo, de forma sucesiva...

En el gráfico, aparece todo esto con detalle...

Otro significado muy importante que también tienen todas esas flechas del gráfico, es: Que saliendo desde el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, que es la Fuente de toda VIDA y de toda ENERGÍA..., y descendiendo por las tres flechas que llegan a el Padre (Dios), la Madre (Dios), y al Hijo-Hija (Dios)..., para seguir descendiendo a continuación, por las que señalan a los círculos, (según se van dividiendo en dos partes...), indican: El camino que siguió la VIDA y por lo tanto la ENERGÍA, para comunicarnos a todos nosotros la existencia... (la cual nos sigue viniendo desde entonces por ese mismo camino, y continuamente...).

En cuanto al proceso de divisiones o fragmentaciones en dos partes..., que de forma sucesiva se lleva a cabo en el Cuerpo de “Cristo” y Espíritu de Jesús de Nazaret, durante la Creación..., hemos de reconocer, que representa en realidad, un proceso de disgregación, ya que supone de hecho (espiritualmente hablando), una evolución de sentido “negativo”... (puesto que ya sea “negativo” o “positivo”, todo aquello cuanto acontece en la Creación, supone ya de por sí, una evolución). Este proceso constituye el llamado “arco descendente” de la Creación.

Y ya para terminar con el análisis de este gráfico, diré que existe un camino similar al que acabo de describir, que sigue la VIDA en su regreso hacia el ABSOLUTO..., aunque de sentido opuesto al anterior o ascendente, y que transcurre de forma paralela a él... 

Ese camino al que me refiero, está basado en un proceso opuesto al del anterior o de integración..., y representa (espiritualmente hablando también), una evolución de sentido positivo. Este proceso constituye el llamado “arco ascendente” de la Creación, y está implícitamente recogido en el gráfico..., aunque sólo figure la última etapa del mismo o los hijos evolutivos volviendo a el ABSOLUTO. Esto está representado por las flechas de sentido ascendente, que saliendo de los triángulos pequeños (o representación de los hijos evolutivos), indican al triángulo grande del centro..., que representa a su vez, a el ABSOLUTO.
 
 

 




Una vez terminado de analizar el gráfico anterior, y con objeto de poder comprender de forma adecuada este de ahora..., es preciso que antes, recuerde brevemente, algunas frases y conceptos expuestos más atrás en el escrito.

Dijimos (y detallamos, también...),que: “A cada temperamento (círculo), le corresponde una forma material (segmento de barra)” o lo que es lo mismo, “que a la tendencia innata o temperamento (círculo), que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO asignó a cada uno de sus hijos..., le determinó también un cuerpo material o forma (segmento de barra), para que ese temperamento pudiera manifestarse como materia”. Dijimos después..., que eso suponía reconocer que cada temperamento, y tras un proceso de conformación de la energía o materialización, estaba destinado a transformarse en un cuerpo material o forma... De eso se deducía sin dificultad, que los Universos temperamentales en su conjunto, pasaban a transformarse por lo tanto..., en los Universos materiales...

Aclaré no obstante luego, que no desaparecían los Universos nombrados en primer lugar o temperamentales..., puesto que yo añadía sus nombres, así como las letras y los números que los identificaban, a las de los nuevos Universos materiales resultantes, que pasaría a denominar (para conservar el recuerdo de los primeros), como: “Universos de temperamentos-forma”.

El modo como yo he representado todo eso en el escrito, es sumamente sencillo, puesto que me he limitado a poner en primer lugar, las letras y los números (en grande y en pequeño), que identifican a los temperamentos..., y en segundo lugar, y separados por una raya inclinada, las letras y los números (en grande y en pequeño), que identifican a los cuerpos materiales o formas... (en el gráfico sin embargo, figuran las letras y los números que representan a los temperamentos en la parte superior..., y las letras y los números que representan a los cuerpos materiales o formas, en la parte inferior..., lo que me he visto obligado a dibujar de ese modo, por limitaciones de espacio... Pido disculpas al lector o lectora por eso..., y espero sabrá dispensar las molestias que esa diferencia, pueda ocasionarle...).
 
 

1ª FASE

Y hablando siempre ya (tal como dije antes), de los atributos de “Cristo”..., vemos a primera vista en este gráfico nº 3, una serie ordenada de letras, con otras letras diferentes colocadas debajo de ellas.

Vemos asimismo, que tanto las letras colocadas encima como las colocadas debajo, van acompañadas de números en grande y en pequeño..., siendo los números de las letras de arriba, iguales a los de las letras de abajo...

Esa serie de grupos de letras y números están unidos entre sí, por medio de líneas rectas horizontales contínuas, las cuales, aparecen con sus extremos doblados en ángulo recto a modo de puente, y señalando cada uno de ellos, a uno de esos grupos...

En los extremos derecho e izquierdo del gráfico, y en sentido vertical, aparecen formando línea discontinua..., una serie de rayas cortas y gruesas, cuya ubicación coincide exactamente, con cada una de las filas horizontales de los grupos de letras y números...

2ª FASE

Formando parte del título de este gráfico, aparece la frase: “Los géneros duales arquetípicos”, siendo su significado, que puesto que todo ha sido generado a través de dos (2) Entidades con naturalezas distintas, (el Padre [Dios] y la Madre [Dios] )..., todo pasa a tener también en la Creación, y en su propia constitución interna, dos (2) naturalezas diferentes, o lo que es lo mismo, un género doble o “dual”...

Y concretando aún más..., en esa doble naturaleza coexisten siempre juntos, un componente derivado de la característica primordial de la Espiritualidad, que procede de el Padre (Dios)..., y otro componente derivado de la característica primordial de la Materialidad, que procede de la Madre (Dios)..., y precisamente esa..., es la combinación o mezcla, que da lugar a la característica primordial del género masculino y del género femenino, que se forma en los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios).

Y tengo que matizar aquí y ahora, de forma solemne..., que sólo en el Hijo-Hija/Hija-Hijo (Dios) o “Cristo”, y Espíritu de Jesús de Nazaret..., (que es la forma completa y correcta de nombrarle), están en equilibrio esos dos componentes que acabo de nombrar, o las características primordiales de la Espiritualidad y de la Materialidad..., puesto que Él es la “Creación entera” o “Cosmos”, y la Misma como sabemos, está en permanente equilibrio...

No sucede lo mismo sin embargo, con las insignificantes partículas espirituales y de temperamentos-forma que somos todos nosotros, y que aglutinados formamos su Divino Ser..., ya que a diferencia de el Hijo-Hija (Dios), nuestras constitución interna siempre está en desequilibrio... Y así, cuando el componente derivado de la característica primordial de la Espiritualidad, está contenido en nosotros en mayor proporción que el componente derivado de la característica primordial de la Materialidad, nuestro género es masculino..., y cuando el componente derivado de la característica primordial de la Materialidad, está contenido en nosotros en mayor proporción que el componente derivado de la característica primordial de la Espiritualidad, nuestro género es femenino... Y esto, sirve tanto para nosotros los humanos, como para los minerales, los vegetales, los animales, y los ángeles, ya sean inferiores o superiores (arcángeles)..., es decir, para todos los seres creados de la VIDA y de la ENERGÍA de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, y que integrando las distintas especies, formamos la Creación o Cosmos.

En la parte superior del gráfico y en el centro, podemos ver que aparece un grupo de letras, números, y signos, que representan a los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios). Las letras Hp-Hm de dicho grupo, son las iniciales “Hijo” de “padre” e “Hija” de “madre”, de el Hijo-Hija. Las letras, números, y flechas, F1 AG 1 colocadas debajo de las letras anteriores, representan las formas de el Hijo-Hija, siendo la “F” mayúscula, el elemento “Fuego” o energía en su estado natural y sin conformar, y la “AG” mayúsculas, el elemento “Agua” o la conformación de la energía. El número “1” acompañando a las letras mayúsculas “F” y “AG” significa, que esas letras representan los temperamentos-forma enteros, o sin dividir de el Hijo-Hija (Dios). Cuando en las etapas siguientes, los números “1”, “2”, ...etc., acompañan a las letras minúsculas “p”, “f ”, “hp”, “ai”, “hm”, “t”, “m”, “ag”, significa, que esas letras corresponden a los temperamentos-forma ya divididos, de el Hijo-Hija (Dios).

Las letras “Mm”, colocadas al lado izquierdo de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija, significan: Género “masculino fuerte” o “M”, (en representación del temperamento de el Padre [Dios] )..., y “género masculino” débil o “m”, (en representación del temperamento de el Hijo [Dios] ). Las letras “ f F ” colocadas al lado derecho de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija, significan: Género “femenino fuerte” o “F”, ( en representación del temperamento de la Madre [Dios] )..., y género “femenino débil” o “f ”, (en representación del temperamento de la Hija [Dios] ).

Esas letras..., expresan de modo claro, la naturaleza bipolar, así como también el perfecto equilibrio entre el género masculino y el género femenino, que existe en los temperamentos-forma de el Hijo-Hija/Hija-Hijo (Dios) o “Cristo”. Las flechas cortas entre “F1” y “AG 1”, representan el cruce e inversión de los temperamentos-forma en su constitución interna (como ya veremos más adelante en el gráfico nº 11).

Esta etapa de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios) en un solo grupo..., expresa los géneros, que de entre los ilimitados que posee, transfiere a la Creación el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO..., simbolizando con ello la “Unidad Divina”...

Vemos luego, que dividiéndose en dos partes, ese grupo central de la parte superior del gráfico, da lugar en el lado izquierdo del mismo, al grupo de letras y números p13/1/f13/1, acompañado de las letras “M” mayúscula o género masculino fuerte y “m” minúscula o género masculino débil. En el lado derecho de esa misma división, da lugar al grupo de letras y números m13/1/ag13/1, acompañado de las letras “F ” mayúscula o género femenino fuerte y “f ” minúscula o género femenino débil.

Esta etapa de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios), divididos en dos (2) grupos..., expresa los géneros de el Padre (Dios) (incluyendo en él, el de el Hijo [Dios] )..., y el de la Madre (Dios) (incluyendo en él, el de la Hija [Dios] )..., simbolizando en su conjunto, la “Dualidad Divina”...

Posteriormente, el grupo p13/1/f13/1 se divide en dos partes, p27/1/f27/1 acompañado de la “M” mayúscula o género masculino fuerte..., y hp25/3/ai25/3 acompañado de la “m” minúscula o género masculino débil. El grupo m13/1/ag13/1 se divide también en dos partes, hm25/3/t25/3 acompañado de la “f ” minúscula o género femenino débil..., y m27/1/ag27/1 acompañado de la “F ” mayúscula o género femenino fuerte. 

De los cuatro grupos resultantes de esta última división..., el grupo “M” género masculino fuerte (p27/1/f27/1), se une con el grupo “f ” género femenino débil (hm25/3/t25/3)..., lo cual, está representado en el gráfico por medio de una línea recta horizontal contínua, que los une y señala, con sus extremos doblados en ángulo recto, formando un “puente”...

Y por otro lado el grupo “F ” género femenino fuerte (m27/1/ag27/1), se une con el grupo “m” género masculino débil (hp25/3/ai25/3)..., también por medio de una línea recta horizontal contínua, que los une y señala a su vez, con sus extremos doblados en puente...

De la primera unión o “M” (género masculino fuerte) + “f ” (género femenino débil), resulta el género dual “masculino”; puesto que de las dos letras, predomina la “M” mayúscula. Dicho género es “dual”, porque está compuesto por la unión de dos temperamentos-forma de distinta naturaleza. De aquí, la denominación de géneros dobles o “duales”, que yo les doy, en el título del gráfico...

De la segunda unión o “F ” (género femenino fuerte) + “m” (género masculino débil), resulta el género dual “femenino”; puesto que de las dos letras, predomina la “F ” mayúscula. Dicho género femenino es también “dual”, porque al igual que el anterior, está compuesto por la unión de dos grupos de distinta naturaleza...

Esta etapa de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios), divididos en cuatro (4) grupos..., expresa los géneros de el Padre (Dios), de la Madre (Dios), de el Hijo (Dios), y de la Hija (Dios)..., simbolizando en su conjunto, a la “Trinidad Divina”... también expresa las dos familias de géneros duales que existen en la Creación, es decir: El género dual “masculino” y el género dual “femenino”.

Más tarde, estos cuatro grupos se dividen a su vez en dos, cada uno de ellos..., resultando ocho grupos de letras y números, y siendo esta vez el “3”, el número en grande que les acompaña a todos ellos, (indicando que se trata de la tercera etapa de la Creación...), más los correspondientes números en pequeño..., como puede verse en el gráfico.

Las letras que indican los géneros y que acompañan a los grupos, se unen ahora entre sí, del siguiente modo: “MS” género masculino fuerte “superior” ( puesto que eso significa la “S”), se une con “FI” género femenino fuerte “inferior” (ya que eso significa la “I”), por medio de la correspondiente línea recta horizontal contínua, doblada en sus extremos, formando puentes, como en todos los demás casos..., (pero que no reseñaré ya a partir de aquí, por sobrentenderse...).

“FS” género femenino fuerte superior, se une con “MI” género masculino fuerte inferior...

“mS” género masculino débil superior, se une con “fI ” género femenino débil inferior...

“fS” género femenino débil superior, se une con “mI” género masculino débil inferior...

De la primera unión o “MS” (género masculino fuerte superior) + “FI ” (género femenino fuerte inferior), resulta el género dual “masculino fuerte”; puesto que siendo mayúsculas las dos letras (“M” y “F”), la “S” que acompaña a la “M”, predomina sobre la “I” (que acompaña a la “F ”).

De la segunda unión o “FS” (género femenino fuerte superior) + “MI” (género masculino fuerte inferior), resulta el género dual “femenino fuerte”; puesto que siendo mayúsculas las dos letras (“F ” y “M”), la “S” que acompaña a la “F ”, predomina sobre la “I”.

De la tercera unión o “mS” (género masculino débil superior) + “fI” (género femenino débil inferior), resulta el género dual “masculino débil”; puesto que siendo minúsculas las dos letras (“m” y “f ”), la “S” que acompaña a la “m”, predomina sobre la “I”.

De la cuarta unión o “f S” (género femenino débil superior) + “mI” (género masculino débil inferio), resulta el género dual “femenino débil”; puesto que siendo minúsculas las dos letras (“f ” y “m”), la “S” que acompaña a la “f ”, predomina sobre la “I”.

Esta etapa de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios), divididos en ocho (8) grupos..., expresa los géneros de el Padre (Dios) (superior e inferior), de la Madre (Dios) (superior e inferior), de el Hijo (Dios) (superior e inferior), y de la Hija (Dios) (superior e inferior)..., simbolizando en su conjunto a los “Seis” (cuyo significado conoceremos más adelante...).

También expresa los cuatro (4) tipos de géneros duales que existen en la Creación, es decir: El género dual “masculino fuerte”, el género dual “femenino fuerte”, el género dual “masculino débil”, y el género dual “femenino débil”..., puesto que todos los géneros duales que se forman posteriormente..., pertenecen ya, a uno de estos cuatro tipos...

Más tarde, estos ocho grupos de letras y números vuelven a dividirse en dos..., y al mismo tiempo se unen las letras que indican los géneros, de los dieciseis (16) grupos de letras y números, que resultan de esa división... y así va sucediendo paulatinamente, con todos los grupos...

Vemos pues con este proceso..., como se van formando los géneros duales de forma alternada, (masculino, femenino, masculino, femenino, etc.), siendo por lo tanto “par”..., el número de los mismos en cada etapa...

También puede observarse, que los géneros duales se forman siempre..., uniendo el grupo de letras y números más fuerte (o predominante), de una naturaleza..., con el grupo de letras y números más débil (o no-predominante), de la naturaleza opuesta...

Las naturalezas de el Hijo-Hija (Dios) opuestas entre sí, son las siguientes:

Las predominancias, entre las combinaciones de letras y números indicativas del género de una naturaleza..., y las combinaciones de letras y números indicativas del género de la naturaleza opuesta..., que se usan en el gráfico para formar los géneros duales, son las siguientes: 

Y para terminar ya con este gráfico, diré que las dos series de rayas cortas y gruesas, que formando línea vertical aparecen en los extremos del mismo..., señalan los límites (o extremos) de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios) o Cosmos. La distancia entre las que aparecen a la izquierda y las que aparecen a la derecha, es siempre la misma..., expresando con ello, la dimensión constante de la Creación o Cosmos en su fase inicial...

Cuando aumenta entre ellas el contenido en letras, números, y símbolos, es debido (como ya hemos visto), a las sucesivas divisiones que se van produciendo en los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”.
 

 

 

1ª FASE

Puede apreciarse en este gráfico nº 4, la misma serie ordenada de letras y números, que en el gráfico anterior, así como también, el mismo número de líneas horizontales uniéndolos..., formando puentes.

Puede apreciarse no obstante, que este gráfico incorpora además, una serie de líneas verticales nuevas..., que en el otro gráfico no aparecían.

Si que aparecen en los extremos del mismo, las dos series de rayas corta y gruesas, en línea discontinua y vertical..., ubicadas a la misma altura que las del gráfico anterior...
 
 

2ª FASE

Al final del texto del gráfico anterior, dijimos que existian cuatro (4) tipos de géneros dobles o duales diferentes en la Creación..., los cuales, se formaban uniendo determinados grupos de letras y números, con líneas o trazos formando “puentes” entre ellos... Las uniones “puenteadas” de esos cuatro tipos de géneros duales, correspondían a la etapa formada por ocho (8) grupos de letras y números..., u ocho (8) temperamentos-forma...

Estos eran los cuatro tipos: Género dual “masculino fuerte”, género dual “femenino fuerte”, género dual “masculino débil”, y género dual “femenino débil”.

Dijimos igualmente, que a partir de esa etapa, es decir, desde la etapa de los ocho (8) temperamentos-forma (incluída la misma), en adelante... esos cuatro tipos de géneros se repetian..., por lo que todos los géneros duales siguientes, pertenecían ya a uno de los cuatro tipos mencionados...

Recordado esto..., y analizando la etapa de ocho (8) temperamentos- -forma que aparece en este nuevo gráfico..., paso a relacionar las diferencias existentes, con el gráfico anterior...

La primera de ellas, consiste en que los grupos de letras y números “puenteados” con una línea, que constituyen los géneros duales “fuertes”... pasan a unirse con sus homólogos de género, “débiles”... (el lugar de unión de los géneros duales “fuertes” y “débiles”, entre sí..., está indicado en el gráfico con un pequeño trazo grueso, que pone en contacto las líneas contínuas o puentes que unen los temperamentos-forma, que constituyen los mismos...).

Según esto, el género dual “masculino fuerte” con letras indicativas de género “MS”, (puesto que la “S” que acompaña a la “M”, predomina sobre la “I” que acompaña a la “F ”), y que está compuesto por el “puente” (largo) que une a los temperamentos-forma p315/1/f315/1  y m313/3/ag313/3..., se une con el género dual “masculino débil” con letras indicativas de género “mS”, (la “S” que acompaña a la “m”, predomina sobre la “I”), que está compuesto por el “puente” (corto) que une a los temperamentos-forma hp311/5/ai311/5 y hm39/7/t39/7.

Con esta unión, se obtiene un género dual doble..., el cual, consta de un temperamento-forma cuádruple (o compuesto por cuatro (4) temperamentos-forma...), que leídos en el gráfico de izquierda a derecha son: p315/1/f315/1, hp311/5/ai311/5, hm39/7/t39/7, m313/3/ag313/3.

Obsérvese que de estos cuatro (4) temperamentos-forma, dos son masculinos (p315/1/f315/1 y hp311/5/ai311/5)..., y los otros dos son femeninos (hm39/7/t39/7 y m313/3/ag313/3)...

Obsérvese igualmente, que los dos masculinos “MS” y “mS”, y por ir acompañados de la “S”, predominan sobre los dos femeninos “FI” y “fI”, que van acompañados de la “I”..., con lo que el género total resultante, del grupo que foman estos cuatro temperamentos-forma, es “masculino”...

El trazo de unión de los dos géneros duales, que forman este género dual doble, está situado aproximadamente..., en la mitad de la línea puente (corta), que une los dos temperamentos-forma centrales del mismo... (hp311/5/ai311/5 y hm39/7/t39/7).

Una vez localizado el trazo de unión, y algo más a la izquierda... aunque situada ya en la otra línea puente (larga), que une a los dos temperamentos-forma de los extremos, (p315/1/f315/1 y m313/3/ag313/3), podemos ver un nudo o punto..., del que nace una línea vertical que acaba también en un punto, algo más arriba en el gráfico, y justo debajo del temperamento-forma p13/1/f13/1. Esta es una de las líneas verticales nuevas, que este gráfico nº 4 incorpora...

Pero debo seguir con el otro lado del gráfico..., ya que el género dual “femenino fuerte” con indicativo de género “FS” (puesto que por llevar “S”, predomina sobre la “I” del otro extremo...), que se compone de la línea (larga) que “puentea” a m315/1/ag315/1 y p313/3/f313/3..., pasa a unirse con su homólogo del género dual “femenino débil”, con indicativo de género “fS”, (la “S” predomina sobre la “I”), compuesto del puente (corto) uniendo a hm311/5/t311/5 y hp39/7/ai39/7.

Aproximadamente... a mitad de la línea puente (corta), que une los dos temperamentos-forma centrales de este género dual doble, está situado el trazo de unión de los puentes del mismo... Algo más a la derecha, y situado en la otra línea puente (larga), que une a los dos temperamentos-forma de los extremos, (m315/1/ag315/1 y p313/3/f313/3), encontramos igualmente, un nudo o punto..., del que nace una línea vertical, que acaba algo más arriba en el gráfico con un punto, y al pié mismo del temperamento-forma m13/1/ag13/1...

También en este género dual doble, los dos temperamentos-forma que predominan por llevar “S”, son del mismo género, aunque esta vez “femeninos”..., y los dos que no predominan “masculinos..., siendo por lo tanto, el género total resultante de este grupo, “femenino”...

Y una vez vista la formación de estos dos géneros duales dobles, que como ya hemos dicho, son “masculino” y “femenino” respectivamente..., y cuyo proceso de formación constituía una novedad respecto al gráfico anterior..., ya podemos hablar de la otra diferencia que también hemos encontrado en este gráfico, o las líneas verticales que unen a cada uno de los géneros duales dobles, con un temperamento-forma situado más arriba, en el gráfico...

La misión que tienen esas líneas, es unir o conectar los grupos de cuatro (4) temperamentos-forma, que como veremos a continuación, constituyen en realidad tres (3) cuerpos, cada uno de ellos..., con el “ser” al que pertenecen esos cuerpos..., que en este caso concreto, es el temperamento-forma situado más arriba en el gráfico y justo donde acaban las líneas verticales...
 
 


12. LOS CUATRO (4) TEMPERAMENTOS-FORMA

Y LOS TRES (3) CUERPOS DEL COSMOS O “CRISTO”,

DERIVADOS DE LA “TRINIDAD DIVINA”...


 

Ya vimos antes en un pequeño esquema..., que el Hijo-Hija (Dios) contenía dentro de Sí, dos (2) pares o parejas de naturalezas opuestas: La compuesta por los temperamentos-forma derivados de el Padre (Dios), y los de la Madre (Dios)..., y los temperamentos-forma derivados de el Hijo (Dios), y los de la Hija (Dios)..., pero como quiera que estos dos últimos, derivan de una misma Persona, o el Hijo-Hija (Dios)..., tendremos en realidad, cuatro (4) temperamentos-forma, y tres (3) Personas...

Esa constitución de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios), aparece claramente reflejada en el gráfico nº 4, y en la etapa anterior a la que acabamos de analizar...

Esta etapa consta de los cuatro (4) temperamentos-forma, y de las cuatros letras indicativas de género, siguientes: p27/1/f27/1 (“M”), hp25/3/ai25/3 (“m”), hm25/3/t25/3 (“f ”), y m27/1/ag27/1 (“F”).

Entre otros muchos..., los significados que esta etapa representa, son: Las dos familias de géneros duales que existen en la Creación..., y la auténtica estructura interna de la “Trinidad Divina”..., los cuales pasan a constituírse en Ley Divina, para todas las demás etapas que siguen a continuación de esa..., en la Creación.

La unión, a través de una línea puente del temperamento-forma p27/1/f27/1, con indicativo de género “M” mayúscula, y el temperamento-forma hm25/3/t25/3, con indicativo de género “f ” minúscula..., pasa a engendrar el género dual masculino.

La unión, a través de otra línea puente del temperamento-forma m27/1/ag27/1, con indicativo de género “F” mayúscula, y el temperamento-forma hp25/3/ai25/3, con indicativo de género “m” minúscula..., pasa a engendrar el género dual femenino. He aquí, las dos familias de géneros duales de la Creación...

En cuanto a la auténtica estructura interna de la “Trinidad Divina”... vemos en el extremo izquierdo de esta etapa el temperamento-forma p27/1/f27/1, que deriva de el Padre (Dios)... En el extremo derecho de la misma, vemos el temperamento-forma m27/1/ag27/1, que deriva de la Madre (Dios)... Y en la parte central izquierda de la etapa, el temperamento-forma hp25/3/ai25/3, que deriva de el Hijo (Dios), que unido a través de una línea puente, al temperamento-forma hm25/3/t25/3, de la parte central derecha de la misma, que deriva de la Hija (Dios), forman el temperamento-forma doble, que deriva a su vez ya completo, de el Hijo-Hija (Dios). He aquí la auténtica estructura de la Trinidad Divina: Cuatro (4) temperamentos-forma, y tres (3) Personas físicas o “Cuerpos”...

Y esta es exactamente..., la configuración de los Universos en el Cosmos..., que vimos más atrás en el esquema, “LOS NOMBRES DE LOS UNIVERSOS (UNIVERSOS ENTEROS) Y DE LOS SEMI-UNIVERSOS (PARTES PARCIALES) (*) ”, del gráfico nº 1..., puesto que los Universos son... ¡los Cuerpos materiales de el Hijo-Hija (Dios)... !.

Vemos también en el centro de esa etapa..., una línea vertical que saliendo de la estructura de los “puentes”, llega exactamente, al pié de las letras y números que representan en un solo grupo, los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios). Esa línea vertical representa la unión del Mismo, con sus tres (3) Cuerpos materiales o los tres Universos del Cosmos, los cuales, están constituídos (como ya he dicho antes), por cuatro (4) temperamentos-forma...

Cabe aquí recordar ahora, lo dicho algo más atrás en el escrito... respecto a que, “solo en el Hijo-Hija/Hija-Hijo (Dios) o “Cristo”, y Espíritu de Jesús de Nazaret..., están en equilibrio esos dos componentes que acabo de nombrar, o las características primordiales de la Espiritualidad y de la Materialidad..., puesto que Él es la “Creación entera” o “Cosmos”, y la Misma como sabemos, está en permanente equilibrio...”

Si repasamos atentamente el gráfico nº 4, podremos comprobar con todo detalle, todo esto que digo..., y ver como “Cristo” y sus tres (3) Cuerpos (formados por cuatro (4) temperamentos-forma), es el equilibrio del Cosmos, al ser masculino y femenino por igual..., o en la misma proporción...

También podremos comprobar, si repasamos la etapa de ocho (8) temperamentos-forma y siguientes..., (que representan ya a los hijos evolutivos), como todas las estructuras son también de tres (3) cuerpos, así como también, que están formadas por cuatro (4) temperamentos-forma. pero sobretodo y lo más importante..., que su constitución interna está ya desequilibrada en sí misma..., al estar contenido siempre en mayor proporción, uno de los dos componentes derivados de las características primordiales de la Espiritualidad y de la Materialidad..., base indispensable e inevitable de nuestro género, que siempre nos hace ser, o bien masculinos..., o bien femeninos...
 
 

 


Y habiendo llegado aquí, en este tema..., querría decir, que soy plenamente consciente del esfuerzo que han tenido que realizar, a lo largo de la exposición de lo que antecede..., aquellos que no están acostumbrados a manejar ideas o conceptos abstractos..., pero puedo asegurarles, que todo cuanto hemos visto hasta ahora, era mínimamente necesario para poder avanzar por el método, así como para llegar a obtener las informaciones y respuestas, que el mismo contiene...

Es por eso que desde aquí, le doy las gracias al lector o lectora por su comprensión..., y le comunico que pasada la parte más dificil, (tal como son siempre todos los principios...), es ahora cuando comenzará a obtener los frutos de su esfuerzo..., siempre (¡claro está !), que haya conseguido entender de forma mínimamente satisfactoria lo visto hasta ahora, y que como digo, era indispensable...

Y reanudando el tema que nos ocupa..., acabamos de ver en el gráfico anterior (gráfico nº 4), la gran estructura que forman las etapas arquetípicas o el conjunto de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios), según se van dividiendo en dos partes cada uno de ellos, de forma sucesiva...

Vimos también en el gráfico nº 3, como tras formarse los géneros duales o compuestos por dos (2) naturalezas opuestas, en diferente proporción..., se van uniendo después en el gráfico nº 4, y en cada etapa, los géneros duales de naturaleza mayoritaria, homóloga..., es decir, el género dual mayoritario “masculino”, con el género dual mayoritario “masculino”... y el género dual mayoritario “femenino”, con el género dual mayoritario “femenino”...

El resultado de esas uniones, daba lugar (como vimos) a los géneros duales dobles (masculinos y femeninos), o de cuatro (4) temperamentos-forma..., los cuales constituían a su vez, tres (3) cuerpos..., que son los cuerpos que posee cada “ser” en la Creación.

Vimos por último en el gráfico nº 4, como cada “ser” estaba unido o relacionado con sus tres (3) cuerpos, por medio de una línea vertical...

Y debido a que cada uno de los temperamentos-forma de dicha estructura, mostraba sus uniones y relaciones con los demás temperamentos-forma, por medio de líneas horizontales, verticales, puntos, etc., aquel gráfico adquiría un aspecto bastante complejo..., aunque más de lo que es realmente, una vez familiarizados con él...

Pero con objeto de facilitar al máximo las cosas..., he decidido incorporar también este gráfico que pasamos a analizar, y que nos permitirá comprender mejor el anterior...
 
 

1ª FASE

Se aprecia en este gráfico nº 5, una serie de figuras formadas cada una de ellas, por cuatro grupos de letras y números unidos por unas líneas horizontales a modo de puentes, los cuales se unen también entre sí..., y de los que de su centro, sale una línea hacia arriba y en sentido vertical, que acaba uniéndose a otro grupo de letras y números, como los anteriores...

En los extremos del gráfico, aparecen dos series de rayas cortas y gruesas, en línea discontínua y vertical..., cuya altura coincide exactamente, con cada una de las filas horizontales que forman los grupos de letras y números...

2ª FASE

Este gráfico es equivalente al anterior, y trata de mostrar a cada uno de los seres que componen las etapas del Cosmos, acompañado de los tres (3) cuerpos que le corresponden...

En la primera etapa de la Creación, aparece en primer lugar el Hijo-Hija (Dios) o Cosmos entero..., a Quién corresponden los tres cuerpos siguientes: Cuerpo nº 1 o p27/1/f27/1, con temperamento-forma de género masculino, es decir, derivado directamente de el Padre (Dios)..., cuerpo nº 2 o m27/1/ag27/1, con temperamento-forma de género femenino, derivado directamente de la Madre (Dios)..., y cuerpo doble nº 3 o hp25/3/ai25/3 ¾hm25/3/t25/3, con temperamento-forma de género masculino-femenino, derivado directamento de el Hijo-Hija (Dios).

Estos tres cuerpos, forman una trinidad perfectamente equilibrada; puesto que como puede observarse por los números dobles en pequeño, (que acompañan a los números de etapa, en grande), las proporciones que estos expresan, son exactamente iguales en ambos lados de dicha trinidad... siendo 7/1 y 5/3 las proporciones entre la Espiritualidad y la Materialidad, de la mitad izquierda de la misma, o lado masculino..., y 5/3 y 7/1 las proporciones entre la Materialidad y la Espiritualidad, de la mitad derecha, o lado femenino... Vemos con esto, que el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, es masculino y femenino por igual..., y que además, establece y conserva el equilibrio de la Creación o Cosmos, a través de las fuerzas de atracción y de repulsión que ejercen entre sí, sus tres cuerpos..., que no son otra cosa, que... los tres Universos...

En la segunda etapa de la Creación, aparecen los dos semi-Cosmos, que proceden de las dos mitades en las que se dividen el Hijo-Hija (Dios) o Cosmos..., siendo estos seres el p13/1 y el m13/1.

Cada uno de ellos (como muestra el gráfico), posee igualmente tres cuerpos o una trinidad, a imagen y semejanza de el Hijo-Hija (Dios) y establecido por Ley Divina...

Pero a diferencia de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”..., los grupos de tres cuerpos o trinidades que ambos poseen, ya no están en perfecto quilibrio... como puede observarse por las proporciones que expresan los números dobles ( en pequeño), de los mismos...

Vemos en p13/1, que las proporciones entre la Espiritualidad y la Materialidad del lado izquierdo, de la trinidad que forma esos cuerpos, es 15/1 y 11/5..., y que las proporciones entre la Materialidad y la Espiritualidad del lado derecho de la misma trinidad, es 9/7 y 13/3..., siendo la Espiritualidad en él, más elevada que la Materialidad..., y su género por tanto, masculino...

Y vemos en m13/1, que las proporciones entre la Materialidad y la Espiritualidad, del lado derecho de la trinidad que forman sus cuerpos, es 15/1 y 11/5..., mientras que las proporciones entre la Espiritualidad y la Materialidad de su lado izquierdo, es 9/7 y 13/3..., siendo en este caso, su Materialidad superior a su Espiritualidad..., y su género por lo tanto, femenino...

En la tercera etapa de la Creación, aparecen las cuatro partes en las que se dividen los dos semi-Cosmos de la etapa anterior, y que son: p27/1/f27/1, hp25/3/ai25/3, hm25/3/t25/3, y m27/1/ag27/1..., que como pudimos comprobar más atrás, son los cuatro (4) temperamentos-forma que componen los tres (3) Universos.

Cada uno de esos cuatro temperamentos-forma, posee también sus tres cuerpos o trinidades propias..., pero no los voy a repasar ya en detalle, para no fatigar innecesariamente al lector o lectora, por lo que sólo diré de ellos..., que al igual que todos los demás, y debido a las diferentes proporciones de Espiritualidad y Materialidad que contienen, resultan ser masculinos, los dos del lado izquierdo (según se mira el gráfico...), y femeninos, los dos del lado derecho...

Por otra parte, y debido a que todas las estructuras corporales básicas que se forman en la Creación, lo hacen siguiendo la proporción de cuatro (4) temperamentos-forma y tres (3) cuerpos... (que proviene de la Trinidad Divina y que se hereda por Ley), produce que las cuatro trinidades de esta etapa, se encuentren afectadas por un puente auxiliar, el cual, pasa a unir a las dos trinidades centrales de las mismas..., convirtiéndolas de ese modo... ¡en una trinidad, de trinidades...!. Ese puente, ya aparecía en el gráfico nº 4..., aunque figurando en la etapa que contiene los cuatro cuerpos de el Hijo-Hija (Dios)..., y uniendo a hp25/3/ai25/3 con hm25/3/t25/3..., tal como podrá comprobar el lector o lectora, si repasa aquel gráfico...

La cuarta etapa de la Creación (y siguientes)..., sigue teniendo el mismo tipo de propiedades, que las que acabamos de ver..., exceptuando el número de puentes auxiliares que les afectan..., ya que las ocho trinidades (por ejemplo), se ven afectadas por dos puentes auxiliares (en vez de uno), para poder pasar a convertirse, en dos grupos de tres (3) cuerpos cada uno..., o un total de dos (2) trinidades... (tal como señala el gráfico).

Hay una propiedad muy importante que me gustaría señalar, con repecto a los que yo he venido denominando como “seres”, a la vez que atribuyéndoles sus tres cuerpos correspondientes..., y que es la relativa a la función de “consciencia”, que los mismos ejercen...

Para la mejor comprensión de este tema y como ejemplo, voy a designar un temperamento-forma cualquiera de los que aparecen en las etapas del gráfico...

Por ejemplo: el “ser” de la tercera etapa de la Creación, p315/1/f315/1.

Vemos en el gráfico, que ese “ser” es uno de los tres cuerpos que corresponden a p13/1/f13/1..., por lo que su función en esa etapa y como cuerpo que es..., consiste junto a hp311/5/ai311/5¾hm39/7/t39/7 y m313/3/ag313/3..., en servir de vehículo o alojamiento a p13/1/f13/1, que es su “consciencia”, y quien ejerce el control sobre él..., puesto que la definición que aparece en el diccionario sobre consciencia, es: “Popiedad que tiene el alma (la parte emocional e intelectual de un ser), de reconocerse como sujeto de sus actos, ideas y sentimientos...

La función que el “ser” p315/1/f315/1 desempeña en esa etapa, podría entenderse pues..., como un sinónimo de servir..., y por lo tanto, de ser controlado...

Una vez dicho esto y llevando la vista hacia la parte inferior izquierda del gráfico, ¡volvemos a encontrar de nuevo, a ese mismo “ser” o p315/1/f315/1!.

Pero en esa etapa, las cosas ya han cambiado totalmente, porque... he aquí que en ella, ese “ser” posee sus propios tres cuerpos, o los “seres” p563/1/f563/1, hp547/17/ai547/17¾hm533/31/t533/31, y m549/15/ag549/15.

p315/1/f315/1 será ahora en ella, el que se reconocerá “como sujeto de sus actos, ideas y sentimientos...”, es decir, el que será “consciente” de la situación y controlará a sus cuerpos..., los cuales, le servirán de vehículo o alojamiento...

La función que el “ser” p315/1/f315/1 desempeña en esa etapa, podría entenderse ahora, como un sinónimo de ser servido..., y por lo tanto de controlar...

Muchas son las enseñanzas que de esto se desprenden..., aunque sólo diré algunas...

La primera de ellas, es comprobar que en la Creación y en nuestro proceso evolutivo, está previsto que hemos de experimentar la función de la “consciencia” de un modo dual, es decir, sintiendo nosotros mismos y a la vez, las dos naturalezas opuestas de la misma.

Hemos de aprender a servir, o lo que es lo mismo, a saber estar sometidos a alguien que está por encima de nosotros en la cadena evolutiva y en nuestro entorno inmediato, ocupado por “seres” hermanos de variados tipos y categorías, que están más evolucionados que nosotros y que ocupan cargos de responsabilidad; incluído el de vigilar que nuestra evolución sea correcta..., ajustando las situaciones y los estímulos que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO determina..., y que viniendo a través de el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios), así como después, a través del Consejo de los Universos y de los “mandos” (jerarquías) que de allí derivan..., llegan a los “seres” inmediatos de los que hablaba, y a cuyo través recibimos dichos ajustes...

Y hemos de aprender también a ser servidos, aplicando con nuestros subordinados, la paciencia y la comprensión adquiridas antes por nosotros..., así como también, aceptando la responsabilidad y las obligaciones que el ejercicio de nuestra posición o cargo, lleva consigo... Habremos de tener en cuenta además, que por debajo de nosotros existen todavía, una serie casi infinita de categorías de “seres”..., los cuales, inexorablemente se ven influídos por nuestros comportamientos..., puesto que acaban recibiendo los efectos deseables o indeseables de los mismos...

La suma de estos dos aprendizajes, constituye por si misma, una dualidad con la que tenemos que aprender a convivir..., puesto que la Ley de Jerarquía que ordena la Creación, así lo ha determinado...

Vemos con todo esto, también..., que aquello que solemos llamar “ser”, en la Creación..., no es nada fijo ni definitivo, sino sólo relativo..., ya que si tenemos en cuenta la dualidad a la que acabo de referirme, ese concepto queda totalmente relativizado por ella...

Está muy claro por tanto, la relatividad de todo cuanto existe en la Creación...
 
 



1ª FASE

En este gráfico, aparecen una serie de barras rectangulares, todas ellas con distintas zonas sombreadas.

Las dos barras que figuran en primer lugar, están enteras o sin segmentar, mientras que las tres restantes, aparecen segmentadas...

Todas llevan encima grupos de letras, números, y palabras escritas.

2ª FASE

Lo primero que salta a la vista en las barras de este gráfico, es que está representado en ellas y a base de distintos sombreados..., el proceso de formación de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios).

Es conveniente que ahora recordemos algunos de los conceptos que figuraban en el apartado “LOS TEMPERAMENTOS DE EL HIJO-HIJA (DIOS)”: “El Hijo-Hija, hereda de su Padre (Dios) el círculo blanco..., que al igual que en su Divino Padre, representa en Él: la Espiritualidad o característica primordial de lo masculino..., y también, la energía en su estado natural y sin conformar...”.

Por otro lado, “el Hijo-Hija hereda de su Madre (Dios) el círculo negro..., que al igual que en su Divina Madre, representa en Él: La Materialidad o característica primordial de lo femenino..., y también, la conformación de la energía...”.

Y más adelante, y hablando ya del proceso de fusión de esos dos círculos: “Esta forma de combinación, (que más adelante veremos en detalle...), consiste en un proceso, en el que confluyendo los dos temperamentos desde los extremos con una proporción inicial máxima, van disminuyendo poco a poco..., hasta acabar con una proporción terminal mínima, cada uno de ellos, en los extremos opuestos a los que habían comenzado...”.

Contemplando el gráfico nº 6, podemos ver en detalle (tal como se anunció en aquel apartado...), y de modo muy esplícito..., el proceso del que allí se hablaba, el cual, se encuentra fielmente reflejado en la barra que aparece en primer lugar y que lleva encima, un grupo de letras y números (además de ciertas palabras, cuyo significado explicaréluego...), que representan los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”.

Vemos en el extremo izquierdo de la mencionada barra, como fluye el color blanco de la energía sin conformar..., y como poco a poco, al irse mezclando con el color negro de la conformación de la energía que fluye desde el extremo derecho, va oscureciéndose a lo largo de la barra, hasta llegar al mencionado extremo..., donde la energía está ya totalmente conformada y su color es negro...

Y una vez descrito el proceso de fusión de los dos temperamentos-forma de el Hijo-Hija o “Hp/F1” y “Hm/AG 1”, (proceso que está indicado por medio del signo “ ”que aparece entre los mismos...), debo aclarar, que lo he descrito dándole preferencia al primero de ellos o Hp/F1 (la energía)..., pero que también podía haberlo descrito, dándole preferencia al segundo o Hm/AG 1 (la conformación de la energía)..., puesto que ambos temperamentos-forma predominan por igual, en el Hijo-Hija (Dios)... 

Pasemos ahora a analizar la barra que aparece en segundo lugar en el gráfico, debajo de la anterior...

Se puede observar en la misma, el signo “ = ” (que se lee “igual a...”), colocado entre las dos barras y que indica, que el contenido de la primera es “igual a ...”, el contenido de la segunda...

Y así es..., ya que los requisitos que se cumplen en la primera barra, se cumplen también en la segunda; dado que en los extremos de ambas barras, aparecen iguales temperamentos y en iguales proporciones..., y también es igual, la variación que sufren a lo largo de la barra, esos temperamentos...

Vemos con esto, que el contenido de ambas barras es el mismo..., con la única diferencia estética, de que en la primera barra aparecen los colores blanco y negro, que representan a los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios), mezclados y juntos..., y en la segunda aparecen sin embargo, compactados y separados...
 
 


13. LA PROPORCIÓN : ESPIRITUALIDAD-MATERIALIDAD

 

Yo he preferido no obstante, usar el sistema de la segunda barra, porque como a continuación podremos comprobar, representa las proporciones de composición de los temperamentos-forma de manera clara y sencilla..., a la vez que los hace también más fáciles para la vista...

Pero sobre todo, porque esa disposición me ha permitido desarrollar un código, para cuantificar la Espiritualidad y Materialidad que contienen cada uno de los temperamentos-forma.

Y así..., las partes de Espiritualidad y de Materialidad que contiene esa segunda barra, están expresadas por el número pequeño que aparece a la derecha de las letras que representan a los temperamentos-forma, y que al ser 1 (Hp/F1 y Hm/AG 1 )..., indica que hay en ellas: 1 parte de Espiritualidad y 1 parte de Materialidad.

La parte de Espiritualidad o de energía sin conformar, aparece representada en esa barra, por el sector de color blanco situado en la parte superior de la misma.

La parte de Materialidad o de conformación de la energía, aparece representada en esa barra, por el sector de color negro situado en la parte inferior de la misma.

Debo aclarar, que podía haber situado también el sector negro en la parte superior y el blanco, en la inferior..., puesto que ambos predominan por igual..., en el Hijo-Hija (Dios).

Y pasando ya a analizar la barra que aparece en tercer lugar, vemos que está segmentada (dividida), en su punto medio..., así como también, que cada uno de los segmentos o mitades de esa barra, contiene a su vez, una zona de color blanco, que corresponde a la Espiritualidad o energía sin conformar..., y una zona de color negro, que corresponde a la Materialidad o conformación de la energía...

Vemos igualmente, que esos dos segmentos contienen en su interior una serie de líneas..., las cuales, permiten cuantificar con bastante aproximación, las partes de Espiritualidad y de Materialidad de que están compuestos los mismos...

Para hacerlo posible..., esas líneas dividen longitudinalmente dichos segmentos, formando en su interior una red de figuras geométricas, que en este caso concreto son triángulos...

Cada una de las dos zonas (blanca y negra), que componen un segmento de barra o temperamento-forma, contiene pues en su interior y perfectamente ajustados a su contorno..., un número concreto de triángulos...

Y dado que los triángulos de cada barra son iguales entre sí..., la relación entre los triángulos que contiene o está dividida cada una de esas zonas, expresa la proporción que existe entre ellas, que no es otra cosa... que la proporción entre la Espiritualidad y la Materialidad (o viceversa), que constituye en realidad, dichas zonas... 

Si observamos los dos segmentos en los que se divide la tercera barra, veremos que el segmento de la izquierda contiene (o está dividido), en cuatro (4) triángulos iguales: Tres (3) de ellos, corresponden a la zona blanca del mismo..., y uno (1), a la zona negra (o sombreada).

Esto significa, que el segmento izquierdo de la tercera barra, está compuesto por 3 partes de Espiritualidad o energía sin conformar..., y 1 parte de Materialidad o de conformación de la energía. Esto se escribe así: 3/1.

Obsérvese en el gráfico, que la zona mayoritaria o predominante (zona blanca ), está situada en la parte superior..., y que la minoritaria o no predominante ( zona negra ), está situada en la parte inferior...

Observando ahora el segmento de la derecha, vemos que también contiene (o está dividido), en cuatro (4) triángulos iguales: Tres (3) de ellos, corresponden ahora a la zona negra del mismo..., y uno (1) a la zona blanca.

Esto significa, que el segmento derecho de la tercera barra, está compuesto por 3 partes de Materialidad o de conformación de la energía..., y 1 parte de Espiritualidad o de energía sin conformar. Esto se escribe así: 3/1.

El que la zona negra se halle situada en la parte superior de este segmento, en vez de hallarse en la parte inferior que le correspondía..., se debe, a que tras invertir la posición de la misma, yo la he hecho figurar allí... De ese modo, la zona mayoritaria del segmento queda situada (al igual que en el otro segmento), en la parte superior...

Todas las barras segmentadas llevan esta misma disposición, con la que se consigue además..., que los números que indican la proporción Espiritualida-Materialidad (o viceversa), lleven siempre el factor mayoritario o predominante, delante..., y el factor minoritario o no predominante, detrás..., es decir, que en los dos segmentos que hemos visto, pueda escribirse ese número con la forma: 3/1, en vez de 1/3...

Vemos en el gráfico, que la cuarta y quinta barras, están divididas en cuatro segmentos... El segmento extremo-izquierdo contiene (o está dividido), en ocho (8) triángulos iguales: Siete (7) de ellos, corresponden a la zona blanca del mismo..., y uno (1), a la zona negra (o sombreada).

Esto significa, que este segmento está compuesto por 7 partes de Espiritualidad o energía sin conformar..., y 1 parte de Materialidad o conformación de la energía. Esto se escribe así: 7/1.

El segmento centro-izquierdo contiene (o está dividido), en ocho (8) triángulos iguales: Cinco (5) de ellos, corresponden a la zona blanca del mismo..., y tres (3), a la zona negra.

Esto significa, que este segmento está compuesto por 5 partes de Espiritualidad o energía sin conformar..., y 3 partes de Materialidad o conformación de la energía. Esto se escribe así: 5/3.

El segmento extremo-derecho contiene (o está dividido), en ocho (8) triángulos iguales: Siete (7) de ellos, corresponden a la zona negra del mismo..., y uno (1), a la zona blanca.

Esto significa, que este segmento está compuesto por 7 partes de Materialidad o conformación de la energía..., y 1 parte de Espiritualidad o energía sin conformar. Esto se escribe así: 7/1.

El segmento centro-derecho contiene (o está dividido) , en ocho (8) triángulos iguales: Cinco (5) de ellos, corresponden a la zona negra del mismo..., y tres (3), a la zona blanca.

Esto significa, que este segmento está compuesto por 5 partes de Materialidad o conformación de la energía..., y 3 partes de Espiritualidad o energía sin conformar. Esto se escribe así: 5/3.

Y explicado el código empleado en el método, para cuantificar y expresar la proporción entre la Espiritualidad y la Materialidad (o viceversa)..., paso a descifrar ahora, el significado de las palabras que aparecen escritas debajo de las letras que representan a los temperamentos-forma, y que acompañan a las barras y a los segmentos de barra.

Vemos en la primera barra del mismo gráfico, y debajo de las letras que representan a los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios) en un solo grupo..., un pequeño título (subrayado), con las palabras masculino-femenino, que expresan (como dije mas atrás), “los géneros, que de entre los ilimitados que posee, transfiere a la Creación el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO..., simbolizando con ello, la Unidad Divina...”. Y eso es lo que indican esas dos palabras, es decir, unión de géneros o género masculino-femenino, que con pocas palabras, expresa el pequeño texto que acompaña a esa etapa... (ver gráfico).

Debajo del título mencionado, aparecen las palabras y signos siguientes: 

Las cuatro primeras palabras, representan a los cuatro (4) temperamentos-forma fundamentales de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, (Padre, Hijo, Hija, Madre), los cuales derivan directamente de las Entidades Divinas que integran la Personalidad de Dios...

De esas palabras y separados por flechas que lo señalan, derivan a su vez, los cuatro (4) temperamentos fundamentales de las especies: 

De el Padre (Dios), (tal como indica la flecha que sale de esa palabra...), deriva el temperamento fundamental de la especie Ángel

De el Hijo (Dios), deriva el temperamento fundamental de la especie Humano.

De la Hija (Dios), deriva el temperamento fundamental de la especie Animal.

De la Madre (Dios), deriva el temperamento fundamental de la especie Mineral.

Vemos con esto, que los cuatro (4) temperamentos-forma fundamentales de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, Padre, Hijo, Hija, y Madre..., son al mismo tiempo también, los cuatro (4) temperamentos fundamentales de las especies, Ángel, Humano, Animal, y Mineral...

En esta barra, se hallan todos ellos formando un (1) sólo grupo..., en clara repetición simbólica de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO..., o la “Unidad Divina”...

En la tercera barra del gráfico, y debajo de las letras que representan a los temperamentos-forma de el Hijo-Hija(Dios), divididos en dos (2) grupos... vemos en el segmento de la izquierda, un pequeño título (subrayado), con la palabra masculino, que expresa el género de el Padre (Dios), incluyendo en él también, el de el Hijo (Dios)...

Debajo del título mencionado, aparecen las palabras y signos siguientes:

El significado de ellas, es que en este segmento se hallan los temperamentos-forma fundamentales de el Padre y de el Hijo..., que son al mismo tiempo, los temperamentos fundamentales de las especies, Ángel y Humano...

En la misma barra y en el segmento de la derecha, vemos otro pequeño título (subrayado), con la palabra femenino, que expresa el género de la Madre (Dios), incluyendo en él también, el de la Hija (Dios)... Debajo del título mencionado, aparecen las palabras y signos siguientes:

El significado de ellas, es que en este segmento se hallan los temperamentos-forma fundamentales de la Hija y de la Madre..., que son al mismo tiempo, los temperamentos fundamentales de las especies, Animal y Mineral...

En esta barra, se hallan todos ellos formando dos (2) grupos..., en clara repetición simbólica de el Padre (Dios), y de la Madre (Dios)..., o la “Dualidad Divina”...

En la cuarta barra del gráfico, y debajo de las letras que representan a los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios) divididos en cuatro (4) grupos..., vemos en el segmento extremo-izquierdo, un pequeño título (subrayado), con la palabra masculino, que expresa el género de el Padre (Dios)... En el segmento centro-izquierdo vemos un pequeño título (subrayado), también con la palabra masculino, que expresa el género de el Hijo (Dios)... En el segmento centro-derecho vemos un pequeño título (subrayado), con la palabra femenino, que expresa el género de la Hija (Dios)... Y por último y en el segmento extremo-derecho, vemos un pequeño título (subrayado), con la palabra femenino, que expresa el género de la Madre (Dios)...

Debajo de los títulos mencionados, aparecen las palabras y signos siguientes :

El significado de ellas, es que en estos cuatro (4) segmentos están contenidos por separado, los cuatro (4) temperamentos-forma fundamentales de, el Padre, el Hijo, la Hija, y la Madre..., que son al mismo tiempo, los temperamentos fundamentales de las especies, Ángel, Humano, Animal, y Mineral...

En esta barra, se hallan todos ellos formando cuatro (4) grupos..., en clara repetición simbólica de el Padre (Dios), el Hijo (Dios), la Hija (Dios), y la Madre (Dios)..., o la “Doble Dualidad Divina”...

En la quinta barra del gráfico, que está dividida también en cuatro (4) segmentos, y que contiene los mismos temperamentos-forma de la barra anterior o cuarta barra, se puede observar en el segmento extremo- -izquierdo, un título pequeño (subrayado), con la palabra masculino, que expresa el género de el Padre (Dios)... En el segmento extremo-derecho puede observarse, un título pequeño (subrayado), con la palabra femenino, que expresa el género de la Madre (Dios)... Por último, y en los segmentos centro-izquierdo y centro-derecho, unidos por una línea externa en forma de “puente”..., (y esto..., es lo que marca la gran diferencia con la barra anterior...), puede observarse (subrayado) un pequeño título que abarcando los dos segmentos centrales con la palabra masculino- -femenino..., expresa el género doble y dual de el Hijo-Hija (Dios)...

En esta barra, se hallan todos ellos formando tres (3) grupos..., en clara repetición simbólica de el Padre (Dios), el Hijo-Hija (Dios), y la Madre (Dios)..., o la “Trinidad Divina”...
 
 


1ª FASE

En este gráfico aparecen una serie de barras rectangulares, todas ellas segmentadas y con zonas sombreadas.

De las cinco barras que contiene el gráfico..., la primera y la segunda, así como la cuarta y la quinta, son largas..., mientras que la tercera es corta...

Todas las barras llevan encima, grupos de letras y números..., así como algunas palabras escritas debajo...
 
 

2ª FASE

En la primera barra que aparece en el gráfico y en su mitad izquierda, podemos observar, que la zona blanca que corresponde a la Espiritualidad y a la energía sin conformar, se halla situada en la parte superior..., y la zona negra que corresponde a la Materialidad y a la conformación de la energía, se halla situada en la inferior...

En la mitad derecha de la barra sin embargo, es la zona negra la que se halla en la parte superior..., mientras que la zona blanca se halla en la inferior...

Con objeto de simplificar el gráfico..., he omitido dibujar los triángulos que se forman en cada uno de los segmentos de las barras... así como también, y en el grupo de letras y números que cada segmento lleva encima, he suprimido uno de los números dobles (en pequeño), que indicaban la proporción de Espiritualidad-Materialidad (o viceversa), dado que había dos iguales... Este número doble, que aparece en este gráfico y también en los gráficos siguientes..., separado por una llave, del grupo de letras y números, está expresado en forma de fracción aritmética, en la que cada uno de sus términos (que aparecen separados en el gráfico por una raya horizontal..., y en el texto, por una raya inclinada...) lleva el signo “ +” o “positivo”, para indicar la Espiritualidad..., y el signo “ - ” o “negativo”, para indicar la Materialidad... (ver apartado “LA TRINIDAD DIVINA CONTIENE TODA LA CREACIÓN”, donde se habla de los conceptos “positivo” y “negativo” ).

Esta primera barra del gráfico número 7, con ocho (8) segmentos, se obtiene como resultado de dividirse en dos mitades, cada uno de los cuatro (4) segmentos de la cuarta barra del gráfico nª 6 (gráfico anterior), en la que cada uno de ellos representaba a un temperamento-forma fundamental de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, y que como recordará el lector o lectora, eran: “Padre”, “Hijo”, “Hija”, y “Madre”. De esa forma y leídos de izquierda a derecha, el temperamento-forma fundamental “Padre” de la barra anterior, da lugar a los dos (2) temperamentos-forma “Padre superior” y “Padre inferior” de esta barra (sup.= superior, e inf.= inferior). El temperamento-forma fundamental “Hijo”, da lugar a los dos (2) temperamentos-forma “Hijo superior” e “Hijo inferior”. El temperamento- -forma fundamental “Hija”, da lugar a los dos (2) temperamentos-forma “Hija inferior” e “Hija superior”. Y por último, el temperamento-forma fundamental “Madre”, da lugar a los dos (2) temperamentos-forma “Madre inferior” y “Madre superior”...

Explicado esto..., ya puedo pasar a analizar el gráfico en profundidad...

La segunda barra que aparece en el gráfico y que está seprada de la primera por el signo “ = ” (que se lee “igual a...” ), tiene, como indica ese signo, el mismo contenido que la primera..., diferenciándose tan sólo de ella en dos detalles: Uno consiste..., en que en la mitad derecha de esta barra, la zona blanca, está situada en la parte superior en vez de estar en la inferior, como en la otra..., y el otro detalle..., en que en esta barra aparecen escritos además,. los ocho (8) temperamentos de las especies. Estos temperamentos se obtienen, al dividirse en dos mitades cada uno de los cuatro (4) temperamentos fundamentales, del gráfico anterior : “ángel”, “humano”, “animal”, y “mineral”.

Leídas las ocho (8) divisiones de esta barra de izquierda a derecha, vemos que el temperamento fundamental de la especie “ángel” del gráfico anterior, da lugar a los dos (2) temperamentos “ángel superior” y “ángel inferior” de esta barra. El temperamento fundamental de la especie “humano”, da lugar a los dos (2) temperamentos “humano superior” y “humano inferior”. El temperamento fundamental de la especie “animal”, da lugar a los dos (2) temperamentos “animal inferior” y “animal superior”. Y por último, el temperamento fundamental de la especie “mineral”, da lugar a los dos (2) temperamentos “mineral inferior” y “mineral superior”...

Hay un detalle importante que me gustaría resaltar, respecto a las palabras “superior” e “inferior” que empleo para designar la calidad de cada uno de los ocho (8) temperamentos, con respecto a la característica primordial (Espiritualidad y Materialidad), mayoritaria en ellos...

Puede comprobarse a simple vista en el gráfico..., que la Espiritualidad (que está representada por la zona blanca), es mayoritaria o predomina en la mitad izquierda de la barra..., mientras que la Materialidad (que está representada por la zona negra), es mayoritaria o predomina en la mitad derecha de la misma...

Así pues, las palabras “superior” e “inferior”..., están aplicadas a los temperamentos de la mitad izquierda de la barra, con relación a la Espiritualidad o característica primordial de lo masculino y positivo... siendo calificado por tanto, el primer temperamento de ese lado (comenzando por su extremo izquierdo), como “superior”..., calificación que en este caso corresponde al temperamento “ángel superior”... Esta calificación significa, que el temperamento situado en ese lugar del Cosmos es “superior” en Espiritualidad..., al temperamento de su misma especie u homólogo, situado a continuación en el Cosmos (más hacia la derecha), el cual, es calificado como “inferior” en Espiritualidad al anterior..., calificación esa que como puede verse en el gráfico, corresponde al temperamento “ángel inferior”...

Lo mismo ocurre con los otros dos temperamentos que vienen a continuación de estos, en la mitad izquierda de la barra..., siendo calificado el más cercano al anterior, también como “superior”..., calificación que corresponde al temperamento “humano superior”... Esta calificación significa que el temperamento situado en ese lugar del Cosmos es “superior” en Espiritualidad..., al temperamento de su misma especie u homólogo, situado a continuación en el Cosmos, y que es calificado como “inferior” en Espiritualidad al anterior..., correspondiendo en este caso al temperamento humano “inferior”...

Y en lo que se refiere a los demás temperamentos..., las palabras “superior” e “inferior”, están aplicadas a los temperamentos de la mitad derecha de la barra, con relación a la Materialidad o característica primordial de lo femenino y negativo..., siendo calificado el primer temperamento del extremo derecho de ese lado, como “superior”; calificación que corresponde al temperamento “mineral superior”. Significando esa calificación, que el temperamento situado en ese lugar del Cosmos es “superior” en Materialidad... al temperamento homólogo, situado a continuación en el Cosmos (más hacia la izquierda); el cual es calificado como “inferior” en Materialidad al anterior... Calificación esta, que corresponde al temperamento “mineral inferior”...

Igual ocurre con los otros dos temperamentos que vienen a continuación, siendo calificado el más cercano como “superior”; calificación aplicada al temperamento “animal superior”... Al igual que en los otros casos esta calificación significa, que el temperamento situado en ese lugar del Cosmos es “superior” en Materialidad... al temperamento homólogo (de su misma especie), situado a continuación en el Cosmos (más a la izquierda), el cual, es calificado como “inferior” en Materialidad al anterior... Calificación que se aplica en este caso, al temperamento “animal inferior”...

Y hecha esta aclaración..., debo recordar ahora, un párrafo que acompañaba al gráfico nº 5 y que hablaba de los puentes auxiliares..., ya que esta barra que estamos analizando y que está dividida en ocho (8) segmentos, aparece afectada por dos (2) de aquellos puentes, los cuales, aparecen dibujados encima de la misma...

La misión de cada puente (tal como ya dijimos también...), es la de unir entre sí, los dos segmentos que señalan sus extremos..., resultando con ello, un segmento doble... Y eso precisamente, es lo que se lleva a cabo a través de la tercera barra del gráfico, la cual, se encarga de unir entre sí, dos a dos..., los temperamentos señalados por los puentes de la barra anterior.

Vemos así..., que el segmento que corresponde al temperamento “humano superior” (hp3/ai3 + 11 / - 5), y el segmento que corresponde al temperamento “animal inferior” (hm3/t3 + 7 / - 9), de la segunda barra..., se unen en la tercera barra para formar un segmento doble que corresponde a la especie arquetípica “humano” (hp3/ai3 + 11 / - 5 ¾ hm3/t3 + 7 / - 9). 

Y por otro lado, vemos que el segmento que corresponde al temperamento “animal superior” (hm3/t3 + 5 / - 11), y el segmento que corresponde al temperamento “humano inferior” (hp3/ai3 + 9 / - 7), de la segunda barra..., se unen en la tercera barra para formar un segmento doble, que corresponde a la especie arquetípica “animal” (hm3/t3 + 5 / - 11 ¾ hp3/ai3 + 9 / - 7).

Estas uniones están indicadas explícitamente, por medio de las distintas flechas que aparecen en el gráfico, las cuales indican en todo momento, el itinerario que siguen los segmentos correspondientes a los temperamentos, para formar las especies arquetípicas.

Vemos en el gráfico, que los temperamentos “ángel superior”, “ángel inferior”, “mineral inferior”, y “mineral superior”, pasan directamente de la segunda a la cuarta barra..., tal como indican las cuatro flechas largas con sentido descendente, que aparecen entre ambas barras...

Vemos asimismo, que los temperamentos “humano superior” y “animal superior”, pasan directamente de la segunda a la tercera barra... como indican las dos flechas cortas y con sentido descendente, que aparecen entre dichas barras... Los temperamentos “humano inferior” y “animal inferior”, también pasan de la segunda a la tercera barra, pero cruzándose entre ellos..., tal como indican las dos flechas cortas y cruzadas, con sentido descendente..., que aparecen entre las mencionadas barras...

Posteriormente..., estos cuatro temperamentos pasan también, de la tercera a la cuarta barra...

Y así..., vemos como en la cuarta barra del gráfico, aparecen ya formadas definitivamente..., y separadas por líneas divisorias (negras) más gruesas, las seis (6) especies arquetípicas de evolución, que según la denominación popular se conocen con los nombres de: “arcángel”, “ángel”, “humano”, “animal”, “vegetal”, y “mineral”.

Debajo de la barra anterior se encuentra la quinta barra, en la que aparecen representadas también las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., aunque resaltando otros aspectos diferentes de las mismas...

Hemos visto hasta aquí, las combinaciones que llevan a cabo los distintos segmentos de las barras del gráfico, para formar las seis (6) especies arquetípicas de evolución...

Vamos a ver ahora, esas mismas combinaciones pero desde otro punto de vista diferente al anterior..., como es el aspecto gráfico de las mismas, y las valiosas informaciones que de dicho aspecto, se desprenden...

Vemos en la segunda barra, que las zonas blanca y negra están separadas por una línea divisoria contínua..., la cual indica también, la altura que en cada segmento alcanza la Materialidad..., siendo el resto del segmento o parte blanca del mismo, la Espiritualidad. Vemos con esto, que esa línea nos sirve de nivel gráfico o de referencia, para conocer a primera vista la proporción de Espiritualidad y de Materialidad que contiene cada uno de los segmentos...

Si observamos la tercera barra, podemos ver que los niveles gráficos que presentan los segmentos en ella..., coinciden exactamente con los niveles gráficos que presentaban en la barra anterior..., es decir, que los niveles gráficos que aparecen en la tercera barra, son iguales que los que aparecían en la segunda... 

Podemos observar también en la tercera barra, que los niveles gráficos de los segmentos que une cada puente, son diferentes..., por lo que es necesario calcular la línea media de los mismos. Y para hallar la línea media de los dos niveles gráficos que une cada puente, sólo habrá que trazar la línea media geométrica, de las líneas que corresponden a esos niveles...

Las dos líneas discontínuas (punteadas), que aparecen en la tercera barra y que ocupan cada una, la mitad de la misma..., son las dos líneas medias geométricas correspondientes, a las líneas de los niveles gráficos que unen los dos puentes.

Posteriormente, esas líneas discontínuas pasan a la cuarta barra... (tal como indican las dos flechas cortas con sentido descendente, que aparecen cada una debajo de un segmento doble y junto a uno de los signos “+ ” ), aunque no ya con línea punteada, sino con línea contínua, con objeto de distinguirlas de la línea larga discontínua (punteada) que las cruza, uniendo los cuatro segmentos centrales con su trazo... Esa línea discontínua, constituye la línea media geométrica, de las dos líneas medias geométricas, correspondientes a las líneas de los niveles gráficos, que unen los dos puentes mencionados antes...

Los signos “ + ” de esta barra, simbolizan la unión o suma de dos segmentos simples que se unen, para formar el segmento doble (resultante) de un “puente”.

Vemos que encima de la cuarta barra del gráfico y refiriéndose a toda ella, es decir, a los seis segmentos que la forman (y que representan a las seis [6] especies arquetípicas), aparece el título: “Trayectoria Evolutiva”.

Posteriormente, los segmentos de la cuarta barra pasan a la quinta, (tal como indican las seis flechas cortas y con sentido descendente, que aparecen entre las dos barras), pero los segmentos que aparecen en esta última, están ya modificados..., puesto que en lugar de tener las líneas de sus niveles gráficos, inclinadas..., las tienen horizontales.

Encima de esta barra y refiriéndose a toda ella, figura el título: “Proporción Espiritualidad-Materialidad”.

Debajo de esta barra, aparecen unos grupos de datos expresados en tantos por ciento ( % ) y con los signos “ + ” y “ - ” , los cuales van precedidos por las letras “ E ”, que significa “Espiritualidad” y “ M ” que significa “Materialidad”.

Vamos a centrarnos a continuación, en estas dos últimas barras (la cuarta y la quinta), con objeto de extraer de ellas, las valiosas informaciones que contienen...

A la vista de la línea divisoria que separa las zonas blanca y negra en estas dos barras, y que sirve de nivel gráfico para las mismas..., se puede afirmar en general..., que la trayectoria de la evolución en el Cosmos o Creación, es progresiva y constante..., y que comenzando con una proporción máxima de Materialidad y una mínima de Espiritualidad..., va decreciendo progresivamente la primera, a la par que aumenta en la misma proporción la segunda..., y tras pasar por el punto medio, en el que los porcentajes de ambas están igualados (punto neutro), sigue con la misma tendencia del principio..., hasta acabar al final de la línea divisoria, con una proporción máxima de Espiritualidad y una mínima de Materialidad...

Vemos con esto, que en el proceso de la evolución, cuenta tanto la Espiritualidad como la Materialidad..., y que para conseguir una formación equilibrada, y centrada en ella..., es necesario haber conocido y experimentado también, los extremos de la misma...

Vemos además, que el orden y la dirección que se sigue en la trayectoria evolutiva para lograr la evolución, es la siguiente: 

1º mineral ® 2º vegetal ® 3º animal ® 4º humano ® 5º ángel ® 6º arcángel. Esto significa, que nuestros espíritus en su evolución, pasan primero por la especie mineral, luego por la vegetal, más tarde por la animal, posteriormente por la humana (a la cual pertenecemos actualmente...), después por la especie ángel, y por último por la especie arcángel.

Y pasando a analizar ya en su conjunto, el nivel gráfico que aparece en la cuarta barra..., vemos que la trayectoria evolutiva que señala el mismo, se encuentra dividida en tres (3) tramos diferentes...

El primer tramo (en el lado derecho de la barra), está compuesto en su extremo, por el segmento que representa a la especie mineral..., y en su parte interior, por el segmento que representa a la especie vegetal...

Después de un escalón o salto en la trayectoria evolutiva (ver gráfico), comienza entonces un segundo tramo, compuesto por el segmento doble que representa a la especie animal, y el segmento doble que representa a la especie humana...

Tras un nuevo escalón (ver gráfico), que aparece en la trayectoria evolutiva, da comienzo el tercer tramo, compuesto en su interior por el segmento que representa a la especie ángel, y en su extremo, por el segmento que representa a la especie arcángel...

Volvamos a ver de nuevo todo lo anterior..., pero ahora con más detalle...

En el primer tramo, los dos niveles gráficos que lo componen (especie mineral y especie vegetal), aparecen perfectamente alineados el uno con el otro, formando una línea recta contínua... Esto significa, que entre las dos especies representadas existe mucha relación, así como intereses comunes, durante su período evolutivo...

Luego, aparece un salto evolutivo entre el tramo que acabo de describir y el tramo siguiente... Esto significa que entre las especies que componen ambos tramos existe un cierto distanciamiento y por lo tanto, pocas cosas en común durante su evolución... ¡Eh aquí la respuesta, a un hecho notable que se observa en la naturaleza !, o la explicación a la clara diferencia que existe entre el vegetal... y el animal. A simple vista, se nota que el mineral y el vegetal están muy próximos entre sí... (tierra [mineral] y plantas [vegetal], van siempre unidos...), aunque exista algo de distancia entre ellos..., pero nunca tanta, como la que hay con respecto al animal; una especie que posee mucha mayor autonomía (movilidad), mayor inteligencia, y un dominio notable sobre la especie vegetal...

Después de este escalón formando el segundo tramo, aparece una línea larga discontínua (punteada) que es en realidad, la línea media geométrica que representa al nivel gráfico de la especie animal, y al nivel gráfico de la especie humana, alineados perfectamente el uno con el otro..., formando una línea recta. Esto significa, que entre las dos especies representadas en este segundo tramo existe también mucha relación, así como muchos intereses en común, durante su evolución...

Un nuevo salto evolutivo aparece entre el tramo descrito y el siguiente..., lo cual significa, que entre las especies que componen ambos tramos existe un cierto distanciamiento y por lo tanto, pocas cosas en común durante su evolución... ¡Y he aquí también desvelada..., otra gran incógnita !, esto es, la respuesta al salto evolutivo tan notable, que se observa entre el humano... y el ángel. Para explicar esto, y aplicando siempre la información que nos proporciona la línea divisoria que aparece en las barras del gráfico, puedo decir, que lo que el animal es para el vegetal..., así es el ángel para el humano...

Yo dije antes del animal (con respecto al vegetal): “El animal; una especie que posee mucha mayor autonomía (movilidad), mayor inteligencia, y un dominio notable sobre la especie vegetal...”. Esto mismo, es aplicable al ángel con respecto a nosotros, los humanos: Mucha mayor autonomía (movilidad), posee el ángel, por que no vemos de donde viene ni adonde va..., cuando después de acercarse por algún motivo y notar nosotros su intervención, desaparece invisible..., de nuestro lado. Mayor inteligencia posee el ángel, porque comprende situaciones incomprensibles para nosotros..., y a diferencia del humano, sabe actuar en cada momento de la forma más equilibrada... Y un dominio notable sobre el humano ejerce el ángel, porque posee recursos y conocimientos que le permiten “ajustar” situaciones críticas nuestras, en el justo y preciso momento, en el que las Leyes (Divinas) lo determinan...

Pasado el escalón mencionado y formando el tercer tramo..., aparecen los dos niveles gráficos que lo componen (especie ángel y especie arcángel), alineados perfectamento el uno con el otro, formando una línea recta contínua... Significa esto, que entre las dos especies representadas existe también mucha relación y por lo tanto, muchos intereses comunes durante su evolución..

Y visto todo esto..., pasemos a ocuparnos ahora de un punto, que por su importancia y transcendencia he dejado para examinar aparte. 
 
 


14. DIFERENCIAS Y SIMILITUDES ENTRE EL ANIMAL

Y EL HUMANO...


Se trata de una análisis en profundidad..., de las funciones y significados de los niveles gráficos, que representan a la especie arquetípica animal y a la especia arquetípica humana.

Esas dos especies arquetípicas (como se recordará), se forman como resultado de la acción de los dos puentes, que afectan a la segunda barra del gráfico, los cuales unen y combinan entre sí los cuatro (4) segmentos centrales de la misma, obteniéndose con ello en la tercera barra, los dos segmentos dobles que las representan...

Así, vemos en la segunda barra, que la línea divisoria entre la zona negra y la blanca (nivel gráfico de la misma...), presenta antes de la acción de los dos puentes que la afectan, un trazado perfectamente recto..., y que es con la acción de esos dos puentes, como se produce la forma final..., que observamos en la cuarta barra.

Analicemos la acción de cada uno de esos dos puentes: Vemos en la segunda barra, que el puente de la izquierda, y utilizándolo como referencia de Espiritualidad, une el segmento que representa al temperamento humano superior..., con el segmento que representa al animal inferior, en el que ya es mayoritaria la Materialidad...

La unión y posterior promedio entre los dos temperamentos mencionados, da lugar a un temperamento cuya Materialidad es mayor que la que tenía el temperamento doble de ese lado (hp3/ai3 + 11/ - 5 ¾ hp3/ai3 + 9 / - 7), antes de actuar el puente..., produciéndose con ello, una subida del nivel gráfico...

Vemos ahora en esa misma barra, que el puente de la derecha y utilizándolo como referencia de Materialidad, une el segmento que representa al temperamento animal superior..., con el segmento que representa al temperamento humano inferior, en el que ya es mayoritaria la Espiritualidad...

La unión y posterior promedio entre los dos temperamentos mencionados, da lugar a un temperamento cuya Espiritualidad es mayor que la que tenía el temperamento doble de ese lado (hm3/t3 + 5 / - 11 ¾ hm3/t3 + 7 / - 9), antes de la actuación del puente..., dando lugar con ello, a una bajada del nivel gráfico...

Así pues, por efecto de las subidas y bajadas que acabamos de ver, provocadas por la acción de los dos puentes..., es como se forman los segmentos dobles, cuyos niveles son las dos líneas discontínuas (punteadas) de la tercera barra...

Posteriormente, y tal como ya dijimos antes, esas dos líneas discontínuas pasan a la cuarta barra, pero como líneas contínuas...

Es también en la cuarta barra, donde yo he trazado la línea media geométrica de las mismas..., la cual he dibujado con trazo discontínuo o punteado, para distinguirla de ellas...

En los extremos de esa línea, (que constituye también, el segundo tramo de la trayectoria evolutiva), se localizan las diferencias de nivel o saltos evolutivos, que hemos conocido antes..., y que distancian al ángel del humano, y al animal del vegetal...

Esa línea es además, la que representa al nivel de la especie animal y al nivel de la especie humana, alineados perfectamente el uno con el otro, formando una línea recta..., lo cual vimos que significa, que entre las dos especies representadas existe mucha relación..., así como muchos intereses en común, a lo largo de su evolución... Pero esa misma relación o tendencia existe también entre el mineral y vegetal, así como entre el ángel y el arcángel, (tal como hemos visto antes), es decir, entre las dos especies arquetípicas que forman cada uno de los tres (3) tramos, en los que se divide la trayectoria evolutiva..., puesto que esa es la tendencia general, que rige en todos ellos...

Pero en el segundo tramo de la mencionada trayectoria o el compuesto por el animal y el humano, y debido al intercambio que en él realizan los dos puentes..., además de la tendencia general (línea discontínua), existen otras tendencias que están en contraposición con ella..., puesto que la tendencia general tiende a nivelar y uniformar las características evolutivas de ese tramo..., mientras que esas otras tendencias (como veremos seguidamente...), tienden a desnivelar y diversificar esas características...

Estas tendencias a las que me refiero, están indicadas en la cuarta barra, por medio de las dos líneas contínuas que constituyen los niveles gráficos parciales, de las especies animal y humana...

Para poder identificar las mencionadas tendencias, hay que comparar en el gráfico..., la línea media geométrica discontínua, que representa al nivel de la especie animal y al nivel de la especie humana alineados y formando una recta..., con las dos líneas contínuasmencionadas anteriormente, y que surgen por medio de la acción de los puentes...

Vemos así en el gráfico, y siempre en la cuarta barra, que de los dos segmentos que componen la especie arquetípica animal..., el segmento de la derecha (hm3/t3 + 5 / - 11), que corresponde a la mitad de la especie animal menos evolucionada, tiene situada la línea contínua, algo más alta que la línea discontínua (línea media geométrica), aunque sín llegar a la altura de la línea del vegetal (segmento de al lado...). Esto significa, que en esa mitad de la especie animal, existe cierta tendencia hacia la especie inferior..., por lo que algunas variantes de la especie animal, muestran unas características evolutivas más bajas que el resto..., y se acercan mucho a la especie vegetal...

Pasando ahora al lado opuesto de este segundo tramo de trayectoria evolutiva, compuesto por los dos segmentos que forman la especie arquetípica humana..., el segmento de la izquierda (hp3/ai3 + 11 / - 5), que corresponde a la mitad de la especie humana más evolucionada, vemos que tiene situada la línea contínua, algo más baja que la línea discontínua (línea media geométrica), aunque sin llegar a descender hasta el nivel de la línea del ángel (segmento de al lado...). Esto significa, que en esa mitad de la especie humana, existe cierta tendencia hacia la especie superior..., por lo que algunas variantes de la especie humana, muestran características evolutivas más altas que el resto... y se acercan mucho a la especie ángel...

Han quedado identificadas con esto, las tendencias de los segmentos laterales, del segundo tramo de la trayectoria evolutiva. 

Vamos a pasar a identificar ahora, las tendencias de los segmentos centrales, del mismo tramo...

Vemos en el gráfico, que de los dos segmentos que componen la especie arquetípica animal..., el segmento de la izquierda (hp3/ai3 + 9 / - 7), que corresponde a la mitad de la especie animal más evolucionada, tiene situada la línea contínua, algo más baja que la línea discontínua (línea media geométrica), llegando incluso a descender, hasta el nivel del humano (segmento de al lado...), ¡y aquí es donde se encuentra una gran diferencia, con respecto a las otras tendencias !, ya que si el lector o lectora se fija atentamente en el gráfico..., podrá comprobar, que la línea contínua del segmento izquierdo del animal, tiene la misma altura y orientación, que la línea contínua del segmento derecho del humano...

Esta similitud gráfica se define diciendo, que entre ambas líneas contínuas existe coincidencia o “solapamiento”..., fenómeno que como ya he dicho antes, se debe al intercambio de segmentos entre las especies animal y humana, que realizan los dos puentes externos, que afectan a las mismas... Esto significa, que en esa mitad de la especie animal, existe cierta tendencia hacia la especia superior..., por lo que algunas variantes de la especie animal, muestran características evolutivas similares, e incluso más altas..., que las de la especie humana...

Vemos ahora en el gráfico, que de los dos segmentos que componen la especie arquetípica humana..., el segmento de la derecha (hm3/t3 + 7 / - 9), que corresponde a la mitad de la especie humana menos evolucionada, tiene situada la línea contínua, algo más alta que la línea discontínua (línea media geométrica), llegando a la altura de la línea del animal (con el que ya hice notar antes, esa similitud...), y aún todavía más arriba... Esto significa, que en esa mitad de la especie humana, existe cierta tendencia hacia la especie inferior..., por lo que algunas variantes de la especie humana, muestran características evolutivas similares, e incluso más bajas..., que las de la especie animal...

Visto todo esto en la práctica, y con respecto a la primera tendencia identificada (animal poco evolucionado), tengo que decir, que puesto que tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al animal menos evolucionado..., y la líneacontínua (aunque situada algo más alta que la línea discontínua), no llega a la altura de la línea del vegetal..., las características evolutivas aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de animal poco evolucionado..., pero temperamento cercano al del vegetal... Entre estas variantes de la especie animal, podrían ser incluídos algunos tipos de animales elementales, difíciles de catalogar para los naturalistas, y a medio camino entre el animal y el vegetal.

Con respecto a la segunda tendencia identificada (humano más evolucionado), diré que, debido a que tiene la línea discontínua (línea media geométrica), situada a la altura que corresponde al humano más evolucionado..., y la línea contínua (aunque situada más baja que la discontínua), no llega a la altura de la línea del ángel..., las características evolutivas aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de humano evolucionado..., pero temperamento cercano al del ángel... Entre estas variantes de la especie humana, podrían ser incluídos algunos tipos de humanos elevados, altruístas y equilibrados..., que están ya a medio camino entre el humano y el ángel.

En relación a la tercera tendencia identificada (animal evolucionado), tengo que decir, que debido a que tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al animal más evolucionado..., y la línea contínua sin embargo llega a descender hasta el nivel del humano (segmento de al lado...), e incluso más abajo aún..., las características evolutivas aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de animal evolucionado..., pero temperamento de humano poco evolucionado... Y teniendo en cuenta lo que he comentado antes: “La línea contínua sin embargo, llega a descender hasta el nivel del humano (segmento de al lado...), e incluso más abajo aún...”, debo añadir, que los animales de estas variantes no sólo igualan al humano..., sino que en algunos aspectos evolutivos, le superan ampliamente... Entre estas variantes de la especie animal, podrían ser incluídos algunos tipos de animales que se distinguen por su notable evolución (hay más de los que se cree...), y también los primates (chimpancé, gorila, etc.).

Y ahora y con respecto a la cuarta tendencia identificada (humano poco evolucionado), diré que, puesto que tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al humano menos evolucionado..., y la línea contínua sin embargo, llega a ascender hasta la altura del animal (segmento de al lado...), e incluso más arriba aún..., las características evolutivas aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de humano poco evolucionado..., pero temperamento de animal evolucionado... Y teniendo también en cuenta la frase de antes: “La línea contínua sin embargo, llega ascender hasta la altura del animal (segmento de al lado...), e incluso más arriba aún...”, diré, que los humanos de estas variantes, no sólo se igualan al animal..., sino que en algunos aspectos evolutivos, descienden por debajo de él... Entre estas variantes de la especie humana, podrían ser incluídos algunos tipos de humanos que se distinguen por su escasa evolución (hay más de los que se cree...), y también los homínidos (antecesores del humano actual, humanos prehistóricos, etc.).

La gran similitud que existe, entre los individuos pertenecientes a estas dos últimas tendencias (la tercera y la cuarta)..., dió lugar en un pasado reciente, al nacimiento y desarrollo de una serie de teorías que aún hoy, provocan que la inmensa mayoría de los científicos y muchos otros más, que no son científicos..., sostengan que la especie humana ha llegado a ser como es actualmente..., gracias a la transformación o a la evolución directa de la especie animal, hasta llegar a convertirse en la especie humana... Para defender esa opinión, aducen y presentan infinidad de estudios y conjeturas..., mientras los unos y los otros..., andan buscando desesperadamente la “prueba”, la “evidencia”, o lo que se ha dado en llamar, el “eslabón perdido” entre el animal y el humano...

Yo por mi parte, aprovecho este escrito para exponer los resultados de aquello, que he sido guiado para encontrar..., y puedo asegurar, que si con los datos e informaciones que poseo actualmente, yo hubiera encontrado la evidencia de que el humano desciende por evolución directa del animal..., ya sea primate u otros... ¡ Así mismo lo diría..., porque decisión no me falta !, pero debo reconocer sin embargo, que eso no es así... Y no es así, porque el temperamento de cada una de las especies fué prefijado por Dios de antemano..., siendo por tanto incorrecto afirmar, que la especie animal puede convertirse en la especie humana, por el medio que sea... (evolución, selección natural, manipulación genética, azar, etc., etc.).

Sólo me queda reafirmarme en aquello que sobre este tema, he ido exponiendo a través del escrito: Las seis (6) especies arquetípicas que estamos comparando, se forman directamente de las cuatro (4) especies fundamentales, ángel, humano, animal, y mineral, que proceden en primera instancia de el Padre -Madre (Dios) el ABSOLUTO, y que se heredan a través de la Trinidad Divina, en la Creación... Y tanto aquellas cuatro (4) especies fundamentales, como estas seis (6) especies arquetípicas que estudiamos ahora..., fueron creadas singulares e independientes por la Mente Divina..., y sus temperamentos ya en un principio, prefijados de antemano...

No ha encontrado nadie (ni encontrará) por tanto, ningún “eslabón perdido” que enlace al temperamento animal con el temperamento humano, y todo por la sencilla razón... ¡ De que no existe !.

Otra cosa son las “formas” (los cuerpos), así como las apariencias, que como todos sabemos... ¡ Engañan !, y así..., formas aparentes de humano, pueden albergar un temperamento animal..., y formas aparentes de animal, pueden albergar un temperamento humano..., porque la “forma” está al servicio del espíritu y ella sí evoluciona y cambia, según lo requiere el entorno y las circunstancias...

Admito pues la evolución o transformación paulatina de los seres que forman el Cosmos..., pero una evolución particular y dentro de cada especie arquetípica. Sería estar ciego por mi parte, no querer ver una evidencia tan palpable..., pero de ahí, a admitir que una especie arquetípica pueda llegar a convertirse en otra... ¡Ya no puedo aceptarlo, porque tengo la prueba de todo lo contrario...!.

Y ya para terminar con este apartado, sólo repasar brevemente el contenido de la quinta barra..., porque en ella se observan muy claramente los escalones o saltos evolutivos que hay entre el ángel y el humano, así como entre el animal y vegetal. Puede verse en el gráfico, que todas las especies arquetípicas están separadas por escalones..., pero eso se debe a la pendiente o inclinación que adopta el nivel gráfico en las barras. Se reconocen los dos saltos evolutivos mencionados, porque son más altos que los demás escalones (el doble, aproximadamente...).

Por efecto de los dos saltos evolutivos, la trayectoria evolutiva total, queda dividida en tres (3) tramos o plataformas, como también puede verse en dicha barra.

Los datos que aparecen en la misma, son los porcentajes medios de Espiritualidad y de Materialidad, (con sus signos “ + ” y “ - ” correspondientes), que componen los temperamentos de las seis (6) especies arquetípicas.

Con objeto de facilitar la mejor comprensión del tema al lector o lectora, me permito recordar aquí..., lo que aparecía en el apartado “EL TEMPERAMENTO DE EL PADRE (DIOS) Y DE LA MADRE (DIOS)”, sobre el particular: “La Espiritualidad es la característica primordial de lo masculino..., y también, la energía en su estado natural y sín conformar... Son índices de Espiritualidad: Amor, altruísmo, orden, responsabilidad, tolerancia, paciencia, largueza, comprensión, mansedumbre, etc. La Materialidad es la característica primordial de lo femenino..., y también, la conformación de la energía... Son índices de Materialidad: Odio, egoísmo, desorden, irresponsabilidad, intolerancia, impaciencia, avaricia, incomprensión, violencia, etc.”.

Si analizamos los porcentajes medios de Espiritualidad y de Materialidad, que componen al temperamento humano (E = + 56,25 % / M = - 43,75 % ) , y al temperamento animal 

(E = + 43,75 % / M= - 56,25 % ), observaremos que además de inversos..., puesto que en el humano es mayoritaria la Espiritualidad, mientras que en el animal es mayoritaria la Materialidad..., son también complementarios...

Esto significa, que el humano posee la Espiritualidad ( E = + 56,25 % ), que le falta al animal ( E = + 43,75 % )..., mientras que el animal posee la Materialidad ( M = - 56,25 % ), que le falta al humano ( M = - 43,75 % ).

Y si tenemos en cuenta, que tal como dije más atrás..., el orden y la dirección que se sigue en la trayectoria evolutiva para lograr la evolución, es : 1º mineral ® 2º vegetal ® 3º animal ®4º humano ® 5º ángel ® 6º arcángel..., vemos que la etapa anterior a la nuestra en la evolución, es la etapa animal.

Luego..., si a los porcentajes medios de Espiritualidad y de Materialidad que componen el temperamento de la etapa humana..., le restamos los porcentajes medios de Espiritualidad y de Materialidad que componen el temperamento de la etapa animal..., hallaremos la diferencia evolutiva media, que existe entre las mencionadas etapas: 

El resultado - 12,50 % de Materialidad significa, que de la etapa animal a la etapa humana, el espíritu pierde 12,50 % de Materialidad..., y el resultado + 12,50 % de Espiritualidad significa, que de la etapa animal a la etapa humana, el espíritu gana el 12,50 % de Espiritualidad...

Aunque lo anterior parezca un contrasentido, es perfectamente posible..., porque al ser la Espiritualidad y la Materialidad opuestos entre sí, y complementarios..., perder Materialidad y ganar Espiritualidad, suponen la misma cosa..., y lo que en realidad ocurre, es que se realiza un trasvase de Materialidad a Espiritualidad, tras cambiarse o “transmutarse” la primera, en la segunda...

Y ese, precisamente..., es el objetivo que se ha fijado para la etapa humana: Transmutar o cambiar el porcentaje (medio) mencionado de Materialidad de la etapa animal..., en Espiritualidad...

Por si alguno no lo ha entendido todavía, o duda sobre como llevar a cabo esa tarea..., le diré que consiste en cambiar en uno mismo, a base de voluntad y de esfuerzo personal..., los índices de Materialidad que he enumerado antes (odio, egoísmo, desorden, etc....), y que traemos con nosotros de la etapa animal anterior..., en los índices de Espiritualidad (amor, altruísmo, orden, etc....), que también he enumerado antes, y que son los que corresponden a nuestra etapa actual de humanos...

Ese principalmente, es el trabajo que todos nosotros tenemos por delante para realizar..., sirviéndonos para ello la especie animal, como referencia...
 
 
 


 

1ª FASE

En este gráfico aparecen una serie de barras rectangulares, todas ellas con segmentos y zonas sombreadas.

De la cuatro barras que contiene el gráfico..., la primera y la segunda, así como la cuarta, son largas..., mientras que la tercera, es corta...

Todas las barras llevan encima, grupos de letras y números..., así como algunas palabras escritas debajo...
 
 

2ª FASE

Como puede verse a simple vista, este nuevo gráfico es muy similar al anterior..., por lo que evitaré hacer descripciones pormenorizadas del mismo, a no ser de aquellas partes que sean diferentes o tengan especial importancia...

Repararé en primer lugar, en el número de segmentos que tiene la primera barra, ya que si en el gráfico anterior eran ocho (8), y por medio de las combinaciones de los dos (2) puentes auxiliares, daban lugar a los seis (6) segmentos representativos, de las seis (6) especies arquetípicas..., en esta de ahora con dieciseis (16) segmentos, (los ocho (8) segmentos de antes, divididos en dos mitades), y por medio de las combinaciones de los cuatro (4) puentes auxiliares, dan lugar en buena lógica, a los doce (12) segmentos representativos, de los doce (12) géneros-sexos arquetípicos...

También entre la primera y la segunda barra, y como sucedía en el gráfico anterior, aparece el signo “ = ” que expresa la igualdad que existe entre ellas, a pesar del distinto emplazamiento que la zona negra, ocupa en las mismas...

En cuanto a las palabras y a las letras, que aparecen debajo de los dieciseis (16) segmentos que las forman..., al ser doble el número de los mismos, me he visto obligado a introducir nuevas letras y números, para poder designarlos... En cuanto a las letras, la “ S ” significa “ Superior ” y la “ I ” “ Inferior ”..., siendo la “ S ” predominante sobre la “ I ” . En cuanto a los números, y tal como ya indiqué en las pequeñas tablas de predominancias que aparecían al final del gráfico nº 3..., el número “ 1 ” indica el nombre que va en primer lugar, y el número “ 2 ”, el que va en segundo lugar..., siendo el número “ 1 ”, el quepredomina sobre el “ 2 ”.

Vemos en la tercera barra, que por la acción de los cuatro (4) puentes auxiliares y como resultado de las subidas y bajadas del nivel gráfico, que los mismos provocan..., es como se forman los cuatro segmentos dobles, cuyos niveles son las cuatro (4) líneas discontínuas (punteadas) que aparecen en dicha barra...

Posteriormente, y tal como sucedía en el gráfico anterior, esas cuatro líneas discontínuas pasan a la cuarta barra..., pero como líneas contínuas...

Es en la cuarta barra también, donde aparecen ya las dos (2) líneas medias geométricas (que corresponden a las cuatro líneas contínuas anteriores), y que están perfectamente alineadas la una con la otra, formando una recta..., línea que yo he dibujado en trazo discontínuo o punteado, para distinguirlas de las otras cuatro...

Encima de esa barra, figura el título : “ (12) Géneros-sexos arquetípicos ” .

Debajo de ese título, aparecen los nombres de las seis (6) especies arquetípicas : “Arcángel”, “ángel”, “humano”, “animal”, “vegetal”, y “mineral”. Cada uno de esos seis nombres lleva escritas a su vez debajo, las palabras “MASC.” y “FEM.” (abreviatura de las palabras “Masculino” y “Femenino” ), que yo empleo para designar los géneros-sexos arquetípicos.

En esa barra, y debido a la propia configuración que tiene la trayectoria evolutiva..., la Materialidad o característica primordial de lo femenino, predomina o es mayoritaria en la mitad derecha de la misma... mientras que la Espiritualidad o característica primordial de lo masculino, es mayoritaria o predomina en la mitad izquierda.

Del mismo modo y al ir aumentando la Materialidad de forma constante y progresiva a lo largo de toda la barra..., la propiedad anterior se conserva igualmente, en cada uno de los segmentos en los que se divide la misma, apareciendo así alternados los géneros-sexos, a lo largo de toda ella..., siendo la secuencia de los mismos, comenzando por el extremo de la izquierda: Masculino, femenino, masculino, femenino, etc.

Incluso los puentes ayudan también a conservar el orden mencionado, uniendo lo segmentos masculinos y femeninos de dos en dos, y de forma alternada..., siendo la secuencia de los mismos (comenzando también por la izquierda) : Puente uniendo dos segmentos masculinos, puente uniendo dos segmentos femeninos, puente uniendo dos segmentos masculinos, etc.

Se respeta además en esas alternancias, la igualdad de predominancia que corresponde a el Padre (Dios) y a la Madre (Dios), en el Cosmos..., ya que los segmentos de la mitad izquierda del Mismo o correspondientes a el Padre (Dios), comienzan por su extremo izquierdo con el género-sexo masculino... y los segmentos de la mitad derecha o corespondientes a la Madre (Dios), comienzan por su extremo derecho con el género-sexo femenino...

Y dicho todo esto, ya podemos pasar a analizar las principales particularidades de los géneros-sexos:

Diré primero de todo, que la denominación género-sexo que yo aplico, tiene un significado muy concreto... Con la palabra “género” quiero significar, la combinación de características internas heredadas de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), que todos los seres han recibido en el momento de ser creados o “generados” (de ahí la palabra “género”), por la energía de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO... Con la palabra “sexo” sin embargo, me refiero a la manifestación material o externa de las características del “género”, anteriormente mencionadas...

No obstante esta diferencia, puede considerarse que el “género” y el “sexo” van estrechamente ligados..., siendo ese el motivo, por el que yo los nombro en el texto con una misma palabra...

Por otra parte y en cuanto a la constitución de los mismos se refiere; cuando entre las características de un “ser”, predominan las heredadas de el Padre (Dios), sobre las heredadas de la Madre (Dios)..., el Hijo-Hija (Dios) se manifiesta en dicho “ser” con el género masculino, y su sexo es el del varón o macho de la especie correspondiente. Y cuando entre sus características predominan las heredadas de la Madre (Dios), sobre las heredadas de el Padre (Dios)..., la Hija-Hijo (Dios) se manifiesta en dicho “ser” con el género femenino, y su sexo es el de la hembra de la especie correspondiente...

Si se observa el gráfico, puede verse en él, que cada una de las seis (6) especies arquetípicas (las cuales aparecen separadas por líneas (negras) divisorias, mas gruesas...), tiene el género-sexo femenino situado en el lado derecho..., y el género-sexo masculino situado en el lado izquierdo... Esto se debe, como ya dije antes, a la propia configuración o constitución de la trayectoria evolutiva, la cual está ordenada de ese modo, por Ley Divina... concediendo predominancia a el Padre (Dios) en el lado izquierdo, que por ese motivo pasa a ser masculino..., y a la Madre (Dios) en el lado derecho, que por ese motivo pasa a ser femenino...

Y si atendemos a las diferencias de nivel gráfico que pueden observarse dentro de cada especie, entre el lado del segmento que representa al género-sexo masculino y el lado del segmento que representa al género-sexo femenino..., tenemos que reconocer que el primero de ellos, es decir, el género-sexo masculino, al estar situado a la izquierda de ese segmento y por tanto, más cerca de el Padre (Dios) que de la Madre (Dios)..., pasa a tener mayor proporción de espiritualidad y menor proporción de Materialidad, cosa que queda claramente reflejada en el nivel gráfico del mismo... Y por otro lado, también tenemos que reconocer, que el segundo de ellos, es decir, el género-sexo femenino, al estar situado a la derecha de ese segmento y por lo tanto, más cerca de la Madre (Dios) que de el Padre (Dios)..., pasa a tener menor proporción de Espiritualidad y mayor proporción de Materialidad que el situado a su izquierda..., cosa que también queda claramente reflejada, en el nivel gráfico del mismo...

Y reconocido lo anterior, podemos afirmar de manera inequívoca : Que en cada una de las seis (6) especies arquetípicas, el género-sexo masculino ocupa un escalón más elevado, evolutivamente hablando, que el género-sexo femenino... O también: Que en cada una de las seis (6) especies arquetípicas, el género-sexo masculino esta más evolucionado, que el género-sexo femenino.

Soy plenamente consciente, de que esto choca frontalmente con las teorías imperantes en nuestra sociedad, que defienden la “igualdad de los sexos”..., pero una vez más, no puedo (ni debo) dejarme influír por nada ni por nadie, sino que siendo lo más objetivo posible, debo ser fiel a la verdad que me va siendo propiciada, por medio del método que vengo siguiendo en la investigación...

En esa línea, debo añadir que no sólo existen diferencias palpables entre los géneros-sexos, tanto en el plano fisiológico como en el plano energético o de la “fuerza”, como normalmente se alega..., sino que también existen, como acabamos de ver, en el plano evolutivo... Pueden hallarse perfectamente explicadas con esto, las preferencias que casi todas las religiones y doctrinas han mostrado a través de los tiempos y muestran aún hoy..., con respecto al género-sexo masculino de sus sacerdotes-oficiantes, profetas, y demás cargos de responsabilidad de las mismas... Por otro lado, yo acepto y propugno la igualdad entre varón y hembra a la hora del reencuentro con Dios, pero eso es una cosa, y otra diferente..., el grado de evolución espiritual que para cada uno de ellos, ha fijado el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, en su obra de Creación...

Y siguiendo con la interpretación del gráfico, y aplicando los datos expresados en tantos por ciento ( % ) de la cuarta barra..., que son en realidad los porcentajes medios de Espiritualidad y de Materialidad que componen los temperamentos de los doce (12) géneros-sexos, de las seis (6) especies arquetípicas..., vemos que con ellos es incluso posible, cuantificar numéricamente las diferencias que existen entre los dos géneros-sexos, de cada una de ellas...

Ya sabemos por lo dicho antes, que: “En cada una de las seis (6) especies arquetípicas, el género-sexo masculino está más evolucionado, que el género-sexo femenino...”. También sabemos, que el trazo que marca la separación entre la Espiritualidad y la Materialidad, de cada uno de los segmentos que representan a las especies arquetípicas, aumenta de altura de forma progresiva y constante, a lo largo de los mismos... Luego, si a los porcentajes medios de Espiritualidad y de Materialidad que componen el temperamento del género-sexo masculino humano, le restamos los porcentajes de Espiritualidad y de Materialidad que componen el temperamento del género-sexo femenino humano..., obtendremos la diferencia evolutiva media, que existe entre los géneros-sexos humanos : 

Tal como sucedía más atrás, al hallar la diferencia entre la etapa humana y la etapa animal, sucede ahora también..., y así, el resultado - 6,25 % de Materialidad significa, que al pasar del género-sexo femenino humano al género-sexo masculino humano, se pierde el 6,25 % de Materialidad..., la cual, transformándose en Espiritualidad (como también sucedía allí...), pasa a incrementar la Espiritualidad del género-sexo masculino..., ganancia que está expresada como el + 6,25 % de Espiritualidad...

Puede resumirse pues la diferencia evolutiva media que hay entre ellos, diciendo: Que el género-sexo masculino humano tiene un 6,25 % más de Espiritualidad o un 6,25 % menos de Materialidad, ( ya que ambas cosas son lo mismo...), que el género-sexo femenino humano...

Pero esa diferencia, no sólo está presente entre los géneros-sexos de la especie humana, sino que tal como puede comprobarse en el gráfico, también está presente entre los géneros-sexos de todas las demás especies arquetípicas...

Y vistas las diferencias que existen entre los géneros-sexos, ya podemos pasar a analizar las principales tendencias presentes en los mismos...

La tendencia general, y el orden que se sigue en la evolución respecto a los géneros-sexos, es la siguiente : 

1º género-sexo femenino mineral ® 2º género-sexo masculino mineral ®

3º género-sexo femenino vegetal ® 4º género-sexo masculino vegetal ®

5º género-sexo femenino animal ® 6º género-sexo masculino animal ®

7º género-sexo femenino humano® 8º género-sexo masculino humano®

9º género-sexo femenino ángel ® 10º género-sexo masculino ángel ®

11º género-sexo femenino arcángel®12º género-sexo masculino arcángel 

Pero aparte de esta tendencia general y como sucedía en el gráfico anterior, hay otras tendencias que también existen en los géneros-sexos, y que aparecen en la especie arquetípica humana y en la especie arquetípica animal: 
 
 


15. LAS TENDENCIAS HOMOSEXUALES

EN EL HUMANO Y EN EL ANIMAL...


Si en el gráfico anterior (gráfico nº 7) con dos puentes exteriores, se formaba una (1) zona de coincidencia o “solapamiento” entre niveles gráficos..., en este de ahora, con cuatro (4) puentes exteriores, se forman dos (2) zonas de coincidencia o “solapamiento” entre niveles gráficos...

Pero así como en el gráfico anterior la única zona de coincidencia o “solapamiento”, era entre un nivel gráfico animal y un nivel gráfico humano..., en este de ahora con dos zonas de coincidencia o “solapamiento”, es entre dos niveles (uno masculino y otro femenino) humanos, y dos niveles (uno masculino y otro femenino) animales..., es decir, que lo que allí era entre dos especies distintas, (por ser ese, el significado del gráfico)..., aquí es, entre los dos géneros-sexos humanos por un lado y los dos géneros-sexos animales por el otro, (por ser ese también, el significado del gráfico).

Por otra parte, vímos al comienzo de este gráfico, que en la tercera barra y por la acción de los cuatro (4) puentes auxiliares, es como se forman los cuatro (4) segmentos dobles, cuyos niveles son las cuatro líneas discontínuas que aparecen en dicha barra.

Vimos también que posteriormente, esas cuatro líneas discontínuas pasan a la cuarta barra, pero que lo hacen como líneas contínuas... 

Vimos por último, que en esa misma barra aparecen las dos (2) líneas medias geométricas (una, por cada dos líneas contínuas...), formando una recta que yo he dibujado con trazo discontínuo o punteado, para distinguirlas de las otras...

Y tengo que decir ahora, que para identificar esas tendencias de las que antes hablaba, hay que comparar en el gráfico las dos líneas medias geométricas de trazo discontínuo o punteado que acabo de nombrar..., con las cuatro líneas contínuas mencionadas antes, que surgen por la acción de los cuatro puentes auxiliares...

Vemos en la cuarta barra del gráfico, y en la especie arquetípica animal, que está compuesta por cuatro segmentos sencillos, con sus correspondientes niveles gráficos..., que entre el nivel gráfico del segmento (hp4/ai4 + 17 / - 15), y el nivel gráfico del segmento (hm4/t4 + 11 / - 21), existe una coincidencia o “solapamiento”.

Vemos igualmente en la especie arquetípica humana, que está compuesta también por cuatro segmentos sencillos..., que entre el nivel gráfico del segmento (hm4/t4 + 15 / - 17), y el nivel gráfico del segmento (hp4/ai4 + 21 / - 11), existe también una coincidencia o “solapamiento”.

La existencia de esa coincidencia o “solapamiento” significa (como ya explicamos en el gráfico anterior), que las dos líneas contínuas de los segmentos entre los que existe ese “solapamiento”, tiene la misma altura y orientación..., con lo que al compararlas con la línea discontínua (línea media geométrica), quedan identificadas las dos tendencias que cada uno de esos “solapamientos”, encierra...

Vamos a pasar ahora a analizar en detalle, el “solapamiento” que presenta la especie animal: Vemos en el gráfico, que el segmento (hp4/ai4 + 17 / - 15), tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al género-sexo femenino animal..., y la línea contínua sin embargo, llega a descender hasta el nivel del género-sexo masculino animal (segmento de al lado...), e incluso más abajo aún..., las características aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de animal del género-sexo femenino o hembra de la especie animal..., pero temperamento del género-sexo masculino o macho de la especie animal... Los individuos de estas variantes de la especie animal, cumplen la tipología característica de la homosexualidad femenina...

Vemos seguidamente en el gráfico, que el segmento (hm4/t4 + 11 / -21), tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al género-sexo masculino animal..., mientras que la línea contínua sin embargo, llega a ascender hasta la altura del género-sexo femenino animal (segmento de al lado...), e incluso más arriba aún..., las características aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de animal del género-sexo masculino o macho de la especie animal..., pero temperamento del género-sexo femenino o hembra de la especie animal... Los individuos de estas variantes de la especie animal, cumplen la tipología característica de la homosexualidad masculina...

Visto el caso de la especie animal, pasamos ahora a analizar también con detalle, el “solapamiento” presente en la especie humana: Vemos en el gráfico, que el segmento (hp4/ai4 + 21 / - 11), tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al género-sexo femenino humano..., mientras que la línea contínua llega a descender sin embargo, hasta el nivel del género-sexo masculino humano (segmento de al lado...), e incluso más abajo aún..., las características aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de humano del género-sexo femenino o hembra de la especie humana..., pero temperamento del género-sexo masculino o varón de la especie humana... Los individuos de estas variantes de la especie humana, cumplen la tipología característica de la homosexualidad femenina...

Vemos a continuación (y por último) en el gráfico, que el segmento (hm4/t4 + 15 / - 17), tiene la línea discontínua (línea media geométrica), a la altura que corresponde al género-sexo masculino humano..., llegando a ascender la línea contínua sin embargo, hasta la altura del género-sexo femenino humano (segmento de al lado...), e incluso más arriba aún..., las características aproximadas que le corresponden, son: Aspecto de humano del género-sexo masculino o varón de la especie humana..., pero temperamento del género-sexo femenino o hembra de la especie humana... Los individuos de estas variantes de la especie humana, cumplen la tipología característica de la homosexualidad masculina...

Tengo que decir por mi parte, respecto al tema de este apartado..., que influído por los convencionalismos de la sociedad que me rodeaba y por los principios de las religiones (que no por los de Dios)..., hubo un dilatado período de mi vida, en el que como la mayoría de mis coetáneos, me mofé, e hice cierto escarnio de la homosexualidad... No supe respetar durante esa época, lo relacionado con ese asunto..., ya que sólo veía en él algo totalmente rechazable y casi una verdadera “abominación” (palabra que para definirlo, emplea el libro de “La Biblia” ). Chistes, bromas, y palabras de mal gusto..., solían ir acompañándolo, siempre que salía la conversación del mismo... ¡ Errónea conducta la mía !.

Fué hace unos años y después de sobrevenirme las experiencias espirituales que narro en la primera parte de este escrito, cuando comencé a concienciarme del verdadero enfoque con el que debe mirarse tanto este tema, como todos los demás relacionados con el sexo... Me fué enseñada a partir de entonces, la auténtica filosofía que la Creación del Cosmos lleva inherente..., incluyendo la enorme amplitud de miras, con la que la Ley de Evolución contempla todos los procesos que tienen lugar en ella...

Como resultado de esta preparación y posterior rodaje como etapa publica..., de todos los miles de personas que he conocido y tratado desde entonces, ni una sola he rechazado por tener este tipo de tendencias... Es en el corazón de las personas y en el equilibrio de su mente, donde están las aptitudes que a nuestro Padre-Madre (Dios) le interesan y las que a mí me ha enseñado a comprender y a valorar..., y no en la orientación de sus tendencias sexuales (cosa secundaria), ya sean de uno u otro signo...

Ha sido ahora al final y a través de los datos que surgen como fruto de esta investigación, cuando he podido confirmar además..., que las tendencias homosexuales están incluídas como una posibilidad más de los procesos evolutivos, y que al igual que el resto de las experiencias..., son programadas por nuestros espíritus, cuando la Ley de Causa y Efecto así lo determina... 
 
 

 


1ª FASE

Aparecen en este gráfico una serie de barras rectangulares, todas ellas con segmentos y zonas sombreadas...

De las cinco barras que contiene el gráfico..., la primera, segunda, y tercera, así como la quinta, son largas..., mientras que la cuarta, es corta...

La primera barra es diferente a las otras, ya que es más estrecha y además de tener unas “llaves” gráficas situadas a lo largo de la misma, lleva encima una serie de puentes exteriores... El resto de las barras (segunda, tercera, cuarta, y quinta), llevan encima grupos de letras y números..., así como algunas palabras escritas debajo...
 
 

2ª FASE

Tal como dije más atrás y dado que los signos y nomenclaturas que vengo usando, son siempre iguales..., siendo la colocación o el orden de los mismos, lo único que cambia en los gráficos, ya sea por falta de espacio o por otras causas..., seguiré evitando las descripciones pormenorizadas de los mismos (excepto de los que sean diferentes o merezcan especial atención), centrándome por contra de lleno en sus contenidos y en las informaciones que de ellos se desprendan...

Y en esa línea, paso a ocuparme en primer lugar de la primera barra que aparece en el gráfico, la cual como podemos observar, es más estrecha que las demás barras que aparecen en él...

Esa barra, al igual que las barras que hemos ido viendo hasta ahora, representa también la trayectoria evolutiva del Cosmos en su totalidad, con las correspondientes partes o segmentos en los que se divide la misma..., siendo la causa de que esos segmentos sean tan pequeños, el que en este caso concreto esté dividida en sesenta y cuatro (64) segmentos, para poder representar de forma correcta, a las treinta y seis (36) sub-especies arquetípicas de evolución...

¿Y porqué ha de estar dividida precisamente en sesenta y cuatro segmentos la trayectoria evolutiva, para representar a las treinta y seis sub-especies arquetípicas de evolución ?.

Al formular esta pregunta, otra nueva acude entonces a nuestra mente de forma inmediata: Pero... ¿Qué es una sub-especie arquetípica de evolución ?.

Ya vimos en el gráfico nº 7, o “LAS SEIS (6) ESPECIES ARQUETÍPICAS DE EVOLUCIÓN, DE LOS TEMPERAMENTOS DE EL HIJO-HIJA (DIOS)”, lo que era una especie arquetípica: Cada una de las seis partes que resultan de la combinación de los ocho (8) segmentos primeros, en los que se divide la trayectoria evolutiva.

Por otra parte, la que yo llamo “la trayectoria evolutiva”, no es otra cosa, que los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios) considerados como una “Unidad” ..., y que vimos a su vez, en el gráfico nº 6 o “LA UNIDAD (1), LA DUALIDAD (2), Y LA DOBLE DUALIDAD (4) O TRINIDAD (3), DE LOS TEMPERAMENTOS DE EL HIJO-HIJA (DIOS)”.

Luego, las seis (6) especies arquetípicas proceden o derivan de los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios), considerados como una “Unidad (1)” ...

Y la relación que existe entre el Hijo-Hija (Dios) considerado como una Unidad (1) de temperamentos..., y las seis (6) especies arquetípicas de evolución, es decir, la relación 1 a 6 ó (x 6)..., queda establecida ya por Ley, para todas las etapas componentes de la Creación y sus divisores o sub-etapas, las cuales por ese motivo, pasan a formarse siempre de seis (6) en seis (6)...

Y aplicando la relación (x 6) a la “Unidad (1)” , es como se forman “las seis (6) especies arquetípicas”. Del mismo modo y al volver a aplicar dicha relación (x 6), a “las seis (6) especies arquetípicas”, es como se forman “las treinta y seis (36) especies arquetípicas menores”..., las cuales, y por ser divisores o partes más pequeñas de las especies, paso yo a denominar como sub-especies (sub = elemento prefijal derivado del latín, que significa, bajo, debajo, inferior a...).

Una vez hallada la proporción con la que se forman las especies y sub-especies del Cosmos, seguiremos repasando el aspecto que presentan las mismas, en la primera barra...

Vemos así en ella..., que aparte de los sesenta y cuatro (64) segmentos mencionados, podemos ver también unas llaves gráficas situadas a lo largo de la misma..., cada una de las cuales, indica una especie arquetípica diferente..., a excepción de la especie animal y la especie humana que por tener constitución doble, están indicadas: Por dos llaves unidas por una línea, (en sustitución de los puente exteriores), la primera..., y por ocho (8) puentes exteriores (reales), la segunda...

Vemos también en el gráfico; que tanto las cuatro llaves simples, como la llave doble (que sustituye a los puentes), como los puentes exteriores mismos..., llevan al lado el nombre de la especie arquetípica, a la cual están indicando...

Otro detalle de esa barra, lo constituye el número total de puentes exteriores que la afectan y que por estar dividida en sesenta y cuatro (64) segmentos, le corresponden dieciséis (16) en total: Contando con los ocho (8) puentes (reales) que lleva encima..., y los ocho (8) sustituídos por las dos llaves (unidas por una línea), que lleva debajo... El número de puentes, se ha extraído de la tabla que figura a continuación y que indica, el número total de puentes exteriores que afectan a cada una de las etapas del Cosmos (barras), según el número de segmentos en los que están divididas las mismas: 

Puede observarse por último en esta barra, que los ocho (8) puentes que lleva encima y que pertenecen a la especie humana, van numerados del 1 al 8 ...

Paso ahora a analizar en detalle, por tener especial interés para nosotros los humanos, las seis (6) sub-especies arquetípicas humanas..., a las que he destinado las cuatro (4) barras restantes del gráfico...

Vemos así en la segunda barra..., que vuelven a aparecer los ocho (8) puentes numerados que aparecían en la primera barra..., y que perteneciendo a la especie arquetípica humana, unen dos a dos, los dieciseis segmentos simples que la representan y que figuran en ella, con sus correspondientes niveles gráficos...

Aparecen igualmente en la misma barra y encima de los mencionados segmentos, los grupos de letras y números que sirven para denominarlos... llevando debajo (por falta de espacio...), los números que expresan la proporción de Espiritualidad y de Materialidad, de que están compuestos dichos segmentos...

Puede verse también cada dos segmentos simples (o un segmento doble), las líneas medias geométricas de los niveles gráficos de los mismos, alineadas las unas con las otras formando una recta..., que yo he dibujado con trazo discontínuo o punteado, con el fín de poder diferenciarla con las otras líneas...

Y pasando ya a la tercera barra, vemos que todo aparece en ella, con la misma disposición que tenía en la segunda..., salvo en lo que se refiere a las líneas medias geométricas de los segmentos dobles, que en esa barra figuran con línea contínua...

Posteriormente y ya en la cuarta barra, tiene lugar (como en los gráficos anteriores), la combinación que da la forma definitiva, a los segmentos que representan a las sub-especies humano-humano y humano-animal.

Y así, en la quinta barra y bajo el título “ (6) SUB-ESPECIES ARQUETÍPICAS HUMANAS ” aparecen ya, separadas por líneas (negras) más gruesas..., las seis (6) sub-especies arquetípicas humanas de evolución...

Cada una de ellas lleva encima el nombre con el que yo la denomino, habiendo formado el mismo, añadiendo al nombre de la especie, de la cual procede..., las palabras: Mineral, vegetal, animal, humano, ángel, y arcángel.

Los nombres de las seis (6) sub-especies arquetípicas humanas son: Humano-mineral, humano-vegetal, humano-animal, humano-humano, humano-ángel, y humano-arcángel.

La palabra mineral que añado detrás, significa la sub-especie con menos evolución espiritual o más elemental de todas..., a esta le sigue en evolución representativa la palabra vegetal, a ésta la palabra animal, a continuación va la palabra humano, seguidamente va la palabra ángel, y por último, y representando a la sub-especie más evolucionada, va la palabra arcángel.

Cada una de las seis (6) sub-especies formadas, contiene o se compone a su vez, de otras seis (6) sub-especies más pequeñas..., el nombre de las cuales se forma del mismo modo que en las anteriores, esto es, añadiendo detrás de los seis (6) nombres de las sub-especies de las cuales proceden..., de nuevo las palabras: Mineral, vegetal, animal, humano, ángel, y arcángel.

He aquí como ejemplo, los dos primeros nombres de cada uno de los seis (6) grupos , conteniendo seis (6) sub-especies cada uno de ellos ( (6) grupos x (6) sub-especies = (36) sub-especies) : 

Humano-mineral-mineral, humano-mineral-vegetal, etc.

Humano-vegetal-mineral, humano-vegetal-vegetal, etc.

Humano-animal-mineral, humano-animal-vegetal, etc.

Humano-humano-mineral, humano-humano-vegetal, etc.

Humano-ángel-mineral, humano-ángel-vegetal, etc.

Humano-arcángel-mineral, humano-arcángel-vegetal, etc.

A su vez, cada una de esas treinta y seis (36) nuevas sub-especies contiene otras seis (6) sub-especies más pequeñas, es decir, doscientas dieciseis (216) en total..., el nombre de las cuales, vuelve a formarse siguiendo el mismo sistema que en las anteriores, y así sucesivamente..., hasta completar la totalidad de la especie humana contenida en el Cosmos. 

Y esto que sucede con la especie humana, sucede también con las otras cinco especies restantes : Mineral, vegetal, animal, ángel, y arcángel...

Y así es como se aplica la Ley que vimos antes o Ley de relación de 1 a 6 ó (x 6), que motiva con su cumplimiento..., que cada una de las etapas de la Creación (sea del tipo y naturaleza que sea), contenga siempre seis (6) etapas más pequeñas ( o divisores) en su constitución...
 
 


16. EL NÚMERO CLAVE DE LA CREACIÓN

ES EL SEIS (6) Y NO EL SIETE (7)...

 

En esta tabla muestro la relación que existe, entre los segmentos en los que se divide el Cosmos o trayectoria evolutiva..., y los arquetipos, cuerpos, etapas, géneros-sexos, y especies, que el Mismo contiene, y que se forman con dichos segmentos...
 
 

En el lado derecho, aparece claramente reflejada la importancia del número seis (6), como base de cálculo para la organización de las diferentes partes contitutivas, de todas las etapas de la Creación...

A la vista de esta tabla, puede observarse la total fidelidad y coherencia de los datos (números) que figuran en ella, en relación con los conocidos y tradicionales números bíblicos..., números, que en la tabla se obtienen aplicando como base de cálculo o “clave” (tal como indica el título de este apartado), el número seis (6).

Pero esto choca frontalmente..., con las informaciones y los datos que yo he encontrado sobre este tema y que desde siempre, han 

venido divulgándose en la inmensa mayoría, por no decir en todos los tratados y libros científicos, filosóficos, esotéricos, y de conocimiento espiritual, así como en los libros sagrados de todas las religiones... afirmando taxativamente, que : 7 son las maravillas del mundo antiguo (y más tarde, 7 las del mundo moderno), 7 los sabios de Grecia, 7 los mares antiguos, 7 los cuerpos celestes conocidos en la antigüedad, 7 las colinas sobre las que se levanta la ciudad de Roma, 7 las artes. 7 los sabios de la nación India clásica... así como también, 7 las castas, 7 los mundos, 7 las ciudades, 7 los desiertos... y además, 7 los mares sagrados, 7 las islas sagradas, 7 los árboles sagrados, 7 los principios humanos, 7 los centros energéticos o “chakras” en el ser humano y 7 los cuerpos (también en el ser humano). 7 los dioses en los que creía el pueblo copto. 7 los dioses del cielo en los que creían los asirios... así como, 7 los dioses en la tierra, 7 en las esferas ígneas, 7 los dioses del mal y 7 los fantasmas. En Grecia los pitagóricos dividian la vida del ser humano en 7 años para completarse fisiologicamente, 7 años más para poder procrear, 7 años para poder crecer la barba y el vello corporal, 7 años para alcanzar la energía y el vigor máximos, 7 años más para formar la familia, 7 años para alcanzar la cota mayor de inteligencia, 7 más para conseguir la madurez, 7 años para tener acceso a la sabiduría, 7 más para dispensar la bondad y la justicia, y por último, 7 años para llegar al final de la vida... 7 eran los principios del sabio “Thot” en Egipto o principios universales (más tarde llamados “herméticos” entre los griegos, al conocerlo ellos por “Hermes”). Para la civilización judeo®cristiana, 7 son los días de la Creación, 7 los días de la semana (ciclo de siete días), 7 los brazos del candelabro sagrado o “Menorah”, 7 las “sefiroth” situadas bajo los tres supernales en “el árbol de la vida” de la Kábala, 7 los días de la fiesta de los Tabernáculos, 7 los días en los que se debe comer el pan sin levadura, 7 las semanas de la fiesta de las semanas (cíclo de siete semanas), 7 los años del año sabático (cíclo de siete años), 7 veces 7 los años del Jubileo (cíclo de siete décadas de años), 7 las plagas que sufrió Egipto, etc., etc., etc. 7 las Iglesias de Asia que se mencionan en el libro del Apocalípsis, y también en ese libro... 7 los sellos, 7 los candelabros, 7 las estrellas, 7 los ángeles, 7 las trompetas, 7 las copas colmadas de la ira del Señor. 7 los pecados capitales de las religiones cristianas y también... 7 los dones del Espíritu Santo, 7 los dolores que padeció María (la madre de Jesús de Nazaret), 7 las obras de Misericordia, 7 los Sacramentos. 7 los “Rayos” de manifestación divina en el esoterismo y también... 7 las especies y etapas del Cosmos, así como 7 veces 7, las sub-especies y sub-etapas del Cosmos (Teosofía y Rosacruces). 7 los colores de las “llamas” (Saint Germain). Y de conocimiento popular... 7 las notas musicales, 7 los colores del arco iris y de los que se compone la luz blanca, etc., etc., etc. y así podría seguir indefinidamente..., puesto que estos ejemplos son sólo una pequeñísima parte, de los que existen...

Y al comparar la envergadura y extensión de los datos encontrados (avalada además con una tradición de miles de años de antigüedad), con la humilde tarea de mi insignificante persona, tengo que reconocer..., que lo normal en este caso hubiera sido (como vulgarmente se dice), “arrojar la toalla” es decir, dar por sentada la verdad de la abrumadora mayoría que se me opone, y reconociendo mi desventaja numérica e intelectual..., aceptar que no es mía, la razón...

Más..., una condición singular concurre en mi caso..., una condición sumamente importante y que me fortalece lo suficiente, como para no renunciar a la parte de razón que el tiempo, pero sobretodo la Voluntad de Aquel que me comisionó para realizar este trabajo, decidirá...

Por otro lado, yo se que el lector o lectora que haya conseguido llegar hasta aquí en el escrito..., comprenderá mi posición, así como también, el motivo que me impulsa a no darme por vencido y a seguir adelante con la investigación...

Y con esa esperanza, me voy a permitir analizar algunos de los casos que antes he mencionado como ejemplos, por ver de verificar la solidez de los mismos y poder comprobar además el grado de verdad y de honestidad que los ha generado...

Y paso a cumplir ya lo dicho, analizando en primer lugar, el ejemplo más popular de cuantos antes he mencionado: “ 7 son los días de la Creación”. 

Hoy ya nadie se escandaliza, al enterarse de que tal o cual descubrimiento ha tenido lugar, respecto de cualquier tema, sea cual sea éste..., esto se debe, a que ningún tema es ya tabú y que todos ellos (dentro de unos límites coherentes), pueden analizarse y según los casos, incluso revisarse...

Los temas de la Bíblia han sido hasta hace sólo unas décadas, uno de esos bastiones inexpugnables..., pero el sentido común y la necesidad de encontrar la auténtica verdad, ha logrado con el tiempo, tornarlos accesibles...

Nadie se debe escandalizar pues si digo, que tanto el Nuevo Testamento como el Antiguo Testamento, que figuran en la Bíblia, tienen su orígen en una serie de versiones orales o transmitidas de palabra primero... para pasar con el tiempo (a veces muy largo), a redactarse en una serie de escritos o versiones diferentes, (que no en una sola, como muchos pudieran creer...), versiones diferentes, repito, que más tarde alguien se encarga de seleccionar y refundir las convenientes, en una sola o varias... (cuatro (4) fueron las del Nuevo Testamento), que pasa a convertirse con el tiempo en la versión “oficial”.

Diré a título de información, que las escrituras originales de los cuatro Evangelios que forman el Nuevo Testamento (escritas en arameo seguramente), se perdieron..., y sólo existen unas copias en griego, de las que aún hoy, se desconoce la identidad fidedigna de sus autores, siendo declaradas “oficiales” en el año 364 d.de C. por el Concilio de Laodicea. Y respecto al Antiguo Testamento y concretamente al Pentateuco (Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio), diré que declarado en 1.906 por la Pontificia Comisión Bíblica como: “Integramente atribuible a Moises...”, fué en el año 1.948 matizada esta afirmación, por la misma Pontificia Comisión Bíblica, declarando que: “El aumento progresivo de la Legislación Mosaica (incorporación posterior de leyes supuestamente dictadas por Dios a Moises), y el retoque de la historia por obra de profetas y escritores inspirados de los siglos siguientes, parece hoy innegable...”.

Y siendo precisamente a estos textos a los que voy a referirme ahora (el Pentateuco), añadiré además, que investigaciones recientes permiten afirmar de la existencia, no de un autor, como se pretendía hasta ahora; sino de la de varios autores, recopiladores, y redactores, todos ellos enclavados en diferentes épocas y por lo tanto, situados a lo largo de dilatados períodos de tiempo..., pudiéndose fijar el mismo en el caso concreto de estos cinco libros, entre los siglos XI y V a. de C., es decir, mediando un intervalo de tiempo de seiscientos (600) años...

Debe saberse también respecto a este asunto, que Moisés habría vivido entre los años 1.400-1.300 a. de C. aproximadamente, y que nada se supo en firme del Pentateuco (atribuído a él), hasta el año 500 a. de C., en tiempos de Esdras (de quien dicen los libros: Esdras.- sacerdote y escriba judío (siglo V a. de C.). Logró del persa Artajerjes la repatriación de sus compatriotas cautivos en Babilonia. Fué el restaurador de la nacionalidad y la religión de Israel. De los cuatro libros que llevan su nombre (libros de Esdras), la Iglesia Católica sólo admite dos como auténticos ), es decir, que desde que Moisés lo escribió (al menos en parte...), hasta que fué hallado y redactado de nuevo por Esdras... ¡Pasaron más de ochocientos (800) años !.

Y aportada por mi parte la vertiente histórica menos conocida de estos textos, sírvase discernir el lector o lectora, sobre las anómalas circunstancia que los rodearon..., así como también, sobre las interrogantes que acuden a la mente, ante semejante lapsus de tiempo muerto... ¿ Cómo pudo permanecer oculto tan enorme período de tiempo, nada menos que el legado escrito del libertador y fundador de toda una nación ?, ¿ Acaso semejante gesta no era lo suficientemente importante, como para ser recordada en los años posteriores ?, y por último... ¿ Pudo propiciar la manipulación de los escritos de Moisés .., el estar tanto tiempo desaparecidos ?.

Pero dejemos que la Voluntad de Dios actuando a través del tiempo, ayude a despejar éstas y otras interrogantes..., mientras yo me dedico ahora a analizar el ejemplo que comentaba antes y que está recogido en el Pentateuco (libro del Génesis) : 
 
 

“7 son los días de la Creación”

He puesto el siete (7) de forma deliberada al referirme a los días de la Creación..., porque ese era el número que deseaban implantar, los que con su influencia lograron que fueran modificados todos estos textos, para su propia conveniencia... 

Justo al comienzo de la Bíblia, y en el primero de los libros que contiene la misma o libro del Génesis (perteneciente al Pentateuco), es cuando aparece descrito el supuesto proceso que siguió Dios, para llevar a cabo la Creación.

Es en el libro del Génesis 1.1 donde aparece la célebre frase: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra... etc., etc.”, y donde al final de cada párrafo de los que allí aparecen se adjuntan los “días” o épocas de tiempo en las que se llevó a cabo la Creación, por medio de la frase “y fué la tarde y la mañana, el día... (y aquí aparece el número de orden del mismo) ”.

De esa forma..., y uno a uno, se van describiendo allí los “días” en los que se realizó la Creación, incluyendo las partes de naturaleza que en cada uno de ellos, iban apareciendo...

Los días que se adjuntan a los párrafos y que aparecen relacionados en el texto, son: Primero, segundo, tercero, cuarto quinto, y sexto. Seis (6) son por tanto, los “días” o épocas en los que se llevó a cabo la Creación..., lo cual coincide totalmente con lo que yo he venido exponiendo en los gráficos del método que empleo en mi investigación, excepto en algunos detalles... puesto que yo hablo de que todo fué hecho de la Omnipresente energía de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, el Cual por medio de su Voluntad Omnipotente y a través de su manifestación Trinitaria, es decir, de el Padre (Dios), de la Madre (Dios), y de el Hijo-Hija (Dios), conformó el Cosmos material siguiendo un largo proceso evolutivo..., mientras que en la Bíblia sin embargo parece sobrentenderse, que todo salió de la “nada”..., idea esa, muy diferente a la que aquí se expone...

Pero sigamos con lo que hablábamos antes..., ya que una vez el libro del Génesis da por finalizada la Creación...

Génesis 1.31 “Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana, el día sexto”.

Génesis 2.1 “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ornato de ellos ”.

...Aparecen unos extraños versículos..., cambiando el sentido habitual del texto hasta entonces y orientándolo hacia el número siete (7)...

Génesis 2.2 “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y descansó el día séptimo de toda la obra realizada ”.

Génesis 2.3 “Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él descansó de toda la obra que había hecho en la Creación ”.

Génesis 2.4 “Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos ”.

...Y ante esto, no he dudado en calificar estos versículos de “extraños”..., porque extraño es en verdad pretender que Dios, que es la Fuente misma de toda energía, necesite descansar..., así como también es extraño, atribuirle tal énfasis hacia el día de descanso..., que es precisamente el día número siete (7)... Énfasis que lleva a Dios, a nombrarlo hasta tres veces en tan poco espacio, así como a bendecirlo..., e incluso a declararlo santo...

Queda con esto clara mi opinión sobre este ejemplo, a lo que puedo añadir además..., que dada la estratégica posición que estos versículos ocupan en los textos bíblicos (justo al comienzo de los mismos), así como la transcendencia del tema de que tratan (la Creación del Cosmos), los mismos han tenido y tienen, una influencia religiosa, social, y psicológica única... por lo que constituyen seguramente, el principal antecedente o causa-raiz del tema que nos ocupa...

Y ahora, pasaré a analizar otro de los ejemplos que antes he utilizado: 
 
 



“ 7 son los días de la semana ”

La popular manera de denominar a los días naturales (muy diferentes de los “días” de la Creación, como ya expliqué), deriva de los nombres de los cuerpos celestes que en aquel tiempo se conocían: El Sol sería el domingo, la Luna sería el lunes, Marte el martes, Mercurio sería el miércoles, Júpiter el jueves, Venus el viernes, y Saturno el sábado.

Su nombre actual, deriva de la palabra latina “Septimana” (siglo I d. de C. aproximadamente), pero el orígen de la agrupación septenaria de días, es judío.

Una alusión expresa a este tipo de agrupación, aparece en el libro del Éxodo contenido en el Pentateuco, he aquí el texto:

Éxodo 31.12 “Habló además Jehová a Moisés diciendo:”

Éxodo 31.13 “Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardareis mis días de descanso; porque es señal entre Mí y vosotros por vuestras generaciones para que sepáis que Yo soy Jehová que os santifico”.

Éxodo 31.14 “Asi que guardareis el día de descanso (se está refiriendo según el autor, al día número siete (7) ), porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será sacada de en medio de su pueblo”.

Éxodo 31.15 “Seis días se trabajará, más el día séptimo es día de descanso consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de descanso, ciertamente morirá”. 

Éxodo 31.16 “Guardarán, pues, el día de descanso los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo”.

Éxodo 31.17 “Señal es para siempre entre Mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y descansó”.

Leyendo estos versículos, se ve muy claro que hubo alguien..., que apoyándose en la fuerza depositada en el texto anterior (los seis días de la Creación y su descanso), pasó a instituir con esto de ahora, el ciclo de siete días o semana..., contribuyendo así a la mitificación a ultranza del número siete (7), sin dudar para ello incluso, ¡ en amenazar de muerte !, algo que nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO jamás hubiera hecho, ni siquiera tratándose de los rudos y violentos ambientes de aquellos tiempos, como posteriormente se ha pretendido justificar...

Por otro lado..., los siete (7) días de la semana multiplicados por las cuatro (4) semanas que tiene un mes, dan como resultado veintiocho (28) días (7 x 4 = 28 ), los cuales no coínciden con los treinta (30) días que corresponden a un mes, de doce (12) meses iguales por año..., pero si por el contrario multiplicamos un ciclo semanal de seis (6) días, por los cinco (5) ciclos semanales que tiene entonces un mes, obtenemos como resultado treinta (30) días (6 x 5 = 30)..., ¡ que son justo los días que corresponden a un mes, de doce (12) meses iguales por año !.

Era por tanto más natural, fácil, y exacto, utilizar el ciclo semanal de seis (6) días, con cinco (5) ciclos semanales por mes, añadiendo un día a algunos meses (más los correspondientes años bisiestos), que utilizar el ciclo actual de siete días por semana...

Diré por último, que la semana hebrea guardaba el sábado o “sabbath” como festivo..., mientras que el cristianismo que heredó de los hebreos los siete (7) días, pasó a guardar como fiesta el domingo...

Y a continuación, voy a analizar otro de los ejemplos que antes he usado: 
 
 



“ 7 son los brazos del candelabro sagrado o “menorah”

Si hay un objeto o símbolo material característico, por el que se puede identificar al pueblo hebreo o judío..., ese es, el candelabro de siete (7) brazos, (menorah).

También en la Bíblia y en el libro del Éxodo, que es como dije antes, uno de los cinco libros que forman el Pentateuco, está el origen del mencionado candelabro... Preside el mismo, toda una serie de objetos, que con vistas a formar un complejo altar de adoración y sacrificios llamado “Tabernáculo”, mandó construir Jehová a Moisés.

Puede leerse en el libro del Éxodo...

Éxodo 25.31 “Harás un candelabro de oro puro; lo harás todo de oro labrado; la base, el tronco, los cálices, botones y flores formarán una sola pieza”.

Éxodo 25.32 “Seis brazos saldrán de los lados, tres de un lado y tres de otro”.

Éxodo 25.33 “En el primer brazo habrá tres cálices en forma de flor de almendro, con su botón y flor; en el segundo brazo también tres cálices en forma de flor de almendro, con su botón y flor. Tal será la estructura de los seis brazos que han de salir del tronco”.

Éxodo 25.34 “En el mismo tronco del candelabro habrá cuatro cálices en forma de flor de almendro, con su botón y flor”.

Éxodo 25.35 “Habrá también un botón debajo de los dos primeros brazos que salen del tronco; otro debajo de los dos siguientes y otro debajo de los dos últimos: Lo que corresponde a los seis brazos del candelabro”.

Éxodo 25.36 “Tanto los botones como los brazos, procederán del mismo tronco, y todo ello será de oro puro, labrado”.

...Y es a partir de este punto del texto, cuando aparecen (al igual que ocurría en los versículos que narraban la Creación: Génesis 2.2-4), unos extraños y desconcertantes versículos..., cambiando a su vez, el sentido del mismo hasta entonces... ¡ Y orientándolo también hacia el número siete (7) !...

Éxodo 25.37 “Harás para él siete lámparas( ¿...? ), que pondrás sobre el candelabro para que luzcan de frente”.

Éxodo 25.38 “Las despabiladeras y las cazoletas donde se apagan las pavesas serán igualmente de oro puro”.

Éxodo 25.39 “Emplearás un talento (aproximadamente 34 Kg.) de oro puro en la fabricación del candelabro y sus accesorios”.

Éxodo 25.40 “Mira, y hazlo conforme al modelo que en la montaña se te ha mostrado”.

...Y aquí acaban los versículos, con las instrucciones relativas a la construcción del candelabro.

Más adelante..., otros versículos rinden cuentas del riguroso y fiel cumplimiento, de las instrucciones recibidas...

Éxodo 37.17 “Hizo también el candelabro de oro puro labrado, de cuyo tronco salían los brazos con los cálices: botón y flor”.

Éxodo 37.18 “Seis brazos salían de su tallo, tres de un lado y tres de otro”.

Éxodo 37.19 “Tenía en el primer brazo tres cálices de flor de almendro figurando un botón que se abre, y otros tres de la misma forma en el segundo brazo, y lo mismo en los seis brazos que salían del tronco del candelabro”.

Éxodo 37.20 “En el mismo tronco del candelabro había cuatro cálices en forma de flor de almendro, cada uno con su botón y flor”.

Éxodo 37.21 “Había también un botón en el nacimiento de los dos primeros brazos, otro en el nacimiento de los dos siguientes, y otro en el nacimiento de los dos últimos; correspondiendo dichos botones, a los seis brazos del candelabro”.

Éxodo 37.22 “Tanto los botones como los brazos salían del mismo tronco y todo el era de oro puro, labrado”.

...Y también en este texto, con las instrucciones cumplidas, aparecen unos extraños versículos cambiando el sentido y derivándolo hacia el número siete (7)...

Éxodo 37.23 “Finalmente hizo también siete lámparas ( ¿...? ), con sus despabiladeras y las cazoletas, todo de oro puro”. 

Éxodo 37.24 “Un talento de oro puro pesaba el candelabro y sus accesorios”.

...Observe el lector o lectora como a pesar de tratarse de un asunto diferente al de los otros ejemplos..., vuelve a repetirse la “maniobra” del número siete (7)...

Yo por mi parte, supongo que ya ha quedado clara mi opinión sobre el número de brazos que debe tener el candelabro..., puesto que no se puede contar el tronco del mismo, como si fuera otro brazo... (ver el gráfico correspondiente a este ejemplo).

Sin embargo, eso es lo que hasta ahora se ha venido haciendo y se hace... ¡ cometiéndose con ello un lamentable pero a la vez, extraño error !, porque alguien se va encargando además, de pasar de un libro a otro por medio de “recordatorios”, aquello que interesa mantener equivocado... como es el caso de los versículos siguientes:

Libro de Números 8.1 “Jehová habló a Moisés diciendo:”.

Números 8.2 “Habla a Aaron y dile: Cuando pongas las lámparas en el candelabro, ponlas de modo que las siete alumbren hacia adelante”.

Números 8.3 y siguientes, “así lo hizo Aaron, y puso las lámparas... etc., etc.”.

¡Salta a la vista con eso, la verdadera intención del texto !.

Y ya para terminar, y en relación a las distintas partes del candelabro diré que: La base del candelabro simboliza aquello que los hebreos denominan en la Kábala como “Kether”, y que yo nombro como el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO..., que es la base de toda Vida y de toda Forma, y que sin tener ninguna determinada, las manifiesta a todas...

El tronco del candelabro, que es el enlace o transición entre la base y los brazos del mismo, simboliza lo que los hebreos denominan en la Kábala como “Chokmah”, y que yo nombro como el Padre (Dios)..., más lo que denominan como “Binah”, y que yo nombro como la Madre (Dios)..., y también Aquel que yo nombro como el Hijo-Hija (Dios), “Cristo” o el Espíritu de Jesús de Nazaret... Estos tres Principios Divinos constituyen la “Trinidad” Divina, la Cual se manifiesta al mismo tiempo también, como una “Unidad”... La “Trinidad” Divina en su manifestación como “Unidad”, es lo que simboliza el tronco “único” del candelabro.

Los seis brazos que tiene el candelabro, simbolizan lo que los hebreos denominan “Chesed”, “Netzach”, “Tiphareth”, “Yesod”, “Geburah” y “Hod” (la sefiroth “Malkuth” como veremos más adelante, queda suprimida), los cuales yo nombro como los seis (6) arquetipos o entidades en las que se convierte la “Trinidad” Divina en el siguiente paso de la Creación... Esas entidades representan también a las seis (6) especies arquetípicas... arcángel, ángel, humano, animal, vegetal, y mineral..., por lo que los brazos del candelabro simbolizan en su conjunto: La Creación manifestada o Cosmos material.






Y dicho todo esto, pasamos ahora a analizar otro de los ejemplos que nombré al principio y que a través del tiempo, ha tenido una gran transcendencia en el desarrollo del esoterismo: 
 
 



“7 son las sefiroth situadas bajo los tres (3) supernales,

en el árbol de la vida de la Kábala”

Resumiendo muy brevemente, diré que se entiende por “Kábala”, la transmisión primero oral y luego escrita, de los conocimientos sobre 

magia, espiritualidad, cosmogonía, teosofía, filosofía, etc., del pueblo hebreo..., y que se ha venido transmitiendo durante milenios...

En la Kábala se enseña que las veintidós (22) letras del alfabeto hebreo, poseen multitud de usos y significados muchos de ellos sagrados y hasta divinos...

Igualmente enseña la Kábala, las propiedades de los distintos números, así como las combinaciones que entre los mismos pueden hacerse y sus significados.

También permite una de las disciplinas de la Kábala, asignar valores numéricos a cada una de las veintidós (22) letras del alfabeto hebreo, y de ese modo convertir a su vez las palabras en números..., números con los que luego se opera y finalmente, se les asigna sus nuevos significados...

Se les enseña igualmente a los kabalistas, a profundizar en la concepción de todo tipo de fenómenos tanto físicos, como psíquicos y espirituales...

Y al igual que más tarde ocurrió con los alquimistas..., con tan extensa gama de conocimientos, los kabalistas, rabinos, y demás estudiosos del tema, suelen fijarse como meta; la adquisición de poderes y habilidades que les permitan llegar a dominar e incluso poner a su servicio, a las fuerzas espirituales y de la naturaleza, con objeto de conseguirriqueza, influencia, bienestar, etc., y con ello, poder económico y político... Esa es la modalidad de la llamada “magia” kabalística.

Pero también existen en la kábala, caminos que conducen a las disciplinas espirituales y místicas..., así como la búsqueda de los fundamentos de la vida en la Creación...

A esos fundamentos precisamente, se refiere “el árbol de la vida” que yo he nombrado en el ejemplo que estamos analizando y que consiste, en un esquema o dibujo con las diez (10) etapas que según la Kábala, existen entre Dios (el Creador)..., y su Obra...

Cada una de esas etapas recibe el nombre de “sefiroth” (esfera), y entre todas constituyen una cadena jerárquica, que desde la parte superior del mencionado “árbol”, ocupada por Dios..., va descendiendo, hasta llegar a la parte inferior del mismo..., donde se encuentra la manifestación conocida por nosotros, como la “Creación”.

Así pues, en “el árbol de la vida” están reflejados tanto los principios divinos que forman la Personalidad de Dios, llamados “supernales” por los Kabalistas..., como las entidades emanadas directamente de ellos y que constituyen las llamadas jerarquias “arcangélicas”...

Estas diez (10) “sefiroth” se encuentran ordenadas en dicho “árbol” (tal como se mira éste), formando tres (3) filas verticales llamadas “pilares” (o “columnas” ).

El llamado “pilar de la derecha”, lo ocupan las “sefiroth” que poseen la característica primordial de lo Masculino o Espiritualidad, y las cualidades positivas.

El llamado “pilar de la izquierda”, lo ocupan las “sefiroth” que poseen la característica primordial de lo Femenino o Materialidad, y las cualidades negativas.

El pilar central, llamado “pilar del medio”, lo ocupan las “sefiroth” que poseen las características primordiales del género Masculino-Femenino, Femenino-Masculino, y las cualidades positivas-negativas, negativas- -positivas.

Puede resumirse la función de estos tres pilares diciendo, que en el “pilar de la derecha” y en el “pilar de la izquierda” se situan las “sefiroth” que poseen cualidades extremas y unipolares..., mientras que en el “pilar del medio”, se situan las “sefiroth” que poseen cualidades equilibradas y bipolares...

Visto esto mismo desde otro ángulo diferente, puede afirmarse..., que cada una de las “sefiroth” del “pilar del medio” representa el equilibrio entre las dos (2) “sefiroth” que se encuentran situadas a los lados de la misma (en los otros dos pilares), y algo más arriba...

Teoricamente pues, y descartado el primer sefiroth llamado “Kether” (Corona) por los kabalistas, que constituye la realidad de Dios sin manifestar o el ABSOLUTO..., los nueve sefiroth restantes, han de agruparse obligatoriamente, en tres grupos de tres sefiroth cada uno de ellos... formando así, tres triángulos equiláteros invertidos, esto es, con los vértices centrales señalando hacia abajo...

No es esa sin embargo la realidad..., ya que sólo se cumple dicho requisito, con los dos últimos triángulos, ¡ pero no con el primero ! . Y por si eso fuera poco..., al final de “el árbol de la vida”, es decir, en el tercer triángulo y en el vértice (central) del mismo, que señala hacia abajo..., en vez de aparecer sólo la sefiroth del equilibrio que forma dicho vértice y que tenía que ser la última del árbol..., aparece otra sefiroth más, a modo de “cola”, a continuación de la anterior..., es decir, ¡dos sefiroth del equilibrio juntas...!

Ante esta incorrección tan manifiesta, paso de nuevo a analizar las primeras sefiroth..., pero esta vez tratando de discernir los errores contenidos en las mismas...

La primera sefiroth supernal de “el árbol de la vida”, es la llamada “Kether” (Corona) por los Kabalistas hebreos, los cuales le atribuyen el número uno (1).

Yo en cambio, la denomino como el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO y le atribuyo a mi vez el número cero (0), porque considero, que constituye la realidad de Dios sin manifestar y sin diferenciar todavía en ella, los géneros... Le atribuyo el número cero (0), porque sín tener valor significativo alguno, los tiene todos; puesto que si va situado delante de los demás números, los empequeñece..., y si va situado detrás, los aumenta... 

La segunda sefiroth supernal es la llamada “Chokmah” por los hebreos, los cuales le atribuyen el número dos (2) y la situan en el pilar de la derecha.

Yo por mi parte, la denomino como el Padre (Dios) y le atribuyo el número uno (1), ya que la considero como el Principio positivo, que expresa la característica primordial de lo Masculino o Espiritualidad. Le atribuyo el número uno (1), porque es la primera cifra con valor significativo y además, constituye el primer Principio de manifestación de la Personalidad de Dios, en la Creación.

La tercera sefiroth supernal es la que los hebreos llaman “Binah”, a la cual le atribuyen el número tres (3), situándola en el pilar de la izquierda.

Yo por contra, la denomino como la Madre (Dios) y le atribuyo el número dos (2), ya que la considero como el Principio negativo, que expresa la característica primordial de la Materialidad. Le atribuyo el número dos (2), porque es la segunda cifra con valor significativo y además, constituye el segundo Principio de manifestación de la Personalidad de Dios, en la Creación.

Y llegados a este punto de “el árbol de la vida” de la Kábala, tal como hoy nos lo presentan..., no existe ninguna sefiroth del equilibrio entre las dos anteriores..., ¡ apareciendo en su lugar, un espacio vacío...!. (ver el gráfico que acompaña al ejemplo). 

Quizás aquellos que comienzan ahora a estudiar la Kábala, no se den cuenta de este detalle..., el cual, ha podido pasar desapercibido durante siglos, e incluso milenios..., pero en mi caso concreto y gracias a la ayuda de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, el Cual me guía para que yo pueda realizar este trabajo... ¡ Sí me he dado cuenta de este detalle !.

Y también me he dado cuenta (puesto que en la misma experiencia espiritual en la que conocí al Padre (Dios) y a la Madre (Dios), también estaba el Hijo-Hija (Dios) )..., de que en “el árbol de la Vida”, no aparece el Hijo-Hija (Dios)..., a pesar de que le corresponde estar legítimamente representado y poseer su propia sefiroth..., que con toda seguridad es (aunque allí tiene otro nombre), ¡aquella sefiroth que a modo de “cola”, sobraba ostensiblemente al final del árbol !, la cual fué sacada de su verdadero lugar y llevada hasta donde figura ahora...

Así pues, y para hacer justícia..., yo suprimo la sefiroth mencionada o “Malkuth”, y la reintegro al lugar de donde fué sacada, es decir, la hago figurar como la cuarta sefiroth supernal a la que yo llamo “Mashiah” (que en hebreo significa “Mesías”), y que corresponde a el Hijo-Hija (Dios), es decir, “Cristo” o el Espíritu de Jesús de Nazaret... Allí le atribuyo el número tres (3), y la sitúo en el pilar del medio o del equilibrio, puesto que considero que posee la característica primordial del género Masculino-Femenino, Femenino-Masculino, y las cualidades positivas-negativas, negativas- -positivas, como resultado del equilibrio entre la sefiroth “Chokmah” (el Padre (Dios) ), y “Binah” (la Madre (Dios) ).

Las seis (6) sefiroth restantes, quedan como estaban..., en relación al número que los kabalistas hebreos les han atribuído: “Chesed” con el número cuatro (4), “Geburah” con el número cinco (5), “Tiphareth” con el número seis (6), “Netzach” con el número siete (7), “Hod” con el número ocho (8), y “Yesod” con el número nueve (9)..., (“Malkuth” queda suprimida).

De esta forma el título del ejemplo del principio, “7 son las “sefiroth” situadas bajo las tres (3) supernales en “el árbol de la vida” de la Kábala”..., queda convertido, tras corregirse los errores que contiene esa estructura, en: “ 6 son las “sefiroth” situadas bajo las cuatro (4) supernales en “el árbol de la vida” de la Kábala”.
 
 

En el esquema correcto que figura en el gráfico, hago figurar debajo de los nombres que los kabalistas les dan a las diez (10) “sefiroth”, los nombres que yo les atribuyo y que figuran en el gráfico nº 7 del método o “LAS SEIS (6) ESPECIES ARQUETÍPICAS DE EVOLUCIÓN, DE LOS TEMPERAMENTOS DE EL HIJO-HIJA (DIOS)”.

Visto todo esto, habrá podido constatar el lector o lectora, como de nuevo en este ejemplo se ha llevado a cabo la misma “maniobra” que en los ejemplos anteriores..., no dudando alguien en hacer desaparecer de su lugar la cuarta sefiroth supernal o de la Deidad, para pasar a integrarla a continuación entre las sefiroth inferiores, las cuales de ese modo pasaban a sumar siete (7). Pero lo más grave con mucha diferencia..., ha sido privar a el Hijo-Hija (Dios) de la sefiroth que por justicia y por Ley Divina le correspondía, tratando de ocultar así su existencia..., escamoteándolo de la estructura de “el árbol sefirótico”.

No debe olvidarse aquí otro factor muy importante..., como es la encarnación del mencionado Espíritu Divino aquí en la Tierra, hace ahora dos mil años, dando vida a la personalidad de Jesús de Nazaret.

De todos es conocida, la enorme transcendencia que a nivel de humanidad entera, ha tenido y tiene la personalidad de Jesús de Nazaret... quien es reconocido por toda el mundo occidental actual, como el Mesías enviado por Dios, para dar las directrices evolutivas maestras (espiritualmente hablando), que ha de seguir la especie humana que habita en este planeta...

Pero sólo unos pocos conocen, ¡ por desgracia...!, quienes componen la auténtica “oposición” que desde el principio..., boicotea las directrices que Él se encarga de dar en el Cosmos...

Es a esa oposición que se encuentra repartida entre esta y las otras dimensiones..., a quien debe culparse de todos estos errores que venimos constatando y que han sido y son intencionadamente provocados... Como también debe culparse, a ciertas minorias encarnadas antes y ahora en nuestra humanidad, como los instrumentos propicios para la consecución de tales manipulaciones..., inducidas posiblemente muchas de ellas por otros desde fuera, si..., pero fáciles de conseguir para sus “mentes”, debido a la ambición y a la mezquindad, de las mentes que aquí los escuchaban... que no han reparado desde la más remota antigüedad, en tratar de conectar por medio de oráculos y ceremonias (“efod”, pectoral del juicio, piedras preciosas “urim” y “tummim”, etc.), con los que resultaron ser sólo “dioses impostores”, que una vez engordados (ver los apartados: “LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA” y siguientes...), por las inconfesables pasiones y sacrificios cruentos... 

( Levítico 1.14 “Si la ofrenda de Jehová fuere un holocausto de aves, ofrecerá tórtolas o palomas.”, 1.15 “El sacerdote presentará la víctima en el altar, y, arrancándole la cabeza, la quemará sobre el altar; rociará su sangre sobre la pared del altar ; ”, 1.16 “Le quitará el buche con los excrementos y los tirará al lado este del altar, en el lugar donde se echan las cenizas. ” 1.17 “Le romperá las alas, y sin separarlas del todo, el sacerdote la quemará sobre la leña encendida en el altar. El holocausto, ( ¡ ... ! ), una ofrenda encendida, de agradable olor para Jehová ” ). Nota : Rito de purificación de las parturientas en Israel. 

...Cobraron y cobran la fuerza necesaria, para conducirlos por los caminos que se merecían y merecen transitar, esto es, los de la confusión...

Porque confundidos estuvieron y están, los que no se apercibieron de que bajo promesas y aun de logros de riquezas y poder..., fueron manejados en contra de Aquel que a través de algunos hijos de su confianza, les marcó el camino a seguir..., camino que ellos rechazaron y rechazan por creerse “el pueblo elegido”, sin pararse a razonar que todo cuanto existe en el Cosmos y evoluciona, es a los ojos del Creador, semejante a ellos... ¡ ah vanidad, vanidad, que extravías a los pueblos !.

Porque extraviados por su vanidad fueron también..., los que consintieron en manipular la verdad del número seis (6) sustituyéndolo por el número siete (7), para que así..., nunca se pudiera averiguar que el número seis (6) (que es el duplo del número tres (3) ), le sigue a éste en la serie de los arquetipos de la Creación..., al igual que el número doce (12) (que es el duplo del número seis (6) ), le sigue a él... 

Alguien sabía que por el número seis (6) se hubiera acabado llegando facilmente al número tres (3), que es el número de la “Trinidad” Divina..., y por lo tanto, ¡ una gran verdad a ocultar !, puesto que si se reconocía la “Trinidad” Divina, habría que terminar reconociendo tras la realidad de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios)... la existencia de el Hijo-Hija (Dios)... ¡ otra gran verdad a ocultar !, verdades esas, que a los que componen la “oposición” a las Leyes del Creador, no les interesaba en modo alguno que nosotros conociéramos...

“Ellos” sí conocían sin embargo, la próxima misión que iba llevar a cabo aquí en la Tierra el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, dando vida a una personalidad humana..., y que llegado el momento, tuvieron oportunidad de reconocer en la personalidad de Jesús de Nazaret... por eso se aprestaron ya desde mucho tiempo atrás, a enrarecerle el ambiente..., tanto con la “maniobra” que hemos tenido ocasión de descubrir, como con otras muchas más...

Esa es la explicación, de que aun habiendo entendido entonces los corruptos poderes religiosos y políticos contemporáneos de Jesús, sus ideas (como ahora también las entienden)..., ¡ ni entonces ni ahora, quisieron ni quieren, ponerlas en práctica !, porque al hacerlo, tenían que renunciar aquellos y estos, a sus riquezas y a su influencia...

Por eso les resultó y resulta más fácil..., ocultar la verdad desde antíguo a la sociedad, dedicándose por ejemplo, a introducir el número siete (7) en todos los grupos de cosas y conceptos significativos, sumando o restando a dichos conjuntos las unidades necesarias, para lograr que el total de los mismos, acabara y acabe siempre, sumando siete (7)...

Y ha sido tan ostensible ese modo de obrar, pero a la vez tan sigiloso y calculado..., que ha pasado desapercibido durante miles de años... Y aun ahora mismo cuando se piensa en ello, parece absurdo y cuesta de creer...

Y siguiendo de nuevo con los ejemplos mencionados, vamos a analizar alguno de los que habitualmente tenemos en nuestro entorno y que pertenecen a la sabiduría popular, como es el caso de: 
 
 


“ 7 son las notas musicales ”

No se produce sonido alguno..., si no hay en ese momento algún cuerpo vibrando, por lo que puede afirmarse, que sonido es igual a vibración.

Cuando el sonido se genera de forma desacompasada, se denomina ruido, y cuando lo hace de forma acompasada y armónica, se llama música.

La música es pues, una serie o sucesión de sonidos que se generan de forma acompasada y armónica.

En el sonido se distinguen tres características: La altura, la intensidad, y el timbre.

La altura de un sonido, va en proporción a la frecuencia de vibración del cuerpo que genera dicho sonido. La vibración se mide en ciclos por segundo o c/s. Cuando un sonido está producido por un número elevado de ciclos por segundo, se dice que el sonido es “agudo”. Cuando por contra el sonido está producido por un número bajo de ciclos por segundo, se dice que el sonido es “grave”.

La intensidad de un sonido, va en proporción a la amplitud de la vibración del mismo. A mayor amplitud de vibración, le corresponde una mayor intensidad de sonido...

El timbre de un sonido, va en proporción a los llamados “armónicos” del mismo..., lo que de forma más fácil puede definirse diciendo, que el timbre de un sonido es la característica del mismo, por medio de la cual, puede distinguirse una fuente de sonido de otra diferente..., es decir, el sonido de una trompeta del sonido de un órgano, etc., etc.

La música comenzó a transmitirse de forma oral, para más tarde pasar a hacerlo de forma escrita.

Los antepasados de nuestra música son los griegos y orientales, con la llamada notación “ekfonética”. Más tarde nació un sistema derivado, que indicaba sólo de forma vaga el movimiento de la música, a cuyos signos se les llamó “neumas”, allá por los años 500 al 700 d. de C.

Fué verdaderamente alrededor del año 1.000 d. de C., cuando apareció por primera vez la “pauta”, o conjunto de líneas donde se escribe la altura de los sonidos y por tanto, la notación musical moderna...

El inventor del sistema de notación actual, fué el monje italiano Guido D’Arezzo, que vivió entre el año 995 y 1.050 d. de C.

Se basó dicho monje para ello, en un viejo himno al patrón de los músicos San Juan Bautista, del que entresacando las primeras sílabas de cada una de las estrofas de los versos que lo componían, formó los nombres de las actuales notas musicales..., a excepciónde la nota “si”, que en dicho himno no aparecía, por lo que su inventor sólo empleó seis (6) notas: “Do”, “Re”, “Mi”, “Fa”, “Sol”, y “La”.

He aquí el texto del mencionado himno, que estaba escrito en latín..., y que yo reproduzco aquí, con las sílabas empleadas por su inventor, subrayadas :

Ut queant laxis
Resonare fibris
Mira gestorum
Famuli tuorum.
Solve polluti
Labii reatum, 

Sancte Iohannes.

La primera sílaba que era “Ut”, y que aún se conserva en Francia con ese nombre, la sustituyó más adelante por el “Do” definitivo.

Repito: seis (6) notas o “Do”, “Re”, “Mi”, “Fa”, “Sol”, y “La”..., son las que empleó Guido D’Arezzo, el inventor de la notación musical actual.

Y no fué hasta el año 1.500 d. de C., esto es, quinientos (500) años más tarde aproximadamente, cuando comenzó a añadírsele definitivamente a las seis (6) notas primitivas la nota “Si”, que hacía ( ¡como no !) la nota número siete (7)...

Y hasta aquí la historia... A continuación analizaremos la parte técnica...

Puedo decir respecto a esto, que yo he interpretado música durante algún tiempo, tanto solo como formando parte de varios grupos..., y por la experiencia que tengo de la misma, puedo afirmar aquí, que no son necesarias concretamente siete (7) notas musicales, para interpretarla...

Procuraré explicar esto, de modo de que los que no tienen nociones de música puedan entenderme.

Cuando por medio de la voz, o valiéndose de cualquier instrumento de música, se comienza a emitir sonido en una nota grave cualquiera, y acto seguido se va subiendo poco a poco la altura del sonido..., hay un momento en el que se llega a la misma nota en la cual habíamos empezado, pero esta vez..., una octava más alta o aguda. La relación matemática entre las notas musicales, fué descubierta por Pitágoras, quien fijó para las octavas una relación de ½ ..., es decir, que si la primera nota que habíamos empezado a emitir era un “Do” y tenía por ejemplo, 256 c/s. (ciclos por segundo) de frecuencia..., al subir poco a poco la altura del sonido, cuando lleguemos al doble de 256, es decir, (256 x 2 = 512), 512 c/s., estaremos de nuevo emitiendo un “Do”, pero esta vez..., será un “Do” que tiene el doble de frecuencia.

A este recorrido entre dos sonidos que tiene la misma nota, pero que uno de ellos tiene exactamente, el doble de la frecuencia del otro..., es a lo que se llama una “octava” (ocho notas). También se dice, que entre esas dos notas hay un intervalo (un especio musical) de una octava.

Por otra parte, en la música occidental, el intervalo o espacio musical más pequeño que se utiliza entre dos sonidos, es el “semitono” o dicho de otro modo, la mitad de un tono o nota musical.

Pues bien..., el intervalo que abarcaba una octava, fué el espacio musical que empleó el inventor de las notas musicales Guido D’Arezzo, para incluir las seis (6) notas, cuyos nombres acababa de inventar...

Una pregunta le vendrá a la mente al lector o lectora seguramente, al leer lo anterior... ¿ Y se podía interpretar correctamente la música, con sólo seis (6) notas ?..., ¡ Ya lo creo que sí !, porque esas seis notas o tonos, se dividían a su vez por la mitad (por lo que he dicho antes de los semitonos) con lo que en aquella octava (entonces con seis notas = “heptava”), había en realidad, 12 semitonos o sonidos diferentes, esto es, los mismos semitonos o sonidos diferentes que hay en una octava actual, con siete (7) notas... porque tanto en uno como en otro caso, se abarca el mismo espacio musical, el cual, tenga 6, 7, 9, etc., notas musicales..., siempre contiene 12 semitonos o sonidos diferentes...

Y aún diré más..., si Guido D’Arezzo hubiera tenido un piano o un órgano de los de hoy, en lugar de tener un simple “monocordio” (instrumento musical de una sola cuerda), y sabiendo que las teclas blancas corresponden a las notas enteras, y las teclas negras corresponden a los semitonos o sonidos intermedios entre ellas..., el color del teclado del mismo con seis (6) notas, habría sido mucho más perfecto que los que tenemos ahora..., ya que en él hubiera habido, una tecla blanca, una tecla negra, una tecla blanca, una tecla negra, una tecla blanca, una tecla negra, etc., es decir, hubiera sido mucho más normal y regular que los teclados que existen hoy día con siete (7) notas, los cuales tiene que tener por ese motivo, dos teclas blancas juntas, una tecla negra, una tecla blanca, una tecla negra, otra vez dos teclas blancas juntas, una tecla negra, una tecla blanca, etc.

Este “dislate” se debe, a que en lugar de haber siempre dos semitonos entre nota y nota (como en el caso de la “heptava” con seis (6) notas..., en la octava con siete (7) notas sin embargo, tiene que haber de vez en cuando un sólo semitono entre nota y nota, para lograr que quepan las siete... 

Resumiendo: Yo creo que de haber vivido Guido D’Arezzo cuando iban a sumarle el “Si” o la nota número siete, a las seis (6) inventadas por él... ¡ No hubiera permitido semejante impostura !.

Y espero que con esto, haya quedado también clara mi opinión sobre este ejemplo...

Y si para darse cuenta de la “maniobra” anterior, ha sido necesario repasar algunas nociones de teoría musical, para este otro ejemplo que ahora paso a analizar, no se necesita ni aún eso siquiera: 
 
 





“7 son los colores del arco iris

y de los que se compone la luz blanca”

A todos nos han enseñado ( y yo lo aprendí muy bién, durante mi período de práctica de la pintura...) que existen en la naturaleza tres (3) colores primarios o fundamentales, de los que salen o derivan todos los demás colores... Los colores primarios son: El rojo, el amarillo, y el azul.

También nos han enseñado, que mezclando los colores entre sí..., se obtienen otros colores distintos a los empleados en la mezcla..., a los que se les denomina colores secundarios...

Las combinaciones o mezclas posibles de los colores primarios entre sí, o colores secundarios..., son tres (3) : 

 

 

El rojo  + el amarillo = el anaranjado.
El amarillo + el azul = el verde.
El azul  + el rojo = el violeta.

 

La suma de los tres (3) colores primarios el rojo, el amarillo, y el azul, + los tres (3) colores secundarios ( el anaranjado, el verde, y el violeta ) = un total de seis (6) colores... 

Buscamos sin embargo, la palabra “color” en los diccionarios..., y éstos la definen así: (del latín color. órem ), Impresión que produce en el ojo, la luz reflejada por un cuerpo. La luz blanca se compone de siete (7) colores: El rojo, el anaranjado, el amarillo, el verde, el azul, el añil, y el violeta.

Un nuevo color había nacido: el añil..., que sumándose a los seis (6) anteriores los transformaba... ¡ En siete (7) colores !.

Y una vez más, había sido transformado algo tan palpable y cotidiano como es el color de todo aquello que nos rodea..., en otra pieza clave para defender los oscuros intereses, de quien se ha popuesto desde antiguo, ocultar el número seis (6) con todo lo que el mismo supone, para descubrir los fundamentos de la verdad...

Y lo más sorprendente de este caso, es que un asunto tan fácil de ver y de detectar..., no me haya permitido sin embargo encontrar ninguna información o historia, al tratar de buscar su orígen y parte de verdad... Más con esta aclaración queda ya descubierta esta parte del complot, a la vez que conocida mi opinión sobre este asunto...

Y para terminar con este tema y aprovechando que en algunas partes contenidas en él, hemos tenido la ocasión de analizar la estructura fundamental de la Creación..., me gustaría tratar aquí un asunto que estando relacionado con dicha estructura, está contenido de alguna forma, en uno de los libros que he nombrado antes en los ejemplos y que forma parte del Nuevo Testamento:
 
 



“ El número del Anticristo o 666 ”

Dicho libro, que se conoce con el nombre de “Apocalípsis” (Revelación ) fué atribuído en principio por la Iglesia Católica a Juan, llamado el Evangelista, por existir la idea de que él es el autor de uno de los cuatro Evangelios canónicos que hablan de Jesús de Nazaret, de Quien habría sido también uno de sus discípulos..., sin embargo esta teoría, ha sido puesta en duda últimamente por los especialistas, quienes opinan, que en realidad se desconoce el orígen de dicha obra, así como la verdadera identidad del autor de la misma...

No obstante todo esto, puedo decir, que el mencionado libro ha constituído uno de los pilares fundamentales del cristianismo esotérico de todos los tiempos, tanto por su estilo, como por estar recogidas en él, las profecías más afamadas y enigmáticas de los dos últimos milenios...

Puedo decir asimismo de dicho libro, que aplicando el discernimiento al contenido del mismo, se aprecian fragmentos muy certeros en sus predicciones y que no dejan lugar a dudas, sobre la inspiración divina de las mismas..., y que en otros fragmentos sin embargo, se nota claramente la mano humana en ellos..., en buena parte influída por el contexto del Antiguo Testamento, el cual, y en cuanto a la mitificación del número siete (7) se refiere, ha influído de forma muy importante...

Queda salvada esta influencia no obstante, con la defensa incondicional que a lo largo de sus versículos, hace de el Padre (Dios), así como de “Cristo” su Hijo, en su doble prerrogativa de Dios y a la vez, de Espíritu de Jesús de Nazaret...

Y volviendo a lo dicho antes, diré que soy consciente de lo difícil que resulta descifrar el contenido de las profecías, debido sobre todo a que la mayoría de las veces, los textos siempre enigmáticos y con varios sentidos, las hacen prestarse a infinidad de interpretaciones...

No obstante y procurando evitar esos riesgos..., voy a tratar de descifrar aquí, aplicando el discernimiento, el significado de una de las profecías más conocidas de ese libro..., la cual encaja además, con el tema que estamos viendo...

Apocalípsis 13.11 “Ví otra bestia que subía de la tierra y que tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón”.

Apocalípsis 13.16 “e hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les imprimiese una marca en la mano derecha y en la frente”.

Apocalípsis 13.17 “y que nadie puediese comprar o vender sino el que tuviera la marca, el nombre de la bestia o el número de su nombre”.

Apocalípsis 13.18 “Aquí está la sabiduría. El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia, porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis”...

Una vez leídos estos versículos, puede dividirse el significado de los mismos, en dos partes diferentes...

La primera de ellas..., la situación que se crea en la sociedad donde transcurre la profecía, y que estos versículos tratan de describir...

Y la segunda..., la enigmática pero decisiva clave que dan los mismos, para hallar el número de la bestia y con él, la causa de la situación anterior...

Voy a prescindir aquí de la primera parte, que entra más en el aspecto sociológico y político..., para dedicarme de lleno a la segunda, que es la parte más técnica y además, la que incide más directamente en este tema: 

Hemos ido viendo a lo largo del método que desarrollo en el escrito, que partiendo del Supremo Orígen o el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, fueron surgiendo las Entidades de la Personalidad de Dios que componen la “Trinidad” Divina y que eran, respectivamente: El Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios)..., es decir, las tres (3) Entidades que constituyen los tres (3) primeros arquetipos de la Creación y también, los fundamentos de la misma, todavía sín desarrollar...

Posteriormente, vimos que de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo” que es también el Cosmos y tras una serie de divisiones y combinaciones, surgieron las seis (6) entidades singulares que constituyen el cuarto arquetipo de la Creación..., puesto que son las únicas irrepetibles a lo largo de la Misma y las que dan lugar a todas las demás entidades...

Así pues y como estructura fundamental arquetípica de la Creación, aparecen las tres (3) Entidades de la “Trinidad” Divina, más las seis (6) entidades singulares o especies arquetípicas..., que sumadas todas ellas, dan un total de (3 + 6 = 9 ), nueve (9) entidades arquetípicas...

Por otro lado, vemos que la Trinidad Divina se compone del temperamento de el Padre (Dios), el temperamento de la Madre (Dios), y los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios), que tal como se ve en el subrayado es doble, puesto que consta del temperamento de el Hijo (Dios), y el temperamento de la Hija (Dios). 

Esos cuatro (4) temperamentos, sirven de modelo para los cuatro (4) temperamentos-forma que posteriormente, dan lugar a los tres (3) Universos del Cosmos...

Pero antes, vuelve a repetirse en cada uno de esos cuatro (4) temperamentos-forma, el mismo proceso que hemos visto al principio..., es decir, a generarse primero, las tres (3) entidades que forman una trinidad arquetípica..., y posteriormente, las seis (6) entidades que forman, las seis especies arquetípicas..., que sumadas todas ellas, dan un total de ( 3 + 6 = 9), nueve (9) entidades arquetípicas...

Habrá entonces por tanto, en el Cosmos..., un total de cuatro (4) temperamentos-forma, cada uno de ellos con nueve (9) entidades arquetípicas...

Y al igual que los cuatro (4) temperamentos de la Trinidad Divina se transformban en los tres (3) Componentes de la Misma..., también con los cuatro (4) temperamentos-forma que hay en el Cosmos sucede lo mismo y pasan a convertirse en tres (3)..., transformación que se lleva a cabo, uniéndose entre sí, dos (2) de los mencionados temperamentos-forma...

Tendremos ahora en el Cosmos..., dos temperamentos-forma sencillos y un temperamento-forma doble, los cuales contendrán, dos (2) estructuras fundamentales arquetípicas sencillas..., y una (1) estructura fundamental arquetípica doble... 

Por otro lado sabemos, que cada estructura fundamental arquetípica está compuesta, por nueve (9) entidades arquetípicas..., por lo que la expresión numérica de las tres (3) estructuras fundamentales arquetípicas, con sus nueve (9) entidades arquetípicas, cada una de ellas..., será:

Y teniendo en cuenta que la constitución del Universo sutíl-denso (en el centro) es doble por propia naturaleza..., podemos suprimir los paréntesis que indican las constituciones (dobles o sencillas) que aparecen en dicha expresión numérica, la cual quedará así...

...Esta expresión numérica, representa de forma simbólica los fundamentos de la Creación, y está relacionada directamente con la Divinidad... Y si ahora invertimos el sentido de los números de la expresión numérica anterior...

...Obtemenos como resultado el número seiscientos sesenta y seis (666)..., ¡ que coíncide con el número de la bestia !, y que está relacionado con lo opuesto a la Divinidad...

He aquí de nuevo el número seis (6)..., pero esta vez...¡ triple ! y de naturaleza muy diferente, a la de los ejemplos anteriores...

Al número seiscientos sesenta y seis (666), se le suele identificar siempre con el llamado “Anticristo” o la entidad opuesta a “Cristo”..., sin embargo, eso no es así..., puesto que como podemos observar en el gráfico que figura a continuación, y que se basa en los datos obtenidos a través del método, con el que investigo..., el “Anticristo” no es el opuesto de “Cristo”..., sino una parte de Él o para ser más exactos, la mitad Hija (Dios) o Materialidad-Espiritualidad del Mismo..., llamada comunmente: La “Oscuridad”. Diré respecto a esto, que si “Cristo” es el Cosmos o la Creación..., el “Anticristo” tendría que ser en buena lógica el “Anticosmos” o el “Anticreación”, entidad totalmente inviable y absurda... Así pues, el “Anticristo es en realidad, sólo la mitad oscura del Cosmos o “Cristo”...
 
 

(He dividido este gráfico en cuatro partes o (A), (B), (C), (D), cuyo significado explico en el texto...)

Gráfico genealógico de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo” y sus energías “psíquicas”, con relación a la especie humana.

Se puede apreciar en este gráfico que las características del “Anticristo” coínciden plenamente, con lo que conocemos por “Oscuridad”..., siendo esta última, sólo una parte de “Cristo”...

Esto, que quizás pueda escandalizar a más de uno..., es sin embargo una gran Verdad..., ya que el Cosmos material (incluyendo el Universo material que vemos nosotros, y los demás Universos que no vemos, y que denominamos Universos “psíquicos” ), fué planificado por el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, con todas las energías en perfecto equilibrio..., siendo ese el motivo por el que la “Luz” y la “Oscuridad” están contenidas en igual proporción en el Cosmos, es decir, en “Cristo”..., puesto que “Cristo” es el Cosmos...

Por otra parte, “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios) constituye en Sí Mismo también el proceso de la Evolución..., y respecto a esto, decía yo al comienzo de este capítulo (“LA CREACIÓN”): “Diré asimismo, que del mismo modo que se programan las experiencias positivas..., se programan también las experiencias negativas..., puesto que es el deseo de nuestro Padre-Madre (Dios), que nuestro conocimiento sea integral, es decir, que abarque tanto lo positivo, como lo negativo que existe en la Creación... (Cuando digo positivo, me refiero a lo que guarda relación con las características del espíritu o Espiritualidad..., y cuando digo negativo, a lo que guarda relación con las características de la materia o Materialidad...)”.

Quise decir claramente con ello, que para evolucionar..., tan necesarias son las experiencias “positivas” o que guardan relación con la Espiritualidad-Materialidad, es decir con la “Luz”..., como las experiencias “negativas” o que guardan relación con la Materialidad-Espiritualidad, es decir, con la “Oscuridad”..., puesto que tanto se aprende con los aciertos (que serían siempre los deseables), como con los errores (tras recibir la lección que a través del sufrimiento, aportan los mismos...). Así pues, ambos extremos o la “Luz” y la “Oscuridad”, forman parte del proceso evolutivo que constituye “Cristo” y por lo tanto, son partes Suyas...

(Debo recalcar, que el concepto “Luz” que aquí se emplea, está constituído por la mezcla de Espiritualidad y de Materialidad en diferentes proporciones, pero siendo siempre mayoritaria la Espiritualidad..., y el concepto “Oscuridad”, por la mezcla de Materialidad y Espiritualidad en diferentes proporciones, siendo siempre mayoritaria en este caso, la Materialidad...).

Pero no nos debe extrañar que todo esto escandalice..., porque en realidad y hasta ahora ¿Qué se ha sabido y se sabe de la Personalidad de “Cristo” con mayúsculas, es decir, como Hijo-Hija (Dios) cosmológico...?.

Yo lo diré: ¡¡ Absolutamente nada !!.

Pero no se sabe nada, porque ha existido alguien o algo que se ha encargado de silenciarlo, para que no transcendiera a la sociedad humana... Y en ese proceso de ocultación y desviación de la verdad..., ¡no es ajeno precisamente el poder político y el poder religioso, aunque no sean los únicos responsables...!.

Me refiero aquí, al concepto falso, por parcial y desviado, que se ha divulgado a través de la historia..., tanto de “Cristo” como del “Anticristo”...

El concepto que se ha divulgado de “Cristo” (Jesús) y que todavía se divulga, es el de un Hombre cuyo Espíritu era el Hijo de Dios..., que vino a la Tierra hace 2.000 años a “redimirnos”, es decir, a dar su sangre en la cruz (puesto que murió en ella) para borrar el “pecado original” que habían cometido nuestros primeros padres Adán y Eva al comienzo del mundo y que lo heredábamos todos nosotros al nacer. Con este modo de pagar Él las culpas, quedaríamos la humanidad libres de ese pecado..., porque Dios (Padre), habría perdido el enojo y quedado resarcido..., de la ofensa que le habrían inflingido Adán y Eva al pecar... “Cristo”, después de morir y tal como había prometido, nos mandaría el Espíritu Santo (la tercerera Persona de la “Trinidad” Divina), y con Él, la fuerza para curar a los demás y también para ayudarnos a nosotros, a no perder la fé...

Y como podrá deducir el lector o lectora, todo esto es absolutamente falso..., e inventado por algunos, como pretexto para organizar una religión (la cristiana), que Él no vino a organizar..., así como, para establecer una dinastía de mandatarios (vicarios de “Cristo” o Papas) que Él no estableció... y así poder vendernos ellos el Cielo a buen precio..., si creíamos en Él, es decir, por la “fé”..., cosa que “Cristo” condicionó en todo momento a lo contrario, esto es, a las obras...

Y aunque ese no es el eje de este tema..., no puedo evitar el decir: Que “Cristo” sencillamente nació aquí, para decirnos que éramos hijos de Dios y que para hablar con Él, no hacían falta sacerdotes intermediarios, ni tampoco templos... También vino a aprender mientras crecía, para una vez adulto, y aplicando su amor, sabiduría y voluntad, enseñar el camino del equilibrio y la sencillez a los humanos..., a la vez que a denunciar las funestas ideas que de Su Padre (Dios) tenía (y tiene), el Antiguo Testamento... Vino también a denunciar la hipocresía y la avaricia desmedida que tenían (y tienen) la estirpe sacerdotal en general... Y vino por último, a decirnos que el único camino posible y deseable para la humanidad, es el Amor y la Justicia ...

Estos sencillos y valientes mensajes que Él nos legó, los han convertido: En templos enormes y suntuosos..., en ritos y ceremonias llenas de parafernalia..., en velas e incienso..., en sacramentos denigrantes y esclavizadores..., en imágenes, pinturas, crucifijos, procesiones, romerías, vírgenes, santos, indulgencias, inquisiciones, bulas, rosarios, medallas, misas, sábana santa, santa bíblia, clavos de “Cristo”, “INRI”, madero, azotes, cordero de Dios..., etc.,etc., etc.

¡ Este es el concepto parcial y desviado de “Cristo”, que ha tenido y tiene actualmente, la sociedad humana !.

Y yo a mi vez, lo he situado en el cuadrante con la letra (B),del gráfico anterior...

Por contra y en el otro extremo..., el concepto que se ha divulgado del “Anticristo” y que todavía se divulga, es el de una entidad llamada también “Demonio”, “Diablo”, “Satanás”, “Lucifer”, etc., que trata de oponerse al “Cristo” anterior..., y que por lo tanto, está hecha a su medida...

Se trata de una entidad con muchos aspectos diferentes, que varían según el testigo, el lugar, la época, las circunstancias..., etc.

Se presenta para unos con forma humana y cuernos. Exhibe semblante rojo y ojos encendidos. Usa capa negra y posee un largo apéndice posterior o cola...

Para otros en cambio, se presenta como un hombre atractivo, con modales finos y distinguidos..., que emplea para comunicarse un carácter irónico y desenfadado..., pero a la vez enigmático, que causa un extraño terror...

Pero la manifestación más conocida del mismo, es a través de las posesiones diabólicas de tipo “folclórico”...

Es ya clásica, la escena a la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación (cine, televisión, revistas, radio, etc.), en la que un hombre, mujer, niño, o niña..., con el rostro desencajado y los ojos en blanco... farfulla con voz cavernosa palabras soeces y blasfemas, mientras escupe o arroja líquidos repugnantes por la boca..., a la vez que hace algún ademán obsceno y provocador... Su oponente es ya clásico también... Se trata de un sacerdote con sotana o traje negro, que crucifijo en mano o realizando aspersiones con “agua bendita” sobre el poseído..., recita impertérrito las fórmulas del exorcismo oficial, ordenando en voz alta o a gritos al “Maligno”, que en el Nombre de “Cristo” (el parcial y desviado, por supuesto)..., salga del cuerpo de aquel hombre, mujer, niño o niña...

Y por otro lado, y como se supone que el “Anticristo” trata de oponerse a “Cristo”..., su ocupación consiste: En combatir a los sacerdotes de las iglesias en su trabajo, desbaratar procesiones, negar los milagros de “Cristo”, distraer al que reza el rosario u otras oraciones, dar hambre a los que guardan ayuno los viernes, hacer que se duerman las personas para que lleguen tarde a misa, evitar la confesión de los devotos y así hacer que sigan en pecado mortal, distraer la atención de los feligreses en las ceremonias religiosas, etc., etc.

Y por otra parte, y con respecto a los humanos que han decidido agradar a ese “Anticristo”, los hace: Pintar la cruz boca abajo, hacer círculos de fuego en el suelo, encender velas negras, emplear machos cabríos, pintar estrellas de cinco puntas con una de ellas apuntando hacia abajo, vestir túnicas negras y rojas, leer listas interminables de supuestos nombres demoníacos para invocarlo, hacer rituales de magia negra, expoliar cementerios para robar huesos y calaveras, ponerse amuletos para ganar dinero o placeres de forma rápida, pintarse tatuajes alegóricos a él, participar en conciertos de rock satánico, pinchar muñecos con alfileres (vudú), cometer excesos (sobre todo de sexo)... etc., etc.

¡Este es el concepto parcial y desviado del “Anticristo”, que ha tenido y tiene actualmente, la sociedad humana !.

Y yo a mi vez, lo he situado en el cuadrante con la letra (D), del gráfico anterior...

Como vemos, es en los cuadrantes (B) y (D) del gráfico anterior, y con las listas de características que allí reflejo..., donde yo he situado los conceptos parciales y desviados que la sociedad humana ha tenido siempre y tiene actualmente..., de “Cristo” y del “Anticristo”...

¡Y ahí está ya, aparentemente todo...!

Pero sin embargo y como puede observarse en el mencionado gráfico, todavía quedan los cuadrantes (A) y (C) en el mismo, por explicar...

Esos dos cuadrantes, constituyen las partes que faltan por conocer, de cada uno de los dos conceptos parciales y desviados de “Cristo” y del “Anticristo”..., y a su vez la parte de la Personalidad de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios) cosmológico, todavía desconocida para la inmensa mayoría de la sociedad humana.

Las entidades “psíquicas” correspondientes a las características reflejadas en los cuadrantes (A) y (C), actúan a una escala muy superior a la de los cuadrantes (B) y (D), ya que al tener una perspectiva más amplia... pueden planificar su trabajo de forma más perfecta y transcendente...

Las entidades del cuadrante (A), junto con las del cuadrante (B) constituyen la mitad Hijo (Dios) o Espiritualidad-Materialidad del Mismo comunmente denominada la “Luz”...

Son las entidades del cuadrante (A), las que planifican las actuaciones de la “Luz” más complejas y de mayor envergadura..., así como los trabajos derivados de ellas, los cuales incluyen en su radio de acción a las entidades del cuadrante (B)..., que de ese modo, están influenciadas por las anteriores...

Las entidades del cuadrante (A) se encargan por tanto, de guiar y asesorar en sus trabajos a las del cuadrante (B), siendo por tanto, sus jerarquías inmediatas y las responsables de sus trabajos... Ellas a su vez, son guiadas y asesoradas en sus funciones por el temperamento Hijo (Dios), de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios)...

Los efectos de la actuación de las entidad “psíquicas” del cuadrante (A), tras influir en las entidades del cuadrante (B)..., se manifiestan en nuestra dimensión o Universo material “hiperdenso”, como una mayor tendencia o impulso hacia la Espiritualidad..., de las entidades que evolucionamos ahora en él..., aunque no sólo somos los seres humanos los destinatarios de esos impulsos o tendencias, sino que también lo son... todas aquellas especies que se encuentran ahora eovolucionando junto a nosotros, en este maravilloso planeta...

Cada una de ellas, tiene sus correspondientes entidades “psíquicas” en el cuadrante (A) y en el cuadrante (B), las cuales se encargan de planificar y transmitir a dichas especies, los impulsos y tendencias necesarias para su evolución... Por eso he aclarado al pié del gráfico anterior la frase “con relación a la especie humana...”, porque las características que aparecen en él, son las que específicamente corresponden a la especie humana...

Todos los movimientos espiritualistas, de trabajo de ayuda espiritual, de armonización corporal y “psíquica”, de mancias y prácticas esotéricas positivas, de defensa y autodefensa espiritual y “psíquica”, así como de divulgación de otras realidades..., son responsabilidad de las entidades del cuadrante (A) sobretodo..., aunque en coordinación con las entidades del cuadrante (B)...

Y por otra parte y en el extremo opuesto..., las entidades del cuadrante (C), junto con las del cuadrante (D)..., constituyen la mitad Hija (Dios) o Materialidad-Espiritualidad de la Misma, comunmente denominada la “Oscuridad”...

Las entidades del cuadrante (C), son las que planifican las actuaciones más complejas y de mayor alcance..., así como también, los trabajos derivados de ellas, que incluyen bajo su radio de influencia a las entidades del cuadrante (D)...

Las entidades del cuadrante (C) son las encargadas de guiar y asesorar en su trabajo a las entidades del cuadrante (D), siendo de ese modo sus jerarquías inmediatas y las que tienen la responsabilidad de sus acciones... A su vez, ellas son guiadas y asesoradas en sus trabajos y actividades por el temperamento Hija (Dios), de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios)...

Los efectos de las entidades del cuadrante (C)..., se manifiestan en nuestra dimensión o Universo material “hiperdenso”, como una mayor tendencia a la Materialidad..., de las entidades que nos encontramos ahora evolucionando en él... También las demás especies que evolucionan ahora en este planeta, reciben sus correspondientes tendencias o impulsos hacia la Materialidad..., mediante sus propias entidades “psíquicas” de los cuadrantes (C) y (D), que se encargan de planificar y transmitir a dichas especies, las tendencias e impulsos necesarios para su evolución...

Todos los movimientos de Materialidad o negación de la Espiritualidad, de anulación y desbarajuste del trabajo de ayuda espiritual, de rituales y ceremonias de prácticas esotéricas negativas (sacrificios cruentos, mantenimiento de entidades “psíquicas” destructivas, pactos con magos negros, etc.), de desequilibrio de la salud (mediante la propiciación de toda clase de excesos, drogas, edonismo social, etc.), de fomento de la agresividad y de la provocación espiritual y “psíquica” (posesiones, pasiones y obsesiones, ataques, venganzas, ira, etc.), de campañas de ocultación y manipulación de la verdad espiritual (presión sobre medios de comunicación, desprestigio de movimientos liberadores y librepensadores, negación de fenómenos extrasensoriales y espirituales, apoyo a la ciencia materialista, etc.)..., son responsabilidad mayoritaria de las entidades del cuadrante (C)..., aunque apoyándose y en coordinación, con las entidades del cuadrante (D)... 

Por otra parte diré también, que la “Luz” y la “Oscuridad”, que como vimos más atrás, se encuentran en proporción igualada en el Cosmos... trabajan además de modo coordinado entre ellas, guiadas y asesoradas en sus trabajos de procurar la evolución equilibrada (aunque a base de ciclos positivos, seguidos de ciclos negativos, y así sucesivamente...), por el Hijo-Hija (Dios) en su atribución de Unidad de los temperamentos Hijo (Dios) e Hija (Dios), o “Cristo”. Unidad que se encuentra situada jerárquicamente por encima de ellos (tal como puede verse en el cuadro gráfico anterior), y que tiene como misión controlar y mantener estable, la estructura cósmica total...

Sólo me queda apuntar..., que cuando hablo de equilibrio y estabilidad entre la “Luz” y la “Oscuridad”, me estoy refiriendo al Cosmos o Creación en general, es decir, contemplado el mismo en su totalidad..., y no a las especies que lo forman en particular, las cuales tienen sus propios P.E. o puntos de equilibrio, donde la Espiritualidad y la Materialidad están contenidos siempre en proporción desigual... Es importante recordar aquí respecto a esto..., que el punto de equilibrio correcto de la especie humana consiste, en que la Espiritualidad (o la “Luz” ), debe estar contenida en una proporción algo mayor que la Materialidad (o la “Oscuridad”)..., y sin embargo en el momento actual, estas proporciones están invertidas... 

No diré nada más, porque con lo dicho..., creo que ya están más claros los conceptos que aparecen en las profecías del “Apocalípsis”, en relación a “Cristo y al “Anticristo” y su número o la cifra 666... 

Y con esto, y volviendo de nuevo al tema del número seis (6), como número clave de la Creación (en oposición al número siete (7) ), y una vez analizados por mi parte los ejemplos anteriores, aquí queda constancia (al menos en parte), de lo que hay detrás de aquella abrumadora mayoría, que defendiendo a ultranza al número siete (7) se me opone..., y a partir de ahora, y tal como dije más atrás en este mismo apartado, “el tiempo, pero sobretodo la Voluntad de Aquel que me comisionó para realizar este trabajo, decidirá...”.
 
 

 



 
 

1ª FASE

En este gráfico, se ven también una serie de barras rectangulares, todas ellas con segmentos y zonas sombreadas...

De las cuatro barras que contiene el gráfico, la tercera es corta; mientras que la primera, segunda y cuarta son largas...

También la primera barra de este gráfico es diferente a las otras, y en todo similar a la primera barra del gráfico anterior (gráfico nº 9), excepto en el número de segmentos en los que está dividida...

Todas las barras llevan grupos de letras encima, así como palabras escritas debajo...

2ª FASE

La primera barra del gráfico, que también representa a la trayectoria evolutiva, está dividida en este gráfico en ciento veintiocho (128) segmentos, para poder representar de forma correcta, a los setenta y dos (72) sub-géneros-sexos arquetípicos...

Esto se debe; a que si en el gráfico anterior, para representar a las treinta y seis (36) sub-especies arquetípicas, la trayectoria evolutiva debía estar dividida en sesenta y cuatro (64) segmentos..., en este gráfico y para representar los sub-géneros-sexos de esas treinta y seis (36) sub-especies (a razón de dos (2) sub-géneros-sexos por cada una de ellas), la trayectoria evolutiva necesita estar dividida en (64 x 2 = 128), ciento veintiocho (128) partes...

El resto de barras de este gráfico sigue un proceso en todo similar, al de las barras del gráfico anterior..., tanto en su forma de combinar los segmentos, como en las indicaciones y flechas que aparecen señalando esas combinaciones...

He dedicado también las barras de este gráfico, por tener un especial interés para nosotros, a los sub-géneros-sexos de la especie humana..., los cuales, y bajo el título: “(12) SUB-GÉNEROS-SEXOS ARQUETÍPICOS HUMANOS”, aparecen separados por líneas (negras) más gruesas, en la cuarta barra... Debo decir, que he conservado todos los segmentos que intervenían en la formación de los mismos, por lo que cada uno de los sub-géneros-sexos aparece en dicha barra representado con dos (2) segmentos, si se trata de la sub-especie humano-arcángel, humano-ángel, humano-vegetal, y humano-mineral..., y con cuatro (4) segmentos, si se trata de las sub-especies humano-humano y humano-animal.

Y ahora, pasaré ya a analizar algunas de las características más importantes, de los sub-géneros-sexos...

Podemos ver en primer lugar en la cuarta barra, que todas las sub-especies tienen el sub-género-sexo femenino situado a la derecha, y el sub-género-sexo masculino situado a la izquierda...

Podemos ver también, que tal como sucedía con los doce (12) géneros- -sexos de las seis (6) especies arquetípicas del gráfico nº 8, sucede también con los setenta y dos (72) sub-géneros-sexos de las treinta y seis (36) sub-especies arquetípicas y así, puedo afirmar también aquí, de manera inequívoca: Que en cada una de las treinta y seis (36) sub-especies arquetípicas, el sub-género-sexo masculino, ocupa un escalón más elevado, evolutivamente hablando, que el sub-género-sexo femenino..., o también: Que el sub-género-sexo masculino está más evolucionado, que el sub-género-sexo femenino... Esa característica que es siempre prioritaria... se compagina con otra característica, también muy importante, que establece las prioridades entre las sub-especies..., según la cual, se puede afirmar que: De dos (2) sub-especies contíguas o correlativas, la que se halla orientada hacia el extremo donde se encuentra la Espiritualidad, en la trayectoria evolutiva..., ocupa un escalón más elevado, evolutivamente hablando, o está más evolucionada..., que la que se halla orientada hacia el extremo donde se encuentra la Materialidad, en dicha trayectoria...

Vemos respecto a esto, en la cuarta barra y en el extremo derecho de la misma, que entre las sub-especies humano-mineral y humano-vegetal, que son contíguas o correlativas, la más evolucionada será la sub-especie humano-vegetal..., por estar situada en el lado izquierdo y por lo tanto, orientada hacia el extremo donde se encuentra la Espiritualidad, en la trayectoria evolutiva..., mientras que la sub-especie humano-mineral, será la menos evolucionada..., por estar situado al lado derecho de la anterior..., que es el lado orientado hacia el extremo donde se encuentra la Materialidad, en la trayectoria evolutiva...

Como consecuencia de la característica anterior, sucede..., que el sub-género-sexo femenino de la sub-especie humano-mineral, es el menos evolucionado de todos los sub-géneros-sexos de las sub-especies humanas..., y por lo tanto, es el primer escalón que ocupan los espíritus en evolución, cuando pasan del animal al humano...

Sucede también..., que el sub-género-sexo masculino de la sub-especie humano-mineral, es menos evolucionado que el sub-género- -sexo femenino de la especie contígua izquierda, o sub-especie humano-vegetal..., es decir, ¡que el sub-género-sexo femenino (humano-vegetal), es más evolucionado que el sub-género-sexo masculino (humano-mineral)...!, cosa que sucede también con todos los sub-géneros-sexos de las demás especies: El sub-género-sexo femenino (humano-animal), es más evolucionado que el sub-género-sexo masculino (humano-vegetal)..., y el sub-género-sexo femenino (humano-humano), es más evolucionado que el sub-género-sexo masculino (humano-animal)..., y también el sub-género-sexo femenino (humano-ángel), es más evolucionado que el sub-género-sexo masculino (humano-humano)..., y por último, el sub-género-sexo femenino (humano-arcángel), es más evolucionado que el sub-género-sexo masculino (humano-ángel)...

Resumiendo: Sucede en la sociedad humana con esta última característica, queuna determinada mujer (de la sub-especie humano-animal, por ejemplo...), es más evolucionada que un hombre (de la sub-especie humano-vegetal)..., y mucho más evolucionada que un hombre (de la sub-especie humano-mineral)... Y sin embargo, un hombre (de la sub-especie humano-humano) es más evolucionado que ella... ¡pero a ese hombre le ganará en evolución, una mujer ( de la sub-especie humano-ángel ) !, y así sucesivamente con todos los hombres y mujeres, según pertenezcan a unas sub-especies humanas o a otras... ¡Esta es la explicación..., de la eterna duda sobre la igualdad o desigualdad evolutiva de los sexos!, porque a la vista de las paradójicas superioridades e inferioridades anteriores, y sin conocer los fundamentos de las especies, sub-especies, etc., los especialistas del tema ya sean psiquiatras, psicólogos, sociólogos, etc., no acaban de entender este asunto..., cosa que sin embargo no le ocurrirá al lector o lectora...

Diré por último..., que el sub-género-sexo masculino de la sub-especie humano-arcángel, es el más evolucionado de las sub-especies humanas y por lo tanto, y una vez acabadas las reencarnaciones que le correspondan efectuar aquí o en otro lugar..., es el escalón desde el cual se sale, para pasar del humano al ángel...

Hasta aquí, las características más sobresalientes respecto a los setenta y dos (72) sub-géneros-sexos de las treinta y seis (36) sub-especies arquetípicas...

Y para terminar..., y con respecto al título y contenido de este gráfico, así como curiosidad anecdótica relacionada con el Nuevo Testamento: 

Lucas, capítulo 10.1 “Después de esto, designó Jesús a otros setenta y dos y los envió de dos en dos, delante de sí, a toda ciudad y lugar adonde Él había de venir.”. 

Una pregunta hago aquí al lector o lectora: ¿ Serían los setenta y dos (72) emisarios, que Jesús envió delante de sí, a predicar..., los setenta y dos (72) sub-géneros-sexos arquetípicos...?.
 
 

 


1ª FASE

Este gráfico es a primera vista, diferente a los gráficos anteriores... 

En el centro del gráfico y de arriba abajo..., aparecen cuatro grupos, formados cada uno de ellos, por una barra segmentada y sombreada, y debajo de ella, un rectángulo dividido en varias partes y cruzado en diagonal por dos líneas largas con puntas de flecha, que se cruzan en el centro del mismo...

Las partes en las que se dividen dichos rectángulos, tienen letras en su interior.

A la derecha de ellos, aparecen cuatro grupos de números.

2ª FASE

En este gráfico, vamos a conocer un aspecto muy importante de la Creación Arquetípica material. Se trata de la constitución interna y externa de cada una de las partes en las que se divide el Cosmos o trayectoria evolutiva, y su relación con los cuerpos de cada una de las especies arquetípicas...

El Cosmos material, posee una característica singular en su estructura y que consiste, en un cruce interno de los temperamentos que lo constituyen... (este es el significado de las flechas cortas y cruzadas que aparecen debajo de los temperamentos-forma de el Hijo-Hija (Dios), en los gráficos...). Esta propiedad, es la que tratan de representar los cuatro grupos centrales que aparecen en este gráfico...

El primero de ellos, muestra la estructura evolutiva en la parte superior, y debajo de ella, la ordenación de los temperamentos internos y externos que componen la misma...

Las flechas, indican el sentido de la ordenación de los temperamentos, en el interior de la estructura cósmica.

Como la estructura evolutiva en ese primer grupo, está entera y se encuentra sín dividir..., la ordenación que figura debajo de la misma, muestra un temperamento resultante “único” y a la vez “múltiple”.

El segundo de ellos, permite observar mejor la propiedad o característica que yo menciono..., ya que al estar la estructura evolutiva (encima) dividida en dos partes..., la ordenación que figura debajo de la misma, muestra a la entrada de las dos flechas (lado izquierdo), dos (2) temperamentos que expresados sólo con los nombres de sus elementos naturales y de arriba abajo, son: “ f ” (fuego) y “ ag ” (agua). Los cuales, y tras cruzarse en el centro exacto de la estructura evolutiva..., aparecen en el lado derecho de la misma y también de arriba abajo, como; “ ag ” (agua) y “ f ” (fuego), es decir, invertido el sentido de los mismos, con respecto a la entrada...

A esta propiedad de la estructura cósmica, es a la que yo llamo cruce-inversión de los temperamentos...

Esto se traduce de forma real en la materia, por medio de la tendencia o inclinación temperamental que existe en cada parte de la misma... En el caso anterior, la tendencia en la mitad izquierda de la estructura cósmica, es hacia “ f ” fuego o Espiritualidad..., mientras que en la mitad derecha, la tendencia es hacia “ ag ” agua o Materialidad.

Esas dos tendencias temperamentales sin embargo, son sólo las externas o “aparentes”, a las que yo llamo nivel 1 de manifestación... pero además de esas, existen también otras tendencias, a las que yo llamo allí nivel 2 de manifestación (ver en el gráfico, al lado derecho del segundo grupo), y que son las internas o “latentes”. Estas otras tendencias “latentes” están constituidas por la totalidad de los temperamentos, excepto el que ya ocupa el nivel 1 de manifestación.

Resumiendo el ejemplo anterior: Tenemos que, en el lado izquierdo de la estructura cósmica, existe una (1) tendencia externa o “aparente”, que es “ f ” (fuego)..., y otra debajo de la anterior, interna o “latente”, que es “ ag ” (agua)... En el lado derecho de la estructura cósmica, existe una (1) tendencia externa o “aparente”, que es “ ag ” (agua)..., y otra debajo de la anterior interna o “latente”, que es “ f ” (fuego)...

Por otro lado; al “ nivel 1 de manifestación” o tendencia “aparente”, le corresponde lo que yo llamo valor de predominancia 2..., y al “nivel 2 de manifestación”o tendencia “latente”, le corresponde lo que yo llamo valor de predominancia 1, es decir: que la tendencia “aparente” o la que más se nota..., le corresponde un valor de predominancia 2, (que en este caso, significa que “predomina” mucho...). Y a la tendencia “latente” o a la que menos se nota..., le corresponde un valor de predominancia 1, (que en este caso significa, que “predomina” poco...).

Estos mismos significados y mecanismos, sirven para el resto de los grupos que aparecen en el gráfico..., aunque por mi parte, no voy a repetir lo dicho con ellos, para no resultar reiterativo...

Sí creo necesario resaltar sin embargo, por su valor testimonial..., el cuarto grupo central del gráfico o el que corresponde a la estructura evolutiva dividida en ocho (8) partes... 

Pueden verse en él claramente representadas, las tendencias de “ f ” (fuego) en el lado superior izquierdo, y “ ag ” (agua) en el lado superior derecho..., y como luego, e indicados sus itinerarios respectivos, cada uno por una flecha..., van avanzando los mismos hacia el otro extremo, a la vez que descendiendo en altura, es decir, debilitándose su tendencia..., hasta que al llegar al extremo opuesto cada uno de ellos, ésta, ha pasado a ser mínima...

Esto se debe, a que, partiendo cada uno de dichos temperamentos ( “ f ” fuego, y “ ag ” agua) de un valor de predominancia 4..., van descendiendo esos valores a 3, luego a 2, y por último y como decía antes, al mínimo o sea, a valor de predominancia 1.

Esto último a quedado reflejado de manera literal, en el grupo de números que llevando al lado el número (8), aparece en dicho gráfico en el extremo inferior derecho del mismo... Dicho grupo de números, que representa el valor de predominancia estructural de los cuatro (4) temperamentos-forma, que constituyen los tres (3) cuerpos, de cada una de las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., lleva debajo el paréntesis “ (ver gráfico nº 12) ”, porque basándose en la estructura anterior y que incluye las dos flechas, sirve de clave, para diseñar el contenido del gráfico siguiente...
 
 

 



1ª FASE

Vemos en la parte superior de este gráfico, unas líneas que a modo de puentes unen entre sí, a unos grupos de letras y números.

Debajo de lo anterior, aparecen unas filas de círculos negros y blancos..., estos últimos con un número dentro, cada uno de ellos...

En la parte baja del gráfico, aparecen unas pequeñas estructuras de líneas formando puentes, que unen entre sí a unos pequeños grupos de letras y números...

2ª FASE

En la parte superior del gráfico, aparece la estructura arquetípica de los ocho temperamentos, que combinándose entre sí dan lugar a las seis entidades que representan a las seis (6) especies arquetípicas de evolución... Esta estructura, lleva en su parte superior unas líneas que uniéndose entre sí, forman dos puentes, con cuatro terminales cada uno.

Debajo de esta estructura, aparecen ocho (8) filas de círculos. Cada una de esas filas, se compone a su vez, de ocho (8) círculos: cuatro blancos, y cuatro negros.

Los círculos negros tienen como misión, anular uno de los dos puentes..., en este caso, anular los cuatro terminales del puente que no se utiliza..., ya que colocados de forma alternada, es decir, a la derecha en una fila, a la izquierda en la siguiente..., etc., van dejando libres los terminales del puente que se utiliza...

Con los cuatro círculos blancos de la primera fila, se forman los cuatro (4) temperamentos-forma que dan lugar a los tres (3) cuerpos, de la especie ángel superior o arcángel... Cada uno de esos cuatro (4) círculos, lleva un número dentro. Ese número representa el valor de predominancia estructural, es decir, el valor de predominio que tiene cada uno de esos cuatro (4) temperamentos dentro de la estructura corporal... Son dichos números y de izquierda a derecha: 4-3-2-1, lo cual significa, que el temperamento que más predomina en esa estructura lleva el número 4, y el que menos, el número 1.

Con los cuatro círculos de la segunda fila, se forman los cuatro (4) temperamentos que dan lugar a los tres (3) cuerpos, de la especie ángel inferior o ángel. Los números de esos círculos son: 4-3-2-1.

Con los cuatro círculos de la tercera fila y los cuatro de la quinta fila, se forman los cuatro (4) temperamentos dobles, que dan lugar a los dos (2) cuerpos dobles y uno (1) cuádruple, de la especie humano. Los números de los círculos de la tercera fila, son: 3-4-1-2, y los números de los círculos de la quinta fila, son: 2-1-4-3

Con los cuatro círculos de la cuarta fila y los cuatro de la sexta fila, se forman los cuatro (4) temperamentos dobles, que dan lugar a los dos (2) cuerpos dobles y uno (1) cuádruple, de la especie animal. Los números de los círculos de la cuarta fila, son: 3-4-1-2, y los números de los círculos de la sexta fila, son: 2-1-4-3.

Con los cuatro círculos de la séptima fila, se forman los cuatro (4) temperamentos que dan lugar a los tres (3) cuerpos, de la especie mineral inferior o vegetal. Los números de la séptima fila, son: 1-2-3-4.

Y por último, y con los cuatro círculos de la octava fila, se forman los cuatro (4) temperamentos que dan lugar a los tres (3) cuerpos, de la especie mineral superior o mineral. Los números de la octava fila, son: 1-2-3-4.

En la parte inferior del gráfico, aparecen los seis (6) temperamentos ( dos de ellos, dobles ), que dan lugar a las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., cada una de ellas, con los cuatro (4) temperamentos que dan lugar a su vez, a los tres (3) cuerpos que les corresponden...
 
 

 


1ª FASE

En la parte superior de este gráfico, aparecen unas pequeñas estructuras de líneas, en forma de puentes..., que unen entre sí, a unos pequeños grupos de letras y números.

La parte media e inferior del gráfico, está dividida en cuatro partes por medio de unas líneas verticales.

Dentro de esas cuatro partes, aparecen unas líneas largas que a modo de puentes, unen entre sí, a grupos de letras y números. Cada uno de dichos grupos, lleva debajo un círculo blanco, con un número dentro...
 
 

2ª FASE

En este gráfico, los cuatro temperamentos que poseen las seis (6) especies arquetípicas de evolución y que forman sus tres (3) cuerpos... aparecen situados, en el Universo del Cosmos que les corresponde...

Vemos en la parte superior de este gráfico, los mismos temperamentos representativos de las seis (6) especies arquetípicas, que aparecían en la parte inferior del gráfico anterior...

Y debajo, vemos ya esos mismos temperamentos, pero situados sus cuerpos en los Universos correspondientes del Cosmos.

Los Universos, están indicados por los espacios que dejan entre ellas, unas líneas verticales que hacen de límites, entre los temperamentos del Cosmos.

Los cuatro (4) temperamentos que forman los tres (3) Universos del Cosmos, aparecen indicando el número de cuerpos de las especies arquetípicas, que contiene cada uno de ellos :

El temperamento material “hipersutíl” del Cosmos, contiene: (4 x 1 = 4) + (4 x ½ = 2) = 6 cuerpos materiales “hipersutiles”, de las seis (6) especies arquetípicas...

El temperamento material “sutíl” del Cosmos, contiene: (4 x ½ = 2) + (4 x ¼ = 1) = 3 cuerpos materiales “sutiles”, de las seis (6) especies arquetípicas...

El temperamento material “denso” del Cosmos, contiene: (4 x ½ =2) + (4 x ¼ = 1) = 3 cuerpos materiales “densos”, de las seis (6) especies arquetípicas...

El temperamento material “hiperdenso” del Cosmos contiene: (4 x 1 = 4) + (4 x ½ = 2) = 6 cuerpos materiales “hiperdenso”, de las seis (6) especies arquetípicas...

Sumados los cuerpos materiales que contiene, cada uno de los cuatro temperamentos del Cosmos..., hacen un total de dieciocho (18) cuerpos materiales..., que son los que poseen en total, las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., puesto que cada una de ellas posee tres (3) cuerpos.

Otra información importante que nos revela este gráfico..., es que además de indicar el número de cuerpos de las especies arquetípicas, que posee cada temperamento del Cosmos..., también nos indica, el valor de predominancia estructural que tiene en esos temperamentos del Cosmos, cada uno de dichos cuerpos...

Así vemos, que en el temperamento o Universo “hipersutíl” del Cosmos, el cuerpo que predomina por tener un valor 4, es el cuerpo de la especie arcángel..., seguido por el cuerpo de la especie ángel, también con valor 4.

Le sigue después el semi-cuerpo de la especie humana con valor 3, y 2, respectivamente..., puesto que la tercera y la quinta fila de temperamentos, están unidas ( * ) (observar el puente de línea gruesa que las une, en el centro del gráfico).

Viene a continuación el semi-cuerpo de la especie animal con valor 2, y 3, respectivamente..., ya que como el humano, la cuarta y la sexta fila de temperamentos están unidas ( *) (observar el otro puente de línea gruesa que las une, en el centro del gráfico).

Le sigue a éste, el cuerpo de la especie vegetal que viene después con valor de predominancia 1, y por último, el cuerpo de la especie mineral, con valor de predominancia 1, también...

En el temperamento “sutíl” del Cosmos o semi-Universo “sutíl”, el semi-cuerpo (doble) que predomina (puesto que el Universo “sutíl-denso” es doble y por tanto, existe un semi-cuerpo o medio cuerpo de especie arquetípica, en el semi-Universo “sutíl”..., y otro semi-cuerpo o medio cuerpo de especie arquetípica, en el semi-Universo “denso”), es el de la especie humano con valor 4, y 1, respectivamente... 

Le sigue a continuación, el semi-cuerpo (doble) de la especie animal, con valor 1, y 4,respectivamente... ( * ).

Viene a continuación el semi-cuerpo (éste no es doble) de la especie arcángel, con valor 3, seguido por el semi-cuerpo (no doble) de la especie ángel, con valor 3.

Seguidamente, viene el semi-cuerpo (no doble) de la especie vegetal, con valor 2..., seguido por el semi-cuerpo (no doble) de la especie mineral, con valor 2.

En el temperamento “denso” del Cosmos o semi-Universo “denso” el semi-cuerpo (doble) que predomina, es el de la especie animal, con valor 4, y 1, respectivamente ( * ).

Le sigue el semi-cuerpo (doble) de la especie humano, con valor 1, y 4, respectivamente ( * ).

A continuación viene el semi-cuerpo (no doble) de la especie mineral, con valor 3..., seguido del semi-cuerpo (no doble) de la especie vegetal, también con valor 3.

Seguidamente viene el semi-cuerpo (no doble) de la especie ángel, con valor 2..., seguido del semi-cuerpo (no doble) de la especie arcángel, también con valor 2.

En el temperamento “hiperdenso” del Cosmos o Universo “hiperdenso”, el cuerpo que predomina por tener valor 4, es el de la especie mineral.

Le sigue a éste, el cuerpo de la especie vegetal, también con valor 4.

Viene a continuación el semi-cuerpo ( * ) de la especie animal, con valor 3, y 2, respectivamente.

Seguidamente viene el semi-cuerpo ( * ) de la especie humano, con valor 2, y 3, respectivamente.

Le sigue a éste, el cuerpo de la especie ángel, con valor 1..., seguido del cuerpo de la especie arcángel, también con valor 1...

Todos esos valores de predominancia que hemos analizado, indican en realidad, las distintas inclinaciones o tendencias de las especies arquetípicas, en los Universos...

Y lo anterior..., no es otra cosa, que la base de la manifestación multidimensional de los individuos, que componen cada una de las especies arquetípicas.

La manifestación multidimensional (incluyéndonos a nosotros los humanos, ¡ que también somos multidimensionales ! ), se basa precisamente, en la predominancia o supremacía de uno de los tres (3) cuerpos del individuo, sobre los demás cuerpos..., que no quedan eliminados, sino que predominan con valores inferiores al de ese cuerpo. Así,cuando decimos que el valor de predominancia estructural, es 1-2-3-4 para la especie mineral..., estamos diciendo: Que el mineral tiene una mayor influencia o predominancia en el cuarto cuerpo (valor 4), que se sitúa en el Universo material “hiperdenso”, y que a ése, le siguen en influencia el segundo y tercer cuerpos (valores 3, y 2 ), que se sitúan en el Universo “sutíl-denso”, y por último, que a esos les sigue en influencia , el primer cuerpo (valor 1), que se sitúa en el Universo “hipersutíl”.

Y sabiendo como funciona esta regla, vamos a pasar a aplicarla a nuestra propia especie, por ser muy significativo para nosotros...

Los valores de predominancia estructural en la especie humana, son:

Siendo los valores que aparecen en negrita, los más significativos...

Esto significa, que: El ser humano evolucionado tiende de forma natural y en primer lugar, a las emociones y deseos relacionados con su transcendencia, su identidad, su orígen, etc. (4-1)..., tiende en segundo lugar, al ejercicio y uso de sus facultades de razonar y de idear (3-2)... aplica en tercer lugar, estas dos disposiciones anteriores al mundo que le rodea y a su cuerpo (2-3)..., tiende en cuarto lugar, a las emociones y deseos relacionados con la Materialidad, la posesión, etc. (1-4)...

Y nada más..., salvo incluír también un análisis resumido de la especie animal, la cual mencioné más atrás como nuestra opuesta y obligada referencia...

Los valores de predominancia estructural en la especie animal, son:

Siendo los que aparecen en negrita, los más significativos...

El ser animal evolucionado, tiende de forma natural y en primer lugar, a las emociones y deseos relacionados con la Materialidad, la posesión, etc.(4-1)..., en segundolugar al mundo material que le rodea y a su cuerpo (3-2)..., en tercer lugar, al ejercicio de sus facultades de razonar y de idear (2-3)..., y en cuarto lugar, a su transcendencia, su identidad, su orígen, etc. (1-4)...
 
 



1ª FASE

Puede verse en este gráfico, un diseño muy similar al del gráfico anterior, excepto en las pequeñas estructuras de líneas formando puentes y uniendo grupitos de letras y números..., que en este gráfico no aparecen...

Puede verse también en este gráfico, que está dividido en cuatro partes, por medio de líneas verticales..., así como también por líneas horizontales, las cuales, junto con las anteriores, forman veinticuatro rectángulos...

Cada uno de los rectángulos anteriores, lleva un grupo de letras y números, dentro...
 
 

2ª FASE

En este gráfico, aparecen los mismos temperamentos que aparecían en el gráfico anterior, pero aquí se han calculado los porcentajes o tantos por ciento ( % ), de Espiritualidad y de Materialidad que contienen los mismos... y que figuran dentro de los paréntesis, en cada uno de los veinticuatro (24) rectángulos que contiene el gráfico.

Las líneas largas y con forma de puente que aparecían en el otro gráfico, en éste se han eliminado y sustituído por los nombres de las seis (6) especies arquetípicas, a las que pertenecen cada uno de esos temperamentos.

A su vez, cada temperamento ocupa un rectángulo, el cual, va referenciado con el nombre de “etapa”. Todas las “etapas” que aparecen en el gráfico han sido numeradas...

El sistema que se ha seguido para numerarlas, ha venido impuesto por la misma naturaleza interna, de cada una de ellas..., y en función del porcentaje de Espiritualidad-Materialidad que contienen en su composición...

Como resultado de esa valoración, y tal como queda indicado por su número de “etapa”..., ha podido formarse una escala o sucesión de valores, correlativa: Partiendo de un mínimo de Espiritualidad y un máximo de Materialidad, como en el caso del temperamento mineral (etapa 1) del Universo material “hiperdenso”, ascendiendo hasta el temperamento del arcángel ( etapa 6 ), en ese mismo Universo..., para seguir a continuación, ya en el semi-Universo material “denso”, por el temperamento mineral del mismo ( etapa 7 ), y ascendiendo de nuevo hasta el temperamento del arcángel ( etapa 12 ), donde la Espiritualidad es ligeramente menor que la Materialidad..., para pasar por el punto “neutro”, donde la Espiritualidad y la Materialidad están igualadas..., y tras pasar por él, llegar al temperamento del mineral ( etapa 13 ), ya en el semi-Universo material “sutíl”, donde la Espiritualidad es ligeramente mayor que la Materialidad..., hasta ascender de nuevo al temperamento del arcángel ( etapa 18 ), de ese mismo semi-Universo..., y por último, pasar al Universo material “hipersutíl” y comenzando por el temperamento mineral (etapa 19 ), ascender hasta el temperamento del arcángel ( etapa 24 )... temperamento con un máximo de Espiritualidad y un mínimo de Materialidad...

Esa escala o sucesión de valores de Espiritualidad-Materialidad, que hemos recorrido en su órden natural..., constituye las veinticuatro (24) etapas o temperamentos arquetípicos de evolución que existen en el Cosmos, y que son atributos o temperamentos de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”... puesto que Él y el Cosmos son lo mismo...

Y respecto a lo que acabamos de ver en este gráfico y como dato anecdótico del libro del “Apocalípsis” : 

Capítulo 4.4 “Alrededor del trono ví otros veinticuatro tronos, y sobre los tronos estaban sentados veinticuatro ancianos, vestidos de vestiduras blancas y con coronas de oro sobre sus cabezas.”

...He aquí una pregunta para el lector o lectora : ¿Serían los veinticuatro (24) ancianos, a los que alude este libro..., las veinticuatro (24) etapas arquetípicas...?.
 


 

1ª FASE

Aparecen de nuevo en este gráfico, las líneas verticales que lo dividen en cuatro partes... 

Se ven en él, llenándolo..., una serie de filas inclinadas de círculos con números dentro y debajo de ellos...

Se ven también, líneas verticales y horizontales, formando puentes, en algunas partes del gráfico...
 
 

2ªFASE

Si recuerda el lector o lectora el gráfico nº 13, titulado “LOS DIECIOCHO (18) CUERPOS ARQUETÍPICOS DE LAS SEIS (6) ESPECIES ARQUETÍPICAS DE EVOLUCIÓN”, comprenderá rápidamente este otro..., ya que, por cada uno (1) de los cuerpos de aquel gráfico, éste contiene seis (6) cuerpos menores o sub-cuerpos..., por lo que si allí aparecían dieciocho (18) cuerpos arquetípicos..., en éste de ahora aparecen ( 18 x 6 = 108 ), ciento ocho (108) sub-cuerpos arquetípicos, en total...

Por otra parte, y como quiera que este gráfico es más bien anecdótico o como ejemplo, para comprender mejor el otro anterior..., tan sólo daré los datos imprescindibles, para poder interpretarlo de forma esquemática...

Diré primero de todo, que el mecanismo de cálculo y contaje de los temperamentos que componen este gráfico, con respecto a los cuatro (4) temperamentos del Cosmos, que dan lugar a los tres (3) Universos..., es exactamente igual que en aquel gráfico, salvo en las cantidades mayores de éste...

Diré también, que se han utilizado los mismos números que allí... para indicar los valores de predominancia estructural...

Diré asimismo, que como no cabían los números que indican la proporción de Espiritualidad-Materialidad, tal como allí aparecían..., me he visto obligado a situarlos debajo de los círculos...

Tampoco las letras para indicar los temperamentos y los elementos naturales correspondientes, cabían, por lo que los he colocado sólo en el ángulo derecho, de cada uno de los cuatro (4) temperamentos del Cosmos y con una flecha señalando hacia abajo, indicando que esa letra y número corresponde a todos ellos...

Y diré por último, que los puentes horizontales largos, que figuran sólo en el grupo de los círculos de la parte inferior del gráfico o situados en último lugar, corresponden a todos los grupos de círculos por igual..., tal como indican las flechas gruesas, que señalan hacia arriba..., ya que al tener dificultades para dibujarlos todos, sólo he dibujado los que allí aparecen...
 
 



1ª FASE

Aparecen en este gráfico, unas líneas verticales que lo dividen en cuatro partes..., así como otras líneas horizontales, que junto con las anteriores, forman en él, veinticuatro rectángulos...

Cada uno de los mencionados rectángulos, lleva un grupo de letras y números, dentro...

2ª FASE

En el gráfico nº 14 titulado: “LAS VEINTICUATRO (24) ETAPAS ARQUETÍPICAS”, vimos una escala o sucesión de valores, correlativa... formada por la valoración de la proporción de Espiritualidad y de Materialidad que contenian los temperamentos-forma, que representaban a los cuerpos de las seis (6) especies arquetípicas.

En este gráfico, vuelve haber el mismo número de rectángulos que aparecían en aquel..., pero por cada uno (1) de aquellos veinticuatro (24) valores que llevaban dentro los rectángulos..., en este gráfico de ahora, aparecen seis (6) valores...

También este gráfico, es en gran parte anecdótico y usado como ejemplo, para comprender mejor aquel otro gráfico..., por lo que sólo daré los datos necesarios, para poder interpretarlo mínimamente..., aunque supongo que el mismo, no tendrá mayor dificultad, para el lector o lectora...

Tal como he dicho antes, se ha respetado en este gráfico la numeración y la situación de las etapas de aquel, que en éste de ahora, son sub-etapas arquetípicas..., y que si allí aparecían veinticuatro (24) etapas arquetípicas, en este de ahora aparecen ( 24 x 6 = 144 ), ciento cuarenta y cuatro (144) sub-etapas arquetípicas, en total...

Diré que en cada uno de los veinticuatro rectángulos, aparecen dos columnas de datos..., que tal como puede verse, son los porcentajes ( % ) medios de “ E ” o Espiritualidad, y de “ M ” o Materialidad, que componen a cada una de las ciento cuarenta y cuatro (144) sub-etapas.

Y por último, y con respecto al título y contenido de este gráfico, así como dato curioso, con relación al libro del “Apocalípsis” : 

Capítulo 14.1 “Ví, y he aquí el Cordero (Jesucristo), que estaba sobre el monte de Sión, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que llevaban su nombre y el nombre de su Padre escrito en sus frentes,”. 

Capítulo 14.5 “Y en su boca no se halló mentira: son inmaculados...”.

...Una pregunta me gustaría hacerle al lector o lectora : ¿Serían los ciento cuarenta y cuatro mil ( 144.000 ), que llevaban el nombre de Jesucristo y de su Padre (Dios) escrito sobre sus frentes, puesto que eran inmaculados..., las ciento cuarenta y cuatro ( 144 ) sub-etapas arquetípicas...?
 
 



1ª FASE

En este gráfico que es diferente a los anteriores, se ve en la parte superior izquierda del mismo, un grupo pequeño de letras y números encerrado dentro de un paréntesis.

Ese mismo paréntesis aparece debajo con una pequeña estructura a modo de puente, en cuyos terminales aparecen ya, otros grupos de letras y números...

Ese mismo paréntesis, vuelve a aparecer debajo con más letras y números...

En la parte inferior del gráfico, ese paréntesis y los grupos que comprende, ocupan ya casi todo el espacio del gráfico...

2ª FASE

La palabra “Hilozoísmo” según los diccionarios, significa: “ (Del griego “ Hylê ”, materia, y “ Zôé ”, vida). Doctrina metafísica según la cual, la materia posee existencia o está dotada de vida”.

Y esto precisamente..., es lo que trata de expresar este gráfico, que ahora vemos...

Se puede observar en la parte superior del mismo, encerrado en un paréntesis, para así hacerlo más visible..., el temperamento-forma que en los diversos gráficos, representa a la especie arquetípica del arcángel..., y que en este caso, podría haber sido cualquier otra especie...

La estructura que ahí presenta ese temperamento, corresponde a la etapa en la que el Cosmos está dividido en ocho (8) partes, tal como indica el pequeño paréntesis, situado a la izquierda de dicho temperamento...

En la siguiente etapa, el Cosmos se divide en dieciseis (16) partes..., tal como señala otro pequeño paréntesis.

Cuando el Cosmos se divide en treinta y dos (32) partes y genera como resultado, los cuatro temperamentos, que forman los tres (3) cuerpos del arcángel, es cuando queda formada la segunda figura del gráfico...

Vemos en esa figura, que la conexión más natural entre los diversos temperamentos, es la que se produce entre un temperamento o entidad “viva”, y sus tres (3) cuerpos correspondientes..., que son también entidades “vivas”, y que se forman a su vez (los tres cuerpos), a partir de cuatro (4) temperamentos..., ¡tal como sucede con la “Trinidad” Divina !, la Cual, sirve de referencia para todas las formas materiales de la Creación, que por supuesto... ¡ Están vivas !.

He ahí por tanto, la Ley y el Modelo; tanto para la Creación material entera, como para las partes parciales o componentes de la misma...

Y ese proceso o fundamento de la “Vida”, sigue adelante inexorable..., como recoge el pequeño paréntesis de la izquierda, indicando ya sesenta y cuatro (64) divisiones del Cosmos...

Al llegar a las ciento veintiocho (128) divisiones, es cuando se generan los cuatro (4) temperamentos o tres (3)cuerpos, para cada uno de los cuatro cuerpos anteriores, del arcángel.

En la siguiente etapa, el Cosmos se divide en doscientas cincuenta y seis (256) partes, tal como señala el pequeño paréntesis de la izquierda...

Al volver a dividirse el Cosmos, es cuando vuelven a generarse los temperamentos necesarios, que esta vez son quinientos doce (512)..., para reunir de nuevo, a los cuatro (4) que forman los tres (3) cuerpos, de cada uno de los cuerpos, que tenía la configuración anterior...

Vemos en esta última figura, la envergadura que va adquiriendo ya..., el pequeño paréntesis del principio...

Y visto el proceso desde su parte gráfica, vamos a realizar ahora un “contaje” de los componentes del mismo, para comprobar que son los correctos. Esa es la misión del signo de multiplicar “ x ” y del número “ 8 ” que aparecen en el gráfico, para indicar..., que al igual que la primera etapa consta de ocho (8) temperamentos..., también las siguientes etapas constan de ocho (8) temperamentos..., tal como indica el grupo ( x 8 ® ), que aparece al lado de cada una de ellas y que da a entender, que la etapa entera se obtiene, al multiplicar ( x 8 ) la que aparece en el gráfico...

Vemos así, que al lado del paréntesis ( 32 ), se ven cuatro (4) temperamentos..., que multiplicados por ocho (8), dan un total de ( 4 x 8 = 32 ), treinta y dos (32) temperamentos, es decir, los mismos del paréntesis...

Al lado del paréntesis (128), se ven dieciseis (16) temperamentos... que multiplicados por ocho (8), dan un total de (16 x 8 = 128 ), ciento veintiocho (128) temperamentos, es decir, los mismos del paréntesis...

Y por último, y al lado del paréntesis (512), se ven sesenta y cuatro (64) temperamentos..., que multiplicados por ocho (8), dan un total de ( 64 x 8 = 512 ), quinientos doce (512) temperamentos, es decir, los mismos del paréntesis...

Se puede observar también en este gráfico, que puesto que la distancia entre extremo y extremo del mismo, se mantiene constante a lo largo de todas las etapas..., al aumentar el número de temperamentos-forma o cuerpos que contienen las mismas..., también aumenta la densidad de la materia que las constituye..., la cual será por tanto, cada vez más densa...

He ahí expuestos, dos importantes fines que se cumplen con el proceso de Creación: La diversificación o desarrollo de las múltiples facetas de la “Vida”..., a la vez que la densificación de la expresión de la misma, como “ materia”...

En cuanto al número (¸4) que significa “cociente cuatro”, y que aparece a la izquierda del gráfico, junto con unos puentes que unen una etapa con la siguiente..., indica, el factor por el que ha de dividirse el Cosmos, para dar lugar a cada nueva etapa... 

Ese factor (¸4)..., es el que sigue el Cosmos, el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, en su mismo comienzo de manifestación..., puesto que ha de dividirse por dos (2), dos veces seguidas (¸2)+(¸2)=(¸4)..., para llegar a generar sus cuatro (4) temperamentos primeros y por lo tanto, sus tres (3) cuerpos..., como paso necesario para llegar a manifestarse como una “Trinidad”. Ese proceso queda convertido en Ley para todas las etapas siguientes de la Creación... 

Y puesto que ese efecto de división suya, equivale por otro lado, a un aumento del número de temperamentos-forma, que es como decir, de materia o de masa..., puede invertirse la expresión anterior o “cociente cuatro” (¸4), que expresa un sentido de fragmentación o división..., para pasar a convertirse en una forma de expresión, con sentido de aumento o de crecimiento, como por ejemplo, “producto cuatro” ( x 4 )...

Sería por tanto ( x 4 ), el factor de aumento o de crecimiento de la manifestación de la “Vida” en el Cosmos o la constante que regiría en Ella, al menos en la fase previa o de expansión...

Una pregunta le haría ahora al lector o lectora, (descartando la visión puramente materialista de la mayoría de nuestros científicos ): 

¿ Sería la gran Explosión, a la que los científicos llaman “ Big Bang ”..., esta expansión espectacular de materia viva o “Hilozoísmo”, que acabamos de ver en este gráfico ?.
 
 



1ª FASE

En este gráfico, se ven una serie de barras segmentadas y sombreadas, colocadas tanto en posición vertical, como horizontal...

Sobre estas barras, aparecen unas filas de números unidos por signos matemáticos...

También se ven números y letras, dentro de algunos paréntesis...

Casi todas las barras, tanto verticales como horizontales..., aparecen también con palabras a modo de nombres, tanto encima, como debajo de ellas...

2ª FASE

Hemos visto con frecuencia en los gráficos, la estructura evolutiva..., y conocemos también de vista, la parte de la misma que corresponde a cada una de las especies arquetípicas, pero..., ¿ conocemos la relación que existe, entre la información que contienen las especies arquetípicas y la información que contiene el espíritu ?, y si, así es..., ¿ sabemos que información contiene el espíritu, tras experimentar, en cada una de las especies arquetípicas ?.

A estas preguntas, trata de responder este gráfico que ahora vemos...

Respecto a la primera pregunta puedo decir, que la misma información (cualitativamente hablando, ya que cuantitativamente sería imposible...), que contienen las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., es la que contiene el espíritu...

Puede comprobarse esto, si observamos el itinerario que siguen los “hijos evolutivos” de Dios, representados por unos pequeños triángulos que llevan debajo las letras H21, H22, y que aparecen en la parte inferior derecha del gráfico, a punto de entrar en las seis (6) especies de evolución (como señala la flecha que marca la entrada a las mismas ), separadas unas de otras en el dibujo..., y que tras pasar por ellas, salen por la parte izquierda del mismo. ( Aunque los que allí figuran, son los “hijos evolutivos” anteriores H11, H12, que al haber pasado ya, por las seis (6) especies evolutivas, se muestran resplandecientes...).

Ese itinerario que acabamos de ver, es el que los espíritus de los “hijos evolutivos” de Dios recorren en su evolución, el cual como hemos visto, se componía de las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., que no son otra cosa, ¡ que la estructura evolutiva !.

Y si ahora observamos con atención, la columna vertical que aparece situada al lado izquierdo del gráfico y que representa la información total, contenida en el espíritu..., la cual ha sido diseñada, empleando el mismo contenido (ver signo “ = ” en el gráfico ), de información positiva o espiritual “ E ”, y de información negativa o material “ M ”, de la columna del espíritu arcángel situada a su lado, y que representa la evolución completa, veremos que es una imagen exacta de... ¡ la estructura evolutiva !, por lo que se puede afirmar : Que la información contenida en las seis (6) especies arquetípicas de evolución..., es la misma información que pasa a contener el espíritu, con dicha evolución...

Y en lo que respecta a la segunda pregunta puedo decir, que analizando atentamente las columnas verticales que aparecen en el gráfico..., se obtendrá la respuesta :

Vemos así en el gráfico, que la columna vertical con el título “ESPÍRITU MINERAL”, muestra el contenido gráfico de “ E ” (información positiva o espiritual, en color blanco), y de “ M ” (información negativa o material, en color sombreado)..., que tras pasar por la especie mineral, contiene el espíritu... (ver los porcentajes explicados en “ P ” ).

Seguidamente, la columna con el título “ESPÍRITU VEGETAL” muestra el contenido gráfico de “ E ” y de “ M ”..., que tras pasar por la especie vegetal, contiene ese espíritu... (ver “ P ” ).

A continuación, la columna con el título “ESPÍRITU ANIMAL”, muestra a su vez el contenido gráfico de “ E ” y de “ M ”..., que contiene ese espíritu, tras haber pasado por la especie animal... (ver “ P ”). 

En la columna siguiente con el título “ESPÍRITU HUMANO”, muestra también el contenido gráfico de “ E ” y de “ M ”..., que contiene ese espíritu tras haber pasado por la especie humano... (ver “ P ” ).

Seguidamente, la columna “ESPÍRITU ÁNGEL”, muestra el contenido gráfico de “ E ” y de “ M ”..., que ese espíritu contiene, tras haber pasado por la especie ángel... (ver “ P ” ). 

Y por último, la columna con el título “ARCÁNGEL”, muestra el contenido gráfico de “ E ” y de “ M ”...,que contiene también ese espíritu, tras haber pasado por la especie arcángel...(ver “ P ” ), y en este caso además, haber completado la evolución prescrita en la estructura evolutiva..., lo cual, no significa que ese espíritu no pueda superarse en otros procesos inimaginables ahora, bajo la amorosa tutela de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO... 

“ P ”

Diré, respecto a los porcentajes que aparecen en este gráfico y que se hallan situados encima de cada una de las columnas..., que la doble fila de números que allí aparecen, cuantifica la proporción de “ E ” y “ M ”, pero con relación a los números ( en pequeño) que acompañan a los temperamentos- -forma que figuran siempre en los gráficos, y que expresan una proporción máxima de “ E ” = 64, y “ M ” = 64. Por mi parte he incluído estos números y sus signos, para no cambiar la línea mantenida a lo largo del método...

Pero no obstante..., a la derecha de cada doble fila de números, aparecen unos paréntesis altos, en cuyo interior, figuran los porcentajes con respecto a “ E ” = 100, y “ M ” = 100. Estos porcentajes están referidos al contenido de “ E ” y “ M ”, que se lleva conseguido hasta ese momento en cada una de las especies, con respecto al contenido total, de la estructura evolutiva. Yo le recomiendo aquí al lector o lectora, que como curiosidad compare estos últimos porcentajes, con los que figuran encima de cada una de las seis (6) especies arquetípicas, que forman el itinerario evolutivo, y que están expresados también, con respecto a “ E ” = 100 y “ M ” = 100. Si lo hace, se sorprenderá de ver las grandes diferencias que existen entre ambos..., lo que demuestra dos cosas : 

Primera, lo engañosas que puedan resultar las apariencias externas de una especie en general, comparadas con el contenido real de información, del espíritu de esa especie... Lo cual como digo, ¡puede resultar sorprendente !.

Y segunda, el insignificante volumen de información de que dispone cada una de las especies..., con respecto a la información que contiene la totalidad de la estructura evolutiva o Creación..., insignificancia que a nosotros los humanos, nos vendría muy bien tener en cuenta..., dado nuestro habitual orgullo y desmedida prepotencia... ( frase acuñada : “El ser humano es el Rey de la Creación” ).
 
 



Los gráficos que quedan por presentar y que son tres (3), incluyendo este de ahora, ya no los voy a analizar en fases sucesivas como hasta aquí he venido haciendo..., puesto que debido al tema de que se trata, prefiero analizarlos directamente...

Después de la Ley del Amor, que es sín duda la Ley más importante de todas, ya que dimana directamente de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO y es consustancial con su propio Sentimiento y Energía (y de la que ya hablé en otro de mis escritos)..., ocupa el segundo lugar en importancia, una ley que todos aquellos que sienten inclinación o interés por los temas de la Espiritualidad, habrán oído ya nombrar..., se trata de la Ley de “Causa” y “Efecto”..., que es la Ley que controla todas las acciones y reacciones que tienen lugar en el Cosmos, siendo por eso llamada también por algunos, Ley de Justicia Divina.

También de esta Ley hablé ya en otro escrito, por lo que no voy a repetir aquí lo que entonces dije de ella... Tan sólo voy a recordar para el lector o lectora, el resumen esquemático de la misma, tal como se la conoce desde antiguo..., ya que muy posiblemente, la idea de la misma se remonte a las Leyes conocidas ya en el antiguo Egipto o Leyes atribuídas a Hermes Trismegisto (Leyes herméticas)...

“Toda “causa” tiene su “efecto”, y todo “efecto” tiene su “causa”, dice el famoso axioma hermético...

La primera parte de ese enunciado significa, que todas nuestras acciones..., pronto o tarde tienen su consecuencia..., y la segunda, que toda consecuencia que experimentamos..., ha sido provocada, por una acción anterior nuestra...

Así es como siempre nos la han dado a conocer, y así es como yo la aprendí, porque comprendí que constituía una gran verdad...

Si resumimos esquemáticamente el enunciado de la misma, esta es la forma que presenta: 

CAUSA ® EFECTO, Y CAUSA ¬ EFECTO

Podemos observar en ese esquema, que la ley que conocemos hasta ahora tiene una constitución directa y unipolar, respecto a los dos principios primordiales, Espiritualidad y Materialidad:

Es directa, por que conociendo la “causa”, ya se conoce la naturaleza del “efecto”..., y conociendo el “efecto”, ya se tiene conocimiento de la naturaleza de la “causa”..., y para que esas condiciones se cumplan, es preciso que la relación entre “causa” y “efecto” sea directa...

Es unipolar, porque si la “causa” está relacionada con la Espiritualidad o es positiva..., el “efecto”, también estará relacionado con la Espiritualidad y será positivo, es decir, “causa” y “efecto” tendrán una naturaleza de la misma polaridad, siendo por lo tanto dicha ley, unipolar...

El gráfico que ahora vemos, presenta un enunciado de esa misma ley, pero con una constitución más completa, es decir, indirecta y bipolar o dual, respecto a los dos principios antes mencionados o Espiritualidad y Materialidad.

Es indirecta, porque a pesar de conocer la “causa”, y por tanto el “efecto”..., no son estos componentes los únicos que actúan, ya que también entra en juego una parte de la misma que actúa de forma autónoma y que no conocemos, por lo que esa ley será por tanto, indirecta...

Es dual, porque esa otra parte que actúa de forma autónoma, está relacionada con el principio primordial opuesto al principio de la parte que ya conocemos..., por lo que al tomar parte los dos principios opuestos (Espiritualidad y Materialidad) en la misma..., su naturaleza tendrá una polaridad dual...

Dos leyes diferentes están representadas en este gráfico, de “LAS LEYES DUALES ARQUETÍPICAS” que estamos analizando, y que derivan directamente de la “Trinidad” de los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, que figura en el centro y en la parte superior del gráfico: 

La Ley de equilibrio cósmico o del equilibrio en el Cosmos, entre “causas” y “efectos” positivos y “causas” y “efectos” negativos..., título que aparece escrito encima del dibujo de la misma, y situado debajo de la “Trinidad” de el Hijo-Hija (Dios)...

Y La Ley doble de “causas” y “efectos” positivos superiores, sobre “causas” y “efectos” negativos inferiores..., y de “causas” y “efectos” negativos superiores, sobre “causas” y “efectos” positivos inferiores..., títulos que aparecen escritos encima de los dibujos de las mismas, que se hallan situadas, debajo del arquetipo de los seis (6) de el Hijo-Hija (Dios)...

La primera ley dual o Ley de equilibrio cósmico, es la que controla y regula el equilibrio en el Cosmos, entre todas las “causas” y “efectos” positivos, y todas las “causas” y “efectos” negativos...

A esta ley la he denominado así..., porque la Espiritualidad y la Materialidad que contiene, sitúan el llamado “punto de equilibrio” o punto situado entre la Espiritualidad y la Materialidad..., justo en el centro de la misma ( P.E. : E = + 50,00 % + M = - 50,00 % ), lo cual significa, que la media del porcentaje de la Espiritualidad es igual, a la media del porcentaje de la Materialidad...

Esta ley es atributo exclusivo de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios), y la ejerce como Regia prerrogativa, es decir, como Rey del Cosmos, título que sólo a Él corresponde y que le vino otorgado, no por gracia, si no por ser Uno de los Tres (3) Principios de la “Trinidad” Divina, junto con el Padre (Dios) y la Madre (Dios), sus Divinos y Augustos Padres..., que son engendrados a la vez que consustanciales, de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO y Rey de la “Vida”, la “Luz”, y la “Energía”...

Diré de esta Ley, para ayudar al lector o lectora a conocerla mejor..., que es en todo semejante a la balanza con dos platillos en los extremos de una barra y un “fiel” en medio, (que señala el equilibrio), que suelen poner en la mano de todas las estatuas e imágenes que representan a la Justicia...

Y así como en la forma directa y unipolar conocida hasta ahora, sólo figura uno de los platillos de la balanza (que representa a la “causa” ), y el segmento de la barra comprendido entre el “fiel” de la balanza y ese platillo (que representa al “efecto” )..., en la forma dual que aparece en este gráfico, figura la balanza completa, es decir, los dos platillos de la misma (que representan a las “causas” positivas y a las “causas” negativas, respectivamente...), así como los dos segmentos de la barra situados junto a los platillos (que representan a los “efectos” positivos y a los “efectos” negativos ), siendo el “fiel” de la balanza el que representa a lo que yo llamo P.E. o “punto de equilibrio”...

Y la segunda ley dual, doble o Ley de “causas” y “efectos” positivos superiores, sobre “causas” y “efectos” negativos inferiores..., y ley de “causas” y “efectos” negativos superiores, sobre “causas” y “efectos” positivos inferiores, que como su nombre indica, regula tanto las “causas” y “efectos” en los que es superior la polaridad positiva..., como las “causas” y “efectos” en los que es superior la polaridad negativa..., por lo que la misma actúa de dos modos diferentes:

En el primero de ellos, cuando una entidad espiritual lleva a cabo una acción o toma una postura determinada (causa) de naturaleza positiva, es decir, relacionada con el principio primordial de la Espiritualidad... automáticamente, la ley provoca una acción o activa un posicionamiento (causa), con una polaridad opuesta a la ejecutada o adoptada por la entidad anterior, es decir, negativa o relacionada con el principio primordial de la Materialidad... Si la acción o el posicionamiento (causa) adoptados por la entidad espiritual, entra en la categoría de los que pueden calificarse de superiores..., la acción o el posicionamiento (causa) adoptado automáticamente por la ley, y siguiendo el formato del primer dibujo que figura en el gráfico, debajo del arquetipo de los seis (6)..., estará dentro de la categoría de los que pueden calificarse de inferiores...

Y esto que acabo de decir, sucede respecto a las “causas”... 

Por otro lado y contando con los “efectos” correpondientes que tendrán lugar: El que corresponde a la acción o posicionamiento (causa) de la entidad espiritual, será un “efecto” positivo o relacionado con el principio primordial de la Espiritualidad..., entrando en la categoría de los que pueden calificarse de superiores..., mientras el que corresponde a la acción o posicionamiento (causa) adoptado automáticamente por la ley, será negativo o relacionado con el principio primordial de la Materialidad..., estando en la categoría de los que pueden calificarse de inferiores...

Y esto, respecto a los “efectos”... 

Resumiendo: Toda acción o postura (causa) positiva superior, produce un “efecto” positivo superior..., el cual no aparece sólo, si no asociado a otro efecto negativo inferior, producido por una “causa” negativa inferior, que la ley dual arquetípica aporta..., y que fué provocado por la primera acción o postura (causa)...

Y con respecto al segundo modo como actúa la ley, y cuando una entidad espiritual lleva a cabo una acción o toma una postura determinada (causa) de naturaleza negativa, esto es, relacionada con el principio primordial de la Materialidad..., automáticamente, la ley provoca una acción o activa un posicionamiento (causa), con una polaridad opuesta a la ejecutada o adoptada por la entidad anterior, es decir, positiva o relacionada con el principio primordial de la Espiritualidad... Si la acción o el posicionamiento (causa) adoptados por la entidad espiritual, entra en la categoría de los que pueden calificarse de superiores..., laacción o el posicionamiento (causa) adoptados automáticamente por la ley, y siguiendo el formato del segundo dibujo que figura en el gráfico, debajo del arquetipo de los seis (6)..., estará dentro de la categoría de los que pueden calificarse de inferiores...

Y esto respecto a las “causas”...

De otra parte y contando con los “efectos” que tendrán lugar: El que corresponde a la acción o posicionamiento (causa) de la entidad espiritual, será un “efecto” negativo o relacionado con el principio primordial de la Materialidad..., entrando en la categoría de los que pueden calificarse de superiores..., mientras el que corresponde a la acción o posicionamiento (causa) adoptado automáticamente por la ley, será positivo o relacionado con el principio primordial de la Espiritualidad..., entrando en la categoría de los que pueden calificarse de inferiores...

Y esto respecto a los “efectos”...

Resumiendo: Toda acción o postura (causa) negativa superior, produce un “efecto” negativo superior..., el cual no aparece sólo, si no asociado a otro “efecto” positivo inferior, producido por una “causa” positiva inferior, que la ley dual arquetípica aporta..., y que fué provocada por la primera acción o postura (causa)...

Debo aclarar además..., que los dos modos de actuación de esta ley dual doble, son reversibles..., es decir, que todo cuanto acabamos de ver en ella, también funciona en sentido opuesto al descrito, según lo cual: Una “causa” positiva inferior, producirá un “efecto” positivo inferior..., el cual estará asociado a otro “efecto” negativo superior, producido por una “causa” negativa superior, que la ley dual arquetípica habrá aportado..., y que habrá sido provocada por la primera “causa”... De la misma manera: Una “causa” negativa inferior, producirá un “efecto” negativo inferior..., el cual estará asociado a otro “efecto” positivo superior, producido por una “causa” positiva superior, que la ley dual arquetípica habrá aportado..., y que habrá sido provocada por la primera “causa”...

Diré por último, que puede verse en el gráfico como el punto de equilibrio del primer modo de actuación de la ley, P.E. = ( E = + 56,25 % + M = - 43,75 % ), está desplazado hacia el lado positivo o de la Espiritualidad, al ser esta superior con respecto a la Materialidad..., y que el punto de equilibrio del segundo modo de actuación de la ley, P.E. = ( E = + 43,75 % + M = - 56,25 % ), está desplazado hacia el lado negativo o de la Materialidad, al ser ésta superior con respecto a la Espiritualidad... (la “S” del gráfico significa superior, y la “I” inferior).

Diré por último, para ayudar a conocer mejor estas dos Leyes duales y siguiendo con el mismo ejemplo de la balanza de platillos que he utilizado antes..., que estas dos Leyes duales, representan los dos modos posibles de actuación de la mencionada balanza:

Uno de ellos, cuando el platillo de las “causas” positivas superiores y el segmento correspondiente de barra (“efectos” positivos superiores ) están arriba, y el platillo de las “causas” negativas inferiores y su segmento de barra, están abajo..., lo cual representa la “Ley de “causas” y “efectos” positivos superiores, sobre “causas” y “efectos” negativos inferiores ”...

Y el otro, cuando el platillo opuesto o de las “causas” negativas superiores y el segmento correspondiente de barra (“efectos” negativos superiores ) son los que están arriba, y el platillo de las “causas” positivasinferiores y su segmento de barra, están abajo..., lo cual representa la “Ley de “causas” y “efectos” negativos superiores, sobre “causas” y “efectos” positivos inferiores ”...
 
 


Aporto este gráfico al método, más bien como ejemplo ilustrativo..., y para que pueda observarse, como cada una de las seis (6) especies aquetípicas de evolución tiene el punto de equilibrio (P.E.) situado en un lugar diferente..., lo cual supone también, que la Ley dual arquetípica actúa con un criterio diferente, en cada una de ellas...

Tiene en cuenta la Ley dual arquetípica, el posicionamiento del P.E. en cada una de las seis (6) especies arquetípicas..., exigiendo del comportamiento de las entidades espirituales que evolucionan en ellas, unas responsabilidades acordes a la Espiritualidad y a la Materialidad que las mismas poseen...

Puede observarse respecto a lo anterior, que las especies arquetípicas mineral, vegetal, y animal..., tienen su P.E. desplazado hacia el lado negativo o de la Materialidad..., y las especies arquetípicas humano, ángel, y arcángel..., lo tienen sin embargo desplazado, hacia el lado positivo o de la Espiritualidad...

Puede comprobarse en este gráfico, que la especie humana tiene su P.E. ligeramente desplazado hacia la Espiritualidad, siendo los valores del mismo: P.E.= (E = + 51,56 % + M = - 48,44 %), lo cual, la convierte en una especie en la que los comportamientos espirituales han de predominar, sobre los comportamientos materialistas de las otras especies inferiores.

Diré por último, que los P.E. del gráfico derivan de la configuración de las ocho (8) “Trinidades” que aparece en la parte superior del gráfico, en la que cada una de ellas, sirve de modelo para una especie arquetípica... excepto en el caso de la especie humana y de la especie animal, que por ser dobles, emplean dos “Trinidades” cada una de ellas...

Puede afirmarse por tanto, que existen seis (6) Leyes duales arquetípicas diferentes..., correspondiendo una Ley dual arquetípica diferente, para cada especie arquetípica... Eso supone, que los minerales por ejemplo, son juzgados en sus comportamientos por una ley diferente a la de los vegetales..., y que los humanos, lo son por una ley diferente a la de los animales, los ángeles, etc., etc.

Las “ S ” del gráfico significan “ Superior ”, y las “ I ”, “Inferior”...
 
 


También aporto este gráfico al método como ejemplo ilustrativo, y para que pueda observarse en él..., que las seis (6) sub-especies arquetípicas humanas, tienen sus P.E situados en lugares diferentes...

Esto lo tiene igualmente en cuenta la Ley dual arquetípica, actuando por tanto en consecuencia, es decir, exigiendo mayor responsabilidad espiritual a las entidades humanas mejor situadas en la escala de evolución..., algo que todos los humanos en general hemos de tener en cuenta..., pero muy en especial..., todos aquellos que de una forma u otra, militamos en las filas del espíritu y nos sentimos orgullosos de trabajar para nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO..., como en el caso del lector o lectora si así lo desea... y como en mi caso concreto...

Así como en el gráfico anterior ( gráfico nº 20 ), yo afirmaba que existen seis (6) Leyes duales arquetípicas, correspondiendo por tanto una Ley dual arquetípica diferente, para cada una de las seis (6) especies arquetípicas ( arcángel, ángel, humano, animal, etc.)..., en este gráfico de ahora puedo afirmar, que también existen treinta y seis (36) sub-Leyes duales arquetípicas, es decir, una sub-Ley dual arquetípica diferente, para cada una de las treinta y seis (36) sub-especies arquetípicas...

Los seis (6) P.E. que figuran en este gráfico, derivan de la configuración de las sesenta y cuatro (64) trinidades, las cuales sirven de modelo para las treinta y seis (36) sub-Leyes duales arquetípicas..., siendo las seis (6) sub-Leyes duales arquetípicas que aparecen en este gráfico, las que corresponden a las seis (6) sub-especies arquetípicas humanas...

Lo dicho supone, que cada sub-especie arquetípica humana: Humano-arcángel, humano-ángel, humano-humano, humano-animal, humano-vegetal, y humano-mineral, es juzgada por su propia sub-Ley dual arquetípica (las seis (6) sub-Leyes duales que aparecen en el gráfico).

Muchas son las consecuencias que para todos nosotros entraña lo anterior..., ya que según vamos pasando por las diferentes especies y sub-especies arquetípicas, las Leyes que se encargan de valorar y de juzgar nuestros comportamientos, van cambiando también, con objeto de que en cada momento podamos obtener la máxima “puntuación” o beneficio posible, de nuestro esfuerzo...

Estos cambios o “adecuaciones” constantes de las Leyes son posibles, debido a que las mismas son dinámicas y poseen vida espiritual propia... característica esa, que les permite administrar Justicia de una forma comprensiva y amorosa..., pero también firme e insobornable...

Es preciso que sepamos todos, que lo que pretende ese tipo de Justicia es enseñarnos a ser responsables..., ya que una vez hemos subido un escalón evolutivo ( ya sea a lo largo de una misma vida, o entre una vida y la siguiente...), la Ley dual que nos juzga es la correspondiente al nuevo escalón..., por lo que toda causa por nuestra parte, según el escalón evolutivo antiguo..., traerá ya consigo, una mayor severidad en sus efectos...

He aquí la respuesta para aquellos, que tras haber recibido la suficiente información espiritual, no la emplean para evolucionar ellos ni para ayudar a evolucionar a los demás...

La Ley que les juzga entonces, es la que corresponde a la información espiritual que poseen en ese momento..., y no a la información espiritual que poseían anteriormente... De nada les servirá a esos, tratar de ignorar lo recibido, así como de excusarse, por no haber asimilado a tiempo aquello que se les dió...

Y dicho esto, sobre las Leyes duales arquetípicas que administran la Justicia Divina en el Cosmos, he llegado al final de la exposición que sobre este tema, se me permitía desarrollar...

Sólo me queda decir, que soy consciente de que el método empleado en la investigación, ha podido resultar en algunos momentos algo complejo para el lector o lectora..., pero puedo asegurarle, que dado al carácter abstracto de lo tratado, no podía ser enfocado de otro modo...

Sólo queda esperar por mi parte, que el esfuerzo realizado le haya merecido la pena..., si con ello ha conseguido comprender las verdades fundamentales del proceso de Creación... Proceso que a lo largo de este apartado y con la ayuda y asesoramiento de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, he tratado de mostrarle con todo lo que antecede...
 
 



6. REFLEXIÓN
 
 

PUNTO PRIMERO


“DARÁS TESTIMONIO DE MÍ, Y AYUDARÁS A LA HUMANIDAD...”, ¡ he aquí el divino mandato y principal objetivo, de este humilde escrito !.

Y yo he procurado en él cumplir ese mandato, a la vez que he tratado de dar testimonio veraz del que así lo dispuso: Nuestro amado Padre-Madre (Dios), el ABSOLUTO.

Representa pues la parte de más valor en este escrito (con mucha diferencia), el apartado en el que hablo de “LA PERSONALIDAD DE DIOS” en sus diversos aspectos, así como los demás fragmentos en los que también lo menciono porque considero, que un inmenso tesoro me fué confiado cuando conocí a Dios nuestro Creador..., y que ese inmenso tesoro por voluntad Suya, lo he compartido ahora a través de este escrito, con todos vosotros...

Espero haber aportado la necesaria Luz, como para disipar la oscuridad que sobre su “Real Ser” y Personalidad, fué introducida desde antiguo en la mayoría de los escritos que hasta hoy nos llegan...

Dichos escritos (salvo muy pocas excepciones) sólo mostraron una distorsionada sombra de su auténtica verdad, siendo todo propiciado por oscuros intereses políticos, de economía, e ideológicos, de quienes por su cuenta osaron convertirse en sus legítimos portavoces, cuando en realidad sólo estaban expresando aquello que ellos llevaban ya, en sus propios interiores...

He tratado de devolver así a nuestro amado Padre-Madre, toda la Gloria y el Honor que siempre se ha merecido y se merece..., sintiendo por mi parte no poder darle todavía más, ¡ si eso fuera posible !.

Más como sé que mi alcance es limitado, extiendo mi voluntad hasta donde puedo..., y espero que si otros pueden más que yo, más le aporten y le den..., puesto que Él merece todo y más..., que aquello que nosotros podamos aportarle y darle...
 
 


PUNTO SEGUNDO

 

¡Pobre humanidad!, que por culpa de su ceguera, ha formado en su contorno un oscuro y denso manto que la oprime sin cesar, con riesgo de acabar colapsando su existencia..., porque eso es lo que puede deducirse con total acierto, al leer el apartado “LA GRAVE CONTAMINACIÓN PSÍQUICA DE LA TIERRA”, ya que ese constituye por su extrema urgencia, el asunto más grave que tiene planteado actualmente nuestra sociedad.

Una vez llegado aquí el lector o lectora ya me conoce lo suficiente, como para saber que no puedo permitirme mentir ni exagerar..., puesto que habiendo comenzado este escrito defendiendo la verdad, sólo puedo terminarlo de esa forma y no de otra...

Así pues, y aunque me duela enormemente tengo que admitir, que la situación de la mayor parte de la humanidad actual (vista desde el discernimiento) es desesperada..., ya que se han originado a nivel colectivo una serie de ataduras y condicionantes “físicos” y “psíquicos” tan sumamente fuertes, que aunque todavía pueda aliviarse en algo nuestra actual situación, la mayor parte de la misma, es totalmente irreversible...

Aunque la sociedad humana no se de cuenta, ya que a la opinión pública sólo transciende una pequeña parte del problema..., el daño al Planeta que nos acoge y a nosotros mismos, ya está consumado..., y sólo nos queda aguantar con entereza las desagradables y adversas consecuencias de todo aquello, que con nuestra propia negligencia nos hemos provocado...

Pero eso no es lo peor de todo porque además, y según las espectativas e intenciones de los que rigen nuestro Mundo y las nuestras propias..., no existe en absoluto voluntad alguna de cambio, ya que sólo se escuchan palabras y palabras..., pero los hechos y las obras que son los que cuentan..., ¡ no se hacen efectivos !.

No parece que sepamos los que así estamos actuando, que las Leyes del Creador, aunque suelen avisar... ¡ No esperan !.

Mas por otro lado, también yo he admitido antes que “la situación de la mayor parte de la humanidad actual, es desesperada...”, lo cual supone reconocer (dando gracias a Dios) que una pequeña parte de la misma, no sigue la tendencia actual “de la mayor parte”, es decir, de la mayoría...

Así pues y en este caso con profundo gozo he de admitir, que una pequeña parte de esta sociedad sí tiene auténtica voluntad de querer cambiar... 

Son gente normal como tú lector o lectora, y como yo..., que en un pasado reciente han cometido fallos y aún ahora cometen alguno, de vez en cuando..., pero que al abrírseles los ojos a la realidad de nuestra situación colectiva, han reconocido en su interior que ese camino que seguimos no es el adecuado, por lo que, (y esto es lo que les distingue del resto de la sociedad humana), están cambiando de forma de ser con obras y se dedican a seguir su propio camino, que no es otro que aquel que a todos nosotros, nos marca el espíritu...

Constituímos esa minoría; los que intentamos poner nuestro granito de arena en esta sociedad humana y en esta Naturaleza que nos rodea, tratando de ayudar a los demás en la medida que nos permíten todas nuestras fuerzas...

Somos parte de ellos; los que nos conocímos en “LOS GRUPOS DE TRABAJO” y “LOS GRUPOS DE ESTUDIO”, así como también todos los demás que no nos conocímos..., pero que quizás un día lo hagamos (en las manos de Dios está todo...), aunque esto que digo, es aquí en la Tierra... porque allá en los Universos espirituales, hace “eones” de tiempo que todos nosotros ya nos conocemos, e incluso vivímos juntos porque, ¡pertenecemos en el Espíritu, a la misma familia!, ya que venimos una y otra vez a la Tierra para confortar a nuestros hermanos y darles nuestra ayuda... 

Por eso no nos absorbe el engranaje que tritura a esta doliente humanidad..., y aunque tenemos también nuestros propios problemas, hemos logrado con gran esfuerzo por nuestra parte cambiar de forma de ser y de actuar, y en este momento estamos ya, sirviendo de esperanza y de consuelo al resto de nuestros hermanos.

Pero esta tarea que tenemos por delante no es exclusiva nuestra, sino que es de todo aquel que sienta en su interior que ya hemos ido demasiado lejos y que diciendo; ¡ basta !, decida cambiar él y ayude también desde entonces, a cambiar a los demás...

Y en este tipo de trabajo, no debe de importarnos la incomprensión de aquellos que no opinen como nosotros, incluyendo muchas veces a nuestra propia familia..., porque tampoco Jesús de Nazaret ( cuyo Espíritu Divino es nuestro Supremo Maestro ), no lo tuvo nada fácil ni con ella, ni con la sociedad que le rodeaba...

¡ Adelante pues con el Espíritu !, ya que ha sonado la hora del gran cambio..., un cambio que nada ni nadie puede detener, porque está previsto el mismo, por la Ley de Evolución..., concepto que hay que distinguir (discerniendo) de la evolución material y tecnológica..., y ahí hemos de tener cuidado... ¡que no os engañen con eso !, ya que sino os pasaría, como a los hermanos “EXTRATERRESTRES MUY TECNIFICADOS Y POCO EVOLUCIONADOS”...

Para responder a todas estas dudas y encrucijadas de los que nos rodean, estamos aquí nosotros..., lo cual significa que también nuestro deber ha de consistir, en saber prepararnos a fondo...

Mucho trabajo os espera y mucha responsabilidad, pero ya hemos hecho esto mismo en otras ocasiones, por lo que nuestro éxito ( si no nos dejamos vencer por el mundo que nos rodea y sus trampas...), ya está asegurado.

Adelante pues con vuestro trabajo espiritual, porque un tierno y cálido abrazo de nuestro Padre-Madre (Dios), os traigo de parte de su “Real Ser” y que me entregó para todos vosotros, en las circunstancias que os explico en el escrito...
 
 


PUNTO TERCERO


Hemos podido conocer en el apartado de “LA CREACIÓN”, de que forma tan admirable y perfecta fué planificado todo primero..., y llevado a cabo después..., por nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO y las demás Entidades que integran su Personalidad: El Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, en todo ese complejísimo y maravilloso proceso que constituye sin duda, lo siguiente en importancia a aquello que he comentado antes, en el “PUNTO PRIMERO”...

Pero aparte de las divisiones, combinaciones, intercambios, agrupaciones, et., etc., de ese proceso, que constituye la parte digamos, técnica o mecánica de la Creación..., hemos conocido también, una serie de conceptos y verdades que al menos a mí cuando los descubrí, me parecieron insólitos e incluso difícles de asimilar en un principio... (debido a nuestros condicionamientos actuales).

He de aclarar respecto a esto, que se me ha guiado para desarrollar un metódo; que permitiendo acercarse un mínimo indispensable al proceso inicial de la Creación, sirviera para obtener un conocimiento aproximado de dicho proceso.

Las líneas maestras de dicho metódo son auténticas..., así como todos los conceptos que he ido dando a lo largo del mismo..., pero teniendo en cuenta la abundancia y riqueza de matíces que dicho proceso encierra... puede decirse que todo cuanto figura en el escrito (y es bastante, por cierto...), tan sólo supone una mera aproximación al mismo...

Quiere decir esto, que todo cuanto se ha dicho en el apartado “LA CREACIÓN”, tan sólo supone una “primera piedra” en el conocimiento de la Misma..., ya que decir lo contrario, sería un acto de soberbia por mi parte y también, una mentira...

Aquí dejo pues la iniciativa a los posibles lectores o lectoras futuros, para seguir avanzando en las deducciones posibles que admite el “método” del escrito, las cuales permitirán sín duda alguna ir añadiendo conceptos y completando significados, que nos permitan a los seres humanos acercarnos un poco más a la Grandeza y Complejidad casi infinita, de los Univeros que contiene el Cosmos...

Por otro lado creo honestamente, que algunas de las verdades que aparecen en ese apartado del escrito, quizás un día no escandalicen tanto, como puede ser que lo hagan ahora..., y sean aceptados como algo cotidiano y normal en la sociedad humana que se está gestando actualmente...

Piense el lector o lectora, que dichas verdades..., no las he sacado yo de mi cosecha, sino que todo ha sido propiciado para que a base de estudio y trabajo, yo las descubriera...

Siempre sucedió así con las cosas de nuestro Padre-Madre (Dios), que es Quien controla en definitiva, la Ley de Evolución.

Veo pues por mi parte, que nos espera un maravilloso camino hacia el conocimiento y la auténtica libertad espiritual de todos y cada uno de los seres humanos de este Planeta..., en el que ya se está comenzando a forjar, una nueva sociedad...

Poco a poco y según vaya desarrollándose la misma, irán desapareciendo los viejos conceptos y verdades que durante siglos han hecho su papel, para dar paso a otros nuevos y más profundos..., que de forma absolutamente natural, nos estarán acercando a una manera de ser más acorde con todo aquello que nos rodea en el conjunto de los Universos (en plural), y que ahora sólo conocemos como “otras realidades”.

El mundo futuro, incluyendo en él a las especies hermanas que lo comparten con nosotros..., será más espiritual y por lo tanto más justo, comprensivo, y feliz...

Podemos estar seguros de que esto será así, porque nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO así lo tiene decidido, es inútil por tanto, que como he dicho antes “nada ni nadie” se opongan..., porque su Voluntad es Omnipotente y además Él es, el verdadero Dueño de todo...

Y este maravilloso y prometedor futuro, es perfectamente compatible con las extremas dificultades que también se ciernen sobre esta sociedad humana, dada su terca y egoísta manera actual de comportarse..., pero insisto una vez más, que cuando eso pase... ¡TODO CAMBIARÁ !, porque nuestro amado Padre-Madre (Dios), así lo ha dispuesto...
 
 




¡¡ GLORIA EXCELSA A DIOS, NUESTRO PADRE-MADRE !!

 

 

 

 

 

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